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ALIAS
COPI. El escritor, dibujante y dramaturgo Raúl Damonte Botana
Taborda, más conocido como Copi, nació en Buenos Aires el 20 de noviembre de 1939 y murió en París afectado por SIDA, el 14 de diciembre de 1987, a los 48 años.
La obra Cachafaz es la última que escribió el autor, muerto antes de verla representada para examinar en profundidad la obra completa de Copi, probablemente uno de los acontecimientos más originales de la literatura argentina de los últimos veinte años.
Pero dos milagros editoriales precipitan la reflexión al menos sobre su obra narrativa: las reediciones de El baile de las locas y La Internacional Argentina, dos auténticas obras maestras (lo que no es decir demasiado: Copi sólo escribió obras maestras), publicadas originalmente en francés y traducidas con gran solvencia al castellano de España, opción que el mismo Copi parece haber elegido .
La madre
En El baile de las locas se lee: "me llamo Raúl Damonte, pero firmo Copi porque así me ha llamado siempre mi madre, no sé por qué"), en el seno de una familia llamada a brillar en la cultura criolla. Su madre era la hija menor de Natalio Botana, el fundador y propietario del diario Crítica, casado con Salvadora Onrubias, anarquista feminista, escritora y dramaturga que tuvo, aparentemente, una importancia decisiva en la formación del joven escritor.
El padre
Raúl Damonte Taborda, tuvo una prominente actuación política. De hecho, los Damonte se exiliaron en el Uruguay tras el ascenso de Perón, con el que Raúl padre rompió relaciones luego de haber sido su hombre de confianza. También vivieron en París, donde Copi hizo su bachillerato. Poco después, en 1962, Copi se instaló definitivamente en aquella ciudad, el mismo año en que Fernando Arrabal (que acababa de romper con el surrealismo, disconforme con el autoritarismo de André Breton), Alejandro Jorodowsky y Roland Topor fundaban el grupo de acciones teatrales Pánico.
Pánico
Copi trabajó desde el comienzo con el grupo Pánico (actuó, incluso, en una puesta de Las criadas de Jean Genet), al igual que Víctor García y Jorge Lavelli (responsable de prácticamente todos los estrenos de sus piezas teatrales). Al mismo tiempo, comenzó a vender sus dibujos en la calle, luego logró colocarlos en pequeñas revistas, hasta llegar a su célebre tira semanal para Le Nouvel Observateur, donde creó su personaje más famoso, La Mujer Sentada.
Escribió doce obras teatrales, incluido el sainete en verso Cachafaz.
Ya famoso como dibujante y dramaturgo, con la novela corta El uruguayo (1972) comienza su producción narrativa.
Publicó cinco novelas:
El baile de las locas (1976),
La vida es un tango (1979, única que escribió en castellano),
La ciudad de las ratas (1979),
La Guerre des Pedés (1982, aún sin traducción al castellano)
La Internacional Argentina (1987).
Además reunió sus relatos en dos recopilaciones:
Las viejas travestís (1978, donde se incluye "El uruguayo") y Virginia Woolf ataca de nuevo (1984). Apenas considerada por la crítica Argentina (periodística o académica), la obra de Copi atrajo recién en los últimos años la atención sistemática que, desde el comienzo, se merecía.
Los argumentos de Copi son imposibles de resumir porque son casi imposibles de recordar: las catástrofes se suceden, los personajes proliferan (liberados de toda carga psicológica) y mutan hasta volverse irreconocibles.
En El baile de las locas, por ejemplo, todo está sucediendo en ese Teatro Total de la Homosexualidad a una velocidad de vértigo (travestismo, sadomasoquismo, drogas, casamientos, amputaciones, muertes violentas), sin otra lógica que la de la escritura como un valor puro y, a la vez, político. Esa novela es una de las más conmovedoras historias de amor que se hayan escrito jamás, y en su desmesura y su delirio encuentra Copi los fundamentos para pronunciar una verdad que justifique la penosa tarea de escribir novelas a partir de historias amorosas: "Más enamorado de mí de lo que se cree, (Pietro Gentiluomo) necesita de mi mirada para vivir, soy ya su asesino. Bueno, asesino es una palabra fuerte, yo no sé aún que voy a matarlo, él no sabe que yo puedo olvidarlo. Y, desde el momento en que he empezado a escribir ya lo he matado, el movimiento hipnótico de la Bic sobre mi libreta bloquea el recuerdo de su olor".
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El escritor que escribe en la novela de Copi (y que se llama, queda dicho, como él) escribe y dibuja para sobrevivir: entrega sus dibujos a diarios franceses y sus manuscritos a un editor que confía en su talento a cambio del dinero que le permitirá seguir llevando el "tren de vida" que la novela necesita para durar en el tiempo. Pero también escribe para sobrevivir a la pena infinita de un amor perdido para siempre. No hay allí ninguna "metafísica del autor": ese escritor odia lo que hace, pero no le queda más remedio que seguir escribiendo y dibujando para sobreponerse, una y otra vez, a la adversidad. Poderes de la literatura que se comparan a los poderes de una falsa vidente a la que el protagonista terminará estrangulando: "¿Sospechará acaso que nuestras profesiones se parecen (al menos a sus ojos), que yo también soy un inventor de historias?".
Las historias que Copi escribe suelen ser totales y puras (por eso se organizan alrededor de la catástrofe y la devastación): algo que sólo puede funcionar en la lógica de la narración, nunca en la del teatro, la del cine ni, sobre todo, la de "la vida". Una vez propuesto un universo con sus propias leyes, todo lo que podría suceder –es decir, todo– sucede efectivamente, hasta las resurrecciones, las trasposiciones de género, los cambios de sexo, la pérdida y la recuperación del amor, el fin del mundo y su recomienzo perpetuo.
La Internacional Argentina tiene, leída hoy, tantos años después de su publicación original, poderes de videncia que estremecen. Lo que cuenta allí Copi tiene que ver con el desarrollo de la democracia postalfonsinista. En París, naturalmente, un oscuro millonario se dedica a financiar las actividades espirituales y políticas de una ilusoria comunidad de argentinos (y simpatizantes de la causa). "En el extranjero, formando parte del grueso de las tropas que Nicanor Sigampa designaba con el nombre de Internacional Argentina, estábamos nosotros, que habíamos huido, no de la dictadura militar, sino de todo lo que hacía posible su existencia en la sociedad argentina : la hipocresía católica, la corrupción administrativa, el machismo, la fobia homosexual, la omnipresente censura hacia todo... Pero supongo que esas categorías hoy pertenecen al pasado".
El propósito último de Sigampa es colocar un presidente en Argentina, cargo para el cual elige al escritor que, en la ficción, otra vez se llama Copi (aunque nada tenga que ver con la imagen del que aparece en El baile de las locas), inspirado por un poema juvenil, una oda maoísta que el poeta, en su madurez, aborrece. La intriga política de La Internacional Argentina es tan delirante como el "policial de amor" que era El baile de las locas y resulta igual de melancólica: "Éramos todos como niños viejos que intentaran reiventar la Argentina".
Pero si hay algo que salva a la literatura de Copi de la melancolía del amor y de la política –tristeza de la inacción y desesperación ante la historia– es ese impulso utópico que la lleva siempre hacia adelante, hacia territorios siempre nuevos y desconocidos, con una velocidad de vértigo y una agudeza deslumbrante.
Fuente: www.teatro.meti2.com.ar
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Cerca de la revolución
Por Daniel Link
Copi, sus orígenes
En 1962 se reunían en el Café de la Paix de París el español Fernando Arrabal (que acababa de abandonar el grupo surrealista hastiado del autoritarismo de André Breton), el chileno Alejandro Jodorowsky y el francés Roland Topor, para fundar el grupo de acciones teatrales Pánico (en referencia al dios Pan o Baco, el flautista ebrio de las celebraciones colectivas), al que pronto se incorporarían Copi (recién instalado en París, donde moriría el 14 de diciembre de 1987), Víctor García, Jorge Lavelli y el cordobés Jérôme (née Gerónimo) Savary.
Acciones teatrales de Pánico
Uno de los núcleos estéticos alrededor de los cuales gira la producción teatral del grupo Pánico es lo monstruoso: una estética del freak –con el antecedente, muy en la memoria de Topor, Jodorowsky y Arrabal, del clásico de Tod Browning, Freaks (1932).
Arrabal, por su lado, incorpora a la estética del grupo la tradición de los esperpentos de Valle-Inclán y las pesadillas de Goya.
César
Aira - CopiTexto de contratapa: Este libro recoge la transcripción de unas clases que di en el Centro Rojas en el invierno de 1988. El público fue una veintena de estudiantes muy jóvenes: a nuestro alrededor, los cuatro pisos del Rojas hervían de performances, videos, cine, música, pintura, capoeira, teatro, títeres, talleres, seminarios, cursos... Todo lo que se manifestaba parecía contiguo a su propia invención: igual que en la obra de Copi. Esa inmediatez dio el tono de nuestras reuniones. El curso se llamaba "Cómo leer a Copi". Me pareció que la respuesta más plausible era postular una especie de continuo con el que podríamos "seguir" leyendo, a Copi o a quien sea, indefinidamente, creando un mundo que siempre pasará a otro mundo que lo incluya, y éste a otro más... Con la hipótesis complementaria de que todo pasaje es una transformación, ya estábamos listos para contarnos el cuento maravilloso de Copi. César Aira Aira revive a Copi
Por
Osvaldo Aguirre |
Las acciones teatrales del grupo Pánico (descriptos por la investigadora argentina Carmen Crouzeilles) se denominaban Efímeros Pánicos y, si bien fueron comparadas en su momento con los happenings, hay que recordar las palabras de Copi, para quien "el happening es algo que me hace sudar frío. Es como si alguien entrara aquí y meara en la botella. Es odioso y vacío de historia. El happening es lo que no sucede".
Los Efímeros Pánicos, que podían durar varias horas y hasta días, se basaban en la improvisación a partir de un esquema argumental mínimo. La profusión de utilería (instrumentos de odontología, miles de muñecas desmembradas, pedazos de carne) terminaba repartiéndose entre el público. A la obsesión temática por el freak y a la idea de celebración colectiva se sumaba, pues, toda una economía del don.
El fin de Pánico
Disuelto el grupo Pánico (por su misma lógica autodestructiva), sus integrantes se negaron sistemáticamente a brindar testimonio sobre aquellos días de fiebre y peste teatral, con la sola excepción del falso francés Jérôme Savary, quien fundó, después de los sucesos de 1968, su compañía Grand Magic Circus.
Poco antes del Mayo francés, Víctor García había invitado a Savary para que dirigiera la obra El laberinto, de Fernando Arrabal, la primera en la que Copi figura como actor acreditado (ya en su infancia argentina había participado en producciones de teatro escolar), desempeñando un personaje que no estaba en el original: un mudo que baila un tango con un canario gigante que pone un huevo.
Copi ya era bastante conocido como dibujante: desde 1964 publicaba la delirante tira La mujer sentada en Le Nouvel Observateur. Si su potencia creativa lo llevaría a convertirse en uno de los más grandes novelistas argentinos, con obras maestras como El uruguayo (1973), El baile de las locas (1976), La vida es un tango (1979) o La Internacional argentina (1987), antes tenía, todavía, que convertirse en el más grande autor teatral argentino de todos los tiempos.
Más allá del papel marginal que en él ocupó, lo cierto es que el Grand Magic Circus comienza y termina con Copi, como actor en El laberinto, y ya como autor en la última producción de la compañía, la "ópera tango" Good bye Mr. Freud (1974): la madre de Sigmund es lavandera en París. El azar la lleva al Kremlin, donde se enamora del zar de Rusia. Luego de hacerse sodomizar por un Marx (que no es Karl) y experimentar su primer orgasmo, huye a Chicago, donde instala un burdel.
El radicalismo
Por lo general mal leídas, las obras de Copi (que nacen del underground pero reclaman otra escena y otros públicos) han sido destinadas al placer de unos pocos iniciados. Así, su última pieza (la más política), se estrenó en el 1988 con el patrocinio de la Secretaría de Cultura de la Nación, lo que generó un escándalo que hizo tambalear a un gobierno ya tambaleante.
El radicalismo fue siempre víctima de su propia política cultural.
Pocos meses después de la puesta en escena de Mahagonny de Brecht/ Weill en septiembre-octubre de 1988, Alfonsín tenía que huir de aquellas mismas fuerzas que la pieza denunciaba.
Intimidades de Cachafaz
Pocos meses después del estreno porteño de Cachafaz, De la Rúa se tomaba un helicóptero como consecuencia de una carnicería que, en algún punto, Cachafaz había prefigurado.
Precisamente para no convertir el teatro de Copi en un happening, para que pase algo, Cachafaz debería representarse hoy en las asambleas barriales, las concentraciones de piqueteros, las villas miseria y las pocas fábricas que quedan abiertas.
Toda la obra de Copi es muy sensible a las formas, pero particularmente Cachafaz, que parece haber sido escrita a la sombra de la sentencia de Rubén Darío, "la forma es lo que primeramente toca a las muchedumbres".
Cachafaz es un compendio de todas las formas posibles: una "tragedia bárbara en dos actos y en verso", efectivamente, pero también un texto de la gauchesca, una antología del tango, un sainete y, también, un panfleto revolucionario.
Reescribir la gauchesca
De acuerdo con la lógica que domina toda su obra (que es, en definitiva, la lógica de los grandes artistas), Copi no escribe un momento de la literatura argentina sino la literatura entera, como si con él comenzara de nuevo la literatura argentina o como si la historia literaria no hubiera sucedido.
Cachafaz se plantea como el comienzo del teatro, y a partir de Cachafaz habría que volver a definirlo todo: el público, los estilos de actuación, el espacio y el tiempo teatrales, la relación entre habla y cuerpo, las relaciones entre arte y cultura, entre literatura y política...
Está la tragedia griega y está Copi, y en el medio no importaría qué hubo porque no hace falta. Es como si Copi (en cada una de sus novelas, en cada una de sus obras de teatro, pero particularmente en Cachafaz) dijera que la historia es sólo el trampolín a partir del cual los hombres pueden dedicarse a imaginar el futuro, es decir: a hacer la historia.
Y, por cierto, está la gauchesca, en los orígenes de la literatura argentina, y después está Copi, una vez más, como si nada hubiera sucedido. Y de ahí la facilidad para integrar
Cachafaz en el corpus de la gauchesca
Ya sabemos cómo ha funcionado nuestra historia literaria. Por un lado, la canonización del género gauchesco: Martín Fierro como poema de la patria, como poema estatal. Por el otro, la folclorización de sus versos en el refranero ("Hacéte amigo del juez..."). En el contexto de la literatura argentina, cada movimiento estético supone necesariamente dos pasos: ignorar el escritor canónico y volver a la gauchesca. Borges escribe como si no hubiera existido Lugones, pero vuelve a la gauchesca; Lamborghini y Zelarayán escriben como si no hubiera existido Borges, pero vuelven a la gauchesca; Copi escribe como si no hubiera existido Borges, pero vuelve a la gauchesca.
La patria de los personajes de Cachafaz puede ser Uruguay (los hechos suceden en Montevideo), pero la patria de la obra es la Argentina y, sobre todo, la Argentina que debate qué forma estatal y qué lengua le conviene (la Argentina actual). Esa lengua no es la de Uruguay, ni la de Argentina, ni la de ninguna parte: es una lengua que no existe (como tampoco existió, antes del Martín Fierro, esa lengua nacional). Una utopía, si se quiere, igualitarista y revolucionaria:
Copi básicoRaúl Natalio Roque Damonte Botana, Copi, nació en Buenos Aires el 22 de noviembre de 1939 y murió en París el 14 de diciembre de 1987. En la Argentina dio a conocer sus primeros dibujos e historietas y estrenó una pieza teatral: Un ángel para la señora Lisca (1960). En 1962 se instaló definitivamente en Francia, donde alcanzó popularidad a través de la tira semanal La mujer sentada, que publicó en Le Nouvel Observateur desde 1964 y hasta comienzos de los setenta. Entre sus piezas teatrales en su mayoría escritas en francés figuran "Santa Genoveva en su bañadera" (1966), "El cocodrilo y el té" (1966), "La jornada de una soñadora" (1968), "Eva Perón" (1970, publicada por Adriana Hidalgo con traducción de Jorge Monteleone), "El homosexual o la dificultad para expresarse" (1971), "Las cuatro gemelas" (1973), "Loretta Strong" (1974), "La pirámide" (1975), "La copa del mundo" (1978), "La sombra de Wenceslao" (en español, 1978), "Cachafaz" (en español, 1981), "LaTorre de la Defensa" (1981), "La heladera" (1983), "Las escaleras del Sagrado Corazón" (1984), "La noche de Madame Lucienne" (1985) y "Una visita inoportuna" (1985). Además es autor de las novelas "El uruguayo" (1973), "El baile de las locas" (1976), "La vida es un tango" (en español, 1979), "La ciudad de las ratas" (1979) y "La Internacional argentina" (1987), entre otros volúmenes de narrativa. Hasta años después de su muerte fue prácticamente ignorado en la Argentina. En Francia recibió el Premio de la Ville de París al mejor autor dramático. |
CACHAFAZ:
Ni soy caco ni soy pillo
y soy mucho menos reo,
¡estoy en Montevideo
cuna de machos sinceros!
Si me llaman Cachafaz
es injusticia social,
¡nací en un cañaveral
y mi madre murió en paz!
¡Nadie me dé de matrero,
mucho menos un milico!
Aunque yo nunca fui rico
del mundo sé la moral.
Ningún ser nace anormal,
cualquier loro tiene pico
y aquí les digo y replico
la forma de lo esencial.
El hombre es un animal
negro, blanco, pobre o rico
con nariz o con hocico
¡pero nadie es pavo real!
La estructura de este parlamento responde a la estructura del Martín Fierro: los versos pasan de lo particular (la circunstancia específica de la vida de Cachafaz) a lo general (el ser en términos absolutos). Hay, en efecto, una antropología revolucionaria en Cachafaz (es el costado más panfletario de la pieza), pero esa antropología no pasa sólo por la denuncia de las miserias del mundo sino por una distribución de los géneros que, si bien es típica del universo de Copi, adquiere en Cachafaz una grandeza hasta entonces desconocida.
Revolución y monstruos
La anécdota de Cachafaz es sencilla: hay una pareja en el conventillo, Cachafaz y Raulito. Afuera, los vecinos les recriminan una vida fundada en otra moral. La policía llama a la puerta. Una y otra vez, Cachafaz y Raulito matarán a los policías que los buscan, para carnearlos y alimentar al barrio. Líderes de una revolución antropofágica, Cachafaz y Raulito representan, también, el escándalo de los géneros.
Sabemos que, en el universo de Copi, Dios es (o puede ser) un transexual.
Esa transexualidad originaria y básica es seguramente monstruosa (y ya sabemos que Copi aprendió a valorar los monstruos en el seno de los Efímeros Pánicos) y desafía todos los sistemas de categorización. La imagen de Dios como imagen del hombre, en Copi, es la imagen de un travesti o de un transexual y ése es el "teatro del mundo" a partir del cual Copi puede pensar su arte:
CACHAFAZ:
¿Por qué no me das alpiste?
RAULITO:
Porque me has tratado 'e puto
CACHAFAZ:
¡Pero si vos sos un puto!
RAULITO:
¡Pero entonces Dios no existe!
Ahora bien, ¿qué civilización, qué política, qué cultura y, sobre todo, qué arte se pueden pensar a partir de un Dios semejante? Eso y no otra cosa es lo que Copi pretende explicarnos. A la manera de la ciencia ficción (que deduce una realidad entera de una premisa transformada), la obra de Copi deduce el mundo a partir de la afirmación de que Dios es un transexual. Y porque existe esa premisa es que algo sucede y su literatura se aleja del no-suceder, del vacío de sentido.
En el universo Copi efectivamente es posible que dos hombres, aunque se trate de dos hombres-rata (ver La ciudad de las ratas, 1979), procreen un hijo. Cachafaz va mucho más allá en la ecología de los géneros que propone pero, además, relaciona la antropología que propone con una determinada política: dice que hay que acabar con el Estado y construirlo de nuevo.
Cachafaz y Raulito son una pareja innombrable, dos que se constituyen en líderes revolucionarios, dos prófugos que matan policías y se los comen. Si, de ese modo, el texto liga con la política sangrienta de "La Refalosa" (una vez más, la gauchesca), por el otro obliga a plantearse de nuevo el problema del monstruo como categoría política.
RAULITO:
¡La muerte la conjuramos!
¡Somos pareja maldita!
Podemos hacer comercio
de nuestra cruel condición,
¡fundemos circo ambulante
al son de un buen bandoneón!
Seremos monstruos monstruosos
mucho más humanos que osos
y aquí se muestra el disfraz:
Raulito y Cachafaz,
¡el colmo 'e lo repelente!
Hombre pobre, mujer rica
Qué es Raulito
No lo sabemos o no podemos decidirlo a partir del texto, que es bien ambiguo en este punto. Raulito puede ponerse en serie con "la Raulito" o el nombre de pila de Alfonsín, naturalmente, fuera del universo Copi. O con Raúla, la hija natural de Borges en La Internacional argentina.
El nombre real de Copi es Raúl Damonte, el nombre del padre es Raúl Damonte Taborda. De modo que, a partir del nombre del padre, Copi se propone, a lo largo de toda su obra, construir identidades nuevas (Raúl es efectivamente lo que Copi no es ni quiere ser). En todo caso, no sabemos cómo es el sexo de Raulito, cómo es el cuerpo de Raulito. Sabemos –porque el texto insiste en ello– que "hace de mujer". Uno podría pensar que Raulito es una loca:
RAULITO:
¿Puto? Pero no exageremos,
soy un poco amanerada
tengo chic y tengo garbo
¡pero es porque tengo tango!
Pero también Raulito podría ser un travesti:
CACHAFAZ:
¡Mirá... Te ponés el zorro
te apoyás en un farol
y no me volvés a entrar
sin un kilo de morcilla!
O un transexual:
RAULITO:
¡Acariciame las tetas!
CACHAFAZ:
¡Te las quemo con un pucho!
RAULITO:
Hace un año que lo he visto
cuando me hizo una gauchada:
me selló el cambio de sexo
en mi carta 'e identidad.
No sabemos cuál es el sexo de Raulito: o es una loca o un travesti o un transexual (y las diferencias son cualitativas: no se trata de ningún tipo de deslizamiento en línea creciente de perversión, sino de un lugar distinto, cada vez). Así, de Raulito también se dice que anda "vestida de maricón". Y aparece en contraposición al coro de vecinas, que son "mujeres sin pito".
El macho
A partir de esas (monstruosas) precisiones se desarrolla toda la ecología sexual de la pieza. El macho aparece definido por su pobreza. La mujer, por el contrario, se define por la riqueza, no tanto en términos propiamente económicos, sino sobre todo simbólicos: lo único que importa del hombre es el tamaño de su pene y si puede o no tener una erección (la pobre definición del sentido común: Prolong, Viagra).
La hembra
Mientras que las mujeres pueden ser: mujeres con pito o mujeres sin pito, mujeres con pito vestidas de maricón o mujeres con pito vestidas de mujer. Esta riqueza de la mujer le otorga un valor de trascendencia superior, en el contexto general de toda la obra de Copi, pero particularmente en Cachafaz.
Actuar para morir
El primer acto de Cachafaz es más bien conceptual o ideológico, mientras que el segundo acto es más bien político. El primer acto define una ideología, el segundo apela a la acción (es decir, a la política). Y así, Cachafaz invierte el Martín Fierro, donde "La ida" es una apelación a la acción mientras "La vuelta" es una integración a la ideología del Estado. En Cachafaz, el adentro y el afuera (del conventillo y del Estado) se confunden, y es la policía ("los milicos") quienes marcan ese umbral con cada una de sus irrupciones. Cachafaz, que vuelve a empezar todo de nuevo a partir de la tragedia, la gauchesca y una antropología monstruosa (o, lo que es lo mismo, transgenérica), nos obliga a pensar también en los límites, bordes y umbrales del Estado.
Por lo general los personajes de Copi son capaces de resucitar de acuerdo con las necesidades de la trama. Que en Cachafaz los personajes mueran definitivamente es, por lo tanto, significativo y remite al orden de lo trágico respecto de lo cual el texto parece colocarse.
En el final, Cachafaz y Raulito, mártires de la revolución antropofágica, son víctimas de la metralla. Raulito le dice a su hombre: "muramosnós, se está levantando viento" (es difícil encontrar un final mejor que éste en toda la historia de la literatura argentina). Tal vez haya que entender esa última frase (con todo el misterio que encierra) en relación con otro parlamento de Raulito, en el primer acto: "¡No te excites, Cachafaz,/ que el viento viene de atrás!".
¿Qué es un viento que viene de atrás? Un viento que viene de atrás es viento en popa, y no hace falta saber mucho de marinería para saber que ése es un viento a favor. Así imaginaba Copi los vientos de la historia.
Fuente: Página/12
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Las caricaturas del joven Copi
Por Horacio Tarcus
Entre 1955 y 1958, una curiosa figura de la política y el periodismo argentinos, Raúl Damonte Taborda, editó el periódico Tribuna Popular. Su hijo, que en 1955, año en que es derrocado el gobierno de Juan Domingo Perón cumplía apenas 16 años, ilustró la publicación de su padre con sus monigotes delirantes y firmó su creación con el apodo que le puso su madre: Copi. En 1968, diez años después de concluida la experiencia periodística con el padre, Copi triunfó en París. Pero la del dibujante, el escritor y el actor es otra historia, mejor conocida. Los dibujos rescatados aquí de Tribuna Popular son una buena excusa para saber algo de la historia casi desconocida del joven Copi.
Raúl Damonte (1939-1987), más conocido como Copi, fue hijo de Damonte Taborda y de Georgina Botana, hija de Natalio Botana, el fundador del diario Crítica. Damonte Taborda era un político radical, que llegó a ser diputado nacional en 1938 y una de las figuras del frente político-intelectual del antifascismo argentino. Estas credenciales liberales no impidieron, mientras asumió la dirección del diario de su suegro Botana— fallecido en un accidente de autos en 1941—, aproximarse al emergente coronel Perón y llegar a formar parte de su círculo más próximo. Pero Damonte Taborda no tardó en romper con Perón, y mientras el diario Crítica era prohibido, la familia Damonte Taborda/Botana, llevando consigo al pequeño Copi, se instaló en Montevideo y luego en París.
De exilios y delirios
Desde el extranjero, el padre de Copi desarrolló una intensa y furibunda campaña antiperonista y publicó el libro Mañana es San Perón, que ingresó clandestinamente a la Argentina desde el Uruguay, alcanzando un considerable éxito de ventas. Tras la caída de Perón, la familia retornó al país. Damonte Taborda, entonces, lanzó el periódico Tribuna Popular, con el aporte del Copi adolescente para los dibujos y para la redacción de algunos textos de humor que, si bien no llevaban su firma, delataban ya el humor delirante de Copi.
El destino de Tribuna Popular reflejó la rápida disgregación del frente antiperonista, tras el golpe militar de 1955 dado por el general Eduardo Lonardi y el almirante Isaac Rojas. Damonte Taborda era un furibundo antiperonista, sin embargo, a lo largo de los cuatro años de vida del periódico, desarrolló una intensa campaña a favor de la normalización democrática y en contra de la continuidad del gobierno militar. Como puede desprenderse de los dibujos de Copi, el períodico cuestionó todas las iniciativas de la dictadura del 55, como la convocatoria de una Junta Consultiva, integrada por los diversos partidos democráticos; el llamado a una Convención Constituyente para revocar la Constitución peronista de 1949 o la política económica, que califica reiteradamente de "entreguista" frente a los capitales extranjeros. El periódico terminó alineándose con el movimiento que lideró Arturo Frondizi, y acompañó su campaña electoral y su ascenso al poder.
Estas y otras vicisitudes de la vida del padre de Copi— que además de político y periodista era un orador inspirado y artista plástico— convirtieron a este hombre, hoy olvidado, en un verdadero personaje de aquellos años. La rama materna de Copi tuvo también un sello extravagante: por su madre, la "China" Botana, y sobre todo, por su abuela, la anarquista y burguesa Salvadora Medina Onrubia, que aparece en muchos relatos de Copi como una anciana erotómana. Tanto estos personajes familiares, así como la caótica situación del país que le tocó vivir con intensidad por aquellos años —peronismo, antiperonismo, exilio, retorno, oposición a la Revolución Libertadora, violencia, inestabilidad, crisis— fueron los principales insumos de la obra que Copi desarrolló en Europa, desde El uruguayo, pasando por La guerra de las mariquitas, Eva Perón y La vida es un tango, hasta La internacional argentina.
En estos dibujos de la adolescencia y la juventud, que se reproducen aquí, es posible reconocer ciertos rasgos del estilo de Copi, pero todavía no campea en ellos la síntesis posterior, característica en la tira de La mujer sentada que le dio reconocimiento internacional. Aparece, no obstante, un antecedente de ésta: la "mujer sentada" es aquí a veces la representación femenina de la Argentina, o de la Democracia, con su gorro frigio. Otro personaje recurrente es la niña del gran moño en la cabeza, que en uno de los dibujos está por encender la "bomba" del plan que propone al gobierno militar el economista Raúl Prebisch. También reaparece una y otra vez, al margen de las viñetas y sin voz, un grupo que indios que funcionan como espectadores pasivos y parecen representar el pueblo que asiste al espectáculo del poder.
Pero el primer personaje que creó Copi en esos años fue Gastón, el perro oligarca, que se repitió a través de sucesivos números del periódico, y que le permitió desplegar una crítica mordaz de la ideología conservadora del gobierno militar de la llamada "Revolución Libertadora". Otros personajes que aparecen son pájaros, gorilas y generales. Uno de los blancos predilectos fue el presidente de facto Pedro Aramburu y su vice Rojas, que muchas veces son dibujados como Luis XVI y María Antonieta, con los atuendos y los símbolos de la monarquía absoluta.
La sátira es mordaz, y parecen haberse conjugado el espíritu cáustico del joven con el posicionamiento político de oposición global al gobierno de la Revolución Libertadora por parte del padre. Por eso, la Junta Consultiva o la Convención Constituyente son dibujadas como dos damas decrépitas de la oligarquía. La Constituyente también es representada como un caballo que apenas se sostiene en pie, construido con los remaches de las figuras del poder militar, de los viejos partidos en crisis o con los símbolos del "entreguismo" económico (CADE, Standard Oil). Sobre una de sus patas, el caballo aplasta un ejemplar de la Ley Sáenz Peña.
En cuanto al estilo del dibujo humorístico de Copi, vale la pena recordar lo señalado por César Aira hace algunos años: "Copi se atreve. Se atreve a todo. Ese es su último y definitivo extremismo. Por ejemplo, no sabe dibujar y dibuja". Y nos recuerda, a propósito, la frase de Picasso: "Me llevó toda la vida aprender a dibujar como un niño", para rescatar ese don de los niños, esa felicidad improvisatoria. En ese sentido, podríamos decir que Copi se inscribe en una línea que remite a otros maestros geniales que, como dice Aira, "no saben dibujar": Chamico, Oski o Landrú.
Fuente: Clarín, 08/07/01
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Veinte años sin Copi
Por Susana Villalba Fuente
Autor sin temas prohibidos
Fue un argentino en París. Dramaturgo, autor de novelas, historietista. Su obra "Eva Perón" generó escándalos. ESCRIBIO HASTA EL FINAL COPI TIENE 16 OBRAS DE TEATRO Y 6 NOVELAS.
Veinte años atrás, el 14 de diciembre de 1987, moría, en París, Copi, Raúl Natalio Damonte, tres días después de recibir el Premio de la Ville al Mejor Autor Dramático. Fue un dramaturgo exitoso aunque no en todas sus obras hay (o no a la vista) la sutileza de La mujer sentada, historieta que creó en el 64 para Le nouvel observateur y aquí se podía disfrutar en la revista Confirmado.
Su figura está asociada a un carnavalismo que hoy, a través de la masividad de la televisión, cambia de signo: Florencia de la Ve contribuye a la "aceptación" del travestismo pero sus personajes desean ser como todos. Copi, en cambio, elegía la marginalidad como resistencia y en la supuesta normalidad revelaba un monstruo a lo Goya.
Para comprenderlo mejor habría que remontarse a Mayo de 1968 en París. El narrador Raúl Escari lo conoció durante la asamblea para la toma del Pabellón Argentino de la Ciudad Universitaria. "Insistía -cuenta- en la toma esa misma noche y no al día siguiente como se estaba votando, porque era desaforado y cambiante como sus obras, la escena mañana sería otra, como en sus novelas".
La libertad de la diferencia era una reivindicación fundamental, la revolución pasaba por cambiar las buenas costumbres, la obra de Copi es esa militancia festiva. También la de pelearle al arte la supremacía del buen gusto de clase.
Según Escari, "después de haber leído en su adolescencia todo lo que se debe, no leyó más". Hay que situarlo, además, en un París de teatro en plazas y cafés-concert, de sátira y happening. Como actor -oficio que le gustaba más que escribir, dibujar y dirigir- comenzó apenas llegado a París en 1962 con el grupo Pánico que Arrabal, Jodorosky y Topor crearon para recuperar el espíritu del surrealismo y del esperpento, y al que se sumó Jorge Lavelli, quien a partir de 1966 dirigió las obras de Copi. También actuó con Savary en el Grand Magic Circus.
Arrastró siempre algo de Botana -
su abuelo fundador del diario Crítica-; de Damonte Taborda -su padre diputado-, de Onrubia -su abuela dramaturga, anarquista, feminista- y de la China -su madre- quien lo había bautizado como Copi.
Adolescente, ya había escrito las obras El general Poder y Un ángel para la señora Lisca que se estrenó en Buenos Aires en 1960. Sus historietas comenzaron en Tía Vicenta y en el periódico Tribuna popular, dirigido por su padre, con una caricatura del perro Gastón, parodia de la llamada Revolución Libertadora. Lo que muestra que su Eva Perón, que le ganó el repudio en nuestro país, si bien con algún cliché ("las joyas de la señora") no surgió del "gorilismo" sino de un carnaval que revuelve para repensar: que Evita escamoteaba su muerte como sabiendo lo que ocurriría con su cadáver o que Perón no llegaba a las últimas consecuencias de sus palabras. Algo similar intentaron Lamborghini y Perlongher, paralelos posibles, además de Puig.
Durante el estreno
de Eva Perón en Francia, en 1970 con puesta de Alfredo Arias, no sólo para los críticos franceses resultó una pesadilla, el teatro L' Epée de Bois sufrió un atentado a manos de argentinos ofendidos, sobre todo por Evita interpretada por un travesti. Copi fue declarado no grato en nuestro país.
Además de meterse con heridas no resueltas,
sus siguientes obras y novelas fueron escritas mayormente durante la última dictadura; tampoco se nos hizo accesible, más después de declarar en España: "los militares son todos maricas, basta ver a sus mujeres". Cuando estrenó en Francia La copa del mundo, en 1978, aquí se declaró que nos denigraba internacionalmente. Recién en los 80 es posible el Parakultural, donde se podría haber interpretado su novela de 1982: La guerra de las mariquitas.
Sin embargo, aún en democracia, el apoyo a una de sus obras le valió críticas airadas al gobierno de Alfonsin. También cuando en el 1994 Miguel Pittier dramatizó la historieta Las viejas putas, Neustadt denostó el apoyo de la Universidad (Centro Cultural R. Rojas). Es muy reciente, entonces, la edición de Eva Perón. Escrita originalmente en francés, como casi todo lo suyo, según el traductor, Monteleone, porque distanciándose de su lengua objetivaba sus vivencias. La misma editorial, Adriana Hidalgo, publicó las obras escritas en castellano y en tono de parodia-homenaje al gauchesco: Cachafaz y La sombra de Wenceslao.
La internacional argentina, su novela póstuma, da nombre ahora a una librería en Palermo. Pero aún conocemos más bien poco a Copi. Marilú Marini trajo La mujer sentada, en versión dramática de Alfredo Arias, y se montaron Le frigó, La noche de la rata (o de Mme. Lucienne), Una visita inoportuna (Premio Molière en Francia), La pirámide, El homosexual y una versión teatral de La ciudad de las ratas. Aún quedan todavía muchas de sus obras por traducir y realizar: escribió 16, 6 novelas y dos libros de relatos y creó 7 personajes de historietas
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Cachafaz
[Texto completo]
© Raúl Damonte Copi, 1993
ISBN: 987-9396-74-X
PERSONAJES:
• Cachafaz
• La Raulito
EN OFF:
• Voces de policías y vecinas
TRES COROS:
• Coro de vecinas
• Coro de vecinos
• Coro de ánimas
ACTO 1
(La acción transcurre en una pieza del conventillo del medio mundo en Montevideo)
RAULITO (fregando el piso)
¡Levantate desgraciado 'e la catrera
que no hay nada pa' morfar
y estoy harta de esperar la noche entera
que me vengas a enchufar!
y pa' colmo no me traés ni un rabanito,
desgraciado.
¡Sos un pardo apolillado
y te me vas enseguida!
CACHAFAZ (ronquidos del Cachafaz)
Ay, por favor, mi querida,
que ayer tomé mucha caña
para el velorio de Ocaña
y me pasé de medida.
Andá a hablar con la vecina
que yo estoy desvencijado
¡me jugué todo a los dados
y me he quedado en la ruina!
RAULITO
Te has jugado los ochavos,
¿dónde está la billetera?
CACHAFAZ
¡La he perdido!
RAULITO (con la sartén)
¡Desgraciado!
CACHAFAZ
¡No me des con la sartén
que si me hacés un chichón
yo te pongo en la vereda!
Soy un macho, no te olvides,
¡no te me hagás la cabrera
porque te doy un tortazo!
RAULITO
Proxeneta.
CACHAFAZ
Mirá pibe,
por esta vez te lo paso
¡hay menos putos que vos
que me deben más de un tajo!
A mí me gusta el relajo
y pasar la noche entera
rompiéndote el corazón,
¡mas no te me des de guapo
porque aquí el puto sos vos!
RAULITO
¿Por qué me tratás así?
¡Si hasta ayer vos me querías!
CACHAFAZ
Te quería como un macho
¡te me vas a andar derecho!
RAULITO
¡Guacho!
CACHAFAZ
¿Y quién habla por despecho?
¡Sos un puto relajado
y yo te cago a sopapos!
No me dejás ni dormir
y te me venís de guapo.
RAULITO
No, ¡pero si yo te quiero!
¡Y no me interpretés mal!
¡Yo te quiero con el alma!
CACHAFAZ
¡Por favor!
RAULITO
Me llega hasta las entrañas
tu calor.
CACHAFAZ
Si es de veras, te perdono.
RAULITO
¿Y me perdonás de veras?
CACHAFAZ
Soy un hombre de palabra,
Bajate la bombachita, que
te la pongo hasta el alma.
RAULITO
¡Pero si no se te para!
CACHAFAZ
¿Y no te gusta blandita?
RAULITO
¡Prefiero el agua bendita
o atravesar el Sahara!
CACHAFAZ
¡No te des de intelectual
que aquí se trata de guita!
¡No queda una torta frita
ni un clavel para mi ojal!
¡Mientras yo duermo una siesta
te me vas a trabajar!
RAULITO
¿Pero me querés decir
de qué voy a trabajar?
¡Ya me echaron de mucama
tantas veces por la barba!
¡Ser un puto es una carga,
vos lo sabes como yo!
CACHAFAZ (con el zorro de la Raulito)
¡Mirá... te pones el zorro,
te apoyás en un farol
y no me volvés a entrar
sin un kilo de morcilla!
RAULITO
Hasta ayer eras un chorro,
no me serruches la silla
¡mirá que de la bombilla
yo sé chupar cuando quiero!
Conocí a más de un matrero
y yo tengo protección,
¡en el barrio me he criado
y vos sos del interior!
Te recogí en la cuneta
pues me diste mucha lástima,
¡soy de la Virgen de Fátima,
yo me eduqué en religión!
Y yo a la calle no voy,
¿me entendiste Cachafaz?
Porque yo puta no soy,
¡yo soy una intelectual!
CACHAFAZ
Yo te quiero como sos
mas no me hagás trabajar,
te lo pido por favor,
¡dejame pensar en paz!
RAULITO
¿Pensar en qué, desgraciado?
CACHAFAZ
¡Pienso en la letra de un tango!
RAULITO
¿En qué tango? ¿Con qué rima?
¡Si no sabés escribir!
CACHAFAZ
¡Pero tengo inspiración!
RAULITO
¡Qué mierda de inspiración
si te la pasás borracho!
CACHAFAZ
¡Mirá, ya me tenés harto!
¿Dónde están mis pantalones?
Yo me vuelvo pa' mi pago,
¡me rompiste los melones!
RAULITO
¡Ay, no, Negro, no te vayas,
tus pantalones a rayas
te los tengo que zurcir!
CACHAFAZ
Mis pantalones a rayas,
te pregunto,
¿dónde están?
¿No me vas a dejar ir?
RAULITO
¡'Tan abajo del colchón
para plancharles la raya!
(Se pone los pantalones.)
CACHAFAZ
¡Yo me vuelvo con mi novia, que es una chica sincera, estoy harto 'esta catrera
pa' no hablar de tus maneras!
¡Yo no soy ninguna escoria,
yo te he querido de veras!
¡Y si te queda memoria
cuando estés vieja y fulera
ya te acordarás de mí!
RAULITO
¡No me dejés!
CACHAFAZ
¡Sí, te dejo,
porque has sido traicionera!
¡Y si no te rompo el alma
es porque soy caballero!
¡Si yo a vos ya ni te quiero!
Dejá de tocarme el bulto,
que me arrugas la bragueta.
Me tratás de proxeneta
¿y después me querés mucho?
RAULITO
¡Acariciame las tetas!
CACHAFAZ
¡Te las quemo con un pucho!
Y no te me acerques, ¡puto!
RAULITO
Cachafaz,
pero yo te quiero mucho.
CACHAFAZ
Me mentís, ¡yo no creo en
palabra 'e puto!
RAULITO (canta)
Cachafaz, cuántas veces
te he soñado
mi negro desharrapado
apoyado en un buzón.
Me diste con la manija,
me revolviste el mondongo
porque me entraste muy hondo
meta y venga con la pija.
Desde que te conocí
yo ya no sé quién soy
yo ya no sé adonde voy
¿qué me has hecho, sabandija?
¡No sos la primera pija
que se me ha metido adentro
desde que me vine al centro
del barrio 'e La Lagartija!
Pero a vos yo sí te quiero,
no te quiero por la pija,
¡te quiero de amor sincero
y aunque Jesús me lo exija
no te largo, sabandija!
CACHAFAZ
¡Dejame llevarte bien!
RAULITO
¡Llevame como querrás!
Te quiero de corazón
pero vos ya lo sabrás.
CACHAFAZ
¡Para mí vos sos milonga,
no me importa que seas puto,
pues yo soy un César Bruto
de un patio del arrabal!
¡Qué bien que tenés el culo!
RAULITO
¡Ay, callate, no me excites!
CACHAFAZ
¿Por qué no me das alpiste?
RAULITO
Porque me has tratado 'e puto.
CACHAFAZ
¡Pero si vos sos un puto!
RAULITO
¡Pero entonces Dios no existe!
CACHAFAZ
¡Dejame meterte pierna!
RAULITO
¡No me destroces los pieses
que no sabés ni milonga,
¡sos un pardo sin mistonga
y yo te voy a enseñar!
¡Si querés aprender tango
olvidate de la conga!
Este es un baile de machos,
no te hagás el mamarracho,
tenés que ponerte tieso
así, ¿me entendés?, ¡así!
LOS DOS
¿Así? ¿Así? ¿Así? ¿Así?
¿Así? ¿Así? ¿Así? ¿Así?
RAULITO
Mete la panza pa' atrás
y sacudí la melena
te enseño porque soy buena,
¡yo te quiero, Cachafaz!
CACHAFAZ
¡Cuando llegaremo' al centro
nos compraremo' un pisito
todo lleno de adornitos
con un sillón en el centro!
RAULITO
¡Tenés que ser elegante
si querés paradear tango.
El tango no es atorrante,
ya ha triunfado en el salón!
CACHAFAZ
¡Mas no sé mostrar el guante!
¡Sólo tengo vocación!
¡Pero si vos sos mi amante
sabré escuchar tu lección!
RAULITO
¡Yo te quiero con el alma,
te seguiría hasta el infierno,
te quiero de amor eterno
meta y venga con el samba!
CACHAFAZ
Agarrate a mi cintura
y no me patees las bolas,
que aquí no se juega al fóbal!
¡El tango es flor de hermosura!
VIGILANTE (en off)
¡Policía!
RAULITO
¿Policía?
VIGILANTE
¡Abran, cacos!
RAULITO
No te asomes, Cachafaz,
han llegado los macacos,
¡vos hacete el que dormías,
yo me pongo el antifaz!
¿Qué decía, policía?
VIGILANTE
¡El ciudadano Sigampa,
que lo llaman Cachafaz,
se robó una butifarra
de burro en la pulpería!
RAULITO
¡El ciudadano Sigampa,
señor de la Policía,
es la flor del alma mía,
es el potro de mi pampa!
¡Pagaré la butifarra!
VIGILANTE
¡Ustedes andan de farra,
les coloco las esposas!
RAULITO
Mire, no me hable de esposas,
que aquí la esposa soy yo.
VIGILANTE
Abrí, te digo, piojosa
RAULITO
¡Callate, milico 'e mierda,
se acabaron tus alardes,
ya lo sé que mi hombre es pardo,
pero es mi macho de veras!
¡Aquí duerme en mi catrera
y nunca ha robao ni un cardo!
¡Y no se olvide vigilante
que mi tío es comisario,
me ha prestao servicios varios,
no se venga de pedante!
¡Si al Cachafaz yo lo quiero
lo quiero porque es decente
y que no tiene prontuario!
VIGILANTE
¡Qué no va a tener prontuario!
Se robó una batería,
la rueda 'e una bicicleta
y en la feria una sandía.
RAULITO
De la rueda no sé nada
pero de la batería
¡le juro, señor agente,
que mi pardo es inocente!
VIGILANTE
Escuchame, La Raulito:
este es un barrio decente,
te lo digo de advertencia
porque a mí me importa un pito:
o respetas la decencia
o a tu pardo te lo quito
te lo pongo a pan y a agua
adentro de un calabozo
o te lo meto en un pozo
en la isla de las ratas.
Por esta vez, ¿me entendés?,
tolero la butifarra
pero al próximo entremés
aquí se acabó la farra.
RAULITO
Perdone, señor agente,
y dele un beso a mi tío.
¿Dónde está la butifarra?
CACHAFAZ
La he escondido en la alpargata.
RAULITO
¿Y dónde está la alpargata?
CACHAFAZ
Adentro del calzoncillo.
RAULITO
¡Ay, qué olorcito divino!
¡Pero no tenemos vino
y con una butifarra acá
el vino es de rigor!
Andá a robar una jarra
al cuchitril del vecino.
CACHAFAZ
Ay, no querida, andá vos
que yo me estoy inspirando
para mi letra de tango.
Saludala a la vecina,
y pedile un poco 'e harina
p' hacerme unas tortas fritas.
RAULITO
¡Diga, doña Celestina!
¿Me presta una taza 'e harina?,
pero de la harina fina,
mi marido es exigente.
VECINA
¡Qué marido ni exigente!
Tu pardo es un delincuente
más fichado en el ambiente
que el humo de una cagada.
RAULITO
Pero ¡qué desfachatada!,
¡a ésta yo la desmeleno!
VECINA
Raulito la culatreja
sos una vergüenza andante,
desde que murió tu vieja
te la has dado de atorrante.
RAULITO
¡Ustedes andan celosas
porque mi hombre es elegante
y ustedes conchas podridas
no ligan ningún amante!
VECINA
¡Otra que concha podrida!
¡Podridas tus almorranas!
¡Somos mujeres decentes!
¡Y te mandamos en cana!
¡Has llegado al conventillo
disfrazada de inocente!
¿Tu tío era un intendente
que hizo el sitio de un castillo?
Ya te calamos, Raulito.
Te educaro' en un pesebre
y por más que te dé fiebre
tu pardo no es más que un pillo.
RAULITO
¡Potrilla será tu hija,
mi pardo es flor de alegría
y no es porque tenga pija
que no es un guacho decente!
CORO DE VECINAS
¡Decentes somos nosotras!
Y de decencia decente,
si de decencia se trata
¡tu pardo es un repelente!
VECINA
¡A mí me robó una lata
llena de dulce de leche!
¡A mí un tacho de escabeche!
¡A mí el frasco 'e detergente!
RAULITO
¡Caluñas, todas caluñas!
¡Sóis todas gatas calientes
que se mordisquean las uñas
de ver que una inteligente
se ligó un hombre excelente!
Defendeme, Cachafaz,
que hay algunas exaltadas
que me quieren dar la biaba.
CACHAFAZ
Son las vecinas de enfrente.
RAULITO
¡Son esas desharrapadas!
¡Están celosas de ti!
¡Porque ellas no comen nada!
Nosotros aquí tenemos
pa' el almuerzo una ensalada,
de entrada cuatro empanadas,
después ¡jamón con melón!
CORO DE VECINAS
Sólo tienen butifarra
que le han robado al autista.
¡Cuando les sigan la pista
éstos van al paredón!
RAULITO
¡Basta! Pobres achatadas
yo les cierro la ventana.
(Cierra la ventana.)
Cachafaz, ¿por qué estás triste?
CACHAFAZ
¡Se me fue la inspiración!
Estaba pensando un tango,
un tango de vocación,
un tango bien de mi rango,
pa' cantarlo en el salón.
Pero no me viene idea.
RAULITO
Comamos la butifarra,
la idea ya te vendrá.
¿La preferís con jalea o te la pongo en las brasas?
CACHAFAZ
Prefiero comerla entera,
la jalea comela vos.
RAULITO
Ya me comí la jalea,
vos comé la butifarra,
que para tener ideas
tenés que llenar la panza.
CACHAFAZ
No me da ninguna idea,
me parece que está rancia.
RAULITO
¡Comete esta butifarra
que ayer no comiste nada!
¡Sacate los pantalones
que los tengo que zurcir!
VIGILANTE (en off)
¡Abran, cacos!
RAULITO
¿Otra vez?
VIGILANTE
¡Y que me abran enseguida!
¡Vengo con la orden del juez!
CORO DE VECINAS
¡Al Cachafaz que lo manden
a la isla de las ratas!
Y a la Raulito en un cepo
en medio'e Plaza Cagancha
así v'aprender despecho
¡que no se haga la pata ancha!
RAULITO
¡Negro, ha llegado la cana!
CACHAFAZ
¡Un poco'e calma te he dicho!
Pues yo no soy ningún bicho
que salta como una rana.
Y me afilás el cuchillo
contra el borde de una lata.
VIGILANTE (en off)
¡Abran, cacos! ¡Abran, pillos!
RAULITO
¡Ya te he afilado el cuchillo!
CACHAFAZ
Yo no sé qué es el destino,
menos lo que debería ser,
¡mas como yo te he querido
ya nadie podrá querer!
Antes que me maten quiero
saber algo de tu esencia,
¡por ti perdí la inocencia,
el honor y la honradez!
Te conocí taconeando
cubierta de baratija
en la rambla de la playa
que bordea el arrabal.
¿Fue tu mirada de tango?
¿Fue tu aire compadrón?
Pero te me entraste al alma
vestida de maricón.
CORO DE MUJERES
¡Abran pillos! ¡Abran cacos!
¡Que los maten a piedrazos!
¡Que me los hagan pedazos,
que no se las den de guapos!
CACHAFAZ
En este gesto fulero
perderé la vida entera.
Ya no estaré en la catrera,
mi vida es vida de perro.
¡Así nací, y así voy!
Antes de apagar la vela
quiero que me digas vos
si soy un macho de veras.
CORO DE VECINAS
¡Abran, cacos! ¡Abran pillos!
¡Vergüenza del conventillo!
CACHAFAZ
Ni soy caco ni soy pillo
y soy mucho menos reo,
¡estoy en Montevideo,
cuna de machos sinceros!
Si me llaman Cachafaz
es injusticia social,
¡nací en un cañaveral
y mi madre murió en paz!
¡Nadie me dé de matrero,
mucho menos un milico!
Aunque yo nunca fui rico
del mundo sé la moral.
Ningún ser nace anormal,
cualquier loro tiene pico
y aquí les digo y replico
la forma de lo esencial.
El hombre es un animal negro,
blanco, pobre o rico,
con nariz o con hocico
¡pero nadie es pavo real!
RAULITO
¡No te excites, Cachafaz,
que el viento viene de atrás!
CACHAFAZ
No será ningún perico
que me enseñe el bien y el mal.
¡Abrí la puerta te digo
que a éste me le morfo el hígado!
(Sale. Disparos.)
CORO DE VECINAS
¡Este hombre se ha excedido!
¡Tiene el coraje del diablo!
¡Qué bestias son estos pardos!
¡Se lo apuñala al milico!
RAULITO
Ay, Jesús, te lo suplico,
y a ti, la Virgen de Fátima,
les prometo un abanico
para el día de las ánimas;
y nunca he jurado en vano,
¡si me han destrozado el ano
yo siempre fui la inocente!
Hoy día no tengo tiempo
para contarles mi vida,
la he pasado reprimida
y les ruego su perdón.
El caso de mi varón
hoy es mucho más urgente,
es un hombre inteligente
y con mucha devoción.
Pero es pobre, casi negro,
y su madre fue una puta.
¡Tiene vocación de tango!
¡Les pido su protección!
CACHAFAZ (entra)
¡Me lo reventé al milico!
RAULITO
¡Gracias mi Virgen de Fátima
y también a vos, Dios mío,
pues mi hombre sigue vivo!
CACHAFAZ
Le encajé una puñalada
en la panza, otra en la espalda,
cuatro tajos en la barba,
después le abrí el corazón.
RAULITO
¡Pero vos estás herido!
CACHAFAZ
¡Creo que me ligué una bala!
RAULITO
¿Dónde?
CACHAFAZ
¡Aquí, al lao'el sobaco!
RAULITO
¡Pero esto es sólo un rasguño!
Esperá que te la saco
con la tijerita de uñas.
CORO DE VECINAS
Cachafaz, sos criminal.
¡Te has equivocado de ruta
pues tu madre fue una puta
que parió en cañaveral!
¡El honor del conventillo
lo has ensuciado pa' siempre,
tenés melena de liendre,
sos un guapo de cuchillo!
CACHAFAZ
¡Querida, tené cuidado,
me desollás la costilla
con la pinza 'e depilar!
¡La bala se incrustó al lado!
¡Ay! ¡Ay! ¡No me hagás cosquillas!
RAULITO
¡Dejá, te chupo el sobaco!
¡Aquí te saqué la bala!
¡La he extraído con los dientes!
CACHAFAZ
¡Ay, ay, ay, ay, ay, ay, ay!
CORO DE VECINAS
¡Vergüenza del Uruguay!
RAULITO
¡Vecinas, sóis indecentes
pues no seguís la corriente
de un hombre que mató a un cana!
¡Os la pasáis lloriqueando!
¿Tenéis miedo hasta del agua?
CORO DE VECINAS
¡Ma' qué estáis hablando de agua!
¡Aquí llegó el vendaval!
¡Para vengarse, los canas
arrasan el arrabal!
¡Fusilan a nuestros machos,
nos envenenan el agua,
nos revientan por despecho
como pasá en Nicaragua!
¡Y habrá sido Cachafaz
el culpable de este hecho!
¡Si parda tiene la faz
mucho más negro es su pecho!
RAULITO
¡Vecinas, estáis celosas
de la hombría de mi guacho!
¡Es posible que sea pardo
mas no es ningún cobarde!
¡Y la prueba es aquel fiambre
que está en el medio del patio!
CORO DE VECINAS
¡Nosotras tenemos hambre!
Nuestros chicos tienen chinches,
tienen lombriz y escorbuto,
están más flacos que un pinche.
¡No es porque vos seas un puto
que nos vas a armar bochinche!
CORO DE VECINOS
¡Cachafaz tiene razón!
¡Si se lo tragó al milico
es buen ejemplo pa' un chico!
¡Este hombre es un varón!
Pues a más de ser valiente
es un flor de independiente,
muy buen mozo, inteligente,
¡y tiene gran corazón!
¡Cachafaz, ya somos varios!
¡Te vamos a sostener
pues has vengado el agravio
que le han hecho a tu mujer!
RAULITO
¡Asomate a la ventana!
¡Los hombre' están de tu lado!
Porque por más que seás pardo
reconocen tu raíz!
¡Aquí está la cicatriz
de donde arranqué la bala!
CORO DE VECINAS
¡Raulito, sos una mala
porque no tenés matriz!
¡Siempre serás infeliz,
en tu hogar nunca habrá sala!
RAULITO
¡Canta un tango, Cachafaz!
¡Canta un tango de matriz!
¡Las vecinas se harán pis
escuchando tu compás!
CACHAFAZ
Yo no les canto a las minas,
¡menos a las que se quejan
de vivir entre las rejas
de este conventillo en ruinas!
Vos, mujeres traicioneras
que toda la vida esperan
un cacho 'e carne, una pera
pa' hacer hervir la caldera:
¿de qué educación se trata?
¡Los chicos andan en patas,
son más pobres que las ratas,
si no tienen ni alpargatas!
¡Aquí hay que recuperar,
cacha culo o cacha faz
desnudo o con antifaz,
el sentido del hablar!
CORO DE VECINOS
¡Bravo, bravo, Cachafaz!
¡Qué claro tiene el pensar!
¡Es pardo morocoté!
¡Fundemos un comité!
CORO DE VECINAS
¡No, las mujeres se oponen!
¡Y aquí ya nadie nos pone
en el orto la manija!
¡Y no es porque tengan pija!
Somos mujeres decentes,
nuestros hijos serán jueces,
estancieros, dueño 'e reses
y hasta alguno ¡presidente!
Cachafaz y la Raulito,
¡que vayan al paredón!
Ya no merecen perdón.
CACHAFAZ
¡Che, las mujeres sin pito
nos tienen hartos, marchitos,
nos hacen un huevo frito
y nos frotan el colchón!
¡Para esto no hemos nacido!
¡Somos todos mal paridos!
¡Nadie dé de ricachón!
CORO DE VECINOS
¡Cachafaz es un varón!
¡Le rendimos ovación!
RAULITO
¡Cachafaz, dulce amor mío,
hagamos revolución!
CORO DE VECINOS
¡Hagamos revolución
al compás de la baguala!
¡Aquí saquemos las palas
para enterrar al milico!
RAULITO
¡Ma' qué vamos a enterrarlo!
¡Si está más gordo que un chancho!
¡Lo achuramos a lo ancho!
¡Y después a destriparlo!
Con una bestia tan grande
pasaremos el invierno
pues ya su alma está en infierno,
no le pertenece a naide,
es como clavel del aire.
CORO DE VECINAS
No comeremos milico
que puede estar infestado.
RAULITO
¡Lo hacemo' hervir adobado!
¡Es gordo, debe estar rico!
Lo' jamones los vendemos
al carnicero de al lado!
CORO DE VECINAS
¡Canibalismo es pecado!
CACHAFAZ
Mas, ¿si es por necesidad?
No hay ninguna falsedad
en comer a un hombre rico
¡mucho menos si es milico!
¡El ha querido matarme
sólo por la butifarra
en una noche de farra!
¡Y yo soy un muerto de hambre!
¿Vamo' a privarno' de un fiambre
para que coman los chicos?
CORO DE VECINOS
¡Cachafaz tiene razón!
¡Ochenta kilos de carne
hacen kilo por familia
y con un kilo de carne
comemos dos o tres días!
RAULITO
Cachafaz del alma mía,
¡salgo a buscar al milico
para cortar la morcilla!
(Sale.)
CACHAFAZ
Mis vecinos y vecinas
escuchenmé este discurso:
¡la vida sigue su curso
pero también es fagina!
¡No será porque los hombres
no tengan una vagina!
¡Que somos machos o minas,
que somos ricos o pobres!
¡En cada rico hay un pobre,
el pobre es la flor del hombre!
La esencia de la mujer
es de haber nacido rica,
¡así hacen hijos maricas
pues se olvidan del querer!
Porque al destino del hombre,
tenga culo o tenga pija,
no hay mujer que me lo rija,
¡ninguna mujer me exija
lo que ha olvidado del hombre
que sólo tiene de nombre
la dimensión de la pija!
Les mienten a los botijas,
los hacen creer que son ricos
pues desde que son chicos
¡los tratan como a las hijas!
CORO DE VECINAS
¡Este pobre desgraciado
cree que ha ganado a la fija
porque tiene gorda pija
y, además, que nació pardo!
CORO DE VECINOS
¡Las mujeres que se callen!
¡Cachafaz tiene razón!
CORO DE VECINAS
Ya no nos queda ilusión
del día del compromiso,
¡nos prometieron un piso
con alfombra y con sillón
en un ambiente castizo
con pantalla y almohadón!
Mas no nos han dado nada
pues todo lo prometido
¡se lo llevó la jangada!
CORO DE VECINOS
Trabajamos de orilleros,
cuchilleros, basureros,
sabaleros y cañeros
en barrio de mataderos.
Todo pa' parar la olla,
enviar los chico' a la escuela,
¡después prender una vela
para la virgen de Troya!
CACHAFAZ
Los hombres y las mujeres
tienen que quedar en paz,
¡se los digo una vez más
y que naide se entrevere!
Si las mujeres mintieron
sobre su virginidad,
su fortuna y abolengo
para llegar al altar,
tampoco nos olvidemos
que para nos esposar
¡abandonaron el sueño
de ser puta de un sultán!
No acusemos las mujeres
de ser buenas ni ser malas
¡pues el bien y el mal no existen
ni en la buena ni en la mala!
Los hombres son animales,
las mujeres animalas,
en este juego no viven
ni compadres ni compadras:
¡todos somos compadritos,
mujeres, hombres y chicos!
¡Los compadres son los ricos,
los curas y los milicos!
Nosotros somos petisos
porque andamos muertos de hambre,
¡andamos lamiendo el piso
suspirando por un fiambre!
Esta casa no es un mundo,
convento ni fortaleza,
¡"Conventillo 'e medio mundo",
nos aparcaron en piezas!
El mundo era aquel de antes,
ahora todos somos pillos,
¡hay que mirar adelante
recordando el porvenir!
Si nos queremos salir
de situación infamante
¡pensemos en la raíz
de la que fuimos amantes!
Nuestra raíz es de sangre,
¡somos guapo 'e matadero!
¡Ya ni cagamos de hambre!
Digan, ¿de quién son las reses?
RAULITO (entra arrastrando al milico)
Este milico está rico,
¡pesa ciento veinte kilos!
CACHAFAZ
Hombres, mujeres y chicos
¡jurad en honestidad
que no preferís matar
a ser empleao 'e matadero!
CORO DE VECINAS
Aquí no juramo' un cuerno,
si escapamo' al conventillo
¡es para irnos al infierno!
CORO DE VECINOS
¡Nos hacen achurar reses
pa' venderla a los ingleses,
a los gringos y a los jueces!
¡A nosotros, ni los peces!
¡Te apoyamos, Cachafaz!
CORO DE VECINAS
Mulatos, hijos de un puto,
¡aquí ya nunca habrá paz!
¡Nos moriremos de peste,
de escorbuto y soledad!
La mujer cuando es decente
¡manda al macho a trabajar!
CORO DE VECINOS
¡Son mujeres repelentes,
se exceden en el hablar,
les faltan todos los dientes
y no saben ni limpiar!
¡Las cagamos a patadas!
CORO DE VECINAS
¡Les damos de sartenazos!
CACHAFAZ
Minuscias y compadritos
¡no se peguen, hagan tregua!
¡Nos comemos al milico!
¡Esta noche es noche 'e fiesta!
CORO DE VECINOS
¡Bravo, bravo, Cachafaz!
¡Has restablecido la paz!
Y para lo festejar
¡hoy no vamo' a trabajar!
RAULITO
¡Estas botas están regias!
¡Qué ancha tenía la pata,
parecen nidos de ratas!
¡Tenía reloj de plata!
¡Y en el dedo lleva anillo!
Justo lo que yo soñaba:
¡anillo de compromiso!
¡Mas tiene la mano hinchada!
¡Se le ha atrancado el anillo!
Cachafaz, mi dulce grillo,
¿me regalas un anillo?
¡Podremos comprometer!
¡Así sabrá el conventillo
cuan grande es nuestro querer!
CACHAFAZ
¿Dónde pusiste el cuchillo?
RAULITO
¡Lo tiene clavado al pecho!
¡No se lo pude arrancar!
CACHAFAZ
¡Ya se está poniendo tieso,
es tarde para achurar!
¡Pa' cortarlo hay que esperar
que se le aflojen los huesos!
RAULITO
¡Por lo menos cortá el dedo
para ofrecerme el anillo,
que yo por el compromiso
estoy que me tiro pedos!
CACHAFAZ
¡El dedo con la tijera
pa' separar la falange!
¡Andá buscar una esponja
para no perder la sangre!
Y después lo colgaremos
de un gancho por los tendones,
¡lo sangraremos po' el pecho
antes de abrir los riñones!
CORO DE VECINOS
¡Para postre el conventillo
les ofrece unos pelones!
RAULITO
Cachafaz, mi dulce pillo,
¡me has regalado el anillo!
¡De aquí en adelante soy
la reina del conventillo!
¡A la gorra del milico
la teñiré de amarillo
pa' la fiesta 'el compromiso!
CACHAFAZ
¡Aquí esta noche hay asado
para que morfen los chicos,
los viejos y los lisiados
pues no es asado de ricos!
CORO DE VECINOS
¡Milico bien destripado y
bien asado es exquisito!
¡Se nos abre el apetito
imaginando el bocado!
RAULITO
¡Es noche de compromiso!
¡Cachafaz me ofreció anillo!
CORO DE VECINAS
¡Festejemo' a la Raulito
que aunque sea chueca y fea
se conquistó a un compadrito
flor y nata 'e la ralea!
RAULITO
¡Por favor, cantame un tango!
Tengo lágrima en los ojos
pues si mi madre me viera
¡estaría tan orgullosa!
CACHAFAZ
¡El tango, querida mía,
lo dejo para el final
cuando ya siempre seás mía
y seamos reyes de arrabal!
Por el momento, si canto
sólo puedo expresar llanto,
nostalgia, melancolía,
¡no conozco la alegría!
RAULITO
Cachafaz del alma mía,
¡mas vos estás muy cansado!
¡Vení a dormir una siesta!
¡Hay tiempo para el asado!
¿Ya no te duele la herida?
CACHAFAZ
¡De la herida me he olvidado!
¡Chúpame un poco la pija!
RAULITO
¡Le pongo aceite de oliva!
¡Y un poco de nuez moscada
para chuparte los huevos!
CACHAFAZ
¡Ay, qué dulce es el olvido
de este triste conventillo!
Sos sólo tú la Raulito que llega.
Llegame al alma
porque después de luchar
el hombre ansia la calma.
RAULITO
¡No te me quedes roncando!
¡Yo me estoy desesperando
para hacerte enarbolar!
CACHAFAZ
¡Querida, esperá esta noche
que es noche de compromiso!
¡No querrás que se derroche
todo el semen por el piso!
¡Y cubrime con un poncho
que me estoy cagando 'e frío!
RAULITO
¡Yo no sé por qué te alabo!
¿Será porque sos un reo
siempre listo para el tajo?
¿Te quiero porque sos pardo?
¡Es mi día 'e compromiso
y no debo interrogarme
sobre si debo quejarme
de la fuerza del destino!
FIN DEL PRIMER ACTO
ACTO 2
(Jamón de hombre, achuras colgadas de ganchos. La Raulito se depila. Cachafaz entra arrastrando un nuevo agente.)
RAULITO
¿Otro más? ¡Pero qué rico!
¡Éste está mucho más gordo!
CACHAFAZ
¡Y me lo vengo arrastrando
desde la loma del diablo!
¡Después te sigo contando!
¡Primero arrancame balas!
¡Me he ligado dos o tres!
RAULITO
¡La pinza de depilar! ¿Dónde?
CACHAFAZ
¡Una acá, en la rodilla! ¡Ay, ay!
RAULITO
¡Es calibre treinta y tres!
CACHAFAZ
¡Otra acá, mirá, acá atrás!
¡En la columna espinal!
RAULITO
¡No te movás, amor mío,
que esta es la más complicada!
Se te incrustó entre dos vértebras,
¡tengo que destornillarla!
CACHAFAZ
¡Ay, ay, ay, ay, ay, ay, ay!
RAULITO
¡Ahí te agarré, puta bala!
¡Ya casi te seccionaba la médula vertebral!
¡Calibre cuarenta y nueve!
CACHAFAZ
¡Otra acá, atrás de la oreja!
RAULITO
¡Ésta no logro alcanzarla!
¡Se te ha entrado en el cerebro!
CACHAFAZ
¡ Entonces dejala quieta,
ya se arreglarán entre ellos!
¡A fuerza de oír balazos,
qué le importa a mi cerebro!
RAULITO
El carnicero de al lado
está sospechando algo.
Abastecemo' de carne
casi todo el vecindario.
CACHAFAZ
¿Cuántos milicos carneamos?
RAULITO
Hasta hoy día, diecisiete,
sin contar al alcahuete,
al cura y al propietario.
Esto hacen ochenta y cuatro
jamones, veintiún lomos
más cuarenta y dos ríñones.
Los hígados los tiramos
para engordar a los gatos;
son ellos que devoramos
en tiempo de vacas flacas.
CACHAFAZ
¿Y cuánta guita ganamos?
RAULITO
No sé, nunca la conté,
está adentro de la lata.
CACHAFAZ (abriendo la lata)
¡Pero acá hay una fortuna!
Crucemo' el Río de la Plata.
¡Nos vamos a Buenos Aires
a tentar vida de tango!
RAULITO
¿Qué vamos a hacer al centro?
¿A sentarno' en la vereda?
¡Acá después de cinchar
tantos años por puchero
al fin fundamos negocio
pa' vivir decentemente!
¡Los vecinos nos respetan
e hicieron hasta colecta
para comprarnos yelera!
El carnicero, si jode,
lo metemo' en la yelera.
AGENTE (voz en off)
¡Policía!
RAULITO
¡Abajo de la catrera!
(Cachafaz se esconde.)
¿Qué decía, policía?
AGENTE
Raulito, ¿has visto a tu tío?
RAULITO
¿A mi tío el comisario?
AGENTE
El mismo, Don Esculapio
Gonçalvez de Tabaré,
que ha prestao servicios varios
a la población de pardos.
Desapareció esta tarde
a la vuelta de esta calle
mientras pasaba revista
a la orquesta 'e basureros.
Se ha encontrado una 'e sus botas
a la entrada 'el conventillo,
pensamos que vos podrías
saber de su paradero.
RAULITO
Hace un año que lo he visto
cuando me hizo una gauchada:
me selló el cambio de sexo
en mi carta 'e identidad.
AGENTE
¡Si sabés hacenos señas!
RAULITO
¡Faltaba más, General!
¡Cachafaz! ¡Este es mi tío!
CACHAFAZ
¿Y te toca alguna herencia?
RAULITO
¡Era más pobre que un lirio!
¡Perdimos su protección!
¡Ya no podrás ser ladrón
pues te pasarán los grillos!
CACHAFAZ
Pero mirá que soy burro
¡matar a la protección!
RAULITO
No fue con mala intención,
¡lo hiciste por amor mío,
como todo lo que hacés!
CACHAFAZ
¡Uy, mirá, Negra!
RAULITO
¿Qué pasa?
CACHAFAZ
¡El jamón se está moviendo!
RAULITO
¡Aquella mano también!
CACHAFAZ
¡Vení, le doy un hachazo!
CORO DE ÁNIMAS
Cachafaz y la Raulito,
somos voces de penumbras,
estamos en un mal paso,
¡no tenemos sepultura!
CACHAFAZ
¿Y a nosotros qué no' importa?
Los matamos pa' comerlos
no pa' darles sepultura!
CORO DE ÁNIMAS
¡Al meno' entierren los huesos!
CACHAFAZ
¡Se los damos a los perros!
CORO DE ÁNIMAS
Pero y después de la muerte
¿no tienen miedo al infierno?
CACHAFAZ
¡Más infierno que este mundo
conventillo 'e medio mundo
es imposible imaginar!
¡Son ustedes los suertudos,
ánimas que lleva el aire
cantando en cañaverales
o rodando entre los yuyos!
¡No necesitan comer,
están lejos de la sangre!
Aquí el infierno es el hambre.
El comerse a un bicho malo
como lo fueron ustedes
no tiene nada de malo,
al contrario, ¡es muy decente!
¡Mastique el que tenga dientes!
RAULITO
¡La cabeza de mi tío
nos está mirando fijo!
CORO DE VECINAS
¡Suceden hechos extraños
hoy día en el conventillo!
¡Hoy el balde del aljibe
amaneció al rojo vivo!
¡Y los perros que han comido
carne humana este domingo
se han puesto a hablar como loros!
¡De una nube esta mañana
llovieron cuatro escorpiones!
¡Se acaba de reventar
la cañería del desagüe!
¡El patio se inunda 'e mierda!
¡Vayan a buscar los baldes!
(Rayo, trueno, lluvia.)
RAULITO
¡Nos cayó una maldición!
CACHAFAZ
¡A mal tiempo buena cara!
Maldición no es cosa rara,
¡lo raro es la bendición!
Dejá a los del conventillo
luchar con la inundación.
¡Sentate, que aquí nos vamos
a devorar un jamón!
RAULITO
Gracias, no tengo apetito.
CACHAFAZ
¡Lo que vos tenés es miedo!
RAULITO
¡Ay, no le hinques el cuchillo!
¿Y si se pone a gritar?
CACHAFAZ
Y si se pone a gritar
comemos jamón que grita.
¡En vez de tirarnos pedos
nos tiraremos solfeo!
CORO DE ÁNIMAS
¡Cachafaz, la voz del alma
te llama del más allá!
¡Yo soy la voz de tu madre,
nieta de un mamboretá!
¡Pedile perdón al cielo
por haber comido humano!
CACHAFAZ
¡Usted, madre, no se meta
en el devenir de un hijo!
¡Figuranta sin destino,
virgen de mala moneda!
Aquí ya no se trata más
del salvar o no la piel
de garras de un Dios rapaz
ni menos de perdonarlo,
conventillo 'el medio mundo,
invención de un Dios inmundo,
¡lo devoramos a Él!
RAULITO
¡Bien dicho, comamos Dios!
¡Terminemos con el cisma
entre curas y ateísmo!
Sabemos por experiencia
que las ánimas no muerden,
¡qué nos importa si existen!
¡Es la hora del almuerzo!
¡Nos dejen comer en paz!
¡Hace el sordo, Cachafaz!
¡Vení, mi guapo mistongo,
comámono' este mondongo
antes que se ponga frío!
¡Me han arrancado el mondongo
de la boca!
CACHAFAZ
¡Este es el diablo!
CORO DE ÁNIMAS
¡Los condenamos al fuego,
semidioses de arrabal,
asesinos sin instinto,
comerciantes sin piedad!
¡Cada vez que toquen carne,
sea de hombre o de animal,
será como si tocasen
hierro ardiente y quemarán
sus pobres dedos sarnosos
como insecto en un fanal!
RAULITO
¡No podemos tocar carne!
¡Ay, nos quemamos las manos!
CORO DE ÁNIMAS
¡Nunca más podrán comer,
morirán de inanición!
¡Si no, morirán quemados
royendo sus propias llagas!
CACHAFAZ
El tiempo de se acercar
a la hora de su muerte
no depende del andar
compañero de su suerte,
no depende del pasar
sobre carbones ardientes,
no hay más tiempo de soñar,
no quedan hombres valientes.
Si hemos de morir ahorcados,
defenestrados, ahogados,
de hambre, carbonizados
o en nieve 'e Kilimanjaro
tiritando de alto frío,
¡qué nos importa la muerte
puesto que la hemos vivido!
RAULITO
¡La muerte la conjuramos!
¡Somos pareja maldita!
Podemos hacer comercio
de nuestra cruel condición,
¡fundemos circo ambulante
al son de un buen bandoneón!
¡Seremos monstruos monstruosos
mucho más humanos que osos
y aquí se muestra el disfraz:
Raulito y el Cachafaz,
el colmo 'e lo repelente!
CACHAFAZ
Querida, no hablés de circo
que estamo' en plena tragedia.
Poné una vela a la Virgen,
esa que es amiga tuya,
a ver si nos da una mano
mientras yo afilo el cuchillo.
RAULITO
¿A quién vas a matar, querido?
CACHAFAZ
¡Me mataré yo a mí mismo!
¡Así podré conjurar
maldición de conventillo!
¡Putas almas, escúchenme!
Si me mando al otro lado
cortándome yugular,
¿me prometen que a mis cómplices
no los van a joder más?
Son unos pardos decentes,
si montamos el negocio,
y... ¡fue por necesidad!
¡Nos echaron 'e mataderos
en una huelga cabrera,
nos quedamos sin puchero
relinchando en la catrera!
De todo soy responsable,
¡por favor, prometanmé
que no correrá la sangre
de pardo morocoté
aquí en este conventillo
que nos ha visto nacer
una vez que mi pecado
lo haya pagado a las sombras!
CORO DE ÁNIMAS
Juramos solemnemente
retirar la maldición
pero a una condición:
la Raulito repelente
queda fuera de las sombras:
en nuestro reino no entran
más que hombres y mujeres,
¡las mujeres con bigotes
se quedan en la tranquera!
CACHAFAZ
Si es así ¡ya no hay comercio!
¡Sin Raulito yo no vivo
ni de vivo ni de muerto!
¡Si siempre hemos compartido
tanto el fiambre como el hambre
compartiremos destino,
que es nuestra única moral!
RAULITO
Cachafaz, te lo aseguro,
antes de afrontar el juicio
póstumo de un milico
¡más vale afrontar justicia
simplemente de los hombres!
CORO DE VECINOS
¡Cachafaz, te defendemos
del más aquí y el más allá!
¡Si debemo' ir al infierno
iremos todos contigo!
¡ Nos comeremos los diablos
y por más que estén ardientes
les hincaremos el diente
en la panza y el trasero!
Cachafaz y la Raulito, ,
al infierno haremos sitio
¡y al viejo diablo esquifoso
lo haremos mil pedacitos!
CACHAFAZ
Gracias, compadres y hermanos
de que en esta encrucijada
en que se dan cuchilladas
los harapos de la muerte
contra los restos calientes
de nuestra última payada,
en que la noción de hambre
ya no está ligada al hombre
ni a ningún Dios que lo nombre,
donde el pan nuestro es matambre
y hasta el poder de las sombras
nos quiere otra vez quemar
como si el último paso
nos lo quisieran robar,
¡ese paso en que el destino
se encuentra con el andar
pausado y sin remolinos
que es de la vida el pasar!
CORO DE ÁNIMAS
¡Robarle el fuego al infierno
es mucho más que capricho,
robarle nieve al invierno
no se atrevería ni un bicho!
RAULITO
¡Lo que está dicho, está dicho! ¡Ánimas exasperantes
volved a vuestro escondrijo,
que aquí estamo' hablando en serio
del destino 'el conventillo!
Mujeres, niños y pillos,
¿nos seguirán al infierno
a comer carne 'e demonio
o nos quedamos aquí
a yelarnos en invierno?
CORO DE VECINAS
¡Vamos todos al infierno!
¡Por lo menos nos será
oportunidad 'e viajar!
¡Si no conocimos mundo
conoceremos infierno!
RAULITO
¡Vamos todos al infierno!
¡Serán buenas vacaciones!
CORO DE ÁNIMAS
Entonces nos retiramos,
hemos fallado misión,
¡aquí los independientes
nos han mostrado razón!
RAULITO
¡La carne ya no nos quema!
CORO DE VECINOS Y VECINAS
¡Hemos triunfado del yugo
de las sombras 'el más allá!
¡Aquí sale el sol radiante
e ilumina el arrabal!
RAULITO
¡Hemos triunfado 'el demonio!
AGENTE
¡Abran, abran, Policía!
Y que esta vez va de veras,
¡si no abren en el minuto
aquí no queda ni un puto!
RAULITO
Mirá, mirá, Cachafaz,
¡tanta carne derrochada,
y nos van a fusilar!
¡Si al menos sirviera de algo,
pero nos van a enterrar!
¡Nos comerán los gusanos!
¡Nada pa' la humanidad!
Nos salvamo 'e los milicos
para caer en las ánimas,
nos salvamos de las ánimas
pa' rebotar en milico,
¡terminaremos podridos
en el fondo 'e un albañal!
AGENTE
¡Abran, podridos del alma
que al son de una bayoneta
los vamos a destripar!
¡Van a aprender al final
lo que es derramar sangre!
(Tiroteo.)
RAULITO
¡No será la última bala
que te tengo que arrancar!
CACHAFAZ
¡Sí, querida, esta es la última!
¡Es la bala del final,
me ha llegado al corazón!
RAULITO
Cachafaz, tomá el cuchillo,
matame de conventillo.
¡Reina puto de arrabal!
Nos encontrarán abrazados
y quemados boca a boca,
galvanizados, prendados,
como roca contra roca
luego de haber sido lava
ardiente de la mañana.
Está saliendo la luna.
¡Mirá el cielo, Cachafaz!
CORO DE VECINAS
Está saliendo la luna
colorada del verano,
¡Cachafaz y la Raulito
se van para el otro lado!
CORO DE VECINOS
¡Maldición, por una vez
que nace un hombre sincero
entre estas cuatro paredes
le balean el corazón!
¿Ya qué esperanza nos queda
de escapar al conventillo?
¡Ni para irnos al infierno!
RAULITO
¡Apuñalame hasta el alma!
¡Así, así, querido mío!
CACHAFAZ
Te conocí taconeando
cubierta de baratija
en la rambla 'e Coronilla
y me prometiste un tango.
RAULITO
Me bajé la bombachita
vos me mostraste la pija,
te calenté la bombilla
¡y me prendí a la manija!
CACHAFAZ
Te galopé como un potro
y te regalé un costurero
grande, de raso pajizo
que le robé al tintorero.
¡Y si quise enamorarme
es porque en el Matadero
es la gloria del matrero
ser adorado de un puto!
RAULITO
¿Puto? No exageremos,
soy un poco amanerada,
¡tengo chic y tengo garbo
pero es porque tengo tango!
CACHAFAZ
¿Tenés tango? ¡Otra que tango!
¡Sos tango de puñalada!
¡Sos la flor envenenada
de esta última payada
mistonga morocoté!
CORO DE VECINOS
¡Adiós, milonga querida,
adiós tango de mi flor,
se acerca la despedida
al compás de un bandoneón!
AGENTE
¡Abrí la puerta, perdido,
o los cagamo' a balazos!
CORO DE VECINOS
¡Déjenlos morir tranquilos,
que ya se están desangrando!
CORO DE VECINAS
¡La luna se ha levantado,
parece el fondo 'e una lata,
a su luz se ven las ratas
invadir el conventillo!
RAULITO
¡Me llevas como dormida!
¡Siento el puñal en la herida,
es la herida de mi macho!
CACHAFAZ
Porque es profesión de macho
dejar la herida dormida
y llevarte hasta la muerte,
¡dulce mentira de tango
en forma de firulete!
RAULITO
Más allá del conventillo
y de las sombras de arrabal,
más allá del matadero
donde el río llega al mar,
hay quilombo que de chica
me gustaba frecuentar.
¡Las mujeres eran hombres!
CACHAFAZ
¡Tiempos que no volverán!
RAULITO
Cachafaz, ¿te quedan fuerzas
para el último compás?
CACHAFAZ
Siempre hay fuerza para el último,
¡quién sabe el de más allá!
RAULITO
¡Ya no habrá más más allá!
¡Ni mucho menos acá!
¡No habrá tiempo ni memoria
ni lugar ni pozo ciego
donde nos recordarán!
CORO DE VECINAS
¡Vergüenza de matadero,
deshonra del conventillo,
ni las sombras quedarán!
(Metralla.)
RAULITO
¡Ay, qué dulce que es la muerte,
me olvidé del conventillo!
Y vos, Cachafaz, ¿ves algo?
CACHAFAZ
Querida, nunca ví nada.
Nunca supe de infinito
sino en brillo 'e puñalada.
Y yo aquí me estoy muriendo.
RAULITO
Yo también, muramosnós,
se está levantando el viento.
FIN
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