Noam Chomsky nació en Filadelfia en 1928.
Es lingüista, profesor y activista político, licenciado por la
universidad de Pensilvania. A este lingüista estadounidense se le
considera fundador de la Gramática generativa transformacional, que es
un sistema original para abordar el análisis lingüístico y que ha
revolucionado la lingüística.
Chomsky cree que el lenguaje es
consecuencia de una facultad humana innata y que por lo tanto, la
finalidad de la lingüística consiste en determinar qué propiedades
universales existen y también en establecer la "gramática universal" que
pudiera explicar el amplio espectro que abarca todas las lenguas humanas
posibles.
Sus análisis del lenguaje parten de las oraciones básicas que
se desarrollan y terminan en una variedad de combinaciones sintácticas
al aplicar una serie de reglas que él formula.
Cuando acaba de aplicarse
la cadena de reglas sintácticas, se aplican las reglas fonológicas que
rigen la pronunciación. Chomsky se incorporó a la facultad del Instituto
Tecnológico de Massachusetts en el año 1955 y se le conoce no sólo como
profesor y escritor, sino también como sistemático opositor a la
implicación americana en la guerra del Vietnam.
Sus publicaciones
lingüísticas más importantes son: Estructuras Sintácticas (1957),
Aspectos de la teoría de la sintaxis (1965), The Sound Pattern of
English (1968; con Morris Halle), Pensamientos y Lenguaje (1972), The
Logical Structure of Linguistic Theory y Reflections on Language (ambas
del año 1975). Language and Responsibility (1979) relaciona lengua y
política.
Entre los escritos políticos de Chomsky están: El poder
americano y sus nuevos mandarines (1969).
La periodista española Ángela Soler, cuenta en una entrevista realizada
a Chomsky: "Podría parecer que tiene confidentes, que cuenta con fuentes
infiltradas que le ponen al corriente de informaciones oficiales,
confidenciales. Y sin embargo, su único argé son los medios de
comunicación, la lectura con lupa, entre líneas. ¿Dónde consigue los
memorandos de la seguridad nacional?: en las bibliotecas, están al
alcance de todo el mundo, incluso si se encuentran microfilmados están a
la disposición de cualquiera. Pero hay que leerse un montón de cosas, la
mayor parte de ellas basura, para encontrarse al final con algo
importante, a veces en la información supuestamente secundaria".
Al respecto, el mismo Chomsky comentó que "todos tenemos a nuestro
alcance la información suficiente como para hacernos una idea de lo que
pasa en el mundo, pero se necesita una dedicación entusiasta para
conseguirlo, mientras que no hace falta esforzarse mucho para estar al
corriente de las noticias deportivas".
Hegemonía o supervivencia
Primera parte
A finales de junio, la conferencia de la ONU sobre el desarme concluye
la segunda de sus sesiones correspondientes al año 2001. Las
perspectivas para conseguir cualquier resultado prometedor en este
esfuerzo por el desarme son escasas. Las discusiones han sido bloqueadas
por la insistencia de los EE.UU. en desarrollar programas de defensa de
misiles balísticos (BMD), a pesar de una oposición casi unánime.
Con respecto al BMD, hay un cierto grado de acuerdo entre diferentes
posturas. Los adversarios potenciales lo califican como un arma
ofensiva. La SDI de Reagan (" la guerra de las galaxias ") se entendió
del mismo modo. El representante oficial chino de control de armamentos
reflejó simplemente el sentir mayoritario cuando observó que " Una vez
que los Estados Unidos crean que tienen una lanza poderosa y un blindaje
fuerte, podría conducirles a pensar que nadie puede dañar a los Estados
Unidos y que ellos pueden golpear a cualquiera que les dé la gana en
cualquier lugar del mundo. Podría haber más bombardeos como el que tuvo
lugar en Kosovo " -- ésta es la reacción de la mayoría del mundo hacia
lo que se puede percibir como una involución a la "guerra de barcos" de
hace un siglo, de las "potencias coloniales occidentales, con su
abrumadora ventaja tecnológica, para someter a las poblaciones
autóctonas y a países desamparados que carecían de la capacidad
suficiente para defenderse" haciendo lo que querían mientras iban
"disfrazados con una rectitud moralizante" (dice el analista militar
israelí Amos Gilboa). La reacción a la guerra del Golfo de EE.UU.-Reino
Unido era más de lo mismo en la tradición de "poblaciones autóctonas y
países desamparados." Afortunadamente para su propia imagen, la
ideología occidental está bien protegida frente a los que discrepan del
pensamiento 'correcto'.
China ha comprendido también que no es inmune. Sabe que los EE.UU. y la
OTAN mantienen la idea del derecho al primer uso de armas nucleares, y
sabe tanto como los analistas militares de los EE.UU. que "los vuelos de
los aviones EP-3 de EE.UU. cerca de China... no son sólo para la
vigilancia pasiva; el avión también recoge otra información que puede
ser empleada para desarrollar planes de guerra nuclear" (Guillermo
Arkin, en el Boletín de científicos atómicos, de Mayo/Junio 2001).
Los planificadores militares canadienses informaron a su gobierno de que
probablemente la meta del BMD sea "más para preservar la libertad de
acción de la OTAN/EE.UU. que porque los EE.UU. teman realmente la
amenaza de Corea de Norte o de Irán". Los más destacados analistas
estratégicos coinciden en que el BMD "hará que el empleo de la potencia
militar de los EE.UU. cara al exterior sea más eficaz, escribe Andrew
Bacevich (Interés nacional, verano de 2001): " Protegida la patria
frente a la represalia - no obstante de una manera limitada - el
programa de defensa anti-misil remarcará la capacidad y la disposición
de los Estados Unidos de dar `forma' al campo de juego". Y cita a
Lorenzo Kaplan: "La defensa anti-misil realmente no es para proteger a
América. Es una herramienta para la dominación global,..", para "...la
hegemonía."
Que este objetivo sea adoptado por toda la gente bien-pensante se
fundamenta en los principios en que se basa "la opinión respetable" que
"marca los parámetros dentro de los cuales tiene lugar el debate
político". El espectro es muy amplio; excluye solamente a " los
supervivientes aislacionistas de base de línea dura" y "esos pocos
acosados radicales todavía estancados en los días de gloria de los años
60", y es "tan digno de crédito que es virtualmente inmune al desafío "
(Bacevich). El primer principio es tan directo como: "América como
vanguardia histórica". Según este principio autoritario, "la historia
tiene una dirección y un destino perceptible. Únicamente entre todas las
naciones del mundo, los Estados Unidos comprenden y manifiestan el
propósito de la historia", a saber, "la libertad, alcanzada a través de
la extensión del capitalismo democrático, e incorporada al estilo de
vida americano". Por consiguiente, la hegemonía de los EE.UU. es la
realización del propósito de la historia; el truismo más simple, "
virtualmente inmune al desafío".
Este principio no es de ninguna manera nuevo, ni son los EE.UU. los
únicos en la historia en colmarse de alabanzas de sus pensadores
patrios.
En contraste, la meta ofrecida a la gente -protección contra " estados
díscolos"- no se toma muy seriamente. A menos que estuviera determinado
a cometer un suicidio colectivo inmediato, ningún estado lanzaría
misiles hacia los EE.UU. Y hay medios mucho más sencillos y seguros para
infligir enormes daños en su territorio. "Cualquier persona que dude de
que terroristas pudiesen pasar de contrabando una cabeza nuclear en la
ciudad de Nueva York debería tener en cuenta que siempre podrían
envolverla en un alijo de marihuana", un analista prominente comenta
irónicamente. Otro precisa que "una bomba nuclear que borrase a
Manhattan del mapa y matase a 100.000 personas es una bola de plutonio
que pesa cerca de 15 libras. Es poco más grande que una pelota de
béisbol. Una bomba así se podría llevar a los Estados Unidos en una
maleta. Y si uno pudiese, muchos podrían."
Las armas nucleares no son, por supuesto, las únicas armas de
destrucción masiva (WMD): las armas químicas y biológicas son con más
razón una amenaza mayor para los ricos y poderosos. El tratado de 1997
que prohíbe las armas químicas languidece poco a poco, en gran medida
porque los EE.UU. no han financiado las inspecciones y otras
iniciativas, mientras que Washington "se ha mofado" del tratado
eximiéndose a sí misma de facto, según comenta un importante analista
del centro Henry Stimson.
Las prohibiciones a las armas biológicas han sido desestimadas por la
insistencia de los EE.UU. a limitar inspecciones "para proteger a
compañías farmacéuticas y biotecnológicas americanas." La administración
de Bush se propone ahora rechazar un proyecto, resultado de seis años de
negociaciones sobre métodos para verificar la conformidad con el tratado
de 1972 que prohíbe las armas biológicas (New York Times, 27 de abril,
20 de mayo de 2001).
Apartando esto a un lado, hoy se tiene por cierto que la amenaza más
seria para la seguridad de los EE.UU. (y del mundo) es el enorme sistema
soviético de armas nucleares, con sus controles de seguridad y sistemas
de mando y control seriamente deteriorados después de que la economía se
haya derrumbado bajo las reformas neoliberales. Los negociadores de
Clinton animaron a Rusia a que adoptara la estrategia de
"lanzar-en-alerta" de Washington para aliviar las preocupaciones rusas
por el sistema BMD y la anulación del tratado ABM, una oferta que es "
bastante extraña", comentó un experto, porque "sabemos que su sistema de
alerta esta lleno de agujeros".
Hace poco un lanzamiento accidental estuvo peligrosamente cerca de
ocurrir. Clinton tenía un pequeño programa de asistencia a Rusia para
asegurar y desmontar las armas nucleares, y proporcionar empleos
alternativos a los científicos nucleares. Una comisión bipartita del
departamento de energía abogó para el aumento en la financiación de
tales programas. El copresidente Howard Baker, anteriormente líder de la
mayoría republicana del Senado, testificó ante el comité de relaciones
exteriores del senado en abril que "me preocupa realmente que podría
haber unas 40.000 armas nucleares... en la anterior unión Soviética, mal
controladas y almacenadas, y que el mundo no está en un estado cercano a
la histeria sobre este peligro". Uno de los primeros actos de la
administración de Bush fue el de reducir estos programas, aumentando los
riesgos de lanzamiento accidental y de la salida de 'bombas menores"
hacia otros países, incluyendo los estados preferidos, "los díscolos de
Washington", seguidas a continuación por científicos nucleares sin otro
modo de usar sus conocimientos. Las ofertas rusas para reducir los
misiles de forma drástica, a números por debajo de las ofertas de Bush,
han sido rechazadas.
Un argumento común es que el BMD no funcionará. Una posibilidad mucho
más peligrosa es que puede parecer factible; las apariencias se
interpretan como realidades cuando se trata de pura supervivencia.
Los servicios de inteligencia de los EE.UU. predicen que cualquier
despliegue impulsará a China a desarrollar nuevos misiles con cabezas
nucleares, ampliando su arsenal nuclear diez veces, probablemente con
cabezas nucleares múltiples (MIRV), "incitando a la India y a Paquistán
a responder con sus propias acumulaciones", con un efecto en cadena
probable hacia el Oriente Medio. Estos mismos análisis, y otros,
concluyen que la única "respuesta racional de Rusia sería mantener, y
consolidar, la fuerza nuclear rusa existente".
En la conferencia de la ONU sobre el tratado de No-proliferación en mayo
de 2000 hubo una amplia condena al BMD, con argumentos de que minaría
décadas de acuerdos de control de armamentos y provocaría una nueva
escalada de armamento. Ambos partidos políticos insisten en ello, aunque
con diferente énfasis.
El general Lee Butler, anterior mando del comando estratégico de los
EE.UU. (1992-94), lo califica como "peligroso hasta el extremo de que en
la caldera de animosidades que llamamos el Oriente Medio, una nación
[Israel] se ha armado, ostensiblemente, con reservas de armas nucleares,
quizás en número de cientos, y que inspira a otras naciones a que hagan
otro tanto. En octubre de 1998 un Memorándum de acuerdos" entre EE.UU. e
Israel, aumentando sus lazos militares y estratégicos, se interpretó
mayoritariamente como que EE.UU. consideraba el arsenal nuclear israelí
"no solamente como un factor positivo en el equilibrio de poder
regional, sino también en el hecho de que debía ser apoyado y
desarrollado" (Fundación para la Paz en Medio Oriente. Informe especial,
invierno de 1999). A partir de 1998, la política oficiosa de los EE.UU.
ha sido la de aumentar la ayuda militar a Israel en 60 millones de
dólares al año. En enero 2001, la administración saliente de Clinton
anunció que la política va a continuarse hasta el 2008, momento en el
que la cantidad anual anterior de 1,8 mil millones habrá aumentado a 2,4
mil millones de dólares. Clinton también recomendó que Israel esté entre
los primeros receptores de los aviones F-22 ahora en desarrollo. En
junio la fuerza aérea israelí anunció la compra de 50 aviones F-16 con
un coste de 2 mil millones de dólares, siendo financiada en gran parte a
través de la ayuda militar de los EE.UU., poco después de que los F-16s
fueran utilizados para bombardear blancos civiles palestinos. Los EE.UU.
e Israel realizan en común ejercicios militares secretos de forma
regular, pues Israel se está convirtiendo en una base militar fuera de
los EE.UU. (sobre estos programas, véase Guillermo Arkin, Washington
Post, 7 de mayo de 2001).
Según la prensa israelí, uno de estos ejercicios comunes, en septiembre
de 2000, fue ejecutando planes para la reconquista israelí de los
enclaves transferidos a la administración Palestina; Los infantes de
marina de los EE.UU. proporcionaron el entrenamiento en armamento del
que Israel carece y "técnicas americanas de lucha". Lo que ya es "
extremadamente peligroso" se convertirá en aún más, pues el ímpetu
renovado de los EE.UU. por la proliferación del WMD tendrá sus efectos
previsibles, aumentando de nuevo la amenaza a la seguridad de todos,
incluso a la supervivencia.
Los planes reales pueden parecer irracionales, pero eso es así sólo si
uno valora la supervivencia por encima de la hegemonía. La historia de
la carrera de armamentos revela un cálculo bastante diferente. Hace 50
años, la única amenaza para la seguridad de los EE.UU., entonces
solamente potencial, eran los ICBMs (misiles balísticos de alcance
intercontinental).
Es probable que la URSS hubiera aceptado un tratado que terminase con el
desarrollo de estas armas, sabiendo que iba muy por detrás.
En su historia de la carrera de armamentos, McGeorge Bundy señaló que él
no pudo encontrar ningún expediente de interés que persiguiese esta
posibilidad. Los archivos rusos recientemente abiertos refuerzan la
versión de las afirmaciones de los analistas de alto nivel de los EE.UU.
de que después de la muerte de Stalin, Khrushchev pidió la reducción
mutua de fuerzas militares ofensivas, y cuando estas iniciativas fueron
ignoradas por Washington, fueron ejecutadas unilateralmente bajo la
objeción de su propio comando militar. Los archivos de los EE.UU.
revelan que la administración de Eisenhower tenía poco interés en el
desarme negociado y otras iniciativas para relajar algunas tensiones
internacionales.
Los planificadores de Kennedy compartieron sin duda alguna la visión de
Eisenhower de que "una guerra importante destruiría el hemisferio
norte", que también sabían de los pasos dados unilateralmente por
Khrushchev para reducir fuerzas ofensivas soviéticas de forma
ostensible, y también sabían que los EE.UU. estaban lejos de dar
cualquier paso significativo. Sin embargo, eligieron rechazar la
propuesta de Khrushchev de reciprocidad, prefiriendo una acumulación
masiva de las fuerzas convencionales y nucleares, golpeando así sobre el
último clavo del ataúd de la "política de Khrushchev de refrenar a los
militares soviéticos" (Matthew Evangelista, Proyecto de la historia
internacional de la guerra fría, diciembre de 1997).
Sin continuar expresamente, los hechos demuestran que hay poca novedad
en las propias preferencias de Clinton o de Bush. Hegemonía o
supervivencia
Segunda Parte
Los observadores europeos encuentran una “paradoja” el hecho que "un
país que quiere gastarse más de un billón de dólares en un proyecto no
demostrado para hacer estallar ojivas nucleares cuando entren en la
atmósfera no elegiría de pagar menos de la milésima parte de este monto
para ayudar a evitar que el plutonio caiga en las manos de algún “estado
pícaro”, mientras saben muy bien que es mucho más probable que alguna
“bomba pícara” llegue en una maleta o con un camión o un bote, y no que
[llegue] en un misil lanzado de manera evidente y que tiene bien grabada
la dirección del remitente” (Julián Borger, Guardian Weekly, 24 de
Mayo). Aparentemente, las demás opciones actuales que aumentan el riesgo
para la supervivencia parecen igualmente paradójicas. La paradoja se
resuelve jerarquizando oportunamente los valores de la hegemonía y la
supervivencia e incluyendo otras ventajas de los programas militares
sobre las cuales volveremos a hablar.
Como subrayó Vijay Prashad en su reciente comentario acerca del PMB y
del SDI (18 de Junio) la cuestión principal no es el PMB sino el control
del espacio, es decir un programa bipartido. Estos hechos cruciales
alcanzaron la conciencia del público en general cuando el Secretario de
la Defensa Donald Rumsfeld anunció una revisión de los programas
espaciales del Pentágono que “aumentaría sensiblemente la importancia
del espacio externo en la planificación estratégica”. Los nuevos planes
requieren el “desarrollo de sistemas de armas para el espacio externo”,
una “proyección de potencia” desde el espacio, es decir “meter en el
espacio armas de ataque” (NYT, 8 de Mayo; Christian Science Monitor, 3
de Mayo). Estos planes fueron delineados en el informe de la segunda
comisión de expertos Rumsfeld publicado en Enero (la primera, en Octubre
de 1998, alertaba sobre amenazas de ataques con misiles, influenciando
aparentemente la decisión de Clinton de acelerar los programas PMB). El
informe de la segunda comisión concluye que la guerra espacial es una
“certeza virtual” y pide el desarrollo de armas anti-satélites (ASAT)
(en violación del tratado ABM de 1972) así como el posicionamiento de
armas en el espacio (violando el Tratado sobre el Espacio Externo de
1967).
Examinando estos planes en la revista Foreign Affairs (Mayo de 2001),
Michael Krepon, ex presidente del Centro Henry Stimson, advierte que
contienen una contradicción interna: es mucho más fácil desarrollar los
ASAT que el PMB y unos ASAT del adversario anularían cualquier programa
PMB neutralizando los satélites de los que éste depende.
Sólo se puede resolver esta contradicción con un “dominio absoluto del
espacio así como sugerido por el informe Rumsfeld”, con armas de ataque
y una espiral de carrera armamentista en el espacio cuando los demás,
inevitablemente, tomen contramedidas. En cambio él recomienda reforzar
los tratados existentes que, como subraya, han sido observados. Todo
esto tendría un sentido si la finalidad fuera la supervivencia y no la
hegemonía.
El Comando Espacial estadounidense sostiene que “en el futuro, el hecho
de ser capaces de atacar blancos terrestres desde el espacio podría ser
decisivo para la defensa nacional. Por consiguiente El Comando Espacial
estadounidense está identificando activamente roles, misiones y cargas
explosivas potenciales para este probable nuevo campo de batalla”. El
fundamento fue explicado en su folleto “Visión para el 2020”. La primera
finalidad es anunciada de manera destacada en la cobertura de frente:
“Dominando la dimensión espacial de las operaciones militares para
proteger los intereses y las inversiones estadounidenses”. Esta es la
próxima fase de la tarea histórica de las fuerzas armadas. “Durante la
expansión de los Estados Unidos continentales hacia el Oeste, los
puestos militares avanzados y la caballería adquirieron importancia
protegiendo nuestras caravanas, nuestros poblados y nuestro ferrocarril”
– actuando sólo en plan de autodefensa, debemos entender, tal vez
persiguiendo los esfuerzos bien intencionados, aunque fracasados, de
“dirigir, guiar y ayudar a los nativos americanos [entre otros] hacia el
lado justo de la historia (Bacevich), la misión histórica de América
respecto al mundo. Además “las naciones construían buques para proteger
y aumentar sus intereses comerciales”. El próximo paso lógico son
fuerzas espaciales para proteger “los Intereses Nacionales de Estados
Unidos [militares y comerciales] y las Inversiones. El papel de Estados
Unidos en el espacio debería ser comparable al de los “buques que
protegían el comercio marítimo”, aunque con una sola potencia
hegemónica, mucho más abrumadora que la Armada Británica en los siglos
pasados.
Por supuesto el Comando Espacial es conciente del dilema de Krepon y
proyecta de superarlo con un “dominio de pleno espectro”: un dominio
militar aplastante en tierra, mar y aire así como en el espacio, de
manera tal que Estados Unidos será “preeminente en cada forma de
conflicto”, en la paz y en la guerra. La necesidad de tamaño dominio se
presentará como resultado del aumento de la “globalización de la
economía”, lo que supone llevará a un “aumento de la división entre los
que ‘tienen’ y los que ‘no tienen’, evaluación compartida por los
servicios de inteligencia estadounidenses en sus proyecciones para el
año 2015 (lo opuesto a lo que forma la base de las teorías económicas,
pero acorde con la realidad). Entre los que no tienen, el aumento de la
división puede llevar a una inquietud que Estados Unidos debe estar
preparado a controlar “usando sistemas espaciales y planeando ataques de
precisión desde el espacio” para “contrarrestar la proliferación mundial
de las ADM” por parte de elementos revoltosos – una consecuencia
previsible de los programas recomendados, tal como el “aumento de la
división” es una consecuencia anticipada de la forma preferida de
“globalización”.
El Comando Espacial podría haber extendido la analogía a los “buques
protegiendo el comercio marítimo” y a los militares “defendiendo” los
intereses en expansión. La armada y los militares en general jugaron un
papel preeminente en el desarrollo tecnológico e industrial de la edad
moderna. Lo mismo hicieron con la consolidación empresarial: el célebre
pacifista Andrew Carnegie dependió mucho de los contratos de la armada
cuando fundó la primera empresa de un billón de dólares, la US Steel. La
militarización del espacio brinda oportunidades parecidas en la era
actual. “En términos de potencial tecnológico internacional”, escribe el
historiador de la economía Clive Trebilcock , la habilidad de construir
el mayor número de piezas de artillería al rededor del año 1910 era en
grandes líneas parecida a la habilidad de fabricar vehículos espaciales
alrededor del año 1980”. Uno de los problemas de ingeniería más
complejos de esa época, que impulsó a grandes avances en metalurgia,
electrónica, utensilios mecánicos y procesos de producción, fue la tarea
de construir máquinas enormes para disparar balas de una plataforma en
movimiento a un blanco en movimiento. Los fusiles de tiro rápido y la
producción avanzada de fusiles también representaron para la ingeniería
y la producción tareas desafiantes que pudieron ser emprendidas por la
industria “civil” gracias a los contratos del gobierno, los cuales
“jugaron un papel vital en remover las barreras de riesgo para la
producción masiva”; y también [lo representaron] para la investigación y
el desarrollo (I&D). Los resultados fueron transferidos directamente a
la industria automotora y a otras industrias mayores modernas. Respecto
a etapas antecedentes, estas tendencias de hace un siglo representaron
un gran paso en adelante, y el “Sistema de Producción Americano”, que se
basaba en 40 años de inversiones e I&D en el Departamento de Artillería
de Estados Unidos de la Armería de Springfield y en otros lugares,
asombró al mundo poniendo los fundamentos para “una revolución mundial
en la producción masiva”. Anteriormente, los avances en la fundición de
cañones habían puesto los fundamentos de la producción de hierro y del
uso de las máquinas de vapor, “y fueron instrumentales al crecimiento de
la industria de larga escala, efectivamente creando el sistema
industrial". Estos mismos factores perduraban después de la segunda
guerra mundial, pero con un salto adelante cualitativo, esta vez
principalmente en Estados Unidos, cuando los militares otorgaron una
cobertura a la creación de los elementos centrales de la moderna
economía de alta tecnología. Ninguno de los beneficiarios quiere ver la
conclusión de lo que Trebilcock llama “el banco militar que gastando del
bolsillo público se ha revelado un macizo pagador de desarrollo
científico”, y también tecnológico e industrial.
A partir de la segunda guerra mundial, un objetivo primario de la
planificación militar ha sido él de promover la industria avanzada,
cuando los líderes de los negocios reconocieron que la industria de alta
tecnología no podría sobrevivir en una economía competitiva de “libre
empresa”, y que “el gobierno es su único salvador posible” (Fortune,
Business Week). El SDI de Reagan fue pregonado al mundo de los negocios
con estos argumentos. Mantener la “base industrial de la defensa” – es
decir, la industria de alta tecnología – fue uno de los factores
llevados a la atención del Congreso por el presidente Bush cuando éste
pidió que se mantuviera el presupuesto del Pentágono inmediatamente
después de que la caída del muro de Berlín hubiese eliminado el pretexto
ruso. La militarización del espacio es el próximo paso natural, que será
impulsado hacia adelante por la carrera armamentista que se preanuncia.
Hay otros que también están bien concientes de su potencial económico.
Retrayéndose de su anterior postura crítica, el canciller alemán Gerhard
Schroeder declaró en Marzo que Alemania tendría un interés económico
vital en el desarrollo de la tecnología PMB, y que debe estar segura de
que “no estamos excluidos” del trabajo tecnológico y científico en este
ámbito. Se supone que la participación en los programas PMB podría
fortalecer las bases económicas de Europa en general (véase Defense
Monitor, Marzo 2001).
Por estas razones Estados Unidos hace poco rehusó sumarse al resto del
mundo en la ratificación del Tratado sobre el Espacio Externo (al que se
asoció Israel en 1999 y en 2000 y Micronesia en 2000), y ha bloqueado
las negociaciones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el
Desarme desde cuando ésta abrió sus sesiones actuales en Enero. China y
Rusia han pedido la desmilitarización del espacio; Rusia propuso pasos
ulteriores, incluyendo la reducción de las ojivas a 1500 y la creación
de zonas desnuclearizadas. Como reportó Reuters en Febrero, “Estados
Unidos queda como único, entre los 66 estados miembros, en oponerse a la
puesta en marcha oficial de negociaciones sobre el espacio externo”; [lo
mismo] se reportó también en Desert News (Salt Lake City), en lo que
virtualmente fue la única cobertura de la conferencia en los medios de
comunicación estadounidenses. El 7 de Junio China pidió de nuevo que se
prohibieran las armas en el espacio externo, pero Estados Unidos se
negó, “bloqueando consecuentemente el inicio de la conferencia de las
Naciones Unidas sobre el desarme para prevenir una carrera armamentista
en el espacio externo” (Financial Times, 8 de June).
Repito que todo esto tiene su sentido si la hegemonía, con sus
beneficios de corto plazo para los intereses de élite, tiene un lugar
más alto que la supervivencia en la clasificación de los valores
operativos.
Subdesarrollo insostenible < Noam Chomsky > En una conversación reciente
se le preguntó a Chomsky "¿Cuáles son los motivos de la presión de los
EE.UU. en favor de un desarrollo sostenible en el mundo en desarrollo?".
Esta fue su respuesta...
Es la primera vez que escucho eso --¿Favorecen los EE.UU. el desarrollo
sostenible?—En tanto yo sé, los EE.UU. favorecen un subdesarrollo
insostenible. Los programas incluidos en la política de los EE.UU.,
échese una mirada a las reglas de la Organización Mundial del Comercio,
como digamos las TRIPs y las TRIMs –Propiedad Intelectual Relacionada al
Comercio y Medidas de Inversión Relacionadas al Comercio [por sus siglas
en inglés] están diseñadas para impedir el desarrollo e impedir el
crecimiento. Es así que los derechos de propiedad intelectual no son más
que una protección del control y los precios monopólicos, que garantiza
que las corporaciones, de hecho, en estos momentos, mega corporaciones,
tengan derecho a cobrar precios monopólicos, asegurando, digamos, que
las drogas de producción farmacéutica sean cotizadas con precios
inalcanzables para la mayor parte del mundo, incluso aquí [en los
Estados Unidos]. Por ejemplo, las drogas en los EE.UU. son mucho más
caras que las mismas drogas tan cerca como en Canadá, y aun más caras
que, digamos, en Europa y esto en el Tercer Mundo condenan a millones de
personas a muerte.
Otros países pueden producir drogas. Y bajo los primeros regímenes de
patentes, se tenían patentes de proceso. Ni siquiera sé si esas son
legítimas, pero las patentes de proceso significaban que si alguna
compañía farmacéutica encontraba una manera de producir una droga,
alguien más listo podría encontrar una mejor manera para producirla,
pues lo único patentado era el proceso. Así, si la industria
farmacéutica brasileña hallaba una manera de hacerla más barata y mejor,
bien, podían hacerla. No violaría ninguna patente. El régimen de la
Organización Mundial del Comercio insiste en cambio en patentes de
producto, y así no se puede encontrar un proceso más inteligente. Nótese
que esto impide el crecimiento, y el desarrollo, y que eso es lo que
pretende. Pretende detener la innovación, el crecimiento y el desarrollo
y conservar ganancias extremadamente altas.
Bueno, las corporaciones farmacéuticas y otras argumentan que necesitan
esto para poder recuperar los costos de la investigación y el
desarrollo. Pero miremos más de cerca. Una parte muy substancial de la
investigación y el desarrollo la paga el público de todas maneras. En
sentido estricto, está en el orden de un 40-50%. Pero ese es un
subestimado, porque no toma en cuenta la biología básica y la ciencia
básica, las cuales están financiadas totalmente de manera pública.
Entonces si se obtiene una cantidad realista, es un porcentaje muy alto
el pagado públicamente de cualquier modo. Bueno, supongamos que llegara
al 100%. Entonces toda motivación para los precios monopólicos
desaparecería, y esto implicaría un enorme beneficio social. No hay
ningún motivo económico justificable para no hacer esto. Hay un motivo
económico, el lucro, pero es un esfuerzo por impedir el crecimiento y el
desarrollo.
Pero, ¿qué hay de las Medidas de Inversión Relacionadas al Comercio?
¿Qué hacen? Las TRIPS son proteccionismo directo para el beneficio de
los ricos y poderosos, a través de corporaciones subsidiadas
públicamente. Las TRIMS son un poco más sutiles. Lo que buscan es que un
país no pueda imponer condiciones a lo que un inversionista decida
hacer. Supongamos que, digamos, la General Motors, decide llevar a cabo
subcontratación en el extranjero, mandar a hacer partes en otro país con
mano de obra barata, sin sindicatos, y luego enviarlas de regreso a
General Motors. Bueno, los países en vías de desarrollo exitosos de
Asia, una de las maneras en que se desarrollaron fue bloqueando ese tipo
de cosas, insistiendo en que si iba a haber inversión extranjera, tenía
que hacerse de manera tal que fuera productiva para el país que la
recibiera. Tendría que haber transferencia de tecnología, o tendría que
invertirse en los lugares en que ellos quisieran, o alguna proporción de
la inversión tendría que ser para la exportación de mercancías
terminadas que produjeran dinero. Montones de mecanismos como esos. Eso
es parte de la forma mediante la cual tuvo lugar el milagro económico de
Asia Oriental. Incidentalmente, esa es la forma en que todos los otros
países en desarrollo consiguieron desarrollarse también, incluyendo a
los Estados Unidos, con transferencia tecnológica desde Inglaterra. Esas
aproximaciones son bloqueadas por las Medidas de Inversión Relacionadas
al Comercio. Superficialmente suenan como si estuvieran aumentando el
libre comercio, pero lo que hacen de hecho es aumentar la capacidad de
las grandes corporaciones para llevar a cabo administración centralizada
a través de las fronteras, porque así es como son la subcontratación en
el extranjero y las transferencias intrafirma –centralizadas
administrativamente. No son comercio en ningún sentido significativo. Y
una vez más minan el crecimiento y el desarrollo.
De hecho, si se observa en general, lo que está siendo instituido es un
régimen que previene el tipo de desarrollo que ha tenido lugar en los
países que hoy en día son ricos, los países industrializados – no es el
mejor tipo de desarrollo que podemos imaginar, con seguridad, pero es al
menos desarrollo de algún tipo. Si uno revisa desde Inglaterra a los
Estados Unidos, a Alemania, Francia, Japón, Corea – cada uno de estos
países se desarrolló violando radicalmente los principios que se están
instituyendo en la Organización Mundial del Comercio. Estos principios
son métodos de socavamiento del crecimiento y el desarrollo, y de
aseguramiento de la concentración del poder. El asunto del desarrollo
sostenible ni siquiera aparece. Eso es completamente otra cuestión. El
desarrollo sostenible significa, por ejemplo, prestar atención a lo que
se llama "externalidades", cosas en las que los negocios no se fijan.
Tomemos, por decir, el comercio. Se supone que el comercio aumenta la
riqueza. Tal vez lo haga, tal vez no, pero no se sabe lo que hace hasta
no tomar en cuenta los costos del comercio, incluyendo costos que no se
estiman, como por ejemplo el costo de la contaminación. Cuando algo se
mueve de aquí para allá está creando contaminación. Se la llama una
"externalidad" y no se la toma en cuenta. Está el agotamiento de
recursos, como cuando se agotan los recursos de la producción agrícola.
Están los costos militares. Por ejemplo, el precio del petróleo se
mantiene dentro de un cierto margen, ni muy alto, ni muy bajo, mediante
una porción substancial [de los gastos] del Pentágono dirigida
directamente hacia los productores de petróleo del Medio Oriente, no
porque a los Estados Unidos le guste el entrenamiento en el desierto o
algo así, si no porque es ahí donde está el petróleo. Se quieren
asegurar de que no suba mucho, ni baje mucho, sino que se quede donde lo
quieren. No ha habido mucha investigación sobre esto, pero una
investigación conducida por un consultante del departamento de energía
de los EE.UU. estimó que los gastos solo del Pentágono significan tal
vez un 30% de subsidio para el precio del petróleo, algo dentro de ese
rango.
Bien, si uno mira más allá de las fronteras hay numerosos ejemplos como
ese. Uno de los costos del comercio es que saca a la gente de su forma
de vida. Cuando se exportan productos agrícolas estadounidenses
subsidiados a México, esto saca a millones de campesinos de la
agricultura. Eso es un costo, de hecho un costo múltiple, porque esos
millones no solo sufren, son arrastrados a las ciudades en donde bajan
los salarios, y así sufre otra gente, la cual incluye, incidentalmente,
a trabajadores estadounidenses, que ahora competirán contra salarios aún
más bajos. Estos son costos. Si se les toma en cuenta, se obtiene una
imagen totalmente distinta de las interacciones económicas.
Incidentalmente, se puede decir eso de algo como el Producto Bruto
Interno. Si se observan las medidas del Producto Bruto Interno, se verá
que son altamente ideológicas. Por ejemplo, una de las maneras de
aumentar el Producto Bruto Interno en los Estados Unidos es hacer lo
que, de hecho, se está haciendo, no reparar las carreteras. Si no se
reparan las carreteras y se tienen montones de baches por todas partes,
eso significa que cuando los carros pasan, se destrozan. Eso significa
que uno tiene que comprarse un carro nuevo. O tiene que ir al mecánico
para que lo repare, y así. Todo eso aumenta el Producto Bruto Interno.
Se enferma más a la gente contaminando la atmósfera. Eso aumenta el
Producto Bruto Interno porque tienen que ir al hospital y pagar doctores
y comprar drogas, y así. De hecho, lo que aumenta el Producto Interno
Bruto en las sociedades, como están hoy en día organizadas, no es una
medida del bienestar social en ningún sentido significativo.
Ha habido esfuerzos para construir otras medidas que sí tomen en cuenta
estas cosas, y ellas nos dan historias muy diferentes. Por ejemplo, los
Estados Unidos son uno de los pocos países industrializados que no
publican "indicadores sociales" regularmente --medidas del bienestar
social, como el abuso de menores, su mortalidad, y esa clase de cosas.
La mayoría de los países lo hacen. Todos los años tienen un indicador
social. Los Estados Unidos no lo hacen, y así es difícil estimar la
salud social del país. Pero ha habido esfuerzos por hacerlo.
Hay un proyecto importante en la Universidad de Fordham, una universidad
jesuita en Nueva York. Por años han intentado construir un indicador de
salud social para los Estados Unidos. Publicaron el último volumen hace
un par de meses. Son cosas interesantes. De acuerdo a sus análisis de
los indicadores del tipo que mencioné, hasta alrededor de 1975, o sea,
durante la "era dorada", como se la llama, la salud social crecía, más o
menos, con la economía. En cierta forma seguía a la economía. Conforme
mejoraba la economía, mejoraba la salud social. A partir de 1975 los
indicadores divergen. La economía ha seguido creciendo, aunque más
lentamente que antes, pero la salud social ha decaído. Y continúa
decayendo. De hecho, concluyen que los Estados Unidos están en una
recesión, una seria recesión, desde el punto de vista de los indicadores
que importan. Es entonces que uno empieza a fijarse en cuestiones como
desarrollo sostenible, desarrollo significativo. Pero para eso se
requiere una perspectiva completamente diferente en todos estos aspectos
de la economía y sus consecuencias, etc., una que definitivamente
debería de adoptarse. Y esas son las cuestiones que emergen cuando la
gente habla de desarrollo sostenible, pero los EE.UU. ciertamente no
tienen tal programa. Deberían, pero no lo tienen.
La nueva guerra contra el terror
Transcripción de la grabación hecha en el Foro de Tecnología y Cultura
en el MIT
- 18 de octubre de 2001. Todos sabemos que el mundo lo maneja la gente
de la televisión [risas en el público].
Acabo de recibir órdenes de que debía estar aquí, no allá. Bueno, la
última charla que di en este foro fue sobre un tema liviano y agradable.
Fue sobre cómo los seres humanos constituyen una especie en peligro y,
considerando la naturaleza de sus instituciones, probablemente se
destruirán a sí mismos dentro de un plazo relativamente corto. Así que
esta vez podemos dar un suspiro de alivio ya que tenemos un tema
agradable en su lugar. Por desgracia, el mundo sigue presentándonos
cosas que lo hacen más y más horrible y seguimos tal cual.
Asumo 2 condiciones para esta charla
Voy a dar por sentado dos condiciones para esta charla.
La primera es lo que yo presumo es un reconocimiento de los hechos. Y es
que los eventos del 11 de septiembre fueron una atrocidad horrenda,
probablemente el mayor número de muertos súbitos de cualquier crimen en
toda la historia, fuera de una guerra.
La segunda presunción tiene que ver con los objetivos. Presumo que
nuestro objetivo es que estamos interesados en reducir la probabilidad
de tales crímenes, sean contra nosotros o contra otros.
Si no aceptan estas dos presunciones, entonces lo que diga no se
dirigirá a ustedes. Si las aceptan, se presentan una cantidad de
preguntas estrechamente relacionadas, que merecen mucha reflexión.
Las 5 preguntas
Una pregunta, que es de lejos la más importante es ¿qué está sucediendo
ahora mismo?
E implícitamente ¿qué podemos hacer al respecto? La segunda tiene que
ver con la suposición muy común que lo sucedido el 11 de septiembre es
un acontecimiento histórico, que cambiará la historia. Tiendo a estar de
acuerdo. Creo que es cierto. Fue un evento histórico y la pregunta que
debemos hacernos es exactamente por qué. La tercera pregunta tiene que
ver con el título, "La guerra contra el terrorismo". ¿Qué es
exactamente? Y hay una pregunta relacionada: ¿qué es el terrorismo? La
cuarta pregunta, aunque más restringida importante, tiene que ver con
los orígenes de los crímenes del 11 de septiembre. Y la quinta pregunta,
en la que quiero detenerme un poco, es qué opciones políticas existen en
el combate de esta guerra contra el terrorismo, y en el trato de las
situaciones que llevaron a ella.
Diré algunas cosas sobre cada pregunta. Con placer me extenderé en la
discusión y, por favor, no duden en formular otras preguntas. Éstos son
los interrogantes que en mi opinión se destacan, pero ustedes podrían
fácil y plausiblemente tener otros.
1. ¿Qué está sucediendo en este momento?
Tres a cuatro millones de personas se están muriendo de hambre
Comencemos de inmediato con este tema. Hablaré sobre la situación en
Afganistán. Sólo me basaré en fuentes indiscutibles como el New York
Times [risas en el público].
Según el New York Times hay entre 7 y 8 millones de personas en
Afganistán al borde de la inanición. Esto, en realidad, era cierto antes
del 11 de septiembre. Estaban sobreviviendo gracias a la ayuda
internacional. El 16 de septiembre el Times informó, cito, que EE.UU.
exigía de Pakistán la eliminación de los convoyes de camiones que
suministraban gran parte de los alimentos y otras provisiones a la
población civil de Afganistán. Que yo sepa no hubo reacción alguna en
EE.UU. o en Europa. Al día siguiente hablé por las radios nacionales de
toda Europa. Que yo sepa, no hubo ninguna reacción en EE.UU. o en Europa
ante la exigencia de que se impusiera la muerte por hambre a millones de
personas. La amenaza de ataques aéreos inmediatamente después de
septiembre... por ese entonces, obligó a evacuar a los trabajadores de
la ayuda internacional, lo que inhabilitó los programas de ayuda. De
hecho, cito nuevamente al New York Times. Los refugiados que llegaron a
Pakistán después de duros viajes desde Afganistán describen escenas de
desesperación y temor dentro del país, cuando la amenaza de los ataques
dirigidos por EE.UU. convirtió la prolongada miseria diaria en una
potencial catástrofe. El país colgaba de una cuerda de salvamento y
acabábamos de cortarla. Citando del New York Times Magazine a un
colaborador de la ayuda que fue evacuado.
El Programa Mundial de Alimentos, el de la ONU, que es lejos el
principal, pudo reanudarse a principios de octubre, después de tres
semanas. Lo reactivaron a niveles más reducidos, reanudando el envío de
alimentos. No hay cooperantes de ayuda extranjeros en el país, así que
el sistema de distribución es obstaculizado. Este fue suspendido en
cuanto comenzaron los bombardeos. Luego recomenzaron a un ritmo más
lento, mientras las agencias de ayuda criticaban duramente los
lanzamientos aéreos de alimentos de EE.UU., condenándolos como
instrumentos de propaganda que probablemente hacían más daño que bien.
Ocurre que ahora estoy citando al Financial Times de Londres, pero es
fácil continuar. Después de una primera semana de bombardeos, el New
York Times informó en una página trasera, dentro de una columna que
trataba de otra cosa, que según las cuentas de la ONU pronto habrá 7
millones y medio de afganos necesitando desesperadamente aunque sea un
pedazo de pan y que quedan sólo unas pocas semanas antes de que comience
el duro invierno, que imposibilitará el aprovisionamiento de muchas
áreas, sigo citando, pero con los bombardeos el nivel de suministros ha
bajado a la mitad de lo que se necesita. Un comentario como de pasada
que nos dice que la civilización occidental está anticipando la matanza
de, haremos el cálculo, 3 a 4 millones de personas, o algo por el
estilo. El mismo día, el dirigente de la civilización occidental,
rechazó una vez más, con desdén, las ofertas de negociación para la
entrega del pretendido objetivo: Osama bin Laden; y también rechazó la
solicitud de alguna evidencia para sustanciar la exigencia de una
capitulación total. El mismo día, un Informador Especial de la ONU a
cargo de alimentos, rogó a EE.UU. que detuvieran los bombardeos para
salvar a millones de víctimas. Que yo sepa, no hubo información alguna
al respecto. Esto fue el lunes. Ayer, las mayores agencias de ayuda
OXFAM y Christian Aid se unieron a ese ruego. No se puede encontrar
ninguna información al respecto en el New York Times. Hubo una línea en
el Boston Globe, escondida en una historia sobre otro tópico, Cachemira.
Genocidio en silencio
Y así podríamos continuar... pero todo eso... en primer lugar nos indica
lo que está sucediendo. Parece que lo que está sucediendo es una especie
de genocidio silencioso. También nos da la oportunidad de ver lo que es
la cultura de la élite, la cultura de la que formamos parte. Esto indica
que pase lo que pase y sin saber que sucederá, los planes y programas
que están siendo realizados se basan en la suposición de que puedan
llevar a la muerte de varios millones de personas en las próximas
semanas... casualmente sin comentarios y sin pensar al respecto, como si
fuera algo normal, aquí y en buena parte de Europa. No en el resto del
mundo. En realidad, ni siquiera en gran parte de Europa. Si uno lee la
prensa irlandesa o la prensa en Escocia... tan cerca, las reacciones son
muy diferentes. Bueno, eso es lo que está sucediendo. Lo que está
sucediendo ahora, está ciertamente bajo nuestro control. Podemos hacer
mucho para influenciar lo que está sucediendo. Y básicamente de eso se
trata.
2. ¿Por qué fue un evento histórico?
Un ataque al territorio nacional
Ahora bien, consideremos la pregunta un poco más abstracta, olvidando
por el momento que al parecer estamos en medio de un intento de
asesinato de 3 o 4 millones de personas, no talibán, por supuesto, sino
que sus víctimas. Volvamos atrás... volvamos a la pregunta sobre los
históricos acontecimientos que ocurrieron el 11 de septiembre. Como
dije, creo que es cierto. Fue un evento histórico. Lamentablemente, no
por su dimensión de la que duele hablar porque en términos de su
dimensión no es tan extraordinario. Dije que es el peor... probablemente
el peor número de víctimas súbitas de cualquier crimen. Y puede ser
cierto. Pero hay crímenes terroristas con efectos un poco más
prolongados que son más extremos, por desgracia. Sin embargo, es un
evento histórico porque hubo un cambio. El cambio fue la dirección hacia
la que se apuntaba. Eso es nuevo. Radicalmente nuevo. Echémosle una
mirada a la historia de EE.UU.
La última vez que el territorio nacional de EE.UU. fue atacado, o mejor
dicho, incluso amenazado, fue cuando los británicos incendiaron
Washington en 1814. Ha habido muchos... ha sido común presentar Pearl
Harbor, pero no es una analogía válida. Piénsese lo que se quiera al
respecto, los japoneses bombardearon bases militares en dos colonias de
EE.UU., no el territorio nacional; colonias que habían sido arrebatadas
a sus habitantes de una manera no demasiado elegante. Ahora es el
territorio nacional el que ha sido atacado en gran escala, se pueden
encontrar algunos ejemplos marginales, pero éste es único.
Durante cerca de 200 años, nosotros, Estados Unidos, expulsamos o sobre
todo exterminamos a la población indígena, es decir a muchos millones de
personas, conquistamos la mitad de México, realizamos depredaciones en
toda la región, en el Caribe y en América Central, a veces más allá,
conquistamos Hawai y Filipinas, matando a varios cientos de miles de
filipinos al hacerlo. Desde la segunda guerra mundial, EE.UU. ha
extendido su alcance a todo el mundo utilizando métodos que no precisan
descripción. Pero fue siempre matando a otros, la batalla fue siempre en
otros lugares, los masacrados fueron los otros. No aquí. No en el
territorio nacional.
Europa
En el caso de Europa, el cambio es aún más dramático, porque su historia
es aún más horrenda que la nuestra. Somos, básicamente, un vástago de
Europa. Durante cientos de años, Europa ha estado masacrando gente en
todo el mundo, con la mayor tranquilidad. Es así como conquistaron el
mundo, no distribuyendo golosinas a los bebés. Durante este período
Europa sufrió guerras asesinas, pero fueron asesinos europeos matándose
mutuamente. La única razón por la que terminó en 1945, fue... no tuvo
nada que ver con democracia o con no hacerse la guerra unos a otros u
otras nociones de moda. Tuvo que ver con el hecho de que todos
comprendieron que la próxima vez que jugaran ese jueguito iba a ser el
fin del mundo. Porque los europeos, incluyéndonos a nosotros, han
desarrollado tales armas de destrucción masiva que ese juego tiene que
acabarse. Y tiene cientos de años. En el siglo XVII, aproximadamente un
40 por ciento de toda la población de Alemania fue eliminada en una sola
guerra.
Pero durante todo ese período de sangrientas matanzas, los europeos se
estuvieron matando unos a otros, y matando gente en otras partes. Congo
no atacó a Bélgica, India no atacó a Inglaterra. Argelia no atacó a
Francia. Es siempre lo mismo. De nuevo, hubo algunas pequeñas
excepciones, pero muy pequeñas en escala, ciertamente invisible en la
escala de lo que Europa y nosotros estábamos haciéndole al resto del
mundo. Es el primer cambio. Es la primera vez que se apunta en la
dirección contraria. Y a mi juicio es probablemente el motivo por el
cual se ven reacciones tan diferentes a los dos lados del Mar de
Irlanda, que he visto, a propósito, en numerosas entrevistas a ambos
lados, en la radio nacional en ambos casos. El mundo se ve muy distinto,
dependiendo de si uno tiene el látigo en sus manos o si ha estado
recibiendo latigazos durante siglos, muy distinto. Así que pienso que el
choque y la sorpresa en Europa y en sus vástagos, como aquí, son
comprensibles. Es un evento histórico pero, por desgracia, no en escala,
en otro sentido y es la razón por la que el resto del mundo... la mayor
parte del resto del mundo lo ve de manera muy diferente. Sin dejar de
sentir compasión por las víctimas de la atrocidad, o de horrorizarse,
eso es casi general, sino que porque lo consideran desde una perspectiva
diferente. Algo que debiéramos tratar de comprender.
3. ¿Qué es la guerra contra el terrorismo?
Bien, veamos la tercera pregunta, '¿qué es la guerra contra el
terrorismo?' y una pregunta incidental, '¿qué es el terrorismo?' La
guerra contra el terrorismo ha sido descrita en las altas esferas como
una lucha contra una plaga, como un cáncer que es propagado por
bárbaros, por "oponentes depravados de la civilización misma." Es un
sentimiento que comparto. Sucede, sin embargo, que las palabras que
estoy citando, son de hace 20 años. Son... del presidente Reagan y de su
secretario de estado. La administración Reagan llegó al poder hace 20
años declarando que la guerra contra el terrorismo internacional se
hallaría en el centro de nuestra política... describiéndola en términos
como los que acabo de mencionar, entre otros. Y estuvo en el centro de
nuestra política exterior. La administración Reagan reaccionó a esa
plaga propagada por oponentes depravados a la civilización misma,
creando una red terrorista internacional extraordinaria, sin precedente
alguno en su escala, que realizó masivas atrocidades en todo el mundo,
sobre todo... bien, en parte, cerca, pero no sólo allí. No voy a
mencionar toda la lista, ustedes son todos, gente educada, así que estoy
seguro de que lo aprendieron en el colegio secundario. [risas del
público]
La guerra de Reagan-EE.UU. contra Nicaragua
Sólo mencionaré un caso inobjetable, así no habrá polémicas al respecto;
de ninguna manera es el caso más extremo, pero es indiscutible. Y lo es
gracias a los fallos de las principales autoridades internacionales, la
Corte Internacional de Justicia, la Corte Mundial, y el Consejo de
Seguridad de la ONU. Así que este caso es irrefutable, por lo menos para
gente con la más mínima consideración por el derecho internacional, los
derechos humanos, la justicia y otras cosas similares. Y ahora les daré
un trabajo. Ustedes pueden calcular la dimensión de esa categoría
preguntando simplemente cuántas veces se ha mencionado ese caso evidente
en los comentarios del mes pasado. Y es un caso particularmente
relevante, no sólo porque es inobjetable, sino porque ofrece un
precedente sobre cómo un estado que respeta el derecho reaccionaría... o
reaccionó de hecho ante el terrorismo internacional, lo que es
incuestionable. Y fue aún más extremo que los eventos del 11 de
septiembre. Estoy hablando de la guerra de Reagan-EE.UU. contra
Nicaragua, que causó decenas de miles de muertos, arruinó al país, tal
vez irreparablemente.
La reacción nicaragüense
Nicaragua reaccionó. No reaccionó lanzando bombas en Washington.
Reaccionaron llevando el caso a la Corte Mundial, presentando un caso,
no tuvieron ningún problema para reunir la evidencia. La Corte Mundial
aceptó el caso, decidió a su favor. Ordenó que... condenaron lo que
llamaron el "uso ilegal de la fuerza," que es otra forma de llamar al
terrorismo internacional por parte de EE.UU... Ordenó a EE.UU. que
detuviera el crimen y que pagara masivas reparaciones. Estados Unidos,
por supuesto, rechazó el fallo de la corte con un desprecio total y
anunció que en lo futuro no aceptaría la jurisdicción de la corte.
Entonces Nicaragua fue al Consejo de Seguridad de la ONU, el que
consideró una resolución llamando a todos los estados a respetar el
derecho internacional. No se mencionó a nadie, pero todos comprendieron.
EE.UU. vetó la resolución. Ahora es el único estado conocido que ha sido
condenado por la Corte Mundial por terrorismo internacional, y ha vetado
la resolución del Consejo de Seguridad llamando a todos los estados a
respetar el derecho internacional. Nicaragua fue entonces a la Asamblea
General, donde técnicamente no existe el derecho a veto, pero donde un
voto negativo de EE.UU. equivale a un veto. Aprobó una resolución
similar y solamente se opusieron Estados Unidos, Israel y El Salvador.
Lo mismo pasó el año siguiente, pero esa vez EE.UU. sólo pudo conseguir
el apoyo de Israel, así que fueron 2 votos opuestos a la observación del
derecho internacional. Llegado ese punto, a Nicaragua no le quedó ningún
recurso legal. Había intentado todas las medidas posibles. No funcionan
en un mundo regido por la fuerza.
El caso es irrefutable, pero de ninguna manera el más extremo.
Aprendemos mucho sobre nuestra propia cultura y sociedad y sobre lo que
está sucediendo en la actualidad, preguntando '¿cuánto sabemos de todo
esto? ¿cuánto hablamos de esto? ¿Cuánto aprendemos en la escuela?
¿Cuánto llena las primeras planas?' Y no fue más que el comienzo. EE.UU.
respondió a la Corte Mundial y al Consejo de Seguridad, escalando
inmediatamente la guerra de manera acelerada y, casualmente, fue una
decisión de ambos partidos. Los términos de la guerra también fueron
alterados. Por primera vez hubo órdenes oficiales... órdenes oficiales
al ejército terrorista de atacar lo que se llama "objetivos blandos,"
queriendo decir objetivos civiles indefensos, y mantenerse lejos del
ejército nicaragüense. Pudieron hacerlo porque EE.UU. controlaba
totalmente el espacio aéreo sobre Nicaragua y suministró al ejército
mercenario equipos de comunicación modernos; no se trataba de un
ejército de guerrilla en el sentido normal y podían recibir
instrucciones sobre los desplazamientos de las fuerzas del ejército
nicaragüense, de manera que podían atacar impunemente cooperativas
agrícolas, clínicas sanitarias, etc., etc.,... objetivos blandos. Ésas
eran las órdenes oficiales.
¿Cuál fue la reacción en este país?
¿Cuál fue la reacción? Era sabido. Hubo una reacción. La política
utilizada fue considerada como sensata por la opinión liberal de
izquierda. Así que Michael Kinsley, que representa a la izquierda en la
discusión en los medios oficiales, escribió un artículo en el que dijo
que no debiéramos apresurarnos demasiado en la crítica de esa política,
como lo había hecho Human Rights Watch. Dijo que una "política sensata"
debe "pasar el examen de costos y beneficios" - es decir, ahora paso a
citar, el análisis de "por un lado la cantidad de sangre y miseria que
habrá que introducir, y por el otro la probabilidad de que la democracia
emerja." La democracia, tal como EE.UU. comprende la expresión,
ilustrada gráficamente por los países vecinos [a Nicaragua]. Nótese que
es un axioma que EE.UU., las élites de EE.UU., tienen el derecho de
efectuar el análisis y realizar el proyecto si pasa sus tests. Y pasó
sus tests. Funcionó. Cuando Nicaragua terminó por sucumbir ante el
ataque de la superpotencia, los comentaristas elogiaron pública y
alegremente el éxito de los métodos que fueron utilizados, y los
describieron en detalle. Así que paso a citar a Time Magazine, tomando a
uno de tantos. Alabaron el éxito de los métodos escogidos: "para
arruinar la economía e implementar una larga y mortífera guerra por
encargo, hasta que los nativos exhaustos derroquen por sí mismos al
gobierno indeseable," con un costo "mínimo" para nosotros, dejando a las
víctimas con "puentes destruidos, estaciones eléctricas saboteadas, y
granjas arruinadas", dándole así al candidato de EE.UU. un "tema
ganador": "terminar con el empobrecimiento del pueblo de Nicaragua". El
New York Times publicó una primera plana diciendo "Estadounidenses
unidos en la alegría" ante este resultado.
El terrorismo funciona - el terrorismo no es el arma de los débiles
Esta es la cultura en la que vivimos y revela varios hechos. Uno es el
hecho que el terrorismo funciona. No fracasa. Funciona. La violencia
funciona generalmente. Es la historia del mundo. En segundo lugar, es un
error analítico muy serio decir, como se hace comúnmente, que el
terrorismo es el arma de los débiles. Como otros medios de violencia,
constituye sobre todo un arma de los fuertes, abrumadora en realidad. Es
considerada un arma de los débiles, porque los fuertes también controlan
los sistemas doctrinarios y su terror no cuenta como terror. Ahora bien,
eso es casi universal. No se me ocurre ninguna excepción histórica,
incluso los peores asesinos en masa ven el mundo de esa manera. Por
ejemplo, tomemos a los nazis. No imponían el terror en la Europa
ocupada. Estaban protegiendo a la población local contra el terrorismo
de los partisanos. Y como en el caso de otros movimientos de
resistencia, hubo terrorismo. Los nazis efectuaban contraterrorismo.
Además, EE.UU. estuvo esencialmente de acuerdo con eso. Después de la
guerra, el ejército de EE.UU. realizó estudios extensivos de las
operaciones de contraterrorismo de los nazis en Europa. En primer lugar,
debiera decir que EE.UU. aprendió de ellos y comenzó a realizar
operaciones similares, a menudo contra los mismos objetivos, la antigua
resistencia. Pero los militares que estudiaron los métodos nazis también
publicaron interesantes estudios, a veces criticando la ineficacia al
llevarlos a cabo, un verdadero análisis crítico; ustedes no hicieron
esto bien, pero lo otro sí. Pero esos métodos y consejos de los
oficiales de la Wehrmacht fueron importados a este país y se
convirtieron en los manuales de la contrainsurgencia, del
contraterrorismo, del conflicto de baja intensidad, como lo llaman, y
son los manuales, y los procedimientos que están siendo utilizados. Así
que no es que sólo los nazis lo hicieron. Ésta fue considerada la acción
correcta por los dirigentes de la civilización occidental, es decir
nosotros, que luego procedimos a hacer lo mismo. El terrorismo no es el
arma de los débiles. Es el arma de los que están contra 'nosotros' sin
importar quienes son 'nosotros'. Y si ustedes pueden encontrar una
excepción histórica a este hecho, me interesaría conocerla.
La naturaleza de nuestra cultura - Cómo vemos el terrorismo
Bien, una indicación interesante sobre la naturaleza de nuestra cultura,
nuestra elevada cultura, es la forma en la que se considera todo esto.
Una forma en la que se considera es ocultándolo simplemente. Así que
casi nadie ha oído hablar del asunto. Y el poder de la propaganda y la
doctrina estadounidense es tan fuerte, que hasta las víctimas apenas lo
saben. Quiero decir que, por ejemplo, cuando se habla de este asunto con
gente en Argentina, hay que recordárselo. Oh, sí, sucedió, se nos había
olvidado. Es ocultado profundamente. Las consecuencias absolutas del
monopolio de la violencia pueden ser muy poderosas en términos
ideológicos, entre otros.
La idea de que Nicaragua pudiera haber tenido el derecho de defenderse
Bien, un aspecto esclarecedor de nuestra propia actitud hacia el
terrorismo es la reacción a la idea de que Nicaragua pudiera haber
tenido el derecho de defenderse. En realidad estudié esto en bastante
detalle buscando en bancos de datos y ese tipo de cosas. La idea de que
Nicaragua pudiera haber tenido el derecho de defenderse fue considerada
escandalosa. No hay prácticamente nada en los comentarios de los medios
de comunicación oficiales indicando que Nicaragua podría haber tenido
ese derecho. Y ese hecho fue aprovechado por la administración Reagan y
su propaganda de una manera interesante. Aquellos de ustedes que
vivieron esa época, recordarán que periódicamente se lanzaban rumores de
que los nicaragüenses recibían jets MIG de Rusia. Al llegar ese punto
los halcones y las palomas se dividían. Los halcones decían, 'OK, hay
que bombardearlos'. Las palomas decían, 'esperemos, veamos si los
rumores son ciertos. Y si lo son, hay que bombardearlos. Porque
constituyen un peligro para Estados Unidos'. A propósito, ¿Por qué iban
a recibir aviones MIG? Ahora bien, trataron de conseguir aviones de los
países europeos, pero EE.UU. presionó a sus aliados para que no les
enviaran medios de defensa, porque quería que se tornaran hacia los
rusos.
Esto venía bien por razones de propaganda. Así se convertían en una
amenaza para nosotros. Recuerden que estaban a sólo 2 días de marcha de
Harlingen, Texas. Declaramos, verdaderamente, una emergencia nacional en
1985, para proteger el país contra la amenaza de Nicaragua. Y siguió en
vigor. Así que más valía que consiguieran armas de los rusos. ¿Por qué
iban a querer aviones jet? Pues, por las razones que ya he mencionado.
EE.UU. tenía un control total sobre su espacio aéreo, volaba sobre éste
y lo utilizaba para dar instrucciones al ejército terrorista para que
pudieran atacar objetivos blandos sin encontrarse con el ejército que
podría defenderlos. Todo el mundo sabía que ése era el motivo. No iban a
utilizar sus jets para otra cosa. Pero la idea de que se pudiera
permitir a Nicaragua que defendiera su espacio aéreo contra el ataque de
una superpotencia que dirigía a fuerzas terroristas para que atacaran
objetivos civiles indefensos, era considerada en Estados Unidos como
escandalosa y era la opinión general. Las excepciones son tan raras que
puedo hacer una listita. No sugiero que acepten mi palabra. Miren
ustedes mismos. Eso incluye también a nuestros senadores, a propósito.
Honduras - El nombramiento de John Negroponte como embajador en las
Naciones Unidas
Otra ilustración de cómo vemos el terrorismo está sucediendo ahora
mismo. EE.UU. nombró hace un par de semanas a un embajador en las
Naciones Unidas para conducir la guerra contra el terrorismo. ¿Quién es?
Bien, su nombre es John Negroponte. A principios de los años 80, fue el
embajador de EE.UU. en el feudo, que es lo que es, de Honduras. Hubo un
poco de alboroto sobre el hecho de que debe haber sabido, y por cierto
que sabía, de los asesinatos en gran escala y de otras atrocidades que
estaban siendo cometidas por las fuerzas de seguridad de Honduras, a las
que apoyábamos. Pero eso es sólo una pequeña parte. Como procónsul de
Honduras, como se le llamaba allí, fue el supervisor local de la guerra
terrorista conducida en Honduras, por la que su gobierno fue condenado
por la Corte Mundial y después por el Consejo de Seguridad, en una
resolución vetada. Y acaba de ser nombrado como embajador ante la ONU
para conducir la guerra contra el terror. Otro pequeño experimento que
ustedes pueden hacer es investigar y descubrir qué reacción tuvo lugar.
Bien, les podría decir lo que van a encontrar, pero más vale que lo
descubran ustedes mismos. Ahora bien, eso nos dice mucho sobre la guerra
contra el terrorismo y mucho sobre nosotros mismos.
Después de que Estados Unidos volvió a apoderarse del país bajo
condiciones que fueron tan gráficamente descritas por la prensa, el país
había quedado destruido en los años 80, y desde entonces se ha
desmoronado totalmente en casi todos los sectores. Desde que EE.UU. se
hizo cargo ha declinado mucho económica y democráticamente, así como en
casi todos los demás sectores. Es ahora el segundo país más pobre del
hemisferio. Yo diría... no voy a hablar del tema, pero ya dije que
escogí a Nicaragua porque era un caso incontrovertible. Si ustedes
consideran los otros estados en la región, el terror estatal fue más
extremo y de nuevo se origina en Washington y eso, de ninguna manera, es
todo.
Ataques sudafricanos respaldados por EE.UU. y el Reino Unido
Lo mismo sucedía en otras partes del mundo, tomemos por ejemplo África.
Sólo durante los años de Reagan, los ataques sudafricanos, respaldados
por EE.UU. y Gran Bretaña, contra los países vecinos causaron cerca de
un millón y medio de víctimas, 60.000 millones de dólares en daños y la
destrucción de países enteros. Y si vamos por el mundo, podemos agregar
más ejemplos.
Esa fue la primera guerra contra el terror, sobre la que he dado un
pequeño ejemplo. ¿Y se supone que le prestemos atención? ¿O hay algún
motivo de pensar que podría ser relevante? Después de todo no se trata
exactamente de historia antigua. Bien, evidentemente no es así, como se
puede deducir al considerar la actual discusión sobre la guerra contra
el terror que ha constituido el tópico principal del mes pasado.
Haití, Guatemala, y Nicaragua
Mencioné que Nicaragua se ha convertido ahora en el segundo país más
pobre del hemisferio. ¿Cuál es el país más pobre? Bien, desde luego que
es Haití, que sucede que es también de lejos la víctima de la mayor
cantidad de intervenciones estadounidenses en el siglo XX. Lo dejamos
totalmente devastado. Es el país más pobre. Nicaragua está en segundo
lugar en el grado de intervención estadounidense en el siglo XX. Y es el
segundo más pobre. En realidad, está compitiendo con Guatemala. Se
alternan cada uno o dos años como el segundo país en el nivel de
pobreza. Y también compiten en quién es el objetivo principal de las
intervenciones militares de EE.UU. Se supone que debemos creer que todo
esto es una especie de accidente. Que no tiene nada que ver con lo
sucedido en el pasado. Quizás.
Colombia y Turquía
El peor violador de los derechos humanos en los años 90 es Colombia, de
lejos. También es, de lejos, el principal receptor de ayuda militar de
EE.UU. en los años 90, para mantener el terror y las violaciones de los
derechos humanos. En 1999, Colombia reemplazó a Turquía como el
principal receptor de armas estadounidenses en todo el mundo, es decir
excluyendo a Israel y Egipto, que están en una categoría especial. Y eso
nos dice mucho más sobre la actual guerra contra el terror.
¿Por qué recibía Turquía un flujo tan inmenso de armas de EE.UU.? Bueno,
si le echan una mirada al flujo de armas estadounidenses a Turquía,
Turquía siempre recibió muchas armas de EE.UU. Está ubicada
estratégicamente, es miembro de la OTAN, etc.
Pero el flujo de armas a Turquía aumentó radicalmente en 1984. No tuvo
nada que ver con la guerra fría. Quiero decir, Rusia se estaba
descalabrando. Y continuó al mismo nivel desde 1984 a 1999, cuando fue
reducido y desplazado como primer receptor por Colombia. ¿Qué sucedió
entre 1984 y 1999? Bien, en 1984, [Turquía] lanzó una gran guerra
terrorista contra los kurdos en el sudeste de Turquía. Y entonces
aumentó la ayuda de EE.UU., la ayuda militar. Y no se trataba de
pistolas. Eran aviones jet, tanques, entrenamiento militar, etc. Y
permaneció elevada mientras las atrocidades escalaban durante los años
90. Y la ayuda aumentó al mismo ritmo. El año cumbre fue 1997. En 1997,
la ayuda militar de EE.UU. a Turquía fue superior que en todo el período
entre 1950 y 1983, es decir durante la guerra fría, lo que es una
indicación de la medida en la que la guerra fría ha afectado la
política. Y los resultados fueron impresionantes. Llevó a entre 2 y 3
millones de refugiados. Parte de la peor limpieza étnica de fines de los
90. Decenas de miles de muertos, 3500 ciudades y aldeas destruidas,
mucho más que en Kosovo, a pesar de las bombas de la OTAN. Y Estados
Unidos suministró un 80 por ciento de las armas, aumentando a medida que
aumentaban las atrocidades, alcanzando el nivel máximo en 1997. Declinó
en 1999 porque, una vez más, el terror funcionó, como lo hace usualmente
cuando es llevado a cabo por sus principales agentes, sobre todo los
poderosos. Así que en 1999, el terror turco, llamado, por supuesto,
contra-terror, pero como he dicho eso es universal, funcionó. Por ello,
Turquía fue reemplazada por Colombia, que aún no había tenido éxito en
su guerra terrorista. Y por ello tuvo que alcanzar el primer lugar como
receptor de armas de EE.UU.
Los intelectuales occidentales se elogian a sí mismos
Bien, lo que hace esto tanto más pasmoso es que todo sucedía justo en el
medio de un inmenso elogio de los intelectuales occidentales, que
probablemente no tiene igual en la historia. Creo que todos ustedes lo
recuerdan. Fue hace sólo un par de años. La masiva auto-adulación sobre
cómo por primera vez en la historia somos tan magníficos; que defendemos
principios y valores; dedicados a terminar con la crueldad en esta nueva
era de esto y aquello, etcétera, etcétera. Y evidentemente no podemos
tolerar atrocidades cerca de las fronteras de la OTAN. Esto fue repetido
una y otra vez. Sólo dentro de las fronteras de la OTAN no podemos
limitarnos a tolerar atrocidades, sino que contribuimos a ellas. Otra
oportunidad de ver lo que es la civilización occidental y la propia, es
preguntándose: ¿Cuántas veces se discute este tema? Traten de
averiguarlo, no lo voy a repetir. Pero es instructivo. Es un hecho
bastante impresionante que un sistema de propaganda se salga con la suya
en una sociedad libre. No creo que se pueda lograr en un estado
totalitario.
Turquía está muy agradecida
Y Turquía está muy agradecida. Hace sólo algunos días, el primer
ministro Ecevit, anunció que Turquía se unirá a la coalición contra el
terror con mucho entusiasmo, aún más que otros. En realidad, dijo que
contribuiría con tropas, lo que otros no están dispuestos a hacer. Y
explicó el por qué. Dijo que: tenemos una deuda de gratitud con EE.UU.
porque EE.UU. fue el único país que estuvo dispuesto a contribuir de
manera tan masiva a nuestra propia guerra, en sus palabras,
"contra-terrorista". Es decir a nuestra propia limpieza étnica, nuestras
atrocidades y nuestro terror. Otros países ayudaron un poco, pero se
retuvieron. Estados Unidos, por su parte, contribuyó decisivamente y con
entusiasmo, y pudo hacerlo por el silencio, el servilismo sería la
palabra correcta, de las clases educadas que podían averiguar fácilmente
lo que sucedía. Después de todo, somos un país libre. Se pueden leer los
informes sobre los derechos humanos. Se puede leer toda clase de cosas.
Pero preferimos contribuir a las atrocidades y Turquía está muy
contenta, tiene con nosotros una deuda de gratitud por eso y por ello
contribuirá tropas, igual como lo hizo durante la guerra en Serbia.
Turquía fue adulada por utilizar los F16 que le suministramos para
bombardear Serbia, exactamente como lo había estado haciendo con los
mismos aviones contra su propia población, hasta el momento en que
finalmente logró aplastar el terror interno, como lo llamaban. Y como de
costumbre, como siempre, la resistencia incluye terror. Vale también
para la Revolución Estadounidense. Vale para todos los casos que
conozco. Igual como es verdad que aquellos que tienen un monopolio de la
violencia hablan de sí mismos como si realizaran contra-terror.
La coalición - incluyendo a Argelia, Rusia, China e Indonesia
Ahora bien, todo esto es bastante impresionante, y tiene que ver con la
coalición que está siendo organizada para librar la guerra contra el
terror. Y es muy interesante ver cómo se está describiendo dicha
coalición. Así que echemos una mirada al Christian Science Monitor de
esta mañana. Es un buen periódico. Uno de los mejores periódicos
internacionales, con una verdadera cobertura mundial. El principal
artículo, el de la primera plana, es sobre cómo Estados Unidos; ustedes
saben que a la gente no le gustaba Estados Unidos, pero ahora están
comenzando a respetarlo, y están muy contentos con la forma en la que
EE.UU. está conduciendo la guerra contra el terror. Y el primer ejemplo,
en realidad el único ejemplo serio, los otros son un chiste, es Argelia.
Resulta que Argelia siente mucho entusiasmo por la guerra de EE.UU.
contra el terror. La persona que escribió el artículo es un experto en
África. Debe saber que Argelia es uno de los estados terroristas más
sanguinarios del mundo, y que ha estado aplicando un terror horrendo
contra su propia población durante los últimos años. Durante un tiempo,
el hecho fue mantenido en secreto. Pero fue finalmente denunciado en
Francia por desertores del ejército argelino. Lo sabe todo el mundo en
Francia y en Inglaterra, y en otros países. Pero aquí, aquí estamos muy
orgullosos porque uno de los peores estados terroristas del mundo saluda
ahora con entusiasmo la guerra de EE.UU. contra el terror y en realidad
está alentando a EE.UU. a que dirija la guerra. Muestra hasta qué punto
estamos haciéndonos populares.
Y si se considera la coalición que está siendo formada contra el terror,
vemos mucho más. Un miembro destacado de la coalición es Rusia,
deleitada de que EE.UU. apoye su guerra terrorista asesina en Chechenia
en lugar de criticarla de vez en cuando desde las bambalinas. China se
une con entusiasmo. Está deleitada de conseguir apoyo para las
atrocidades que está cometiendo en China occidental contra, lo que
califica de, secesionistas musulmanes. Turquía, como acabo de mencionar,
está feliz con la guerra contra el terror. Son expertos. Argelia,
Indonesia, deleitados de tener aún más apoyo estadounidense para las
atrocidades que está realizando en Ache y en otros sitios. Ahora bien,
podemos repasar toda la lista, la lista de los estados que se han unido
a la coalición contra el terror es bastante impresionante. Tienen una
característica común. Están, ciertamente, entre los principales estados
terroristas del mundo. Y son dirigidos por el campeón mundial.
¿Qué es el terrorismo?
Bien, esto nos hace retornar a la pregunta, ¿qué es el terrorismo? He
estado suponiendo que lo comprendemos. Bueno, ¿qué es? Bien, hay algunas
respuestas fáciles. Hay una definición oficial. Se puede encontrar en el
código de EE.UU. o en los manuales del ejército de EE.UU. Una breve
elucidación tomada de un manual del ejército de EE.UU., es bastante
adecuada, y es que terror es el uso calculado de la violencia o de la
amenaza de violencia para lograr objetivos políticos o religiosos a
través de la intimidación, la coerción, o la provocación de miedo. Eso
es terrorismo. Es una definición bastante justa. Creo que es razonable
aceptarla. El problema es que no puede ser aceptada, porque si es
aceptada, vienen todas las consecuencias erróneas. Por ejemplo, todas
las consecuencias que acabo de mencionar. Hay ahora mismo un importante
esfuerzo en la ONU para tratar de desarrollar un tratado exhaustivo
sobre el terrorismo. Cuando Kofi Annan recibió el premio Nobel el otro
día, se habrán dado cuenta que se informó que había dicho que debiéramos
de dejar de perder el tiempo con este tema y poner manos a la obra.
Pero hay un problema. Si se utiliza la definición oficial de terrorismo
en el tratado exhaustivo, se va a llegar a resultados desacertados. No
se puede proceder así. En realidad es peor todavía. Si se lanza un
vistazo a la definición de Guerra de Baja Intensidad, que es una
política oficial de EE.UU., se ve que es una paráfrasis muy próxima de
lo que acabo de leer. En realidad, un Conflicto de Baja Intensidad es
simplemente otro nombre para el terrorismo. Es el motivo por el cual
todos los países, que yo sepa, llaman todo acto horrendo que cometen,
contra-terrorismo. Sucede que nosotros lo llamamos contra-insurgencia o
Conflicto de Baja Intensidad. Así que hay un problema serio. No podemos
utilizar la verdadera definición. Tenemos que encontrar cuidadosamente
una definición que no lleve a consecuencias indeseadas.
¿Por qué votaron EE.UU. e Israel contra una resolución importante
condenando el terrorismo?
Hay algunos problemas adicionales. Algunos se presentaron en diciembre
de 1987, en el punto álgido de la primera guerra contra el terrorismo,
fue cuando el furor por la plaga llegaba al clímax. La Asamblea General
de las Naciones Unidas aprobó una resolución muy enérgica contra el
terrorismo, condenando la plaga en términos muy firmes, llamando a todos
los estados a combatirla por todos los medios. Fue aprobada
unánimemente. Un país, Honduras, se abstuvo. Dos votos en contra, los
dos de costumbre, EE.UU. e Israel. ¿Por qué iban a votar EE.UU. e Israel
contra una importante resolución condenando enérgicamente el terrorismo,
en realidad utilizando en gran parte los mismos términos que estaban
siendo usados por la administración Reagan? Bueno, hay una razón. Hay un
párrafo en esa extensa resolución que dice que nada en esa resolución
infringe los derechos de los pueblos que luchan contra regímenes
racistas y colonialistas o contra la ocupación militar extranjera a
continuar con su resistencia con la ayuda de otros, otros estados,
estados extranjeros, en su justa causa. Bueno, EE.UU. e Israel no pueden
aceptar algo semejante. La razón principal por la que no lo podían
permitir en esa época era África del Sur. África del Sur era un aliado,
calificado oficialmente de aliado. Había una fuerza terrorista en África
del Sur. Se llamaba el Congreso Nacional Africano. Oficialmente,
constituía una fuerza terrorista. África del Sur, al contrario, era un
aliado y, evidentemente, no podíamos apoyar las acciones de un grupo
terrorista que luchaba contra un régimen racista. Sería algo imposible.
Y, desde luego, hay otro caso. Es el de los territorios ocupados por
Israel, ahora ya desde hace 35 años. Apoyado sobre todo por EE.UU., para
impedir una solución diplomática desde hace 30 años, y continúa
haciéndolo. Y eso no puede permitirse. En esa época había otro motivo.
Israel estaba ocupando el sur de Líbano y encontraban la resistencia de
lo que EE.UU. llama una fuerza terrorista, Hizbulá, que finalmente logró
expulsar a Israel de Líbano. Y no podemos permitirle a nadie que luche
contra una ocupación militar, cuando la apoyamos, y por eso EE.UU. e
Israel tuvieron que votar contra la principal resolución de la ONU
contra el terrorismo. Como dije antes, un voto de EE.UU. en contra... es
esencialmente un veto. Lo que representa sólo la mitad del cuento.
También es un veto que la excluye de la historia. Así que nada de todo
esto fue publicado, y nada de esto ha aparecido en los anales del
terrorismo. Si uno mira los trabajos de gran erudición sobre el
terrorismo, etcétera, no se ve nada de lo que acabo de mencionar. La
razón es que los que tienen los fusiles no son los que quisiéramos. Hay
que afinar cuidadosamente las definiciones y la erudición, etcétera,
para llegar a las conclusiones correctas; de otra manera no constituye
una erudición respetable y un periodismo honorable. Bien, este es el
tipo de problemas que impiden el esfuerzo por desarrollar un tratado
exhaustivo contra el terrorismo. Tal vez debiéramos convocar a una
conferencia académica o algo parecido para tratar de ver si podemos
descubrir una manera de definir el terrorismo, de manera que produzca
exactamente las respuestas que nos gusten, no las otras. No será fácil.
4. ¿Cuáles son los orígenes del crimen del 11 de septiembre?
Bien, dejemos eso y veamos la 4ª. Pregunta. ¿Cuáles son los orígenes de
los crímenes del 11 de septiembre? Aquí tenemos que hacer una distinción
entre dos categorías, que no debieran confundirse. Una se refiere a los
agentes directos del crimen, la otra es una especie de reserva de por lo
menos simpatía, a veces apoyo, que provocan incluso entre gente que se
opone fuertemente a los criminales y a sus acciones. Y éstas son dos
cosas muy diferentes.
Categoría 1: los probables perpetradores
Bien, con respecto a los perpetradores, en cierto modo no los tenemos
realmente muy claros. EE.UU. no puede o no quiere presentar ninguna
evidencia, ninguna evidencia que tenga sentido. Hubo una especie de obra
de teatro hace una o dos semanas, en la que se había previsto que Tony
Blair la presentaría. No sé exactamente cuál era el propósito del
asunto. Tal vez era para que EE.UU. apareciera como si estuviera
reteniendo alguna evidencia que no podía revelar, o para que Tony Blair
pudiera presentar algunas poses churchillianas o algo así. Sean cuales
fueren las razones de relaciones públicas, hizo una presentación que en
círculos serios fue considerada tan absurda que apenas fue mencionada.
Por ejemplo en el Wall Street Journal, uno de los periódicos más serios,
hubo un pequeño artículo en la página 12, creo, en el que señalaba que
no hubo mucha evidencia y luego citaron a algún alto funcionario
estadounidense diciendo que no importaba si había alguna evidencia,
porque lo iban a hacer de todas maneras. ¿Así que para qué preocuparse
por la evidencia? La prensa más ideológica, como el New York Times y
otros, tuvieron grandes titulares en primera plana. Pero la reacción del
Wall Street Journal fue razonable y si se considera la llamada
evidencia, se ve por qué. Pero supongamos que fuera cierta. Me sorprende
cuán débil era la evidencia. De alguna manera pienso que se podría hacer
algo mejor sin ningún servicio de inteligencia [risas en la audiencia].
En realidad, recuerden que esto fue después de semanas de la
investigación más intensiva en la historia de todos los servicios de
inteligencia del mundo occidental, trabajando horas extra, tratando de
juntar algo. Y se trataba de un caso de presunciones de hecho, un caso
muy sólido incluso antes de que se tuviera algo. Y terminó más o menos
donde comenzó, con un caso de presunciones de hecho. Así que supongamos
que es verdad. Supongamos que, lo que parecía obvio el primer día, aún
lo sigue siendo, que los verdaderos perpetradores, venían de las redes
islámicas radicales, llamadas aquí, fundamentalistas, de las que la red
de bin Laden es, sin duda, parte importante. Si estaban implicadas o no,
nadie lo sabe. En realidad no tiene gran importancia.
¿De dónde vinieron?
Esos son los antecedentes, esas redes. Bien, ¿de dónde vinieron? Sabemos
todo al respecto. Nadie sabe eso mejor que la CIA, porque ayudó a
organizarlos y los instruyó durante mucho tiempo. Efectivamente, la CIA
y sus asociados de otras partes: Pakistán, Gran Bretaña, Francia, Arabia
Saudita, Egipto, China (involucrada quizás desde 1978), los reunieron en
los años 80. La idea era tratar de hostigar a los rusos, el enemigo
común. Según el Consejero de Seguridad Nacional del presidente Carter,
Zbigniew Brzezinski, EE.UU. comenzó a participar a mediados de 1979. ¿Se
acuerdan? Sólo para que tengamos claras las fechas, Rusia invadió
Afganistán en diciembre de 1979. OK. Según Brzezinski, el apoyo de
EE.UU. para los muyahidin que combatían al gobierno comenzó 6 meses
antes. Está muy orgulloso de ello. Dice que atrajimos a los rusos a, en
sus palabras, la trampa afgana, apoyando a los muyahidin, llevándolos a
invadir, introduciéndolos en la trampa. Logramos desarrollar ese
increíble ejército mercenario. Nada insignificante, tal vez unos 100.000
hombres o algo así, juntando a los mejores asesinos que logramos
encontrar, fanáticos islamistas radicales de África del Norte, Arabia
Saudita, de dondequiera que podíamos encontrarlos. A menudo los llamaban
los afganis, aunque muchos de ellos, como bin Laden, no eran afganos.
Fueron traídos por la CIA y sus amigos de otras partes. No sé si
Brzezinski dice la verdad o no. Puede haber estado alardeando,
evidentemente está muy orgulloso del asunto, a pesar de las
consecuencias. Pero tal vez sea cierto. Algún día lo sabremos si
publican los documentos. De todas maneras, es su percepción. En enero de
1980 ya no cabía duda alguna de que EE.UU. estaba organizando a los
afganis y esa masiva fuerza militar para tratar de causar el máximo de
problemas a los rusos. Era legítimo que los afganos combatieran contra
la invasión rusa. Pero la intervención de EE.UU. no estaba ayudando a
los afganos. En realidad, ayudó a destruir el país y más. Los así
llamados afganis,... obligaron a los rusos a retirarse, finalmente.
Aunque muchos analistas creen que probablemente retardaron su retirada,
porque estaban buscando la manera de salir de esto. De todas maneras,
como sea, se retiraron.
Mientras tanto, las fuerzas terroristas que la CIA estaba organizando,
armando, y entrenando, continuaron de inmediato con su propia agenda. No
era nada secreto. Uno de sus primeros actos fue en 1981, cuando
asesinaron al presidente de Egipto, que fue uno de los más entusiastas
de sus creadores. En 1983, un atacante suicida, que puede o no haber
estado conectado con ellos, es bastante oscuro, nadie lo sabe. Pero un
atacante suicida hizo salir a los militares estadounidenses de Líbano. Y
la cosa continuó. Tienen su propia agenda. EE.UU. logró movilizarlos
para que combatieran por su causa, pero mientras tanto estaban haciendo
lo suyo. Sabían muy bien adónde iban. Después de 1989, cuando los rusos
se habían retirado, simplemente se volcaron en otras direcciones. Desde
entonces han estado luchando en Chechenia, China Occidental, Bosnia,
Cachemira, el Sudeste Asiático, África del norte, por todas partes.
Nos dicen lo que piensan
Nos dicen exactamente lo que piensan. Estados Unidos quiere silenciar el
único canal de televisión libre en el mundo árabe, porque está emitiendo
toda una gama de cosas desde Powell a Osama bin Laden. Así que EE.UU. se
está uniendo ahora a los regímenes represivos del mundo árabe para
tratar de clausurarlo. Pero si uno lo escucha, si escucha lo que dice
bin Laden, vale la pena. Hay numerosas entrevistas. Hay numerosas
entrevistas por importantes reporteros occidentales, si no se quiere
escuchar su propia voz, Robert Fisk, entre otros. Y lo que ha estado
diciendo es bastante consecuente, desde hace tiempo. No es el único,
pero tal vez sea el más elocuente. No ha sido sólo consecuente desde
hace tiempo, también es consecuente con sus acciones. Hay todas las
razones del mundo para tomarlo en serio. Sus enemigos principales son
los que llaman regímenes autoritarios, corruptos y opresivos del mundo
árabe, y cuando dicen eso, tienen bastante resonancia en toda la región.
También quieren reemplazarlos por auténticos gobiernos islamistas. Y ahí
es donde pierden el apoyo de la gente de la región. Pero hasta ese
momento, los apoyan. Desde su punto de vista, incluso Arabia Saudita, el
estado fundamentalista más extremo del mundo, -supongo fuera de los
talibán, que son un vástago-, tampoco les es suficientemente islamista.
OK, cuando llegan a ese punto, reciben poco apoyo, pero hasta ese punto,
lo tienen y mucho. También quieren defender a los musulmanes en todas
partes. Odian a los rusos como si fueran veneno, pero en cuanto los
rusos se retiraron de Afganistán, dejaron de realizar actos terroristas
en Rusia, como lo habían hecho con respaldo de la CIA antes, dentro de
Rusia, no sólo en Afganistán. Se trasladaron a Chechenia. Pero allí
están defendiendo a los musulmanes contra una invasión rusa. Lo mismo en
todos los otros sitios que he mencionado. Desde su punto de vista, están
defendiendo a los musulmanes contra los infieles. Y eso lo tienen muy
claro y es lo que han estado haciendo.
¿Por qué se volvieron contra Estados Unidos?
¿Por qué se pusieron contra Estados Unidos? Eso tuvo que ver con lo que
califican de invasión de Arabia Saudita por EE.UU... En 1990, EE.UU.
estableció bases militares permanentes en Arabia Saudita, lo que desde
su punto de vista es comparable con la invasión rusa de Afganistán, con
la excepción de que Arabia Saudita es mucho más importante. Allí se
encuentran los sitios más sagrados de Islam. Y ése es el motivo por el
cual sus actividades se volvieron contra EE.UU. Si ustedes recuerdan, en
1993 trataron de hacer volar el World Trade Center. Lo lograron en
parte, pero no completamente, y eso fue sólo una parte. Querían volar el
edificio de la ONU, los túneles Holland y Lincoln, el edificio del FBI.
Creo que la lista era más larga. Bueno, lograron una parte, pero no
todo. Una persona que está en la cárcel por ello, entre aquellos que
fueron encarcelados, es un clérigo egipcio que había entrado a EE.UU. a
pesar de las objeciones del Servicio de Inmigración, gracias a la
intervención de la CIA que quería ayudar a su amigo. Un par de años más
tarde, hizo volar el World Trade Center. Y eso ha estado sucediendo en
todos los sentidos. No voy a repasar toda la lista, pero si se quiere
comprender, todo concuerda. Es un cuadro consistente. Está descrito en
palabras. Se ha revelado en la práctica durante 20 años. No hay razón
para no tomarlo en serio. Ésa es la primera categoría, la de los
perpetradores.
Categoría 2: ¿Cuál es la base de apoyo?
¿Cuál es la base de apoyo? No es difícil descubrir en qué consiste. Una
de las cosas buenas que han ocurrido desde el 11 de septiembre es que
parte de la prensa y parte de la discusión ha comenzado a revelar
algunas de estas cosas. El mejor, que yo sepa, es el Wall Street Journal
que comenzó de inmediato, dentro de un par de días, a publicar informes
serios, investigando informes serios, sobre las razones por las que la
gente de la región, aunque odia a bin Laden y a pesar de todo lo que
está haciendo, lo sigue apoyando en muchos sentidos, e incluso lo
considera como la conciencia de Islam, como dijo alguien. Ahora bien, el
Wall Street Journal y otros, no contemplan la opinión pública. Están
consultando la opinión de sus amigos: banqueros, profesionales, abogados
internacionales, empresarios ligados a Estados Unidos, gente que
entrevistan en restaurantes McDonalds, que allá es un restaurante
elegante, portando exquisitas vestimentas estadounidenses. Ésa es la
gente que han estado entrevistando, porque quieren descubrir cuáles son
sus actitudes. Y sus actitudes son muy explícitas y muy claras, y de
muchas maneras concordantes con el mensaje de bin Laden y otros. Están
furiosos con Estados Unidos por su apoyo a regímenes autoritarios y
brutales; su intervención para bloquear cualquier tendencia hacia la
democracia; su intervención para detener el desarrollo económico; sus
políticas de devastación de las sociedades civiles de Irak, mientras
fortalecen a Saddam Hussein; y recuerdan, aunque nosotros preferimos no
hacerlo, que Estados Unidos y Gran Bretaña apoyaron a Saddam Hussein
durante sus peores atrocidades, incluyendo el asesinato con gas de los
kurdos; bin Laden recuerda esos actos constantemente, y lo saben aunque
nosotros no lo queramos saber. Y desde luego, el apoyo a la ocupación
militar israelí que es dura y brutal. Ya lleva 35 años. EE.UU. ha estado
proveyendo un abrumador apoyo económico, militar y diplomático para
posibilitar esa ocupación, y sigue haciéndolo. Y lo saben, y no les
gusta. Especialmente cuando va combinado con la política de EE.UU. hacia
Irak, hacia la sociedad civil iraquí que está siendo destruida. OK, esas
son básicamente las razones. Y cuando bin Laden da esas razones, la
gente lo reconoce y lo apoya.
Esa no es la manera como la gente por acá quiere ver las cosas, por lo
menos la opinión liberal educada. Les gusta la línea siguiente que es
repetida por toda la prensa, y a propósito, sobre todo por los liberales
de izquierda. No he hecho un verdadero estudio, pero pienso que la
opinión de derecha ha sido, generalmente, más honesta. Pero si uno
considera, por ejemplo, el New York Times, en la primera columna de
opinión que publicó, de Ronald Steel, un intelectual liberal serio de
izquierda. Pregunta ¿Por qué nos odian? Fue el mismo día, creo, en que
el Wall Street Journal publicó la encuesta sobre por qué nos odian. Así
que dice "Nos odian porque abogamos por un nuevo orden mundial de
capitalismo, individualismo, secularismo, y democracia, que debiera ser
la norma por todas partes." Por eso nos odian. El mismo día, el Wall
Street Journal pasa revista a las opiniones de banqueros, profesionales,
abogados internacionales y dicen "miren, los odiamos porque ustedes
están bloqueando la democracia, ustedes están impidiendo el desarrollo
económico, ustedes están apoyando regímenes brutales, regímenes
terroristas y ustedes están cometiendo cosas horribles en la región." Un
par de días más tarde, Anthony Lewis, bien a la izquierda, explicó que
el terrorista sólo busca el "nihilismo apocalíptico," nada más y no
importa qué es lo que hagamos, no importa. La única consecuencia de
nuestras acciones, dice, que podría ser dañina, es que podría dificultar
la unión de los árabes al esfuerzo de la coalición contra el terrorismo.
Pero fuera de eso, todo lo que hagamos es irrelevante.
Bueno, ya saben, es por lo menos algo reconfortante. Hace que nos
sintamos bien, y que nos digamos lo maravillosos que somos. Posibilita
que evadamos las consecuencias de nuestras acciones. Pero tiene un par
de defectos, uno es que no tiene nada que ver con todo lo que sabemos. Y
otro defecto es que es la manera perfecta de asegurarse de que escalemos
el ciclo de la violencia. Si uno quiere vivir con los ojos cerrados y
pretender que nos odian porque se oponen a la globalización, ése sería
el motivo por el que asesinaron a Sadat hace 20 años, o porque
combatieron contra los rusos, trataron de volar el World Trade Center en
1993. Y se trata de gente que está en el medio de... la globalización
corporativa, pero si uno quiere creer eso, bueno... es reconfortante. Y
es una gran manera de asegurarse de que escale la violencia. Es una
violencia tribal. Ustedes me hicieron algo. Yo les haré algo peor. No me
importan cuáles son los motivos. Seguiremos por ese camino. Y es una
forma de hacerlo. Muy clara, la opinión liberal de izquierda.
5. ¿Cuáles son las opciones políticas?
¿Cuáles son las opciones políticas? Hay una multitud. Una opción
política estrecha desde el principio, fue seguir el consejo de radicales
extremos como el Papa [risas en el público]. El Vaticano dijo de
inmediato, miren, se trata de un horrible crimen terrorista. En el caso
de un crimen, uno trata de encontrar a los perpetradores, los presenta a
la justicia, los juzga. No se mata a civiles inocentes. Es como si
alguien roba en mi casa y pienso que el que lo hizo vive en el
vecindario al otro lado de la calle. No salgo con un fusil de asalto a
matar a todos en ese vecindario. No es la forma como se enfrenta el
crimen, sea un crimen pequeño o uno realmente masivo como el de la
guerra terrorista de EE.UU. contra Nicaragua, o incluso crímenes peores,
y otros desde entonces. Y hay numerosos precedentes que vienen al caso.
En realidad, ya mencioné un precedente, Nicaragua, un estado legal, un
estado respetuoso de las leyes, y es presumiblemente el motivo por el
que teníamos que destruirlo, porque se atenía a los principios
correctos. Ahora, desde luego, no llegó a ninguna parte porque se
enfrentaba a un poder que no aceptaba que se siguieran procedimientos
legales. Pero si Estados Unidos hubiera tratado de seguirlos, nadie se
lo hubiera impedido.
En realidad, todos hubieran aplaudido. Y hay numerosos otros
precedentes.
Bombas del IRA en Londres
Cuando el IRA colocó bombas en Londres, fue un asunto bastante serio.
Gran Bretaña podría, -fuera del hecho de que no era factible, dejemos
eso de lado-, haber dado una posible respuesta, bombardeando Boston que
es la fuente de la mayor parte del financiamiento [del IRA]. Y desde
luego, arrasando Belfast occidental. Ahora bien, fuera de la
factibilidad, hubiera sido una idiotez criminal.
El camino de confrontarlo, fue más o menos lo que hicieron: Buscar a los
perpetradores, juzgarlos, y buscar los motivos. Porque esas cosas no
vienen de ninguna parte. Ocurren por alguna razón. Acaso se trate de un
crimen en las calles o de un monstruoso crimen terrorista, o de algo
diferente. Hay motivos. Y usualmente, si se consideran los motivos,
algunos son legítimos y debieran ser considerados, independientemente
del crimen, debieran ser considerados porque son legítimos. Y es la
manera de confrontarlo. Hay numerosos ejemplos.
Pero eso presenta problemas. Un problema es que Estados Unidos no
reconoce la jurisdicción de algunas instituciones internacionales. Así
que no podemos recurrir a ellas. Ha rechazado la jurisdicción de la
Corte Mundial. Se ha negado a ratificar la Corte Penal Internacional. Es
suficientemente poderoso para establecer una nueva corte, si quiere
hacerlo, que no interfiriera en ninguna cosa. Pero hay un problema con
cualquier tipo de corte, sobre todo que se requiere evidencia. Para ir a
cualquier clase de corte, se requiere alguna clase de evidencia. No a
Tony Blair hablando por televisión. Y eso sí que es difícil. Puede ser
imposible de encontrar.
Resistencia sin dirigentes
Saben, podría ser que la gente que lo hizo, se mató. Nadie lo sabe mejor
que la CIA. Son redes descentralizadas, no jerárquicas. Siguen un
principio que es llamado Resistencia sin Dirigentes. Es el principio que
fue desarrollado por los terroristas de la Derecha Cristiana en EE.UU.
Es llamado Resistencia sin Dirigentes. Son pequeños grupos que hacen
cosas. No hablan con nadie más. Hay una especie de antecedentes
generales de suposiciones, y la cosa se hace. En realidad, la gente en
el movimiento contra la guerra está bastante familiarizada con el tema.
Solíamos llamarlos grupos de afinidad. Si uno supone correctamente que
el grupo que sea al que uno pertenece está siendo penetrado por el FBI,
cuando algo serio está sucediendo, no se hacen las cosas en una reunión.
Se hacen con alguna gente que uno conoce y en la que confía, un grupo de
afinidad, y entonces no es infiltrado.
Es una de las razones por las que el FBI nunca pudo descubrir lo que
sucedía en ninguno de los movimientos populares. Y lo mismo vale para
otras agencias de inteligencia. No pueden. Eso es resistencia sin
dirigentes o grupos de afinidad, y las redes descentralizadas son muy
difíciles de infiltrar. Y es muy posible que simplemente no sepan.
Cuando Osama bin Laden pretende que no estuvo implicado, es muy posible
que así sea. En realidad, es bastante difícil de imaginar cómo un
individuo en una cueva en Afganistán, que ni siquiera tiene una radio o
un teléfono, podría haber planificado una operación altamente
sofisticada. Lo probable es que forme parte del fondo. Como otros grupos
terroristas de resistencia sin dirigentes. Lo que significa que va a ser
extremadamente difícil encontrar evidencia.
Estableciendo credibilidad
Y EE.UU. no quiere presentar evidencia porque quiere poder actuar sin
tenerla. Es la parte crucial de nuestra reacción. Nótese que EE.UU. no
pidió la autorización del Consejo de Seguridad, que probablemente habría
recibido en este caso, no por hermosas razones, sino porque los otros
miembros permanentes del Consejo de Seguridad también son estados
terroristas. Están contentos de unirse a una coalición contra lo que
llaman el terror, concretamente en apoyo de su propio terror.
Como Rusia que no iba a vetarlo, están felices. Así que EE.UU.
probablemente habría obtenido la autorización del Consejo de Seguridad,
pero no la quería. Y no quería porque sigue un principio que viene de
largo, que no es de George Bush, fue algo explícito en la administración
Clinton, articulado y aún mucho más antiguo, y es que tenemos el derecho
de actuar unilateralmente.
No queremos autorización internacional porque actuamos unilateralmente y
por ello no la deseamos. No nos preocupa la evidencia. No nos preocupa
la negociación. No nos preocupan los tratados.
Somos el tipo más fuerte del mundo; el matón más duro del barrio.
Hacemos lo que nos da la gana. Una autorización es algo malo y hay que
evitarla. Hay incluso un nombre para esta conducta en la literatura
técnica. Se llama establecer credibilidad. Es un factor importante en
muchas políticas. Fue la razón oficial dada para la guerra en los
Balcanes y la razón más plausible.
Si quieren saber lo que significa credibilidad, pregúntenle a su capo
mafia preferido. Él les explicará lo que significa credibilidad. Y es lo
mismo en los asuntos internacionales, excepto de que se discute en las
universidades utilizando grandes palabras, y ese tipo de cosas. Pero es
básicamente el mismo principio. Y tiene sentido. Y generalmente
funciona. El principal historiador que ha escrito sobre esto en los
últimos años es Charles Tilly en un libro llamado Coerción, Capital y
los Estados Europeos. Señala que la violencia ha sido el principio
fundamental de Europa durante siglos y la razón es que funciona.
Saben, es muy razonable. Casi siempre funciona, si se tiene una
predominancia abrumadora de la violencia y una cultura de la violencia
que la respalda. Por ello, tiene sentido seguirla. Bien, todos esos son
problemas que vienen cuando se siguen caminos legales. Y si se tratara
de seguirlos, se abrirían algunas puertas ciertamente peligrosas. Como
EE.UU. exigiendo que los talibán entreguen a Osama bin Laden. Y
responden de una manera que se considera como totalmente absurda y
extravagante en Occidente, porque están diciendo, OK, pero primero
dennos alguna evidencia.
En Occidente, eso se considera absurdo. Es un signo de su criminalidad.
¿Cómo pueden pedir evidencia? Quiero decir si alguno nos pidiera que
entregáramos a alguien lo haríamos mañana mismo. No pediríamos evidencia
alguna. [risas en el público].
Haití
Esto es verdaderamente fácil de probar. No tenemos que inventar casos.
Por ejemplo, en los últimos años, Haití ha estado solicitando a Estados
Unidos que extradite a Emmanuel Constant. Es un asesino importante. Es
una de las principales personas en la matanza de unas 4000 o 5000
personas a mediados de los años 90, bajo la junta militar, que
casualmente estaba siendo apoyada, no muy tácitamente, por las
administraciones Bush y Clinton, contrariamente a las ilusiones. En todo
caso es un asesino importante. Tienen mucha evidencia. No hay problemas
de evidencia. Ya ha sido juzgado y condenado en Haití y están pidiendo a
Estados Unidos que lo entregue. Bien, quiero que ustedes hagan su propia
investigación. Vean cuánto se ha discutido el tema. En realidad Haití
renovó el pedido hace un par de semanas. Ni siquiera fue mencionado.
¿Por qué íbamos a entregar a un asesino convicto que fue responsable en
gran parte por el asesinato de 4000 o 5000 personas hace un par de años?
En realidad, si lo entregáramos, quién sabe lo que diría. Tal vez diría
que estaba siendo financiado y ayudado por la CIA, lo que probablemente
es cierto. No queremos abrir esa puerta. Y no es el único.
Costa Rica
Quiero decir que, durante los últimos 15 años, Costa Rica que se lleva
el premio a la democracia, ha estado tratando de que Estados Unidos le
entregue a John Hull, un propietario de tierras en Costa Rica, al que
acusan de crímenes terroristas. Estaba utilizando la tierra, dicen, con
bastante evidencia, como una base para la guerra de EE.UU. contra
Nicaragua, lo que, recuerden, no es una conclusión cuestionable. La
Corte Mundial y el Consejo de Seguridad la respaldan. Así que han estado
tratando de conseguir que Estados Unidos lo entregue. ¿Han oído hablar
del tema? No.
En realidad confiscaron las tierras de otro terrateniente
estadounidense. John Hamilton pagó una compensación, ofreció una
compensación. EE.UU. se rehusó. Convirtieron sus tierras en un parque
nacional, porque sus tierras también estaban siendo utilizadas como base
para el ataque de EE.UU. contra Nicaragua.
Costa Rica fue castigada por hacerlo. Fueron castigados mediante la
retención de ayuda. No aceptamos ese tipo de insubordinación de nuestros
aliados. Y podemos continuar. Si se abre la puerta a preguntas sobre
extradición, nos conduce en direcciones muy desagradables. Así que no se
puede.
Reacciones en Afganistán
¿Y qué pasa con las reacciones en Afganistán? La proposición inicial, la
retórica inicial hablaba de un ataque masivo que mataría visiblemente a
mucha gente y también de un ataque contra otros países en la región.
Bien, la administración Bush se apartó sabiamente de esa idea. Todos los
dirigentes extranjeros, la OTAN, todos los demás, todos los
especialistas, supongo también sus propias agencias de inteligencia, les
dijeron que sería la cosa más estúpida que podrían hacer. Simplemente
sería como si abrieran oficinas de reclutamiento para bin Laden en toda
la región. Es exactamente lo que quiere. Y sería extremadamente dañino
para sus propios intereses. Así que se apartaron de esa idea. Y se están
volviendo hacia lo que describí antes, que es una especie de genocidio
silencioso. Es un... bueno, ya les dije lo que pienso al respecto. No
pienso que haya que decir nada más. Pueden entenderlo si sacan la
cuenta.
Una propuesta sensata que está a punto de ser considerada, que ha sido
sensata desde el principio, ha sido propuesta y exigida internamente por
afganos expatriados y supuestos líderes tribales. Es una iniciativa para
la ONU quien debería mantener fuera del asunto a Rusia y Estados Unidos.
Son los dos países que han prácticamente borrado al país del mapa en los
últimos 20 años. Su única participación sería pagar masivas
reparaciones. Una iniciativa de la ONU para reunir a elementos del
interior de Afganistán que podría tratar de construir algo sobre las
ruinas es concebible que funcione con mucho apoyo y ninguna
interferencia. Si EE.UU. insiste en controlar el proceso, podemos
olvidarlo. Tenemos una experiencia histórica al respecto.
Habrán notado que el nombre de esta operación... recordarán que al
comienzo iba a ser una Cruzada, pero dejaron eso de lado porque los
agentes de relaciones públicas les dijeron que eso no funcionaría [risas
en el público].
Y después iba a ser Justicia Infinita, pero los agentes de relaciones
públicas les dijeron, esperen un momento, suenan como si fueran una
divinidad. Así no funcionará. Y entonces lo cambiaron a libertad
duradera (Enduring Freedom). Sabemos lo que significa. Pero nadie ha
señalado hasta ahora, por suerte, que eso contiene una ambigüedad.
[Endure = también significa soportar, aguantar dolor o sufrimiento,
N.d.T.] Endure implica sufrir. [risas en el público].
Y hay mucha gente en el mundo que han sufrido lo que llamamos libertad.
De nuevo, por suerte tenemos a una clase educada de excelente
comportamiento así que nadie ha señalado esa ambigüedad. Que si se hace,
habrá otro problema que confrontar. Pero si podemos apartarnos lo
suficiente para que alguna agencia más o menos independiente, tal vez la
ONU, tal vez ONGs (Organizaciones no gubernamentales) creíbles, tomen la
responsabilidad de tratar de reconstruir algo sobre las ruinas, con
mucha ayuda, y es una deuda que tenemos, tal vez pueda resultar algo.
Fuera de eso, hay otros problemas.
Un camino fácil para reducir el nivel del terror
Por cierto queremos reducir el nivel del terror, no escalarlo. Hay un
camino fácil para lograrlo y por ello nunca es discutido. Y es dejar de
participar en el terror. Eso reduciría automáticamente el nivel del
terror. Pero eso no puede ser discutido. Bueno, debiéramos posibilitar
la discusión de la idea. Así que ésa es una manera fácil de reducir el
nivel del terror.
Fuera de eso, debiéramos repensar el tipo de políticas, y Afganistán no
es la única, con las que organizamos y entrenamos a ejércitos
terroristas. Tienen consecuencias. Estamos viendo algunas de esas
consecuencias ahora. Un caso es el 11 de septiembre. Considérenlo.
Reflexionemos sobre las políticas que están creando una base de apoyo.
Exactamente lo que banqueros, abogados, etcétera, están diciendo en
sitios como Arabia Saudita. En las calles es mucho más amargo, como se
pueden imaginar. Es posible. Esas políticas no son eternas.
Y además hay oportunidades. Es difícil encontrar muchos rayos de luz en
las últimas semanas, pero uno es que hay más franqueza. Muchos temas
están siendo discutidos, incluso en los círculos de la élite,
ciertamente entre el público en general, lo cual no era el caso hace un
par de semanas. Es dramáticamente el caso, quiero decir, si un periódico
como USA Today puede publicar un excelente artículo, un artículo serio,
sobre la vida en la franja de Gaza... ha habido un cambio. Las cosas que
mencioné en el Wall Street Journal... eso es cambio. Y en el público en
general, creo que hay mucha más franqueza y disposición a pensar sobre
cosas que estaban ocultas bajo la alfombra, etc. Son oportunidades y
debieran ser aprovechadas, por lo menos por la gente que acepta el
objetivo de tratar de reducir el nivel de violencia y terror, incluyendo
amenazas potenciales que son extremadamente severas y que podrían hacer
que el 11 de septiembre pareciera insignificante en comparación.
Gracias.
Los intelectuales (¿Críticos o servidores del poder?)
Por Heinz Dieterich Steffan
El lingüista y ensayista norteamericano reflexiona sobre el papel que
sus colegas cumplen cuando, en lugar de ejercer la crítica social y
política, pasan a formar parte del gobierno de un país. Cita como
ejemplo experiencias que se desarrollaron en distintas épocas en los
Estados Unidos, entre ellas la administración de John Fitzgerald
Kennedy, quien reunió a su alrededor a brillantes figuras del mundo
cultural y artístico. En general, los resultados fueron negativos.
Temerosos de equivocarse, cautivos de su prestigio, los cerebros más
destacados de una nación, convertidos en funcionarios, demostraron una
nociva rigidez.
Bertrand Russell y Noam Chomsky conformaron, desde los años 60, un
triunvirato de abanderados de la ética que, como una conciencia de la
sociedad global, se pronunciaba y actuaba en defensa de la causa de los
pobres y de los excluidos del sistema mundial. Al morir sus "compañeros
de armas", Chomsky mantuvo su postura crítica frente a las injusticias y
abusos contra los indefensos y continuó luchando por una verdadera
democracia con participación de las mayorías. Desde su experiencia de
toda una vida al servicio de los movimientos sociales, el prestigioso
pensador estadounidense aclara el papel que deben ocupar los
intelectuales en la vida de la sociedad.
-¿Cómo defines a un intelectual?
-Desde cierta perspectiva, un intelectual es simplemente toda persona
que usa su cerebro. Todo el mundo usa su cerebro, por supuesto, pero,
más allá de ese uso necesario para la supervivencia, hay actividades que
se refieren a la opinión pública, a asuntos de interés general. Yo no
llamaría intelectual a alguien que traduce un manuscrito griego, porque
hace un trabajo básicamente mecánico. Hay quizás pocos profesores que
puedan llamarse verdaderamente intelectuales. Por otra parte, un
trabajador del acero que es organizador sindical y se preocupa por los
asuntos internacionales puede muy bien ser un intelectual. Es decir, la
condición de intelectual no es el correlato de una profesión
determinada. Hay alguna relación entre gozar de ciertos privilegios y
tener posibilidades de actuar como un intelectual. No es una relación
muy fuerte, porque mucha gente privilegiada no hace nada que pueda
considerarse de mérito intelectual y, por otra parte, mucha gente sin
privilegios es muy creativa, reflexiva y de amplios conocimientos.
-¿Qué entiendes por "variante leninista" de los intelectuales?
-En los años 60 escribí un libro sobre los intelectuales, titulado
American Power and the New Mandarins. La expresión "los nuevos
mandarines" no fue un invento mío. Yo la tomé de Ithiel de Sola Pool,
jefe del Departamento de Ciencias Políticas del Massachussets Institute
of Technology (MIT), quien escribió un artículo en el cual se
caracterizó a sí mismo y caracterizó a sus cohortes, con orgullo, como
los nuevos mandarines. Esto fue justo al inicio del gobierno de John F.
Kennedy. Cuando Kennedy asumió la presidencia, se suponía que se
inauguraba una nueva era de las luces. Toda clase de intelectuales de
Cambridge fue para allá; algunos para convertirse en miembros del
gobierno, otros para ser asesores y otros para almorzar con Jackie
Kennedy. Efectivamente, lograron un grado de poder de decisión que es
inusual. Si comparas, por ejemplo, la camarilla gubernamental de
Eisenhower con la camarilla de Kennedy, en la segunda había más personas
que serían consideradas como intelectuales públicos o científicos
políticos. Tenían varios nombres para describirse. Uno que usaban con
orgullo era los "nuevos mandarines". A partir de ese momento,
inteligencia y conocimiento iban a servir y ejercer el poder, cosa que
se haría de manera apropiada. También se describieron como
"intelectuales de acción" (action intellectuals), porque no eran
simplemente académicos de la torre de marfil. Se consideraban
intelectuales brillantes que iban a comprometerse en los asuntos reales
del mundo. Se trataba, esencialmente, de intelectuales liberales, es
decir, en términos europeos, una especie de socialdemócratas. Y bueno,
esto no era tan nuevo como ellos pensaban. Durante la Primera Guerra
Mundial había sucedido algo semejante. El presidente estadounidense
Woodrow Wilson fue electo en 1916 con una plataforma electoral que, bajo
el lema "Paz sin victoria", prometía mantener a los Estados Unidos fuera
de la guerra y negociar la paz entre las potencias en conflicto. Sin
embargo, muy rápidamente se puso a trabajar para que los Estados Unidos
participara en la conflagración, y como la población estadounidense no
quería entrar en la guerra, fue necesario generar una histeria
chauvinista entre la población y crear un odio contra todo lo que fuera
alemán. Eso se hizo con un éxito notable, en parte mediante una agencia
de propaganda del Estado creada por Woodrow Wilson, que contaba con
respetados intelectuales como Walter Lippman, que durante mucho tiempo
había sido un analista serio en los medios. Los responsables e
intelectuales serios, particularmente los del círculo de John Dewey, se
describían, y lo hacían con mucho orgullo, en términos semejantes a los
que años más tarde usarían los "nuevos mandarines". Decían que era la
primera vez en la historia que se había colocado la inteligencia al
servicio del ejercicio del poder y que un país había entrado en una
guerra, no bajo la influencia perniciosa de líderes militares,
traficantes de armas y hombres de negocios interesados en recursos, sino
bajo la influencia de los hombres inteligentes de la comunidad, que
entendían profundamente la necesidad de ir a la guerra y que habían
logrado convencer de esa necesidad a la población, mediante el uso de la
inteligencia y de la manipulación. En los años siguientes, gente como
Walter Lippman, que había formado parte del Comité de Propaganda,
escribió ensayos sobre la democracia que fueron considerados
progresistas. Basándose en su experiencia, enfatizó la necesidad de que
la gente responsable fuera protegida de la población general, que él
describía como una "manada sin orientación". Todo esto tiene una especie
de sabor a leninismo. Los "responsables", que se autodefinen como
intelectuales tecnocrática y políticamente orientados, son muy
semejantes a un partido de vanguardia. Y las doctrinas son muy
similares. El partido leninista de vanguardia va a empujar las estúpidas
masas hacia adelante, hacia cosas maravillosas. En el libro American
Power..., yo comparé un discurso de Robert McNamara con un discurso
inspirado por la doctrina leninista a secas. Son muy semejantes. La
única diferencia es que McNamara habla de vez en cuando de Dios, pero la
idea básica es esencialmente la misma.
-¿Deben participar los intelectuales en el poder?
-Eso depende de la integridad del intelectual. Si quieres mantener tu
integridad, generalmente serás crítico, porque muchas de las cosas que
suceden merecen críticas. Pero es muy difícil ser crítico, si uno forma
parte de los círculos de poder. Por lo general, la mejor posición para
un intelectual es estar comprometido con las fuerzas populares que
tratan de mejorar las cosas. Pero ése es el tipo de intelectuales que,
como el socialista estadounidense Eugene Debbs, terminan en la cárcel.
-¿Qué opinas de la idea griega de que los filósofos, por sabios, deben
gobernar?
-Es una idea tremendamente peligrosa, tanto en su variante leninista
como en la variante occidental del intelectual tecnocrático, orientado
hacia el ejercicio del poder, o en cualquier otra variante que hemos
visto en la historia, como el ejemplo reciente de las castas
sacerdotales en el poder.
-¿Los intelectuales en el poder son peligrosos?
-Cuando los intelectuales públicos y académicos se congregaron en
Washington con Kennedy, extremadamente entusiastas y orgullosos de sí
mismos, mi visión fue que eso iba a ser un desastre total, porque la
lección histórica respectiva es muy clara. Ese tipo de gente es muy
arrogante. Creen saberlo todo y son muy peligrosos cuando se acercan al
poder. Las razones son obvias. Si cometen un error, tienen un serio
problema, porque sólo se les ha dado un puesto en el poder por su
supuesta inteligencia y su competencia. Entonces, ¿cómo pueden cometer
un error? Por eso, tienden a perseverar en sus errores, en insistir en
que ellos tenían razón. El panorama cambia con gente, digamos, como
Averell Harriman, que durante toda su vida tuvo cargos en el gobierno.
Su poder derivaba del hecho de que su padre y su abuelo habían
construido ferrocarriles. Eran ricos, formaban parte de la aristocracia.
Bien, él no necesitaba justificar su lugar en el poder. El tenía poder.
Si cometía un error, podía cambiar de opinión sin mayor problema. Pero
en los intelectuales hay una tendencia casi natural a ser muy rígidos;
no sólo son arrogantes sino también doctrinaristas.
-¿Los estándares morales de un intelectual deben ser más altos que los
de una persona común, porque tiene más acceso al poder?
-Cuanto mayor sean tus privilegios y autoridad, mayor será tu
responsabilidad moral, porque las consecuencias predecibles de tus actos
serán también mayores. En la medida en que la gente que se dice
intelectual, séalo o no, sea capaz de influir y decidir sobre
condiciones que determinan los acontecimientos reales, en esa medida, su
responsabilidad crecerá.
-¿Cuál es el estado actual de los intelectuales?
-Muy semejante al de siempre. Los intelectuales son quienes escriben la
historia, los que presentan las imágenes del presente y del pasado. Para
ser más preciso, me refiero a los intelectuales que se llaman
"intelectuales responsables". Los disidentes no escriben la historia.
Por ejemplo, Walter Lippman se describía orgullosamente como uno de los
"hombres responsables". Eugene Debbs, el personaje principal del
movimiento obrero estadounidense, candidato a la presidencia por el
Partido Socialista y un crítico de la Primera Guerra Mundial, estaba en
la cárcel. Y a Walter Lippman nunca se le ocurrió preguntarse ¿por qué
soy yo una persona responsable y Eugene Debbs está en la cárcel? ¿Soy yo
más intelectual que él? Y la respuesta es no, están simplemente de
diferentes lados de la barrera. Si estás del lado del poder y de la
autoridad, puedes entrar en el círculo de los intelectuales
responsables. Si eres un crítico y un disidente, la tendencia es que te
traten duramente. No quiero decir que la historia sólo ha sido escrita
por apologistas. No sería exacto decirlo así. Pero hay una tendencia en
esa dirección. Incluso la imagen de cómo actúan los intelectuales tiende
a ser halagadora y narcisista. Por lo tanto, creo que hay una ilusión
acerca de cómo han actuado en el pasado los intelectuales. Ha habido
tiempos en que el grado de influencia sobre el público general de los
intelectuales -intelectuales en el verdadero sentido de la palabra- fue
extraordinario, esos momentos de fermento, períodos revolucionarios,
como el de los levellers en la revolución inglesa o los años sesenta del
siglo XX. Pero la mayor parte del tiempo, los intelectuales son
aduladores del poder. La situación usual es la de la Primera Guerra
Mundial, cuando los intelectuales, en ambos lados, estaban alineados y
al servicio del poder. Eran entusiastas apologistas de su Estado: los
alemanes por Alemania, los ingleses por Inglaterra y los franceses por
Francia. Hubo algunas excepciones, pero muy pocas y terminaron en la
cárcel. Bertrand Russell, por ejemplo, en Inglaterra; Karl Liebknecht y
Rosa Luxemburgo en Alemania y Eugene Debbs en Estados Unidos. Sin
embargo, la mayoría de los intelectuales son servidores del poder.
México, 2001