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CARLOS AURELIO BOZZI
Abogado, egresado de la la Universidad Católica de Mar del Plata, aporta desde el Derecho y la investigación periodística a la difusión de la memoria histórica social y el Terrorismo de Estado, del que fue víctima durante la Noche de las corbatas. Autor de Luna Roja. Reside en Mar del Plata. VER CURRICULUM

Más militares fueron llevados detenidos a Mar del Plata

Por Carlos A. Bozzi

Regreso sin gloria

En la mediatarde del 26 de agosto distintas agencias periodísticas daban cuenta de la actuación del Juez Federal de Mar del Plata, Rodolfo Pradas, quién ordenaba el arresto de Aldo Carlos Máspero, ex jefe de la Agrupación de Artillería de Defensa Aérea (Ada 601), de Juan Eduardo Mosqueda, ex jefe de la Prefectura Naval, Pedro Bustamante y Ariel Silva, también de la misma fuerza, y de Julio Falcke, Raúl Marino y José Omar Lodigiani, estos últimos de la Armada Nacional. Lodigiani fue jefe de la Agrupación de Buzos Tácticos con asiento en la Base Naval durante el año 1977.

Todos fueron detenidos en distintas ciudades del país y trasladados a la ciudad balnearia, para declarar ante el magistrado. A la lista anterior se agregó también el oficial de Inteligencia Naval Narciso Angel Racedo, detenido en la ciudad de Bahía Blanca, quién a más de sus ocupaciones militares, se desempeñaba por los años 70 como árbitro de la Liga Marplatense de Fútbol

El testigo José Luis Ponsico relató a los jueces federales que José Francisco Bujedo, otro miembro del cuerpo naval, lo derivó a Racedo para buscar información sobre el paradero del periodista Amílcar Gonzalez, secuestrado el 25 de marzo de 1976.

En la entrevista Racedo también opinó sobre otro secuestrado: Gregorio Nachman, director de teatro local. Este hombre le dijo “Nachman está complicado porque es judío y comunista ... ése está viendo crecer las margaritas desde abajo”, sin poder precisar si ello fue solo una aventurada opinión o una confirmada certeza, ya que este hombre había sido secuestrado por el Ejercito y no por la Marina.

Las detenciones obedecen a distintas causas iniciadas por los organismos de Derechos Humanos de Mar del Plata, cuya lucha por llegar al esclarecimiento de los crímenes cometidos en la ciudad va dando resultados concretos y positivos, elevando la cuenta a la suma de casi 45 personas a la espera de procesos pendientes. Pero entre los detenidos llama la atención la aparición pública por primera vez, del Coronel Aldo Carlos Máspero (imagen), poco nombrado en todos los procesos que se tramitan en la ciudad, aunque con una vasta trayectoria en la zona, que obviamente ahora se conocerá en forma más amplia.

TODO ESTA GUARDADO EN LA MEMORIA

Es sabido que la represión en la zona de Mar del Plata y ciudades cercanas fue asignada a la Fuerza Ejército, cuyos cuarteles se encuentran en el barrio Camet, ubicado en las cercanías de la localidad de Santa Clara del Mar. La división era la siguiente: Una Jefatura de Agrupación de Artillería de Defensa Aérea, identificada con la sigla “ADA 601” y dos Grupos de Artillería de Defensa Aérea, identificados con las siglas “GADA 601” y “GADA 602”. En el mapa de la “lucha antisubversiva” el jefe de la agrupación también era el comandante del la Subzona N° 15, Areas Números 151 y 152, dependientes del Primer Cuerpo del Ejercito con asiento en el barrio de Palermo de la ciudad de Buenos Aires. Bajo este mando operaban las fuerzas de la Marina, de la Aeronáutica, de la Prefectura Naval y las policías provincial y federal.

Hasta el momento, por los ilícitos cometidos en la zona, esta siendo juzgado el primer Jefe de la Subzona, coronel Pedro Alberto Barda, siendo el militar más nombrado por los testigos que declararon en el Juicio por la Verdad de Mar del Plata. Barda dejó la zona balnearia el 5 de diciembre de 1977, pasando a revistar en “Comisión” por la Fuerza Ejército ante el Ministerio de Economía de la Nación. En marzo del año siguiente, fue confirmado definitivamente como Delegado de esa fuerza ante ese Ministerio.

Máspero sucedió a Barda y a su flamante ingreso en la zona, los diarios publicaban: “8/12, Jueves: MAR DEL PLATA, Bs. As.-El Cdo. de Subzona 15 informó que dos DS (delincuentes subversivos) de Montoneros fueron abatidos el martes pasado. Los terroristas, identificados como Ignacio Antonio Suárez y Norma Inés del Boni, fueron sorprendidos en una vivienda de Pedraza 546, donde luego de atacar a las autoridades fueron abatidos...”Es casi seguro que ambos jóvenes, hayan estado secuestrados con anterioridad a su ejecución sumaria, pudiéndose comprobar posteriormente que el nombre correcto de la mujer es: Norma Inés Delbonis Marrero

Seis días después es secuestrado Juan Telmo Ortiz Acosta,18 años, filetero de la pesquera “Marfil”, de Mar del Plata y militante del Partido Comunista Revolucionario. En el hecho intervino, según las denuncias del padre del joven, un grupo integrado por policías y efectivos del “Ada 601” o “Gada 601”. Juan Telmo, permanece aún desaparecido.

El 27 de diciembre otra vez los diarios publican: ”Martes: MAR DEL PLATA, Bs. As.- Un DS, que militaba en la categoría de "oficial" en Montoneros fue abatido el 21 de diciembre pasado, informó el Cdo. de la Subzona Militar 15 con asiento en esta ciudad. El terrorista fue identificado como Juan José Antezana de la Rivera, actuaba como enlace y coordinador de la organización entre Buenos Aires, La Plata y Mar del Plata”.

Lo real fue que Juan José, hijo del presidente del Centro Asturiano de Mar del Plata, resultó acribillado a balazos a la salida de una veterinaria ubicada entre las calles Belgrano y Funes de la ciudad. Para más, los dueños de esa veterinaria, de apellido Tellez, desaparecieron en mayo del año siguiente, habiendo intervenido en ambos hechos el Comisario Miguel Angel Fuster, integrante de la Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y sindicado como uno de los principales protagonistas en el hecho conocido como “La Noche de las Corbatas” (Julio 1977).

Cuatro días más tarde de este asesinato, el 24 de diciembre, es secuestrada María Corolina Jacué Guitian, 30 años, docente del Instituto Marmerto Esquiú, quién se había negado a abandonar la ciudad y dejar solos a sus padres, tras la desaparición en el mes de junio de ese año de su hermana Susana Rosa.
Leda Barreiro de Muñoz quien fue secuestrada el 2 de enero de 1978 y permaneció encerrada en el Centro Clandestino de Detención llamado “La Cueva”, que obviamente Máspero heredó de Barda, compartió parte de su cautiverio con esta joven. Cuando Leda es liberada en la Semana Santa de ese año, María Carolina continuaba prisionera. Desde entonces, se encuentra desaparecida.

En el cruce de funciones, entre uno y otro militar, quedaron en el camino los secuestros de Liliana Gardella , ocurrido el 25 de noviembre de 1977 en la Estación Ferroautomotor de Mar del Plata y que permaneció más de 10 días en la Base Naval de Mar del Plata antes de ser trasladada a la ESMA. En ese interin Gardella se cruzó con Liliana Pereyra, embarazada, viendo también en las oficinas de la planta baja a Eduardo Cagnola, Laura Godoy y Silvia Castilla, también embarazadas y a Cecilia Eguía. Todos desaparecidos.

La suerte del soldado, le tocó afrontar el mayor número de mujeres embarazadas secuestradas en Mar del Plata, que fueron derivadas hacia otro centros de detención. Algunas después de dar a luz en la ESMA, volvieron a Mar del Plata, tal el caso de Liliana Pereyra .

“Que a Lilianita la había asesinado a una distancia muy corta con una itaka, del cual él tuvo que armar por completo el esqueleto”, dice la madre de la joven, refiriéndose al trabajo realizado por el perito americano Clide Collins Snow. El cuerpo de Liliana Pereyra fue encontrado el 1° de abril del año 1978 en el Paraje Barrancas de los Lobos , Mar del Plata. Sus restos fueron exhumados e identificados por el Equipo de Antropología Argentino el día 9 de marzo de 1985.

Sin embargo, Carlos Aldo Máspero, inocente hasta este momento pues ningún delito se le ha comprobado , dejó Mar del Plata para la primera quincena de diciembre de 1979, aunque no culminó allí su carrera. Alejado de Mar del Plata, recaló en.. ¿donde? Nada menos que en el Ministerio de Economía de la Nación, como secretario del Secretario de Programación y Coordinación Económica, dependiente de Guillermo Walter Klein, hombre de confianza del ex ministro Martinez de Hoz. (Revista “Siete Días”, Año XV, Número 899 del 12 al 18 de septiembre de 1984, fuente de documentación del Centro de Estudios Legales y Sociales). Sus datos indican que Máspero, nació en la ciudad de Santa Fe el 8 de enero de 1930, habiendo ingresado al Colegio Militar de la Nación el 1° de marzo de 1948, egresando del mismo el 12 de diciembre de 1950 como Oficial de Estado Mayor. Pertenece a la Promoción 80, orden de mérito 21, retirándose de la actividad militar el 22 de enero de 1982. (Fuente CELS). Su reemplazo en Mar del Plata fue el entonces coronel José Segundo Dante Caridi.

Aparentemente sus tareas posteriores se encaminaron hacia la docencia. Al menos asi lo indica la página web del Ejército Argentino, que comenta: “Distinción de la Fundación El Libro a la trayectoria académica de un Oficial Superior. El día 30 de abril, la Fundación El Libro distinguió al Cnl (R) Aldo Carlos Máspero por su destacada trayectoria como profesor en la Escuela Superior de Guerra, con el Premio a la Vocación Académica, en una ceremonia realizada en el marco de la 34º Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. La nominación fue propuesta por un jurado constituido por rectores y decanos de Universidades e Institutos Terciarios Argentinos y por los organizadores de las Jornadas Nacionales sobre la Vocación, la Capacitación y el Empleo en la República Argentina. Luego de la entrega, el distinguido respondió preguntas acerca de su experiencia profesional y del campo laboral en materia de defensa y seguridad.” A la ceremonia asistieron altos jefes militares y distinguidos docentes,tal como lo muestran las tomas fotográficas publicadas.

Los pocos casos mencionados de desapariciones y muertes en la zona de Mar del Plata, durante el período en que ejerció la Jefatura del “ADA 601” no son los únicos. La cuenta es mucho más larga. Ahora comienza otra historia: declaraciones, testigos, pruebas, procesos, sentencias, condenas, absoluciones... todo sin afectar las garantías de los acusados. Esta soplando un nuevo aire fresco, que es seguro servirá para cerrar todas las heridas de nuestra reciente historia.

Carlos A. Bozzi
Abogado
Sobreviviente de La Noche de las Corbatas


Juicios por Derechos Humanos, ¿para cuándo en
Mar del Plata?


Por Carlos A. Bozzi en diálogo con el juez Roberto Atilio Falcone.

Mar del Plata, ubicada en la Provincia de Buenos Aires, Argentina, a través del tiempo se convirtió en una de las ciudades de mayor atracción turística de América Latina. Por los años 60 se la llamó “La Ciudad Feliz”, resumiendo así el emblema de la diversión por antonomasia. Aun hoy, pocos pueden imagina que diez años más tarde, en sus calles se escribiría una de las páginas más negras del Terrorismo de Estado, cuando civiles y militares en una conjunción pocas veces vista, fueron responsables de la desaparición forzada de cerca de 500 personas, a más de secuestrar, atormentar y posteriormente liberar a otro tanto.   

En diálogo con el juez Roberto Atilio Falcone, se reflexiona sobre estos hechos con toda claridad.

Poco a poco, a lo largo y a lo ancho del país, en un hecho inédito para la justicia universal, muchos de los acusados por hechos de Terrorismo de Estado, que no habían podido ser juzgados a raíz del cepo impuesto por las leyes de “Obediencia Debida” y “Punto Final”, enfrentan a distintos tribunales judiciales de la República Argentina. Así, a civiles y a militares, involucrados en horrendos crímenes, paulatinamente se les acorta el tiempo de la impunidad.

A la condena penal contra Héctor Julio Simón, se han sumado las de Miguel Osvaldo Etchecolatz, Christrian Federico Von Wernich, Luciano Benjamín Menendez, Juan Carlos De Marchi, Carlos Enrique Gallone, entre otros, mientras espera su turno, Antonio Domingo Bussi, quien en su reciente defensa, despejó toda duda acerca de la manera en que se implementó el sistema de represión de los años setenta. Todos estos procesos se han llevado a cabo en distintas ciudades del país y con mucha esperanza, también se espera el pronto inicio de similares juicios, en Mar del Plata.

No debe olvidarse que muchos de los actuales procesos penales, fueron posible gracias a los llamados “Juicios de la Verdad”, cuya importancia histórica hoy es imposible soslayar, ya que en definitiva, las pruebas recolectadas en los mismos, son el fundamento de la posterior atribución de responsabilidades a los hoy acusados.

Mar del Plata comenzó también su proceso de “La Verdad” por el impulso de una red de organizaciones sociales y del propio Colegio de Abogados de la ciudad, recayendo en el Tribunal Oral Federal en lo Criminal (TOF), la enorme tarea de llevarlo adelante a partir del mes de Octubre del año 2000.

Después de ocho años, la tarea del Tribunal se refleja en más de 90 cuerpos de actuaciones y un cúmulo impresionante de pruebas, han sido remitidas a los jueces federales de primera instancia, con el fin de que impulsen los correspondientes procesamientos, existiendo a la fecha más de 14 personas detenidas ,gracias a esta “mega causa”.

Resumiendo y a la espera de ser enjuiciados, se encuentran detenidos entre otros, los marinos Juan Carlos Malugani, Roberto Luis Pertusio y Justo Alberto Ignacio Ortiz, los militares Pedro Alberto Barda, Alfredo Manuel Arrillaga y Jorge Luis Toccalino, el ex suboficial mayor de la Fuerza Aérea, Gregorio Rafael Molina, los policías Ernesto Orosco, Hector Francisco Bicarelli, Mario Larrea, Manuel Asad, Adriano Argüello, Marcelino Blaustein y el agente de inteligencia Nicolás Caffarello.

Junto a los doctores Mario Alberto Portela y Rubén Parra, Roberto Atilio Falcone, es unos de los Jueces que componen el Tribunal Oral Federal en lo Criminal de Mar del Plata. Se recibió de abogado por el mes de octubre de 1977 en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Mar del Plata, habiendo cursado casi toda su carrera en la ex Universidad Católica de la misma ciudad. Ejerció la profesión en la especialidad penal hasta el 14 de marzo de 1994, fecha en la que asumió la función de juez de Cámara. Actualmente a más de sus tareas judiciales, se desempeña también como profesor Titular ordinario en la Cátedra de Derecho Procesal Penal de la mencionada Casa de Estudios, cátedra a la que accedió por concurso de oposición y antecedentes. Es director del departamento de Derecho Penal de dicha Facultad y autor de siete libros sobre derecho penal (estupefacientes, delitos penales tributarios) y procesal penal. Actualmente integra el comité científico de asesoramiento al Ministerio de Justicia sobre “Tráfico ilegal de sustancia estupefacientes, psicotrópicas y Criminalidad organizada”, comité que se encuentra elaborando una nueva ley de tráfico ilegal de sustancia estupefacientes en reemplazo de la actualmente vigente ley número 23.737.

Carlos Bozzi: Doctor, de la lista de personas que antecede, puede inferirse que el “Juicio de la Verdad” en Mar del Plata, posibilitando tantas detenciones está cumpliendo con creces su cometido. ¿Ud. piensa lo mismo?.

Roberto Falcone: Como Ud. sabe el “Juicio por la Verdad” llevado a cabo ante el Tribunal Oral Federal que integro, tiene características reconstructivo declarativas. Esto es, los testimonios y documentos recibidos en audiencias orales no fueron controlados por la defensa de ninguna de las personas hoy imputadas. No obstante dichos elementos dieron lugar a la formación de decenas de expedientes con motivo de hechos de terrorismo de estado, delitos que conforme jurisprudencia de la C.S.J.N son de carácter imprescriptibles. En los juzgados de primera instancia tramitan numerosas causas relacionadas con delitos cometidos por personal de las fuerzas armadas y algunos civiles. No le puedo detallar quienes son los imputados ni concretamente cuáles son los hechos imputa- dos por que luego de remitir lo actuado al juez de primera instancia nos hemos desentendido del trámite posterior a fin de preservar la imparcialidad del Tribunal a la hora de intervenir como tribunal de enjuiciamiento. Ocurre que en un primer momento estos juicios tendían entre otras finalidades a suministrar a las víctimas del terrorismo de Estado una reparación moral. Hoy ante el avance de los juicios contradictorios persiguen los fines del proceso penal específicamente, esto es reconstruir los hechos constitutivos de delitos y en caso afirmativo dictar la sentencia condenatoria que permita hace cesar el estado de alarma social que generaron estos hechos.

CB: A pesar de tantas detenciones, los juicios se demoran. En consecuencia, ¿usted advierte un panorama distinto, respecto a otras ciudades del país, en las cuales, por decirlo de otra manera, los jueces han tomado una actitud de mayor celeridad?.

RF: La justicia federal de Mar del Plata ha actuado en estos hechos con bastante morosidad. No hemos tenido en la jurisdicción federal ejemplos como el del juez Leopoldo Schiffrin o el fiscal Hugo Cañón quienes desde hora temprana han tenido el coraje de investigar estos hechos. Muchos magistrados no se comprometieron o incurrieron en actitudes dilatorias, meramente formales con lo cual se fue prolongando la angustia de las víctimas. En otros casos se ensayaron respuestas orientadas a cerrarles las puertas de la justicia a las víctimas del terrorismo de Estado, tal como se ha visto respecto de los crímenes cometidos por civiles antes del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. Además existe un hecho muy grave que es el siguiente: una parte de la justicia federal de Mar del Plata, fue puesta en funcionamiento en 1974 y respondía a la CNU cuya vinculación con la Triple “A” es insoslayable. Pero, también, algunos de sus miembros pasaron a los servicios de inteligencia de la represión. Como Ud. verá cuesta mucho democratizar a una administración de justicia que supo tener esa in fluencia.

CB: Hace casi dos años, en otro reportaje publicado en la página web “El Ortiba”, usted resumía una serie de contratiempos que debió atravesar el Tribunal en toda su instancia juzgadora ¿Continúan aún los ataques y las difamaciones hacia los miembros del TOF?.

RF: Un imputado de tráfico de drogas con varias condenas penales me calumnió a mi y al tribunal, luego de ocho meses de estar detenido y cuando la defensa la asumió un abogado ligado a los civiles que participaron en la represión. Esta información salió nada menos que en la tapa del diario “Clarín” “Tribunal bajo sospecha”. No creo que el periodista la haya publicado de mala fe, lo que sí puedo decir es que no me llamaron para pedirme explicaciones. La respuesta se publicó una semana después con un título sugestivo “ Un Tribunal se defiende”. Era un tema que el Consejo de la Magistratura había archivado por unanimidad. ¿Ud se da cuenta de lo que significa la unanimidad de todas las fuerzas políticas del Consejo? ¿Contesto su pregunta?. El Consejo de la Magistratura debe tener para con los jueces que actúan en estos procesos un seguimiento especial. En su momento los consejeros Beinuz Smukler, Marcela Rodríguez, Mario Gersenovitz nos estimularon para que vayamos a fondo con estas investigaciones. Y eso hicimos.

CB: Obviamente doctor, como recurrentemente sucede en estos casos, la desmentida aparece cuando el daño ya está hecho y en dimensiones muy reducidas. Son los viejos vicios de la prensa. Y quizás esto haya sido una réplica a la reciente resolución del TOF, que en una sentencia tan inédita como valiente , ha equiparado los delitos cometidos por la llamada “Concentración Nacional Universitaria” a los de la “Triple A” y declarándolos de “lesa humanidad”. Más precisamente, el Tribunal ha sostenido que la “CNU” actuó como una colateral de “Triple A” en Mar del Plata y posteriormente algunos de sus miembros sirvieron como Grupos de Tareas de las Fuerzas Armadas. En este aspecto ¿Qué repercusiones ha tenido el fallo, sobre todo teniendo en cuenta el último párrafo del mismo , que dice: “Constituyen do un hecho notorio que algunas de las personas alcanzadas en esta investigación mantienen estrecha relación con magistrados en actividad de este fuero federal, que han ejercido funciones judiciales, presidido Tribunales de Ética en la jurisdicción....” , etc.?

RF: En la resolución están todos los antecedentes que demuestran que varios homicidios fueron cometidos por personal del poder judicial y policial. Que existió instigación de funcionarios judiciales en algunos casos y participación directa en otros; que hechos cometidos en presencia de decenas de testigos fueron archivados sin que se le recibiera declaración a ninguno de ellos. Lo que se ha visto en Mar del Plata muy difícilmente haya ocurrido en otros lugares y lo peor es que algunos de los jueces que integran el poder judicial federal tienen relaciones con estos personajes. Sinceramente no se que habrá de pasar en el futuro. Lo que sí puedo decirle es que Ud. no puede como Estado de Derecho decir que persigue el Terrorismo de Estado y luego nombra funcionarios que obstruyen esa tarea. Algo está funcionando mal en este aspecto y lo peor que esto lo pagamos con campañas de difamación los que queremos que se determinen las respectivas responsabilidades que permitan despejar este estado de sospecha generalizado que tanto mal ocasiona.

CB: En esta ultima sentencia, se ha llegado a la conclusión, a raíz de todas las pruebas recogidas por el TOF , que el secuestro y posterior asesinato de la licenciada María del Carmen Maggi ,ocurrido en 1975, fue ejecutado por miembros de la “CNU”, algunos de los cuales aún continúan en libertad y sin que hayan sido citados por la Justicia ¿Desde el punto de vista personal, más que desde la óptica del Juez, espera justicia para este horrible homicidio?.

RF: He llevado personalmente la investigación. Con esto le quiero decir que no podría ser juez en este caso. Conozco quienes intervinieron en el secuestro y en el homicidio de mi querida profesora de filosofía y lógica de la Universidad Católica. Son las mismas personas que asesinaron al diputado nacional Pablo Rojas en San Juan el 30 de octubre de 1975. Hay fuertes indicios de quienes fueron los instigadores del crimen. Hemos recogido evidencias que parecía imposible poder reunir. No creo que haya muchas investigaciones que se hayan profundizado luego de treinta años como esta, que hayan arrojado las evidencias que se obtuvieron del crimen de María del Carmen Maggi, secuestro que fue archivado en 1975 a los 31 días de su desaparición. Expediente que no fue reabierto cuando apareció su cadáver. Ahora el juez Oyarbide tiene la palabra.

CB; El coronel Alberto Pedro Barda, declaró en el año 1987 en una de las primeras causas judiciales abiertas, después suspendidas por el dictado de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Me llamó la atención que en dicha declaración, manifestara lo siguiente: “Es más, uno de los graves inconvenientes que existía en Mar del Plata era, que muchachos adecuadamente catequizados por determinadas personas realizaban acciones de distinta índole y demás, lamentablemente también, los padres de alguna manera colaboraban con la actividad del hijo, por lo menos con el techo y la comida..”. Esto indica que también ha habido una persecución a familiares de personas desaparecidas.¿ De su experiencia personal en todo este proceso, que reflexión le merecen estas afirmaciones?.

RF: Hemos mandado a procesar al Coronel Alberto Pedro Barda entre otras evidencias, por esta declaración. Ocurre que existían indicios, no confirmados, que Federico Báez había intervenido en el homicidio calificado del Coronel Reyes en febrero de 1976 en Mar del Plata. El día 1 de marzo una patota ingresó con armas a la casa de los padres de Báez. Los cadáveres de su madre, de su padre, y de su hermana, aparecieron debajo de un puente, a la entrada de la ciudad de Dolores, enterrados con cal viva luego de dispararles varias veces con itakas a corta distancia. Existieron testigos presenciales del secuestro de la familia Báez, pero el juez cerró la causa a los pocos días sin llamar a ninguno de ellos. Al mes había ascendido a Camarista. Esta es una historia poco conocida, no entiendo como pudimos ubicar el expediente del secuestro y homicidio de la familia Báez. Realmente es un hecho tan desgarrador que al evocarlo me causa una gran pena. Los homicidas de la familia Báez estuvieron tres horas adentro del departamento ubicado a unas pocas cuadras de la seccional segunda de policía local. Era un grupo numeroso, con ropa de fajina…

CB: A modo de conclusión, le reitero la pregunta formulada hace ya dos años ¿como ve el futuro de todos estos procesos y cual sería su mensaje a la sociedad marplatense? ¿Se hará por fin la Hora de la Justicia que tanto se espera?

RF: Espero que sí. Lo único que puedo decirle es que tanto mis colegas como yo hemos puesto en estas investigaciones lo más sagrado que uno tiene: su honor. Hemos soportado que se nos diga que vamos a prostíbulos, que vendemos drogas, que ejercemos como abogados y tantas otras cosas. Al mismo tiempo colegas nuestros atienden a los voceros del terrorismo de Estado en despachos oficiales. La verdad es que no somos jueces garantistas, ni de izquierda; únicamente quisimos abrirles las puertas de la justicia a conciudadanos que han sufrido mucho, que las han tenido permanentemente cerradas. Qué habrá de pasar en el futuro, no lo sé. Hay compromiso en algunos jueces, y una inmensa mayoría que mira para el costado, son los jueces ascépticos. Cómo si se pudiera ser ascéptico frente al secuestro, la tortura, el homicidio calificado, la sustracción de menores. Esto que digo de ninguna manera indica que al juzgar uno vaya a prescindir de las pruebas, que tenga prejuicios. Aquí debe actuarse como en cualquier proceso. Si no hay evidencias, o existe una duda favorable, se impone absolver. Lo que no se puede hacer es lo que se hizo hasta ahora: no juzgar.


Cualquier atento observador, haciendo algún tipo de resumen temporal, podrá aventurar que dado los tiempos de la justicia, la “demora” en juzgar a todos estos responsables e imputar responsabilidades a un número aún mayor de personas, todavía nunca citadas judicialmente, no es tanta. Solo son algunos meses, ante la necesidad del “estudio” de causas tan complejas. Sin embargo, este argumento olvida que las víctimas y sus familiares, hace más de treinta años que esperan alguna palabra de la justicia. Y aún...solo retumba el silencio....

Entre tanto, al decir del poeta Juan Gelman, cuando cita al Nobel de Literatura, Isaac Bashevis Singer, "los muertos están muertos. Los que viven tienen sus memorias, sus cálculos y planes. En alguna parte, en el fondo de Polonia, se encuentran las cenizas de los que fueron quemados. En Alemania, los ex nazis descansan en sus camas, cada cual con su propia lista de asesinatos".

¿Será lo mismo en Mar del Plata, donde hay muchos que aún descansan cómodamente con su propia lista de desaparecidos en la conciencia? Es de esperar que suene el despertador de la Justicia.

Carlos A. Bozzi
Abogado
Sobreviviente de La Noche de las Corbatas

Imagen: Camilleros recogen el cuerpo de Jorge Videla asesinado por la Triple A de Mar del Plata, diario Diario La Prensa, 22 de marzo de 1975


LA NOCHE DE LAS CORBATAS

A 31 años... sepulturas vacías

Por Carlos A. Bozzi

“Si hoy pudiera preguntar o al tal vez cuestionar...la existencia de un Dios que no se atreve a caminar...Echaría bajo tierra los recuerdos más remotos, de aquellos locos tontos que vinieron a cantar....Hoy sostengo sin temblor, de qué Dios vienen a hablar, aquellos que ya perdieron toda su dignidad...Entre golpes y requisas se han llevado todo lo mío, entre pactos y palabras se han cagado en el amor...Y mantengo y sostengo y no dejo de preguntar, de que Dios vienen a hablar los que destruyen a la humanidad”.
( *)

Han pasado 31 años desde aquel anochecer del 6 de julio de 1977, cuando Fuerzas Militares y Policiales, dependientes del Grupo de Artillería de Defensa Aérea 601, con asiento en la ciudad de Mar del Plata, daban comienzo a uno de los operativos de desaparición de personas, que mayor impacto causó a la ciudadanía local, al secuestrarse en forma simultanea a cuatro abogados marplatenses.

Dos días después, otra acción de las mismas fuerzas conjuntas, detenía ilegalmente dos abogados más, llevándose también a la esposa de uno ellos, embarazada de 4 meses y medio. El 13 de julio, la cifra de secuestrados se incrementó con el apresamiento de otras cuatro personas. 

Pocos en Mar del Plata estaban enterados, que un mes atrás, más precisamente el 13 de junio, la Policía Federal de Neuquén había también “detenido” al abogado Jorge Roberto Candeloro junto a su esposa, Marta Hayde García. Estos pocos, eran nada menos que un grupo de asesores civiles que colaboraban con los militares en la lucha antisubversiva , uno de los cuales, por casualidad, según los dichos de un testigo que declaró en el Juicio por la Verdad de Mar del Plata, ubicó a Candeloro en el sur del país. De allí, su apresamiento y traslado a la ciudad balnearia fue solo un trámite, que culminó con el asesinato del abogado el 28 de junio de ese año.

De las once personas secuestradas entre el 6 y el 13 de julio de 1977, solo sobrevivieron cuatro. El cadáver del Doctor Norberto Centeno fue encontrado en un camino vecinal el 11 de julio, los restantes seis cuerpos nunca fueron hallados y los restos del Doctor Candeloro, pese al comunicado de la autoridad militar sosteniendo que el abogado había sido “abatido” al intentar escapar, tampoco fueron entregados a sus familiares.

Todo este inmenso operativo fue bautizado como “La Noche de las Corbatas” y tuvo como escenario un centro clandestino de detención ubicado en la misma Base Aérea de Mar del Plata, utilizando las instalaciones de un viejo radar donde se “reunía a los secuestrados y posteriormente desaparecidos” de toda la zona.

Muchos años después, por iniciativa del Colegio de Abogados de Mar del Plata, se instituyó el día 6 de julio de cada año como "Día del Abogado Víctima del Terrorismo de Estado” , recordándose en dicha fecha y en todos los Colegios de Abogados del país este suceso ,como así también la desaparición y asesinato de más de 100 colegas durante aquellos trágicos años.

Con el tiempo “La Noche de las Corbatas” se constituyó en un icono que simboliza el accionar de la represión estatal contra el ejercicio de la profesión, recordando año tras año, la persecución sufrida por los abogados argentinos, muchos de los cuales salvaron sus vidas después de largos cautiverios.

El nombre de “La Noche”, rememora aquel decreto dictado por Adolf Hitler, conocido con el nombre de “Nacht und Nebel Erlass” (Decreto de Noche y Niebla) con la finalidad de secuestrar personas y no dar a conocer el paradero de las mismas a los miembros de su familia. Tal como explicara Hitler: "La intimidación eficiente y perdurable se consigue solamente con la pena capital o con medidas por las cuales los familiares del criminal y la población no conozcan el destino del criminal”. Los propios secuestradores, muchos años después, bautizaron de esa manera a tal cruento episodio.

Han pasado ya, treinta y un años. Poco a poco se va descubriendo el velo de esa noche y despejando la niebla del olvido. Las declaraciones de muchos testigos y los dichos de algunos “arrepentidos”, van aclarando el panorama de las razones que tuvo el poder militar para hacer desaparecer a estas personas. La Justicia de Mar de Plata cuenta con infinidad de pruebas. Solo falta un importante detalle: comenzar los procesos contra los implicados.

A la falta de concreción de este, reitero, más que interesante detalle, se suma también el total desconocimiento de la ubicación de los cuerpos de los abogados asesinados y también de las personas secuestradas y desaparecidas junto a ellos.

El ocultamiento de los cuerpos, la negativa de la posibilidad de sepultura y la frustración del derecho al duelo, en un hecho sin precedentes en la historia de la humanidad, aun hoy sin justificación alguna para todos los que habitan el suelo nacional.

El derecho de enterrar a los muertos es una constante desde el mismo origen del hombre y ni la muerte en la guerra era obstáculo para la devolución de los cadáveres de los parientes. Sófocles decía que: “Se trata de un principio moral reconocido desde la antigüedad, el derecho de los familiares de enterrar a sus muertos, que proviene de leyes no escritas y firmes de los dioses que no son de hoy ni de ayer sino de siempre y nadie sabe a partir de cuándo pudieron aparecer”.

Ante el silencio de los represores conviene ir rastreando archivos, declaraciones antiguas, recortes de diarios, revistas y todo otro documento público que ande suelto por ahí, pues la imposibilidad de acceso libre e irrestricto a los archivos de la Ex Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (Dipba), en custodia de la Cámara Federal de La Plata, hacen aún mayor dificultoso esta búsqueda.

Ya a fines de 1983 y principios de 1984 el ex cabo Raúl David Vilarino, en declaraciones a la Revista “La Semana” había deslizado que las fuerzas militares asentadas en la zona de Mar del Plata, utilizaban una vieja casona, camino a la localidad de Santa Clara del Mar, cercana a los cuarteles del Grupo de Artillería de Defensa Aérea, para torturar y asesinar personas. Las fotos de los interiores de esa vivienda aparecieron publicadas en esa oportunidad y varios ex detenidas aseguran haber sufrido cautiverio allí.

El 28 de abril de 2005, un ex agente de inteligencia que integró los grupos operativos de la zona, declaró al Diario “Clarín”, que los cuerpos de los aboga- dos asesinados se encontraban enterrados por la zona de la localidad de Santa Clara del Mar. Incluso, dibujó un croquis publicado por el mismo matutino. Eso sí, por datos más precisos, exigió una importante suma de dinero. La misma noticia se reprodujo por el Diario “Los Andes” de Mendoza.

Ampliando esa información, al día siguiente, en el mismo periódico porteño, el corresponsal Juan Carlos Algañaraz afirma que ,según dichos del declarante, este puede aportar datos sobre 17 tumbas ubicadas en la zona.

El 19 de mayo del mismo año, la agencia “Europoa Press” difundía que Oliveros había ratificado todos sus dichos ante el juez español Grande-Marlaska. Según dijo entonces, sabía de la existencia de fosas porque se lo había contado el militar Nicolás Cafarelo, que fue chófer del general retirado del Ejército argentino, Alfredo Arrillaga.

Casualmente - o no- el pasado año, una persona sustituyendo mi identidad, envió varios correos electrónicos a distintos medios nacionales, bajo el título: “Revelación sobre abogados desaparecidos en Mar del Plata en 1977“ y transcribiendo párrafo por párrafo diversos artículos que anteriormente se habían publicado en la pagina web “El Ortiba”, le agregó a uno de esos artículos una significativa frase: “ Arrillaga fue el encargado de dar el tiro de gracia en la nuca a cada uno y ordenar su disposición final”.-

Estos correos electrónicos-que reitero no son de mi autoría- tuvieron directa relación con alguna disputa interna dentro del Circulo Militar del Ejército, involucrando a los ex militares Domínguez, Shaw, Góriz y Arrillaga. A los tres primeros no los conozco e ignoro el fondo de la cuestión.

Revisando las actuaciones del Juicio por la Verdad de Mar del Plata, un testimonio reservado da cuenta de similares detalles. Los abogados podrían haber sido enterrados clandestinamente por la zona de Santa Clara del Mar y además reafirma sospechas anteriores: uno de los responsables de “La Noche de las Corbatas” fue el ya policía fallecido , Miguel Angel Fuster.

En el mismo sentido, años atrás, Ricardo Daniel Giordano, otro ex agente de inteligencia integrante de las fuerzas represivas de Mar del Plata, compareciendo voluntariamente ante el Juez Baltazar Gastón Real, ratificaba similares sospechas. Nombraba los mismos actores, describía la misma zona: Santa Clara del Mar. La declaración efectuada el 14 de abril de 1997 fue remitida al Tribunal Oral Federal de Mar del Plata.

El 8 de noviembre del año 2000, el diario “La Nación” publica que en una causa tramitada por ante el Tribunal Oral Federal N° 6 de la Capital Federal contra otro ex agente de inteligencia , el chileno Enrique Lautaro Arancibia Clavel, se habían difundidos informes de la Inteligencia del Ejercito Argentino, con importantes datos sobre la década del 70. Remitidos esos informes al Tribunal Federal de Mar del Plata, en una de sus páginas se dice:

“Punto 18: En agosto de 1977 fueron apareciendo en la ciudad de Mar del Plata, los cadáveres de 5 o 6 abogados izquierdistas. Operó Coronel Camps, Jefe de Policía. Pcia. Bs. As”. (Informe obrante en la causa “Colegio de Abogados de Mar del Plata y otros s/Desaparición Forzada de Personas”, expediente 890, Fojas 670).

Compulsados los diarios de esa época, no se han encontrado noticias sobre este hecho, lo que no implica mucho. La noticia pudo haberse ocultado o no haberse publicado, pero varios archivos secretos de la embajada de Estados Unidos en Argentina, confirman el hallazgo de 16 cuerpos en los costas cercanas a Mar del Plata a partir de junio de 1977....Las cifras y las fechas son por demás elocuentes.

Ignoro el valor probatorio de estos archivos. Lo que sí puedo afirmar con orgullo que en el “ Memorándum N° 202-X” de fecha 28 de julio de 1978 entre las publicaciones que se envía a la Dirección de Inteligencia del Ejército Argentino para su evaluación, se menciona el Número 18 de la revista “PLANTEO” de la cual fui director y editor. Era una publicación local, que en ese entonces tiraba unos mil ejemplares y el número “analizado” se había publicado en junio de 1974, cuyo tema central había sido “el final de la píldora anticonceptiva”, lo que indica que estos “informes secretos”, algún sentido revisten .

Siguiendo con lo anterior, la figura de Camps ha sido muy poco mencionada por estos sucesos, aunque se debe prestar mayor atención a la misma. Hay un hecho importante: el 19 de julio de 1977, pocas horas antes, de que el Ejército simulara un enfrentamiento armado con el propósito de “liberarme” de los subversivos que me tenían secuestrado, “enfrentamiento” en el cual masacraron a tres personas, dos de las cuales se transportaron desde la ciudad de La Plata, el ex coronel ya estaba instalado en la ciudad con toda su plana mayor... ¿Observando o fiscalizando el operativo?. Este dato, coincide con otro archivo de la misma embajada norteamericana , en el cual le atribuye la autoría de los secuestros de los abogados por orden del Comandante del Primer Cuerpo de Ejército.

Los cuerpos de las personas asesinadas en “La Noche de las Corbatas “ no aparecen. Los indicios apuntan a zonas cercanas a Mar del Plata, donde -no es un dato menor- en 1975 los escuadrones de la “Triple A” pretendieron ocultar mediante un enterramiento clandestino el cuerpo de María del Carmen Maggi, que por casualidad, fue descubierto en marzo de 1976 en la zona de la localidad de Mar Chiquita, aledaña a la de Santa Clara del Mar.

En el Cementerio Parque de Mar del Plata muchas sepulturas esperan se identifiquen los restos de sus ocupantes. Los rótulos que las señalan dicen “NN”, o sea NINGUN NOMBRE, pero muchas personas tienen la certeza que en alguna de ellas, se encuentra SU SER QUERIDO. Así lo demuestran esos solitarios “tachitos repleto de flores” que cotidianamente suelen aparecen frente a estas tumbas, ramitos de flores colocados por seres tan anónimos como sus ocupantes...¿O no tan anónimos?.

Las sepulturas de los abogados asesinados no solo están vacías, ni siquiera aún existen. A 31 años de estos hechos, no solo las sepultaras están vacías, sino también los responsables están sin proceso. Sin proceso no hay condena o absolución. Y sin proceso...¿Será Justicia?.....

* Del Libro:”Los sueños no se inflaman”, Suyai Malen García Gualda-2004. Eco Ediciones. Cooperativa de Trabajo Red Eco Ltda.

Carlos A. Bozzi
Sobreviviente de La Noche de las Corbatas
07-07-2008

Fuente: www.elortiba.org


Cuerpos de Abogados (1977), foja del Sexto Cuerpo de la Causa 890 del Juicio de la Verdad de Mar del Plata.

Cartografia de desaparecidos (julio 1977)


Plano dibujados por R. Oliveros (publicado en Diario Clarin, 28/04/05)

Más sobre La Noche de las Corbatas


Por qué triunfamos en el Mundial de 1978


      
Documentos pdf

Por Carlos A. Bozzi

El "Proceso de Reorganización Nacional", más conocido como el último gobierno cívico-militar que mediante la aplicación de un "Terrorismo de Estado" pocas veces visto en la historia argentina provocó la desaparición de miles de argentinos, preparó cuidadosamente el aparato de propaganda que difundió las bondades del Campeonato Mundial de Fútbol que se jugó en 1978.

Más allá de las virtudes futbolísticas del equipo y el gran apoyo de la prensa en pos de mostrar al mundo un país normal, "derecho y humano", es interesante desempolvar antiguas directivas dirigidas al personal docente de la Provincia de Buenos Aires para ser transmitidas a los alumnos de todas las escuelas del primer estado argentino.

En el Comunicado Número 53 del Ministerio de Educación de dicha provincia, de fecha 6 de junio de 1978, se transcribe la Directiva Número 040, que en algunas de sus partes dice:    

"Nuestro país vive los momentos previos a la realización de un importante acontecimiento.

Elegido como sede del Mundial de Futbol 1978, su realización excede el marco de lo meramente deportivo, para hacer sentir su influencia en las diversas esferas del quehacer nacional. Es este un momento de euforia que la escuela no puede desaprovechar. Por el contrario, la oportunidad exige la implementación de valiosas experiencias de aprendizaje que canalicen el entusiasmo y el interés de los alumnos, hacia el logro de objetivos educacionales...Pero mucho más importante será sin duda, utilizar el evento deportivo para la promoción de conductas y actitudes que coadyuven a la formación de una personalidad capaz de actuar con responsabilidad en todas las circunstancias, aceptando generosamente la derrota tanto como alegrándose con mesura en los triunfos, aplaudiendo al vencedor, este o no en el propio campo. En este Campeonato no esta en juego solo un titulo deportivo sino el prestigio de un país y de un pueblo El mundo nos mira, demostremos entonces que somos capaces de unir nuestras fuerzas en una empresa común y actuar con verdadera vocación de servicio... Todo docente ha de procurar que cada uno de sus alumnos tome conciencia de ello. .porque contribuirá a consolidar actitudes que superarán en el devenir del tiempo..." "...el perder o ganar el mismo torneo tiene escasa importancia. Lo fundamental es que el mismo se convierta en instrumento idóneo para aventar prejuicios sobre nuestro país, para afirmar nuestra esencia como Nación ..Hoy el país se ha reencontrado con la victoria y ha reencontrado en sí mismo la fe, no solo de la posibilidad de "hacer" sino de "ser"...

Con posterioridad a la victoria deportiva, el 21 de agosto del mismo año, bajo el título "Después del Mundial", se obligaba a cada escuela a difundir el Comunicado Número 66 del mismo ministerio de educación:

"...Finalizado el acontecimiento, ha llegado el momento de evaluar serenamente sus resultados, no solo deportivos, sino desde el punto de vista de la actitud de un pueblo que sin distinciones, ni sectarimos, supo obrar al unísono. Triunfamos porque el equipo futbolístico actuó con responsabilidad, seriedad, esfuerzo, sacrificio y superando las circunstancias adversas, sin desalentarse; al contrario ante la posibilidad de un resultado negativo ,se fortificaba para volver a armarse espiritualmente, retomar el comando y efectuar los avances inteligentes y penetrantes necesarios para no fracasar. Detrás de ellos, veinticinco millones de argentinos que los impulsaban y la firmeza y el equilibrio de un director técnico fiel a sus convicciones al que solo preocupaba alcanzar digna- mente la meta, que se fijaba con mesura, sin ostentaciones ni demagogia."...

"Triunfamos porque el Campeonato Mundial sirvió para que los argentinos asumiéramos un rol protagónico, sacudiéramos nuestro letargo, nos despojáramos del pesimismo perdedor que nos envolviera en las últimas décadas. Triunfamos porque se transmitió al mundo la imagen de un pueblo organizado ...porque aventamos perjuicios sobre nuestra realidad, porque nos mostramos al orbe espontáneos, jubilosos, actuando en plena libertad y en ejercicio responsable de derechos y obligaciones, tal como lo garantiza nuestro ordenamiento jurídico ..."

"...Triunfamos a nivel docente bonaerense, porque lo puntualizado en la Directiva 040 se convirtió en estrategias educativas que superaron el marco del aula y fueron transferidas a la comunidad...".

En tal marco y con tanta inspiración docente, poco más es lo que se puede ampliar acerca de la utilización del Campeonato Mundial de Futbol 1978 ,para encubrir la realidad que se vivía en esos momentos en el país.

Obvio es que no quedan dudas. Triunfamos. Y vaya si triunfamos.
 


Delitos de lesa humanidad en Mar del Plata

Por Carlos A. Bozzi

En un extenso y fundado fallo, el Tribunal Oral Federal en lo Criminal d la Ciudad de Mar del Plata, dictaminó que los asesinatos cometidos en esa ciudad por la llamada "Concentración Nacional Universitaria" (CNU) en la década de los años 70, deben ser considerados delitos de lesa humanidad.

Por primera vez en su historia, la Justicia local resume detalladamente las andanzas de este grupo de civiles, de signo paramilitar, que asoló la ciudad desde aquél fatídico lunes 6 de diciembre de1971, cuando irrumpiendo violentamente en el Aula Magna de la Universidad Provincial de Mar del Plata, asesinó a la joven Silvia María Filler mientras participaba de una asamblea estudiantil. 

Según recuerdan algunos, esta agrupación había nacido en la ciudad de La Plata en 1967 bajo inspiración del filólogo tradicionalista Carlos Disandro, docente de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata, con una orientación nacional-falangista, reivindicándose como auténticamente peronista. Dos años más tarde se organizó en Mar del Plata, conformada en su mayoría por estudiantes de la Facultad de Derecho, dependiente de la Universidad Católica de Mar del Plata. Otras voces, en cambio aseguran que realmente la CNU nació y se conformó íntegramente en la ciudad balnearia, con posteriores lazos de unión en la CGT local en la conducción misma del Partido Justicialista y en varios sindicatos afines al peronismo de derecha.

A partir de fines de 1973 participó no solo en la luchas internas del peronismo, sino también en la pelea del peronismo ortodoxo contra agrupaciones y militantes de la izquierda socialista, según sea la ciudad en donde desarrollara su actividad. Así en La Plata el 5 de diciembre de 1975 asesina a 8 jóvenes integrantes del Partido Socialista de los Trabajadores que habían participado en una huelga fabril. También operó en Bahía Blanca, junto a sectores de las "Tres A", bajo la cobertura de las autoridades de la Universidad del Sur.

En Mar del Plata, su accionar violento se dirigió casi exclusivamente contra los sectores de la Juventud Peronista (JP) y de la Juventud Universitaria Peronista (JUP), siendo responsable de numerosos asesinatos aún impunes, que precisamente esta sentencia ordena investigar, desempolvando antiguos pero no menos valiosos expedientes judiciales, que la justicia local -federal y provincial-llamativamente archivó a poco de suceder cada hecho.

La aparente excusa que dio origen a tantos homicidios resultó ser el asesinato del abogado Ernesto Piantoni, jefe político de la organización, ocurrido el 21 de marzo de 1975 y que ningún grupo armado se adjudicó en ese momento.
Sin embargo en un reciente proyecto de ley, presentado por la diputada nacional Nora Raquel Ginzburg, que procura se indemnice a los "Causa habientes de personas fallecidas por el accionar de grupos terroristas subversivos en el período 1960-1989", se dice: "La revista Estrella Roja Número 52, órgano del PRT-ERP, de fecha 9 de abril, adjudica el hecho a Montoneros". De paso, es interesante acceder a este proyecto de ley, pues en el mismo existen una cantidad enorme de datos, difíciles de recopilar exclusivamente para la ocasión de una simple tarea legislativa.

En cuanto a su entrenamiento militar, algunos también recuerdan en los años 75, el paso por Mar del Plata de Santiago Cruciani, suboficial del Ejército, quién bajo los alias de "El Tío", "Mario Mancini" saltó a la fama por ser unos de los más crueles torturadores del Centro Clandestino de Detención "La Escuelita", dependiente del V Cuerpo de Ejercito con asiento en Bahía Blanca.

Posteriormente, cuando Cruciani regresó a Mar del Plata, instaló la "Agencia de Investigaciones y Seguridad Privada" (VIP) con domicilio en la calle 25 de Mayo 3324,continuando su relación con el grupo de la CNU .En dicha agencia supo prestar servicios Eduardo Ullúa, una de las personas mencionadas en el fallo del TOF y que un testigo señala como Jefe del Comando de la CNU en Mar del Plata, bajo la órbita del Destacamento de Inteligencia del Ejército en dicha ciudad. Obviamente a esta persona se le imputan varios homicidios, muchos de ellos a punto de ser esclarecidos por la tarea de este tribunal.

En un interesante articulo publicado en la pagina web "Izquierda.Info" titulado " La Derecha Peronista Marplatense", Carlos Petroni describe lo siguiente: "La ciudad de Mar del Plata presentó, en relación con lo antedicho, un desarrollo del peronismo de derecha eficazmente articulado, destacándose ante todo su temprana vertebración, incluso durante aquellos períodos cuando desde Madrid el respaldo se dirigía principalmente a las "formaciones especiales". A pesar de ello fueron precisamente las tendencias derechistas del peronismo local las que desataron la violencia política dentro del movimiento, teniendo por su parte una responsabilidad mayor en los inicios de la violencia política en Mar del Plata, a través del asesinato de Silvia Filler, estudiante de arquitectura, el 6 de diciembre de 1971... estos grupos se nutrieron principalmente de dos sectores sociales: estudiantes y profesionales de sectores conservadores de la pequeña burguesía, u obreros cercanos a las tendencias burocráticas del sindicalismo. Mientras que la Concentración Nacionalista Universitaria (CNU), la Juventud Peronista Comando de Organización (CdO), la Alianza Libertadora Nacionalista (ALN), el Sindicato de Abogados Peronistas (SAP) y la Agrupación "Rojo Punzó"- Movimiento de la Juventud Federal pertenecieron al primer tipo; la Juventud Peronista de Mar del Plata (JP - MdP), la Juventud Sindical Peronista y el Comando Revolucionario de la Juventud Obrera Peronista (CR-JOP) se edificaron desde el ámbito sindical. De todas estas organizaciones la Concentración Nacional Universitaria, fue indudablemente la más importante en la ciudad; no desde su peso en el movimiento de masas, sino principalmente dado su profuso accionar en marcha al ejercicio de la violencia".

Es así que el tribunal mediante la sentencia dictada, decidió reabrir la investigación por los asesinatos de Roberto Alejandro Wilson, Rene Arnaldo Izus, Enrique Elizagaray, Guillermo Enrique Videla, Jorge Enrique Videla, Jorge Lisandro Videla, Bernardo Alberto Goldemberg, Norberto Daniel Gasparri, Jorge Alberto Stoppani, María del Carmen Maggi, Juan José Tortosa, Ricardo Emilio Tortosa, Roberto Héctor Sammartino, Victor Hugo Kein, Jorge Dell Arco, Hilmar Giles, Juan Manuel Crespo y Emilio Azorín, sin perjuicio de continuar con la recepción de pruebas respecto de otros homicidios de los que se pueda tomar conocimiento, considerándolos delitos de lesa humanidad e imprescriptibles. (Nota: Sobre Wilson, ver en esta página web: "De las Tres A al Pozo de Banfield".)

El Tribunal encuentra probado que el grupo aludido actuaba protegido y con la anuencia no solo de las estructuras del Estado Nacional, sino también de integrantes de la Justicia Federal local y de la Universidad Nacional de Mar del Plata, con cobertura de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, de la delegación de la Policía Federal Argentina de la ciudad y del Poder Judicial Provincial , como así también bajo protección de las autoridades militares asentadas en el "Grupo de Artillería de Defensa Aérea", (Gada 601), que a partir del 28 de octubre de 1975 fue designado cabecera de la Subzona 15, Area 51 y 52 ,dependiente del Primer Cuerpo de Ejercito, Zona I, por lo que existiendo numerosos precedentes judiciales similares, es procedente la persecución penal de los hechos detallados anteriormente.

A más de numerosa prueba testimonial, el Tribunal también ha basado su veredicto en informes de inteligencia originados en la Prefectura Naval Argentina, en partes emitidos por la ex Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, en el testimonio de Orestes Estanilao Vaello ante la CONADEP en el año 1984 entre otros, llegando a la conclusión final, que después del 24 de marzo de 1976, muchos de los integrantes de la CNU pasaron a engrosar las filas de los grupos de tareas de la Subzona Militar 15, actuando incluso en la llamada "Noche de las Corbatas", hecho ocurrido el 6 de julio de 1977. (Nota: Ver en esta pagina web: "La Larga Noche de las Corbatas" ).

En forma minuciosa e impecable el Tribunal, integrado por los Jueces Falcone, Portela y Parra, saca a la luz numerosas actuaciones judiciales abiertas con motivo de los asesinatos ocurridos en aquella época, llamativamente cerradas a los pocos días de los hechos sin investigación alguna . Como ejemplo de ello, se puede mencionar el hallazgo del titular registral de uno de los vehículos utilizados en operativos de la CNU. No es un dato menor: treinta años después, en breve tiempo y mediante una prolija requisa, los jueces pudieron probar que el vehículo pertenecía al Sindicato de la Carne y Afines de la Capital Federal, de íntima y estrecha ligazón con la CNU.

Estremece el relato que los mismos asesinos difundieron sobre los últimos momentos de la vida de María del Carmen Maggi (imágen que encabeza esta nota), Decana de la Facultad de Humanidades y Secretaría General de la Universidad Católica de Mar del Plata, secuestrada por dicho grupo el 9 de mayo de 1975, mofándose que la joven mártir "los perdonaba porque no sabían lo que hacían".

Quizás, por primera vez en la historia judicial del país, un tribunal argentino considera que el Poder Judicial Federal de aquella época ha incurrido en gravísimas omisiones a la hora de investigar los asesinatos de este grupo paramilitar y reabre la investigación para esclarecerlos.

Igualmente, los jueces dejan en claro que no se investiga a las personas por pertenecer a determinada organización sino por los delitos en que habrían participado, bajo el amparo de la protección estatal. Y así dicen en unos de sus párrafos: "Lo expuesto precedentemente resulta perfectamente aplicable a la magnitud, gravedad e impunidad con la cual se condujeron los autores, cómplices y encubridores de los delitos hasta ahora investigados. El avance de la pesquisa seguramente irá aumentando su número, ya que lamentablemente se desconoce la cifra real de las víctimas de las tristemente célebres Triple A y CNU. La acción penal emergente de tales hechos no se encuentra prescripta como erróneamente sostiene el fiscal general, ni tampoco le corresponde ejercerla a este Tribunal como afirma en su dictamen; por el contrario, en nuestro carácter de funcionarios públicos debemos velar por la realización de una exhaustiva investigación de estos hechos lo que hasta ahora, a pesar de haber transcurrido más de treinta años, no se ha efectivizado. La justicia debe abrirse a las víctimas del terrorismo de Estado, no cerrarse... Debe recordarse que la Corte Suprema de Justicia, in re: "Arancibia Clavel" consideró, con apego a la definición mencionada, que formar parte de una agrupación destinada a perseguir opositores políticos, por medio de homicidios, desaparición forzada de personas y tormentos, con la aquiescencia de funcionarios estatales, constituía delito de lesa humanidad y un atentado al derecho de gentes tal como lo prescribe el artículo 118 de la Constitución Nacional".

Es indudable que la "CNU" como brazo colateral de la "Triple A" en Mar del Plata, fue un aparato que actuó bajo la protección estatal y esta resolución, después de muchos años, vuelve a poner las cosas en su lugar, remitiendo toda la documentación recopilada por el Tribunal a la Fiscalía Federal, para que se reabran las causas para juzgar a sus integrantes, investigación de la que sin duda alguna surgirán los nombres de otras víctimas y también los de otros victimarios.

Carlos A. Bozzi
Sobreviviente de "La Noche de las Corbatas"

Descargar Copia de Resolución Judicial sobre CNU (doc zip 86K)
[Imágen: María del Carmen Maggi y Monseñor Pironio]


"¡Chau Ale... deciles que me llevan..!"

Por Carlos A. Bozzi

Nuevamente el Equipo de Argentino de Antropología Forense logró identificar los restos de otro de los jóvenes asesinados por el Terrorismo de Estado en Argentina durante la década del setenta. Se trata de Stella Maris Bojorge , quien fue a secuestrada en la madrugada del 2 de julio de 1977 de su domicilio paterno y cuyos restos fueron hallados a fines del pasado año en el Cementerio de la ciudad de La Plata.


LAS RESPUESTAS DE LA IGLESIA (CLIC PARA AMPLIAR)

El comienzo de la historia

Aún no había transcurrido la medianoche del 1° de julio de 1977, cuando un grupo fuertemente armado irrumpe en el domicilio de Stella Maris Bojorge Puricelli , 23 años, aterrando a esta tranquila familia domiciliada en la ciudad de Mercedes, Provincia de Buenos Aires,

Stella Maris, se había recibido en la Escuela Normal de su ciudad natal en el año 1971 y posteriormente ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de La Plata, cursando hasta el tercer año. Cuando cinco años más tarde abandonó la carrera, retornó a casa de sus padres y al momento del secuestro viajaba periódicamente a la Capital Federal donde estudiaba inglés en las "Academias Pitman".

Ese primer viernes de julio,hacía solo unas pocas horas que había regresado a Mercedes para hacerse atenderse por un problema de salud, cuando es sorprendida en su propia casa por el referido grupo.

"Para sorpresa de los secuestradores, se encontraban en la vivienda varios familiares: Stella, sus padres, cinco hermanos, un cuñado y una sobrina a quién el día siguiente le festejarían su primer año de vida... Los hombres fueron llevados a una habitación, los obligaron a colocarse de rodillas, les ataron manos y pies y cubrieron sus rostros con fundas. Posteriormente fueron trasladados a un dormitorio y atados a los elásticos de las camas. Las mujeres fueron encerradas en el baño y en otras habitaciones.." narra en su relato el padre de Stella Maris ante la Conadep.

Ya al ingresar, preguntaron por "Pepón" y "Perica", dos amigos de la joven, que estudiaban en la Facultad de Agronomía de La Plata. Intensificado el interrogatorio sobre Stella Maris, otra de sus hermanas que ingresó a la vivienda sin percatarse de lo que ocurría, también escuchó cuando inquerían por estos dos estudiantes universitarios. Fue la última en ver a Stella Maris, cuando aproximadamente a la una de la madrugada, se retiran los secuestradores con su botín. Con suma entereza, la joven atinó a decir: ¡Chau Ale!...Deciles que me llevan...!!!

Arturo Carlos Bogorje, en busca de su hija, inmediatamente acudió al Regimiento 6 de Infantería de la ciudad de Mercedes, a cargo del Teniente Coronel Justo J. Rojas Alcorta, quién lo recibió el 4 de agosto, sin aportar ninguna solución a la angustia familiar.

A los cuatro días de esta infructuosa entrevista, el señor Bojorge recibe dos llamados telefónicos ,citándolo a una entrevista en la ciudad de Luján para negociar la libertad de la muchacha. En la oportunidad, tres personas abordaron su automóvil portando armas largas y equipo de radio comunicación, asegurando tenerla cautiva y proponiendo liberarla a cambio de información sobre el paradero de un familiar a quién buscaban. Aseguraron que Stella Maris "no tenía cargos graves y no militaba de un año y medio atrás, después de la muerte de una compañera", por lo que era factible su libertad siempre y cuando se les proporcionen los datos que necesitaban.

Ante la negativa del hombre, el grupo se retira, no sin antes amenazarlo con nuevos secuestros. Es así que cumpliendo su promesa, el 31 de agosto lo secuestran junto a dos familiares más. Durante un día entero es sometido a torturas para que proporcione el paradero de la persona a quien decían buscar, pero al no obtener información deseada, todos son liberados.

Obviamente la familia recurrió a la justicia, pero sin resultado alguno. También se acudió a la Iglesia Católica, institución que a través de la Conferencia Episcopal Argentina respondió el 26 de mayo de 1978 en nombre y representación del Cardenal Raúl F. Primatesta. En dicha misiva el secretario del Cardenal lamenta que al prelado le resulte imposible conceder audiencias en Buenos Aires, dado que por su residencia permanente en Córdoba, cuando venia a la Capital lo hacía fugazmente y solo por asuntos atinentes a la Conferencia Episcopal.

Y concluye el acongojado prelado: "De todas maneras, las autoridades eclesiásticas poco pueden hacer en angustiosos problemas como el de Uds. Aun que se han obtenido algunos resultados generales, en nuestras intervenciones por casos particulares los esfuerzos han sido siempre infructuosos. Dios les ayude y les conforte en tan penosos momentos".

Y DIOS AYUDO...

El 4 de enero del año 1984 se difunden públicamente relatos de sobrevivientes del Centro Clandestino de Detención "La Cacha" y en el listado de personas vistas aparece el nombre de Stella Maris. Allí había estado cautiva "La Ratona", apodo con que se la llamaba familiarmente.

En ese listado, se menciona a Carlos Alberto Weber (Pepón), joven por el que habían preguntado los secuestradores aquel 1° de julio de 1977 y novio de Stella Maris desde hacía años. Los testimonios brindados en el Juicio por la Verdad de la Ciudad de La Plata a partir del año 1999 y las investigaciones realizadas por la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos de la Argentina, aportaron los datos faltantes, pudiéndose así develar también la identidad de "Perica", la otra estudiante buscada.

Se trataba de Stella Maris Giourgas, 23 años, quién había sido secuestrada en la ciudad de La Plata el 22 de junio de ese mismo año. En cambio el secuestro del soldado conscripto en ese entonces se había producido en las inmediaciones del Batallón de Comunicaciones Comando 601, en la localidad de City Bell, provincia de Buenos Aires, seis días más tarde cuando sus superiores le "ordenan realizar una diligencia fuera del cuartel".

Y LA FAMILIA TRIUNFO

Todos los datos reunidos coincidían: Stella Maris había estado cautiva en "La Cacha" al menos hasta finales de septiembre de 1977. Varios sobrevivientes lo aseguraron e incluso habían conversado con ella.

Con impresionante tenacidad los hermanos de la joven reunieron pequeñas pistas, entrevistaron a numerosas testigos, buscaron en libros de hospitales y en registros de cementerios de los alrededores de la ciudad de La Plata y también pidieron a la Cámara Federal de La Plata poder acceder a toda actuación judicial relacionada con personas cautivas por aquella época en "La Cacha".

A partir de todos estos datos lograron ubicar ocho cuerpos ingresados como "NN al Cementerio platense en la madrugada del 22 de septiembre de 1977 y que fueron "encontrados" por la policía en las cercanías de la localidad de Berazategui, sospechándose que dichas muertes correspondían al resultado de un "traslado de prisioneros" retirados de "La Cacha" para su ejecución.

Tal la técnica de "la inteligencia militar" y el marco de desinformación a que se sometía a la sociedad durante el gobierno civico-militar, las 8 personas -todos jóvenes entre 25 y 30 años- habían sido asesinadas en distintos grupos y en calles cercanas entre sí.

Así uno de ellos estaba compuesto por dos masculinos y un femenino, el otro grupo incluía a dos femeninos y un masculino y el tercer grupo era una pareja. Con ello se simulaba el escenario de un importante operativo antisubversivo y el abatimiento de toda una "célula extremista", aunque las actas de defunción encontradas por la familia Bojorge denunciaban otra realidad al consignar la causa de las muertes de la siguiente manera: "Destrucción de masa encefálica por múltiples heridas de bala". Según las Actas del Registro Civil el hecho aconteció a las 4,30 de la mañana y llamativamente seis certificados de defunción están firmados en forma entrecruzada por dos médicos. Se pretendía conformar el escenario de un crimen perfecto.

Así las cosas, en octubre del pasado año (2007), por orden de la Cámara Federal de La Plata el Equipo de Antropología Forense comenzó con los estudios de ADN sobre los 8 cuerpos. Uno de ellos aún presentaba restos de la vestimenta que llevaba Stella Maris la madrugada de su secuestro. Coincidían pulóver, pantalón y calzado. Era un indicio alentador que se confirmó cuando a mediados de febrero los exámenes científicos dieron resultado positivo: uno de los cuerpos hallados era el de la joven mercedina, que desde la primera semana de marzo descansa en su ciudad natal.

La historia deja más de una enseñanza, pues en el caso, el esfuerzo y la tenacidad de toda una familia logró reunir una impresionante cantidad de datos, que -vaya paradoja- estaban en poder del mismo Estado que asesinó a la joven secuestrada. Es bueno que el ejemplo sirva para que muchos otros sigan similar camino y quizás se obtengan mejores resultados , en esta búsqueda que ya lleva largos y penosos años.

Aunque también el tema merece otras reflexiones. Una dedicada al Estado Nacional y otra sobre el actuar de las Fuerzas Armadas en la década del 70, que merecen una amplia discusión.

Desde hace años la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha sostenido que el Estado debe garantizar el derecho a la verdad y la obligación del respeto al cuerpo y del derecho al duelo, siendo su obligación investigar y castigar a los responsables de todo crimen sobre personas desaparecidas, arbitrando las medidas necesarias para determinar el modo, tiempo y lugar del secuestro y la posterior detención y muerte y el lugar de la inhumación de los cuerpos de todas ellas.

Y "...si el aparato del Estado actúa de modo que tal violación quede impune y no se restablezca en cuanto sea posible a la víctima la plenitud de sus derechos, puede afirmarse que ha incumplido el deber de garantizar su libre y pleno ejercicio a las personas sujetas a su jurisdicción" (Extraído del fallo de la CSJN en los autos . "Suárez Mason, Carlos Guillermo s/ homicidio, privación ilegal de la libertad, etc. (causa 450). Aguiar de Lapacó, Carmen s/recurso extraordinario".13 de agosto de 1998).

Es obvio que ejemplos como este, muestran que la actividad del Estado en este sentido, es al menos tibia e indecisa para colaborar en la enorme tarea que aún resta realizar, quedando la iniciativa siempre en manos de familiares u organismos de derechos humanos.

La segunda reflexión apunta al accionar de las Fuerzas Armadas en la década del 70, cuando aplicaron la metodología no solo del asesinato de personas indefensas, sino también la del ocultamiento de los cuerpos, en un hecho sin precedentes en la historia de la humanidad, aun hoy sin justificación teórica o doctrinaria posible.

El derecho de enterrar a los muertos en el pensamiento de casi todos los pueblos antiguos había sido concedido aún con relación a los condenados a una muerte infamante o a los enemigos de la guerra y era juzgado como un castigo terrible el desconocer el destino de los restos de una persona lo que la asimilaba a un animal. Los pueblos civilizados, ya desde la misma Ilíada, prestaban suma atención al destino de los cadáveres, considerándolo como un rasgo distintivo frente a otras tribus a las que calificaban de impías por despreciar el cuidado de aquellos.

La muerte en la guerra no era obstáculo para la devolución de los cadáveres de los parientes, medida adecuada a los usos y costumbres tanto del mundo helénico como del romano, considerándose una profanación cuando no se actuaba conforme a esos usos. Los orígenes de la tradición cristiana giran en torno a la devolución del cuerpo de Jesús por Poncio Pilatos y las reliquias de los muertos en la persecución eran tenidas en gran aprecio a punto tal que la reunión de los cristianos alrededor de las reliquias de los santos y de las iglesias construidas sobre ellas, se convirtió en un rasgo específico de la civilización cristiana... (Del voto del Dr. Bossert en el fallo citado)

"Se trata de un principio moral reconocido desde la antigüedad, el derecho de los familiares de enterrar a sus muertos, que proviene de leyes no escritas y firmes de los dioses que no son de hoy ni de ayer sino de siempre y nadie sabe a partir de cuándo pudieron aparecer" (Sófocles, "Antígona", v. 455-459. ed. Madrid, Alianza Ed. 1997, versión de José M. Lucas de Dios, p. 185. Voto del Dr. Bossert ).

Esta es otra de la cuestiones pendientes y al no cerrarse definitivamente se afecta un... "Derecho cuya vulneración configuró en todos los tiempos la perpetración de una impiedad. Es una noción que el hombre opone al salvajismo... Cuestionar ese derecho implica negar que un sujeto posee una dignidad mayor que la materia. Y ello afecta, no sólo al deudo que reclama, sino a la sociedad civil, que debe sentirse disminuida ante la desaparición de alguno de sus miembros, "una sociedad sana no puede permitir que un individuo que ha formado parte de su propia sustancia, en la que ha impreso su marca, se pierda para siempre (Robert Hertz, "La muerte", Alianza Editorial Mexicana, 1990, p. 91. (Id. Anterior).

Por ello, nunca más acertadas las palabras del distinguido jurista, cuando concluye en sus apreciaciones, manifestando: "El juicio del tiempo sobre cada conducta puede ser variable en el plano político, porque a la luz de la experiencia es dable ver quién acertó y quién equivocó el camino. Pero el juicio en el plano moral es inequívoco. Hubo quienes defendieron y quienes menospreciaron la dignidad humana".

LA NOCHE DE LAS ESCOPETAS

Pero la historia no termina aquí. ¿Que suerte corrieron los jóvenes Carlos Alberto Weber, "Pepón" y Stella Maris Giourgas, "Perica" por quienes tambien habían preguntado los secuestradores aquellas ultimas horas del 1° de julio de 1977?

Otras investigaciones, pudieron determinar que fueron ejecutados la noche del 19 de julio de aquel mismo año en el camino que une la Ruta de la Costa hacia la localidad de Santa Clara del Mar y la Ruta Nacional Numero 2, en los alrededores de la ciudad de Mar del Plata.

Habían sido sacados del Centro Clandestino de "La Cacha" y transportados en un automóvil Ford Falcon que resultó "interceptado" por una patrulla militar. En el asiento delantero se encontró el cuerpo de Weber, en el trasero el de la joven Giorguas y amordazado y vendado en el baúl de ese vehículo estaba yo. De ahí me sacaron unos soldados. El "Ford Falcon" pertenecía al Doctor Norberto Centeno, asesinado siete días antes en el Centro Clandestino "La Cueva", instalado en la Base Aérea de Mar del Plata, en el hecho que se conoció como "La Noche de las Corbatas".

La prensa aludió a la noticia como un triunfó sobre la subversión y el Esta do en una misma acción sumó: una liberación, le atribuyeron mi secuestro a Montoneros, mataron secuestrados, recuperaron el automóvil del Dr.Centeno reforzando la teoría de que también había sido muerto por dicha organización y se vendió la operación como un éxito de las fuerzas legales.

A más de ello, las Fuerzas Armadas pretendían atribuir a "organizaciones extremistas" el cautiverio del resto de los abogados secuestrados en "La Noche de las Corbatas", que en ese momento permanecían prisioneros en "La Cueva" y que aún hoy se encuentran todos desaparecidos.

La mayoría de los tiros fueron de escopeta y el hecho, a la luz de la historia, resulta ser un homicidio, cuya autoría ha sido confesada públicamente por sus propios ejecutores, al difundir por los diarios la noticia de "un enfrentamiento armado" que solo fue uno de los tantos crímenes de la época.

Las víctimas en este caso, son los testigos vivientes de este fraude y su "palabra" nunca podrá ser desvirtuada.

Pero, aún queda la incógnita ¿ cómo y porqué estos jóvenes fueron trasla- dados hasta Mar del Plata para semejante simulación? ¿ en dónde encaja una y otra historia? ¿ que mecanismo perverso ideó tremendo sistema de eliminación de personas?,.

A pesar de todo, siempre alguna luz se enciende. La más importante -por ahora- es la de Stella Maris Bojorge que brilla sobre su cielo de Mercedes. Es seguro, también, que pronto se develará el misterio de lo acontecido con sus com pañeros en aquel siniestro camino marplatense.

Carlos A.Bozzi
Sobreviviente de La Noche de las Corbatas
(Imágen: Stella Maris Bojorge)


Al igual que Bussi en aquel tiempo

Por Carlos A. Bozzi

Hace casi 31 años, muy poco tiempo para la historia de los países, los diarios nacionales recogían una extraña noticia:


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"Aparecieron abandonadas en Catamarca... Investigan la Extraña Desaparición de 25 Personas en la Ciudad de Tucumán... El gobierno provincial ordenó ayer la realización de una exhaustiva investigación para determinar fehacientemente las circunstancias por las cuales 25 tullidos, ciegos, enajenados mentales y vagabundos que acostumbraban a transitar por las calles céntricas de la ciudad de San Miguel de Tucumán, fueron encontrados abandonados en un camino del departamento de Santa Rosa, al sureste de la capital de Catamarca".

Ante la repercusión periodística, el entonces Gobernador Antonio Domingo Bussi, tomó contacto con su par de la Provincia de Catamarca para "interiorizarse de la situación", y según las crónicas de aquel 20 de julio de 1977, destinó el avión provincial con el fin de evacuar a aquellas personas hacia su lugar de origen.

El diario catamarqueño "La Unión" reveló que "parias, mendigos, lisiados, ciegos y enajenados mentales han aparecido librados a su propia suerte a lo largo de la Ruta Nacional 67, entre Bañado de Oventa y Los Altos, Departamento de Santa Rosa, a la vera del camino, bajo extrema condiciones de supervivencia, que significan una sonora bofetada a los más elementales principios humanos y cristianos... esas personas fueron conducidas a Catamarca desde la vecina provincia de Tucumán, a bordo de un vehículo oscuro, de carrocería metálica integral..." 

Gracias a la valiente denuncia periodística -a pesar de las condiciones de censura en la época- el malthusiana operativo del entonces Gobernado Bussi fracasó, al pretender trasladar hacia otros lugares, a personas que tornaban indeseable el espacio público de los tucumanos.

La similitud con el desalojo violento efectuado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y la Policía Federal Argentina de 90 personas, entre ellas 30 niños, que permanecían asentados frente a la plaza Barrancas de Belgrano, no puede evitarse y al menos merece unas líneas de reflexión.

El hecho, tratado en extenso por todos los medios periodísticos nacionales, puede rotularse como un intento parecido al del aquel entonces - protagonizado por el militar Domingo Bussi- con distintos matices, pero en el fondo con el mismos objetivo: limpieza del espacio público de personas no aptas para vivir en sociedad.

El episodio del año 1977 se elaboró en la clandestinidad y fue ejecutado mediante la fuerza de las armas, contra personas "indeseables" en la sociedad. En el "operativo de la calle Pampa" se argumentó razones legales, para APLICAR LA LEY mediante el uso de la fuerza indiscriminada.

Curiosamente, en estos últimos tiempos y en especial desde el comienzo de la nueva gestión comunal en la Ciudad de Buenos Aires, se apelan a estos dos conceptos: la ley y el uso de la fuerza pública para lograr su acatamiento, sobretodo contra los sectores más indefensos de la sociedad.

Dejando de lado principios básicos de contención se apela a la represión, eludiendo sencillas gestiones de mediación se recurre a la coerción y todo bajo la excusa de actuarse en cumplimiento de leyes ,de dudosa aplicación, en casos don de está en juego la vida, la salud, la alimentación y el derecho al trabajo de toda persona que habita el suelo de este país.

Peligrosamente, bajo distintos tipos de discursos pero con un objetivo similar, se asimilan hechos del pasado y del presente. Cuando se cruza la frontera del sentido común , la razonabilidad de las actuaciones del poder público dejan de tener sustento en cualquier norma legal.

Hace ya tiempo, el ex coronel Ramón Camps, decía orgulloso: "Nosotros no matamos personas, matamos subversivos". Dentro de poco alguien dirá: "Eran solo cartoneros".

Imposible olvidar que "los crímenes contra la humanidad siempre son crímenes de la humanidad. Perpetrados por ella... Las grandes atrocidades, de las cuales después la sociedad reniega, son precedidas por pequeñas atrocidades cotidianas, con las que ya convivimos", en una constante histórica repetida continuamente a lo largo de la vida de los argentinos ("El Horror Económico", Viviane Forrester, Fondo de Cultura Económica, 1997).

No existe ley ni norma municipal alguna que pueda aplicarse contra la libertad de las personas y más aún apelando al uso de la fuerza. Olvidar este simple concepto , provoca hechos como el comentado, que comienzan a inscribirse en la historia de un nuevo "autoritarismo blanco", cuyo bautismo aconteció en el reciente "Operativo de la Calle Pampa" de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en este año 2008. Quién sabe si no estamos ante el comienzo de otros procedimientos, que esta vez incluyan camiones, en los cuales se transporten a todos los cartoneros restantes al conurbano bonaerense.

Carlos A. Bozzi

Febrero 2008


 

Mas allá de la noticia

Por Carlos Bozzi

A principios del corriente año, el Equipo Argentino de Antropología Forense completó la identificación de los restos de un joven cuyo cuerpo se encontraba en el Cementerio Parque de Mar del Plata. Con este anuncio se cerraba un caso que comenzó a develarse a mitad del pasado año. Más allá del significado enorme de estas identificaciones, hay una historia escrita por los mismos diarios del proceso militar que involucra a mayor cantidad de personas asesinadas.

A mediados del pasado año 2007, la Secretaría de Derechos Humanos de la Provin- cia de Buenos Aires anunció que habían sido identificados los restos de José Adhemar Changazzo y Eduardo Alberto Caballero, dos jóvenes pertenecientes al Partido Comunista Marxista Leninista (PCML) , asesinados en el mes de noviembre de 1977 por la represión militar en Mar del Plata. La noticia trajo enorme alegría -si así se puede describir- aunque en el aquel momento, restaba la identificación de un tercer cuerpo, que en este mes de enero del 2008, se anunció pertenecía a Vicente Saturnino Ianni.

Pero detrás de este nuevo éxito del EAAF, hay detalles alentadores para las investigaciones de los crímenes del década del 70, pues el caso constituye uno de los muchos que ha sido, no solo eficazmente documentado por diarios de la época, sino que también descrito detalladamente por noticias filmadas (el video de esta nota  también está disponible en YouTube). 

Es aquí donde adquiere dimensión la búsqueda de archivos en los diarios y revistas de años atrás, para convertir esos pequeños trazos de la historia, en documentos recuperados para que sean eficazmente utilizados por la justicia en el juzgamiento y castigo de los responsables penales de estos hechos.

La historia comienza por mediados de agosto de 1977, cuando en la "Subzona Militar 15" ,dependiente del Comando del Primer Cuerpo de Ejercito y a cargo del Coronel Pedro Alberto Barda, se inician investigaciones para "desbaratar" un grupo de activistas del "PCML", que estarían entrenándose militarmente en un campo de la zona de General Pirán, localidad próxima a Mar del Plata. Esta actividad "militar", también se encontraría respaldada por el funcionamiento de un pequeño taller, instalado en la propia ciudad balnearia, destinado a la reparación de armas de poco calibre.

Con esta tesis y de acuerdo a la metodología de la época, comienzan a desaparecer los "sospechosos". Así el 25 de agosto es secuestrada Stella Maris Marazzato y cinco días más tarde, Roberto Carlos Lavagna. El 2 de septiembre desaparece Eduardo Alberto Caballero, dos días más tarde Juan Raúl Bourg, el 7 del mismo mes le toca el turno a Alicia Isabel Rodríguez, esposa de Bourg y ese mismo día a Juan Manuel Barboza, Silvia Elvira Ibañez de Barboza y José Adhemar Changazzo. Concluyendo el operativo el 30 de septiembre son secuestrados Eduardo Aristóbulo Herrera y el 4 de octubre Vicente Saturnino Ianni. En total 10 personas.

El campo de General Pirán era propiedad de Juan Raúl Bourg y su esposa y nunca se probó que fuese utilizado para entrenamiento militar alguno. Su propietario fue "detenido" mientras desarrollaba tareas propia de la chacra.

Sin embargo el Coronel Barda, pocos días más tarde a la detención de su propietario, ya ha dictado una sentencia. Extiende un certificado al arrendatario de aquel campo, con este texto: "... el Señor Ernesto Salvador Aguinaga ...se hace presente en ésta, al solo efecto de solicitar continuar explotando una parcela de terreno arrendada en el Pdo. De Pirán, por ser dicho terreno parte de una propiedad de un supuesto delincuente subversivo (Raul Bourg). Asimismo se deja constancia que la relación con el dueño del campo arrendado es solamente de carácter comercial y su conocimiento del mismo es por vencidad. Por la presente el Comando de la Subzona Militar 15 autoriza al señor Ernesto Salvador Aguinaga a continuar con la explotación de la parcela que arrendó al señor Raúl Bourg, debiendo antes cualquier situación pedir referencia de la presente autorización al citado Comando Militar sito en Camet, MAR DEL PLATA, AGRUPACION DE ARTILLERIA DE DEFENSA AEREA 601. Fdo Coronel Alberto Pedro Barda, 20 de Septiembre de 1977"

El hecho clave que permite desentrañar el meollo de todos estos secuestros, resulta ser el procedimiento llevado a cabo aquel 7 de septiembre, cuando es "detenido" el matrimonio Barboza junto al joven Changazzo. La acción militar se desarrolló en la finca de la calle Ortiz de Zárate 6260, donde funcionaba un taller de reparación de ciclomotores y en un disimulado subsuelo, otro taller de reparación de armas livianas de poco calibre.

El inmueble era propiedad de Juan Manuel Barboza, ex estudiante de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de La Plata, casado con Silvia Elvira Ibañez, también estudiante de Periodismo de la misma Universidad. A la joven sus compañeros la conocía como "Gorrión", daba clases particulares a chicos de su barrio, tenía un hijo de corta edad y al momento de los hechos estaba embarazada de tres meses. Casualmente fue la única "detenida" en la vía publica, al descender de un colectivo cuando regresaba de una visita a su médico. José Adhemar Changazzo, el tercer secuestrado en ese día, había nacido en la ciudad de Trenque Lauquen y se había radicado en Mar del Plata, donde trabajaba como mecánico en el taller de Barboza.

Algún detalle debe haberse escapado del libreto, pues las fuerzas militares también secuestran una cuarta persona, que resultó ser un menor que casualmente se encontraba en el taller de la calle Ortiz de Zarate. El joven, que vivía en la casa lindera al allanamiento, fue liberado a los pocos días, pero quizás para disimular "la equivocación" ante los vecinos de la popular barriada del puerto de Mar del Plata, el Comando Militar decide convocar una conferencia de prensa, citada para el 14 de octubre de 1977.


Acta de permiso para arrendar un campo propiedad de un "subversivo" (clic para ampliar)

Y allí concurren medios nacionales y periodistas locales, que después reflejarán en diarios y en noticieros televisivos los resultados de la exposición militar.

Así el Diario "La Prensa" -único medio que brindó un extracto de la noticia- relata al día siguiente toda la historia anterior, agregando que los ocupantes de la vivienda " lograron darse a la fuga horas antes de que se concretara los allanamientos". En cambio, para el periodista de Canal 13, los integrantes de la cédula extremistas, ya habrían sido detenidos, tal como se aprecia en el video.

Tanto en los registros gráficos como en el fílmico se aprecia que la conferencia de prensa estuvo dirigida por el Coronel Leandro Marquiegui, segundo jefe de inteligencia de la Agrupación de Artillería de Defensa Aérea de Mar del Plata, "Gada 601", cuyo superior inmediato en esa área, era el entonces Coronel Alfredo Manuel Arrillaga.

Las noticias -documento único e irrebatible- demuestran que tres de los jóvenes secuestrados en los primeros días de septiembre, se encontraban con vida y en manos de las Fuerzas Armadas al momento y al día en que se brindó la conferencia de prensa.

No es difícil deducirlo ante la siguiente noticia, publicada el 23 de noviembre en el Diario La Opinión: "Miércoles: MAR DEL PLATA, Bs.As.- Fueron hallados en la cercanías de Mar del Plata, los cuerpos sin vida de cuatro hombres jóvenes. Los cadáveres, tres de los cuales, aunque se carece de información oficial, ya fueron identificados serían Eduardo Alberto Caballero, Saturnino Vicente lanni y José Changazzo, se encontraban en las cercanías del barrio La Florida, sobre la ruta 2, a la salida de la ciudad. Los cuerpos estaban acribillados a balazos y según los vecinos no se escucharon estampidos de armas de fuego"

En realidad la noticia había sido tergiversada. Los cuerpos fueron hallados el 17 de noviembre en el Barrio "Colinas de Peralta Ramos", cercano a la Base Naval de Mar del Plata y en una finca de la calle Puán 1819, plena zona portuaria marplatense.

Aprovechando la cobertura de aquella conferencia de prensa del mes de octubre, esta vez todos los diarios nacionales difunden otro comunicado del Primer Cuerpo de Ejército, en el cual se anuncia a la población que el 12 Octubre en la misma zona portuaria de Mar del Plata, tras un intenso enfrentamiento había sido abatidos tres extremistas del Ejercito Revolucionario del Pueblo (ERP), cuyos nombres son: Jorge Cesar Sánchez (a) Cacho, Delia Isabel Ibarra (a) Lita y Victoriano Saturnino Correa (a) Bocha,.obviando lógicamente decir que los dos primeros nombrados habían sido secuestrados en mayo y el restante en agosto de 1977.

Se ha podido establecer que la mayoría de los jóvenes secuestrados en los primeros meses de septiembre fueron internados en la Base Naval de Mar del Plata. De la suerte y destino de ellos, poco se sabe, salvo sobre Eduardo Aristóbulo Herrera, cuyo cuerpo acribillado a balazos apareció por el mes de octubre en las costas marplatenses, en cercanías de la unidad naval mencionada.

Otro detalle curioso, pero macabro de por sí, es el hecho que solamente el Diario "La Prensa" y el Canal 13 de Buenos Aires, se hicieron eco del "descubrimiento de la fábrica de armas", novedad que no fue reflejada por ningún otro medio periodístico nacional. En cambio, todos los demás diarios, con la misma fecha -15 de octubre- difundieron la noticia del "abatimiento de los extremistas del ERP". Hasta el momento, la razón de estas omisiones permanecen en un cono de sombras, más aún si se tiene en cuenta la manipulación de los medios de comunicación por parte de las Fuerzas Armadas, en la década del 70.
Como se aprecia, la "Perla del Atlántico" no era la ciudad tan "feliz" que los argentinos creían. La ferocidad e impunidad con que la represión asoló sus costas, tiene pocos parangones, pero sin embargo, por suerte, existen documentos que han resguardado, quizás sin pretenderlo, pruebas irrefutables, en base a las cuales en el presente año serán juzgados en Mar del Plata, los responsables de estos hechos.

La importancia de la "noticia" radica en que más allá de lo escrito, hoy al rescatar pedacito a pedacito cada recorte de un diario o de un film, se puede reconstruir la historia pasada, configurando una base documental fabulosa, que demuestra acabadamente que la mayoría de las detenciones producidas por el Estado Argentino en el llamado Proceso de Reorganización Nacional, posteriormente se convertían lisa y llanamente, en desapariciones de personas.

Carlos A.Bozzi
Abogado
Sobreviviente de La Noche de las corbatas


Carlos Bozzi: Luna Roja - Desaparecidos de las playas marplatenses

Notas de tapa relacionadas: La Triple A dentro del Ejército (16/03/08)
                                      Distinguen libro sobre crímenes de la dictadura (17/05/08)

Luna Roja es un testimonio sobre el accionar del Terrorismo de Estado en Mar del Plata durante la dictadura. Su autor, Carlos Aurelio Bozzi, es abogado, sobreviviente de la Noche de las corbatas y activo comunicador social de hondo compromiso con la causa de la Memoria. El libro (Ediciones Suárez, 509 paginas) será presentado en la 3º Feria del libro de Mar del Plata, Sala Armando Chulak, el 7 de octubre a las 19 horas. Aquí presentamos un adelanto del mismo. El texto también puede ser descargado en un documento pdf.

Luna Roja es el fenómeno que muestra el atardecer, cuando se alejan las luces del día y las aguas del mar tornan a un color rojizo, imagen típica de las costas acantiladas. En una síntesis entre la belleza del paisaje y el horror de la muerte de esos años, el satélite de la tierra, testigo solitario de aquellos crímenes, no por casualidad adquiere los colores de la sangre, dándole así el nombre al lejano balneario marplatense.

El balneario "Luna Roja", situado a unos pocos kilómetros de la ciudad de Mar del Plata, en los años ‘70 no era el más concurrido de la zona, pero sí uno de aquellos lugares imposibles de olvidar por la belleza de su paisaje. Aún hoy, desde la altura de la ruta, se observa un pequeño curso de agua bajando zigzagueante hacia la playa, mezclando el verde de la vegetación con el amarillo de la arena y la espuma blanca depositada por las olas, a lo largo de la orilla. 

Luna Roja - Desaparecidos de las playas marplatenses

Cercano al famoso complejo Chapadmalal y a unos 20 minutos del centro de la ciudad, quienes escapaban de la multitud agolpada en los balnearios de "Punta Mogotes" y el "Alfar", lo adoptaron como lugar exótico de la costa.  

Dionisio Emilio Ituarte, enfermero del Cuerpo Médico Regional de la Policía de la Provincia de Buenos, observaba atónito el lento incendio de la antigua Tienda "Los Gallegos", un símbolo de aquella Mar del Plata de los años 60.

Acompañado del Dr. Carlos E. Petra, médico legista-policial, escucharon un impresionante estampido similar, al sonido de un trueno. Media hora después, son convocados de urgencia a lo que momentos antes había sido una pequeña vivienda, en la bajada del balneario "Luna Roja". Era la madrugada del viernes 4 de agosto de 1978.

Al llegar se encontraron frente a una imagen dantesca. A pesar de la oscuridad reinante, era posible observar algunos restos humanos diseminados por el área. Entre el humo y los escombros de la destruida vivienda, un enjambre de bomberos, policías, personal civil y miembros de las Fuerzas Armadas en ropas de combate, se movían revolviendo todo cuanto encontraban a su paso.

La noticia periodística del día siguiente, explicaba: ".. Mar del Plata, Bs. As.-... El matutino "La Capital" informó en la víspera que cuatro elementos terroristas, aparentemente tres mujeres y un hombre, hallaron horrible muerte en un local abandonado de la zona balnearia ‘Luna Roja' donde los terroristas estaban preparando un artefacto explosivo de alto poder, el que imprevistamente explotó".
Muchos años después, una sobreviviente de la Escuela Mecánica de la Armada, recordó que con motivo del hecho, el "Tigre" Acosta leyó esa noticia en voz alta. Intencionalmente comentó a los gritos: "...qué hijo de puta "Fibra". Mirá lo que hizo", a la vez que reía y explicaba a "sus" prisioneros los detalles del macabro operativo.

Se refería a un integrante del Servicio de Informaciones Navales, trasladado por fines del año 1977 a Mar del Plata desde aquél centro clandestino de reclusión. En ese entonces, revestía el grado de Teniente de Navío y su nombre real era Francisco Lucio Rioja. Su sola presencia sembraba el terror entre los prisioneros de la "ESMA" "...Era muy temido, terrible porque en las sesiones de tortura la descarga eléctrica era tan fuerte que se prendían y apagaban las luces del lugar…" afirmó Graciela Daleo, recordando el paso de "Fibra" por ese centro clandestino de reclusión.

La acción militar había sido una represalia al asesinato de la hija del Almirante Armando Lambruschini, ocurrido unos días antes, cuando un comando de la organización "Montoneros" colocó un artefacto explosivo en el domicilio del marino, provocando además grandes daños materiales.
Ciertas o no las expresiones atribuidas al famoso "Tigre" Acosta, el hecho es una muestra de los especiales rasgos de crueldad que caracterizó a la represión en Mar del Plata, sin piedad, con total impunidad y utilizando todo tipo de métodos para eliminar lisa y llanamente a las personas secuestradas.

Este trabajo de investigación, ordena fecha por fecha las más de 290 desapariciones de personas que tuvieron a Mar del Plata como lugar del hecho, las que afectaron a jóvenes de esta ciudad perseguidos y hallados en otras partes del territorio nacional y los asesinatos de diversas personas traídas a Mar del Plata para su ejecución, simulando falsos "enfrentamientos armados", durante el periodo de los años 1976 a 1977.

Los casos tratados han sido extraídos de diversas base de datos, elaboradas desde tiempo atrás por las distintas organizaciones de Derechos Humanos o los proporcionados por los sobrevivientes de los centros de reclusión diseminados por todo el país y los incorporados en la reciente actualización efectuada por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. Se incluyeron también casos ocurridos en ciudades cercanas a Mar del Plata, como Necochea y Miramar.

Pero fundamentalmente, la investigación está basada en las denuncias que en el año 1984 efectuaron familiares directos de personas desaparecidas ante la Delegación local de la Comisión Nacional de Personas Desaparecidas, la que realizó una trabajosa y encomiable labor. Es de observar que en aquella oportunidad fueron recibidas cerca de 270 denuncias por el período de los años 1976 a 1983, de las cuales 221 se referían a desapariciones de personas, por lo que en esta investigación se amplían considerablemente los casos.

También se han extraído testimonios vertidos en los Juicios por la Verdad, que llevan adelante distintos tribunales judiciales del país, especialmente el Tribunal Oral Federal en lo Penal de Mar del Plata, los que en muchos casos brindan innumerables detalles sobre la ruta seguida por las personas desaparecidas. Asimismo se ha incorporado el relato de quienes, secuestrados y posteriormente liberados en el periodo tratado, han identificado a aquellos que afectaron su persona y su libertad.

El listado de personas desaparecidas agregado en un anexo final es bastante completo y si bien es posible la existencia de omisiones, ellas se deben a la gran dispersión de los datos existentes, lo cual configura un aliciente para incorporar nuevas historias al período tratado, enriqueciendo de esta manera toda futura investigación.

En otro anexo se incorpora una lista -indicativa-de los recursos de Habeas Corpus presentados tanto ante los Tribunales del Fuero Ordinario de la Ciudad de Mar del Plata, como así también ante los Tribunales Federales locales y de otras jurisdicciones del país, señalándose en cada caso, la resolución final del proceso, detallando si se han impuestos costas pecuniarias a quien se presentó solicitando informes sobre el paradero de un ser querido. Este listado, no obsta a la existencia de otros recursos judiciales existentes en distintos juzgados de la ciudad o de la provincia.

Intencionadamente se evita el relato truculento y los detalles de los innumerables y horribles tormentos sufridos por sobrevivientes o por personas desaparecidas, tratando de describir el periplo de cada uno de los afectados de privación ilegítima de la libertad y sus consecuencias, sin más agregados.

Es de notar que esta investigación tiene la amplia posibilidad de extenderse con más casos y mayores datos brindados por personas que han sido afectadas por el terrorismo de Estado y aún se encuentran a pesar del tiempo transcurrido, bajo el impacto emocional que les ha causado tan traumática experiencia, impidiéndoles testimoniar sus padecimientos.

Es posible adelantar al lector, que la mayoría de los datos volcados aquí son de antigua data, hecho indicativo que desde el comienzo mismo del Proceso de Terrorismo de Estado, la mayoría de los afectados brindaron a la justicia pruebas suficientes sobre la suerte corrida por sus familiares. Sin embargo, en su momento, nada de ello fue tenido en cuenta por aquella, que obvió investigar todo delito e ilícitos que aún, en su gran mayoría, se encuentran impunes. En el fondo, no se dice nada que no se sepa, pues como se verá todo fue escrito y denunciado anteriormente.

La lucha de los organismos de derechos humanos ha sido inclaudicable desde el mismo momento en que las Fuerzas Armadas tomaron el control del país. Así, en septiembre del año 1977, "Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas" acercó a la Embajada de Estados Unidos un extenso informe titulado "Situación Represiva en la Argentina", que en su parte inicial decía: "La dictadura ha sancionado un cúmulo de "leyes" en virtud de las cuales crea Tribunales Militares, puede aplicar la pena de muerte, etc. Por ley 21.460 la sustanciación de los sumarios –es decir la instrucción– queda en manos de las Fuerzas Armadas y policiales, aún en los supuestos que actuara la justicia civil. Pero la dictadura actúa ilegalmente aún en relación a su propia legalidad; la mayoría de los detenidos son literalmente tragados por la tierra, son negados y se convierten en verdaderos rehenes; muchos son sometidos a "procedimientos por izquierda" es decir matados, según la jerga militar; los pedidos de prisioneros se concretan diciendo: "envíen tantos bultos" –tantos es el número y bultos los prisioneros a matar–. Así han desaparecido miles, decenas de miles, por lo tanto resulta imposible que la dictadura de a conocer la lista de detenidos y explica que el Ministro Harguindeguy haya expresado: es política oficial no dar nombres de los detenidos..".

Para esa fecha, el informe ya estimaba en 20.000 las personas desaparecidas, dato este corroborado en fuentes militares que al año siguiente elevaban la cifra en 2.000 personas más, según las listas que las Fuerzas Armadas habían elaborado en el Batallón 601 de Inteligencia Militar. (1)

Es posible encontrar alguna que otra contradicción en las declaraciones de los familiares al denunciar los secuestros de sus seres queridos, especialmente referidas a horarios, algunas veces hasta en días y otras veces sobre detalles de personas o acompañantes. Pretender uniformidad y coherencia ante semejantes situaciones, puede arrastrar al investigador a la tentación de la búsqueda de coincidencias, que la mayoría de las veces no son históricamente exactas, desvirtuando el objetivo final de la tarea.

Las consecuencias de la represión, como producto de una operación prolijamente preparada, con el ocultamiento de los muertos, pruebas deformadas y datos suprimidos, aún abraza con sus tentáculos a las historias pendientes. Pese a toda dificultad, el trabajo tendiente a enlazar con coherencia todas estas historias, se presenta como una tarea imprescindible y en última instancia a eso apunta "Luna Roja".

Si no se entiende que la "desaparición forzada de personas" fue una acción cuidadosamente estructurada por el Estado Argentino, destinando ingentes recursos y personal a participar de la misma, es casi imposible poder reconstruir paso a paso el destino final de cada uno de los afectados. Y cuando se habla de "agentes del Estado" la referencia necesaria apunta a la palabra "burocracia", es decir al conjunto de empleados estatales a los cuales se los destinó el tratar a cada persona como un simple expediente, más allá de toda razonabilidad y sentimiento. Quizás, porque no, en el estudio de la mecánica de esa burocracia, esté uno de los grandes secretos que puede develar el destino final de cada uno de los seres desaparecidos.

Mariano Francisco Chaparro fue secuestrado el 20 de agosto del año 1976 en la ciudad de La Plata. Lo golpearon mucho cuando lo detuvieron, hasta que: "bueno negro, perdoná ¡metimos la pata con vos…" Quedó solo, a un costado, paralizado, sin saber que hacer... "¡Chaparro! ¡Chaparro! Yo tenía tanto miedo, que me costaba contestar, hasta que uno me dijo: ¡Che estúpido, sos vos! Me agarró de los pelos, me sacó afuera, me puso en el pasillo y dijo: quedate acá tranquilo, que ya vamos a ver que hacemos con vos…". Después lo liberaron.

Daniel Shulz, estudiante de biología de la Universidad Nacional de Buenos Aires, secuestrado en noviembre de 1976, cree haber estado en el sótano de algún edificio céntrico de la Policía Federal. Maltratado y golpeado, fue ubicado cerca de una puerta de donde no se atrevió a moverse durante horas. Finalmente, un guardia le dijo: "¿Que haces acá? Ya tendrías que estar afuera...".

El abogado platense José Miguel Barthé se encontraba en casa de un matrimonio amigo, cuando allí irrumpe un numeroso grupo de hombres armados que reducen y maniatan a los presentes. Mientras se llevaba a cabo el operativo, la esposa de su amigo protestó por el maltrato: "Usted se queja señora… –respondió uno de los asaltantes–...¿Qué tendríamos que decir nosotros que hace tres días seguidos que estamos trabajando sin dormir…?"

El mismo Chaparro en otra parte de su relato dice: "¿Por qué me largaron? Porque la verdad que no estaba metido absolutamente en nada, porque ya le digo: nunca estuve metido en el extremismo. Era peronista, pero hay muchos comentarios...sobre ¿cómo le puedo decir...? Ehhh, yo me acuerdo bien que cuando nos trajeron de vuelta a casa, el tipo que manejaba nos explicaba: "Estos chicos son una picardía, son unos perejiles y los mandan a pintar para que den la cara, sabemos que no tienen nada que ver, pero no se puede tener sueltos a estos tipos porque son un peligro".

Rubén Gustavo Jaquenod cuenta: "El que me estaba interrogando me dijo: Te voy a levantar la capucha, cerrá los ojos bien cerrados porque en eso te va la vida… Yo creo que, ni con Loctite, tenía los ojos tan cerrados. Me levantó la capucha y en ese momento el jefe,...me vio la cara, y esa es una gran duda que creo que me voy a llevar a la tumba. Fue inmediato. Mal y con fastidio le dijo al otro: ¿Pero quién trajo acá a éste hombre…? O sea, yo infiero que es alguien a quien conocía, no se cómo, ni quién, ni dónde, ni cuándo... Porque, evidentemente... Bueno, es una duda que tengo y supongo que va a quedar como duda toda la vida,... me aflojé, yo me acuerdo que me volvió a poner la capucha y se me caían las lágrimas debajo dela capucha… Siguieron cuchicheando… Cuando se fue el otro, el jefe digamos, me hizo unas pocas preguntas más y bueno cuando terminó me dijo: Bueno, ya está... Y bueno, pero entonces ¿está todo claro, me van a dejar? Y me dice: No, no –dice– no te entusiasmes que vamos a comprobar si todo lo que nos dijiste es verdad". (2)

Este modus operandi del ejecutor directo de la orden estaba y estuvo, si se quiere, un escalón debajo de la ideología de quien planificó todo el aparato represivo en Mar del Plata. En el escenario local, la reacción militar fue especialmente cruenta, debido a la particular extracción del personal burocrático destinado a los grupos de tareas, cuadros militares que en los primeros años de la represión resultaran fuertemente influidos por estamentos civiles sumamente conservadores, que le brindaron total apoyo y colaboración.

El período que va de 1970 a 1975 la ciudad de Mar del Plata se vio sumergida en una sangrienta lucha política, especialmente entre la derecha y la izquierda del peronismo, cuyos detalles reflejados en las noticias de los diarios de la época, no hacen otra cosa que predecir un anunciado final de violencia y muerte.

La primera, representada por sectores afines a la CGT tradicional, contaba con el beneplácito de las autoridades centrales del Movimiento Nacional Justicialista, de la propia conducción del Partido Peronista y el apoyo logístico de grupos como el "Comando de Organización", la "Juventud Sindical Peronista" o la "Concentración Nacional Universitaria". Estas agrupaciones, abandonando todo intento de participación política, prontamente se convirtieron en sectores de choque, con destacadas acciones de violencia en distintos ámbitos de la ciudad. Enfrente estaba la izquierda peronista, mayoritariamente representada por la "Tendencia Revolucionaria del Peronismo" y varias agrupaciones de la izquierda socialista, objetivos a eliminar de la escena política por aquellas primeras fuerzas, bajo el pretexto de un accionar disolvente y pernicioso para el conjunto de la sociedad.

A todo esto, debe agregarse un panorama ciudadano compuesto por un empresariado temeroso de aperturas a variantes de diálogo comunitarios, una conformación social y política de ciudad que nunca alcanzó a tener identidad propia, sintiéndose siempre avasallada por extraños ajenos a sus intereses, un silencio total de las entidades intermedias que no atinaron a buscar su espacio de expresión y la exasperante prudencia de un Obispado Católico, que después de la actuación de Monseñor Eduardo Francisco Pironio y la desaparición de la Licenciada María del Carmen Maggi, mantuvo una posición prescindente. Como broche final, la cuestionable actitud de la Justicia, que al igual que en otros lugares del país, distraídamente miró hacia otro lado.

La suma de todos estos factores facilitaron, consciente o inconscientemente, que Mar del Plata, en relación a su población, ocupe el tercer lugar entre las ciudades del país con mayor cantidad de personas desaparecidas.

Por eso, "Luna Roja" es un intento de rastrear estos caminos a partir de pequeños datos, extraídos de grandes historias que el lector tendrá la libertad de unir, desentrañando de esa manera, el camino que acerque a la verdad completa de cada uno de los casos expuestos.

Para un segundo tomo se ha previsto analizar los hechos ocurridos en el período 1978 a 1982, como así también las desapariciones de aquellos que –bajo bandera– fueron secuestrados de los mismos cuarteles militares, agregando otra mancha más a la historia de los crímenes en Mar del Plata.

"Luna Roja" es la imagen de muchas voces cuyo eco aún resuena en las calles de la ciudad, es la historia final de personas que crecieron disfrutando sus playas, sus escuelas, sus barrios y sus fábricas, es la presencia de una generación con un promedio de edad no superior a los 25 años, con una visión crítica de la realidad de aquel entonces, sin que ello les haya impedido vivir plenamente sus años de juventud.

Literalmente borrados de la faz de la tierra, difícil es plasmar un canto a la vida tras experiencias con tanto dolor. Sin embargo las huellas de su paso por esta tierra han quedado visibles. Sus vidas no han sido en vano y seguramente entre una o muchas estrellas que tapizan ese cielo marino, el rostro de cada uno de los que ya no están, se encuentre siempre presente.

NOTAS
1 Fuente: El Historiador y Diario "La Nación".
2 Rubén Gustavo Jaquenod, fue secuestrado en la ciudad de La Plata, el 28 de junio de 1977. Declaró ante la Cámara Federal de esa ciudad el 23 de febrero del año 2000.


Primera señalización de un centro clandestino de exterminio en la Provincia de Buenos Aires

La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación junto a su par de la Provincia de Buenos Aires procedieron a inaugurar un monolito con la inscripción: "AQUÍ FUNCIONO EL CENTRO CLANDESTINO DE DETENCION LA CUEVA", en el ingreso mismo de la Base Aérea de la Ciudad de Mar del Plata. La unidad militar esta situada en el kilómetro 400 de la autovía que une la ciudad balnearia con la Capital Federal.

El acto fue presidido Eduardo Luis Duhalde (Secretario de Derechos Humanos de la Nación) conjuntamente con Sara Derotier de Cobacho(Subsecretaria de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Ai