Arranca nuevo juicio por la causa Guerrieri IV

El cuarto tramo tiene a 17 acusados, 6 de ellos por primera vez

Se juzgarán 116 casos de lesa humanidad, de los cuales 62 nunca habían sido analizados. Además de militares del ex Batallón de Inteligencia 121 van al banquillo expolicías federales.

Por Lorena Panzerini

Imagen: Abogadas querellantes Nadia Schujman y Gabriela Durruty, y fiscal Adolfo Villatte.

Los Tribunales Federales de Rosario volverán a ser sede a partir de hoy de otro de los juicios por delitos de lesa humanidad que quedará en la historia de la lucha por memoria, verdad y justicia. La causa Guerrieri IV -por Pascual Guerrieri, responsable de inteligencia del Ejército- sentará en el banquillo a 17 acusados que fueron integrantes de la patota de inteligencia del Batallón 121 del Ejército y a expolicías federales. El que comienza a juzgarse hoy es el cuarto tramo de una de las megacausas por delitos de lesa humanidad cometidos contra más de un centenar de víctimas, durante la última dictadura militar en Rosario y la zona. Serán juzgados 116 casos, entre los cuales hay 62 nuevos que no habían llegado a esta instancia con anterioridad.

Como parte de la lucha por mantener viva la memoria y para que haya reparación, desde hoy la cita vuelve a ser en Oroño al 900. «Para nosotros es importante arrojar luz sobre casos de víctimas que no habían tenido todavía la oportunidad de que sus casos lleguen a esta instancia y que eventualmente se logren condenas en relación a lo que padecieron», destacó el fiscal federal Adolfo Villatte, de la Unidad de Causas por Violaciones a los Derechos Humanos, en el programa La siesta jugada, de Radio Nacional Rosario. «Tiene que ver con poner en su lugar lo que es la historia argentina, lo que sucedió durante la dictadura militar y es permitir que haya un recuerdo permanente acerca de aquello que no queremos que se repita. El deseo de no repetir», dijo.

En este tramo, con 17 imputados -incluidos expolicías federales que «intervinieron en aquel momento como parte del grupo de tareas del Destacamento de Inteligencia 121″–, hay 6 que son objeto de imputación por primera vez y sometidos a juicio. Los delitos que se ventilarán son «homicidios agravados, privaciones ilegítimas de la libertad agravadas, tormentos agravados y asociación ilícita (para los que aún no fueron condenados por ese delito)».

Nadia Schujman, abogada querellante integrante de Hijos Rosario, destacó que «cada juicio que comienza es importantísimo, primero porque hay familiares que están hace 45 años esperando justicia, esperando pacientemente que se juzguen los crímenes cometidos contra sus seres queridos, pero también por lo que implica para nosotros como pueblo seguir avanzando en estos juzgamientos a los responsables del genocidio en nuestro país. En este momento y frente a algunos discursos negacionistas, es importante poder juzgar y ventilar ante un tribunal los crímenes cometidos y poder escuchar una vez más la voz de los sobrevivientes para que un tribunal pueda fallar emitiendo que eso sucedió y de la manera que sucedió», destacó la querellante. «La expectativa final son condenas ejemplares», dijo.

Por su parte, Gabriela Durruty, querellante por la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), sostuvo que «siempre es una excelente noticia este tipo de audiencias de debate. Es de destacar no solo la ampliación en relación a la pertenencia de los imputados, ya que se suman expolicías federales, sino que también hay nuevos casos que no habían sido juzgados». Para la abogada, «esto es una muestra de que los juicios son hoy… Son personas que aún no recibieron reparación de la justicia». También mencionó que «en este caso se va a ventilar la existencia de un centro clandestino de detención que funcionó en lo que era el Ceferino Namuncurá (donde está ubicado el Liceo de Funes) a partir del caso de (el sacerdote popular) Santiago Mac Guire».

Cuando se puso fecha al juicio, en abril pasado, Schujman también mencionó que en este juicio «hay un caso emblemático como el de (Elsa) Chiche Massa, una de las Madres (de Plaza 25 de mayo) que falleció sin poder ver justicia para su hijo Ricardo. Y también es la primera vez que se juzgará el caso de Eduardo Garat».

En la entrevista radial a Villatte, el fiscal también habló de la impunidad biológica. «De los veinte imputados que había en la causa, dos fallecieron y un tercero fue apartado por no poder comprender la acusación, por cuestiones médicas. Esto se acrecienta a medida que va pasando el tiempo, por eso la urgencia de que estos juicios se lleven adelante. Además de los 62 casos, hay otros que ya fueron objeto de juzgamiento (en otros debates): son 54 casos que se le imputan a uno de los integrantes del grupo represivo y en estos días se está discutiendo la posibilidad de que esta persona quede fuera del juicio por cuestiones de salud», dijo por José Luis Troncoso, a quien se le achacan delitos vinculados al circuito de la Quinta de Funes y escuela Magnasco. Ante esa posibilidad -dijo Villatte- «lo significativo que es que un juicio que está compuesto por 116 casos probablemente se reduzca a solo los 62 nuevos». Por eso, lamentó: «La impunidad biológica es algo que atenta contra lograr que se esclarezcan los hechos».

El fiscal también apuntó que «la importancia reparatoria (a la que apuntan los juicios de este tipo) tiene que ver con las familias afectadas, pero también alcanza a toda una sociedad».

Además de Hijos Rosario y la APDH, en la causa también es querellante la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.

Los jueces. El tribunal de juicio estará integrado por Carlos Julio Lascano, juez del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 de Córdoba; María Noel Costa, jueza del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 de Córdoba; y Mariela Emilce Rojas, jueza del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Concepción del Uruguay, y un juez sustituto de La Rioja.

Los acusados. La lista está integrada por el ex jefe de la inteligencia militar en Rosario durante la última dictadura militar, Pascual Guerrieri, seguido por Jorge Fariña; Juan Daniel Amelong, Marino González, Ariel Antonio López, Juan Andrés Cabrera, Rodolfo Isach, Walter Pagano, Eduardo Constanzo, Federico Almeder, Juan Carlos Faccendini, Juan Félix Retamozo, Enrique Andrés López, José Luis Troncoso, Osvaldo Tebez, Oscar Giai, Roberto Squiro.

Las víctimas. Son Daniel Héctor Querol, Nelly Balestrini de Larrosa, Sonia Rosa kindrasiuk, Gregorio Larrosa, José Enrique Nelio Animendi, Antonio Huerta, Horacio Huerta, Graciela Susana Capoccetti, Ricardo Alberto Massa, Susana Beatriz Becker, Abel Argento Fontaine, Clara Ruth Argento Fontaine, María de los Angeles Castillo Cano, Roberto Miguel Valleto Olivari, Olga Beatriz Ruiz de Bordesio, Mario Eduardo Bordesio, Mario Alberto Ramos, Emilio Etelvino Vega, Susana Busaniche, Graciela Busaniche, Pedro Pablo Delgado, Gustavo Adrián Rodríguez, Olga Lilian Vaccarini, Mónica Marta Cappelli, María Isabel Salinas de Bosso, Carlos Alberto Bosso, Miguel Angel D’Andrea, María Ester Ravelo, Gustavo Adolfo Pon, Irma Elena Montenegro, Ricardo Luis Franco, Domingo Laborde, Hilda Elena Miekle Rivas, José Alberto Madeo, Alberto Corazza, Alberto Galarza, Susana Elena Díaz, María Graciela Eier, Gustavo Guillermo López Torres, María Irma Ferreyra, Omar Fernando Bravo, Juan Carlos Amador, Santiago Mac Guire, Roberto Vicente Pistacchia, Jorge Ramón Fabián Peralta, Norma Horizontina Coutada Rosés, Mario Eduardo Menéndez, Guillermo Fernando Godoy, Adriana Elsa Tasada, Hugo Alberto Megna, Eduardo Garat, Raúl Luis Bustos, Daniel Adolfo Tripodi, Víctor Jorge Lowe, Segismundo Martínez, Bernardo Alfredo Depetris, Carlos Schreiber, Isabel Soto de Cian, Héctor Cian, José Alejandro Ruggero, Marta del Pilar Luque e Irma Edith Parra Yakin.

Rosario/12

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