Cocinados en su propia salsa

Por Jorge Giles

Ahora se le animan todos a Macri. La Corte. El Parlamento. Los radicales cambiemitas. Hasta acá sólo parecía inalterable la resistencia de una parte dinámica y dolorida de la sociedad.

Es un ciclo que parece cocinarse en su propia salsa.

El saqueo financiero, la represión y el plan de ajuste ejecutados desde la asunción del gobierno de Cambiemos, se disimulaban hasta ahora con el ataque despiadado a Cristina Fernández de Kirchner.

“El caso Nisman”, primero, y luego el caso de las “fotocopias de los cuadernos”, guionaron la persecución de los ex funcionarios del gobierno anterior y por ende constituyeron la cubierta eficaz para tapar el desastre económico que estaban provocando socialmente.

El modelo económico neoliberal impuesto en la región se agitaba y celebraba desde los grandes medios, que operaron a tiempo completo a favor del gobierno.

Pero hete aquí que desde que empezó el año electoral el plan de ataque impuesto desde el poder más concentrado sufrió dos fisuras imprevistas: la AMIA se retira de la causa Nisman, siguiendo la decisión ya tomada por la viuda del ex fiscal suicidado, Sandra Arroyo Salgado, y un mes después irrumpe en escena, con pruebas más que suficientes, un empresario que denuncia haber sido extorsionado en nombre del fiscal Stornelli, bastonero mayor de la mal llamada “causa de los cuadernos”. Al empresario se sumaron nuevos denunciantes en igual sentido.

O sea. Los dos frentes mayores de la operación”Mentira”, parecieran estar seriamente afectados.

La debilidad de Macri se acentúa con el descalabro económico social y las incipientes fugas de su arco de alianza política.

¿Cómo llegar a diciembre en estas circunstancias? ¿Cómo encauzar la bronca y el hambre popular? ¿Hasta cuándo será socialmente soportable el dantesco panorama de despidos, cierres de comercios y empresas, tarifazos, inflación desbocada, caída del consumo, quiebre de la industria nacional? ¿Cómo sostener la institucionalidad democrática con semejante cuadro? ¿El descontrol del dólar pondrá en jaque todas las otras variables del plan del FMI y la economía estallará por el aire?

Son preguntas que perturban y a las que debemos responder también desde abajo.

Vale agregar que el panorama internacional caótico e incierto, ahonda las variables locales.

La Conferencia de Múnich, que reúne a los representantes de todos los países con gobiernos neoliberales, acaba de finalizar sus deliberaciones con un documento que ya desde el título anuncia un desajuste total en el tablero mundial: “El gran rompecabezas: ¿quién recogerá las piezas?”. Y sigue: “Se está abriendo una nueva era de competencia entre las grandes potencias como Estados Unidos, China y Rusia, acompañada por un cierto vacío de liderazgo en lo que se conoce como el orden liberal internacional. Si bien nadie puede saber cuál será el próximo orden global, es obvio que se necesitan nuevas herramientas de gestión para evitar un desenlace en el que no quede nada que recuperar”. Gravísimo el panorama, por el tenor de la declaración y por su origen.

Sumemos la temprana y acelerada descomposición, vía corrupción, del gobierno de Bolsonaro. Sumemos la rebelión popular en Haití. Sumemos el creciente apoyo a las marchas semanales de los chalecos amarillos en Francia. Y aun más: sumemos el repudio casi total de los pueblos del mundo a la intentona golpista e invasora de la hermana Venezuela. La Patria Grande es un continente de paz. Que nada ni nadie altere nuestra historia.

En fin, los vientos han empezado a cambiar. Los tiempos también. Sucede, simplemente sucede. ¿Y si no cómo se explican los siguientes sucesos?:

El rechazo parlamentario a los DNU de Macri es una dura derrota para el gobierno. Con los DNU pretendían la extinción de bienes, la abolición de la Secretaría de Deportes, degradándola a ser una mera agencia de deportes y la habilitación para licitar frecuencias de ARSAT. Agreguemos en el mismo sentido, el fallo de la Corte Suprema a favor de la justa demanda millonaria de la provincia de San Luis en litigio con el gobierno nacional.

En lo político, lo sucedido en La Pampa es quizá el principio del fin para los planes electorales del gobierno. El peronismo se unifica y gana, mientras Cambiemos se divide y pierde.

La función recién comienza. Vayan pasando. Esta vez participamos todos.

Que así sea.

Agencia Timón

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