Crisis de legitimidad institucional

En las “hot sales”, en lugar de electrodomésticos, vestimenta y viajes, la clase media demanda alimentos con descuento

Por Mónica Peralta Ramos

George Grosz, Ilustración para Los Bandidos, de Schiller, 1922

El gobierno se hunde diariamente en el pantano económico que él mismo ha creado, mientras la alianza Cambiemos se deshilacha al calor de los cuestionamientos internos en torno a la candidatura presidencial de Macri y a la continuidad de su política económica. Al mismo tiempo, altas autoridades de los tres poderes del Estado, de los organismos de inteligencia y representantes del poder mediático aparecen cada vez más comprometidos en el espionaje político, la extorsión económica y el armado de causas judiciales contra CFK, empresarios y dirigentes sindicales y políticos. La mafia que controla las instituciones de la democracia argentina aparece ahora expuesta a la luz del día. La crisis económica evoluciona rápidamente hacia una crisis política e institucional.

La decisión de la Cámara Federal de Mar del Plata de reconocer provisoriamente la jurisdicción del juez Alejo Ramos Padilla sobre la causa D’Alessio encendió las luces rojas en la Casa Rosada. La decisión de la Corte Suprema de revisar la actuación de la Justicia en la causa Vialidad, para corregir cualquier error procesal y evitar un posterior pedido de nulidad del juicio, desencadenó la ira volcánica del gobierno ante una medida que aplazaba el juicio oral que permitiría la inminente foto de CFK sentada en el banco de los acusados. Se desbarataba así un elemento central a la estrategia electoral del gobierno. La reacción no se hizo esperar. Al mismo tiempo que altos funcionarios acusaban a la Corte Suprema de intromisión política, los consabidos trolls convocaban por las redes sociales a un cacerolazo contra la decisión de la Corte Suprema. Una respuesta muy débil pero amplificada por el relato mediático, y supuestos aprietes de los organismos de inteligencia sobre la Corte, lograron que al día siguiente esta aclarase que el juicio contra CFK seguirá adelante en la fecha fijada. Un Macri más tranquilo aseguró entonces “que hubo una reacción colectiva de la gente porque ya no queremos cosas raras, queremos cosas claras” (infobae.com 16 5 2019). Así, la pérdida creciente de la legitimidad institucional se asocia ahora a los intentos de movilización callejera de las huestes anti K. En su afán de perdurar, el gobierno juega peligrosamente con un fuego que puede dar lugar a acontecimientos inéditos en un futuro no lejano.

Inflación y formación de precios

Esto ocurre en circunstancias en que la situación económica es cada vez más precaria. Amplios sectores de la población se hunden en la pobreza y la emergencia alimentaria es una realidad imposible de ignorar. Los Precios Esenciales siguen faltando en las góndolas. La Defensoría bonaerense ha advertido que el 49% de los 64 productos que los integran, no se consiguen. Los que aparecen, están a precios iguales o por encima de las primeras marcas (pagina/12 16 5 2019). Asimismo, las jornadas de descuentos “hot sales” en internet muestran la pérdida del poder adquisitivo de amplios sectores de las clases medias. En lugar de electrodomésticos, vestimenta y viajes que se promocionaban durante el gobierno anterior, ahora el centro de la demanda de los sectores medios mas amenazados por la crisis son alimentos con descuento.

El rol de las empresas formadoras de precios empieza a salir a la superficie. Un caso emblemático es el de la leche, cuyo consumo está hoy en su nivel mas bajo desde la crisis de 2001. Hoy escasea y su precio está entre los que más aumentaron en los últimos tiempos. Estas circunstancias son producto de una serie de factores entre los que se destacan —según el vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas— la concentración del capital y las políticas de las grandes empresas formadoras de precios. El dirigente empresario acusó a la Mesa de la Lechería convocada por Macri en 2017 de haber sido funcional a los grandes intereses de la industria: “No es casual que en los últimos dos años tengamos 2000 tambos menos… Yo creo que una estrategia de la industria siempre es la de secar la leche para tener un respaldo atrás por si la situación se vuelve más crítica… La leche que se lleva a la mañana el camión, no sé a cuánto me la van a pagar. Esto es un sistema inadmisible. La industria lo va a discutir a muerte porque le conviene, dado que al no saber el precio le da margen para ir regulando el valor de la leche de acuerdo a como a ellos le cierran los números” (bae.com 16 5 2019).

Los principales funcionarios del gobierno festejan al índice del 3.4% de inflación del mes de abril como expresión de una tendencia a la baja. Para el Presidente del BCRA, muestra que “las fuerzas económicas que reducen la inflación están en marcha” (pagina12.com 16 5 2019). Este paisaje rosado choca, sin embargo, con las francas declaraciones de Melconián, ex funcionario y amigo del Presidente: “La inflación actual nos deja fuera del mundo… Macri se equivocó: el rumbo era correcto, pero hubo errores… Por más que haya diagnóstico correcto y no se repitan los errores, hoy no hay nadie que arregle esto solo” (cronista.com 15 5 2019).

Fragilidad financiera, especulación y petróleo

La fragilidad del gobierno perfora el blindaje mediático local y despierta una oleada de inquietud en las altas finanzas internacionales. Muchos se inquietan por la salud de las finanzas argentinas y algunos empiezan a temer por la credibilidad futura del FMI si fracasa en su apoyo a este gobierno (ft.com 14 4 2019).

El problema de la disponibilidad de reservas para hacer frente a una corrida cambiaria en los meses que preceden a las elecciones domina la coyuntura política. Corren rumores de que el gobierno está gestionando un crédito del Tesoro norteamericano. Las declaraciones del embajador norteamericano parecieron confirmar la posibilidad, al ponderar al gobierno por reducir “la vulnerabilidad que la Argentina ha tenido a lo largo de los últimos 70 años… Ahora está en su mejor momento en décadas… En tiempos difíciles es cuando uno sabe realmente cuáles son sus amigos… Estaremos ahí para ayudarlos como amigos” (bae.com 16 5 2019).

El tipo de cambio se ha movido durante la semana con alta volatilidad, pero la activa participación del BCRA en el mercado a futuro y la venta de dólares por parte de los bancos oficiales han logrado mantenerlo relativamente estable en torno a los $46. La alta volatilidad diaria, el altísimo nivel del Riesgo País y las maniobras del Banco Central para impedir que los plazos fijos en pesos se pasen a dólares a su vencimiento, muestran la precariedad de la situación.

El aumento de las tasas de interés de las LELIQs no se ha trasladado a las tasas de interés de los plazos fijos en pesos. Esto presiona a la demanda de dólares y se suma a un problema serio: la falta de los dólares de la cosecha. La liquidación ha disminuido significativamente en relación a lo ocurrido en los seis meses anteriores. Esto ha despertado la inquietud del gobierno y llevó a los funcionarios del FMI a entrevistar esta semana a funcionarios de la AFIP y de la Sociedad Rural a fin de investigar cada uno cuánta soja queda por liquidar (ambito.com 16 5 2019).

La inquietud del gobierno y del FMI se acrecienta ante la proximidad de una fecha clave: el 21 de junio, día en que vence el bono dual 2019. Esto implica que el día anterior a la inscripción de los candidatos a la Presidencia, un pago en pesos pondrá en manos de cientos de inversores el equivalente a 1.500 millones de dólares (cronista 14 5 2019). Para desactivar esta demanda potencial, el gobierno aprobó una norma esta semana que permite a los bancos comprar Letras del Tesoro vinculadas al dólar sin vulnerar con ello la posición neta en activos en moneda extrajera que impone la normativa del BCRA. Hasta ahora los bancos solo podían superar ese tope suscribiendo LETES. Ahora se pretende descomprimir la demanda de dólares creando un papel que implica una nueva fuente de endeudamiento interno en dólares.

En este contexto, el Presidente de AMCHAM (la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina) convocó a los empresarios a “trabajar todos con un objetivo común, olvidándonos de los intereses y beneficios personales. Creo que es bueno que lleguemos a una conclusión en algún momento de cómo se ceden cosas e intereses en pos de un objetivo común. Un buen ejemplo de ello es lo que se hizo en Vaca Muerta, donde hubo acuerdos en los que participaron las provincias, Nación, los municipios y los sindicatos” (ámbito.com 16.5 2019). La realidad sin embargo, contradice los dichos de este empresario. Pocos días antes de esta declaración, dos obreros murieron en Vaca Muerta como consecuencia de un accidente de trabajo. Lejos de ejemplificar un consenso en torno al bien común, el acuerdo de flexibilización laboral de Vaca Muerta tuvo terribles consecuencias para los obreros. Desde que se firmó, ocho obreros encontraron la muerte en accidentes de trabajo, mientras los empresarios redujeron los costos laborales entre un 30 y un 40%.

El anuncio el día jueves de la concesión a una corporación británica de áreas de exploración y explotación de petróleo en aguas de la plataforma submarina y en la región aledaña a las Malvinas, coloca nuevamente al petróleo en el centro de nuestra escena política y nos lleva a la coyuntura internacional donde se intensifican conflictos mundiales que nos conciernen.

Guerra comercial y conflictos mundiales

La guerra comercial entre Estados Unidos y China entró esta semana en una nueva fase, después de que Trump impusiera sanciones arancelarias a nuevos productos chinos y aumentara de un 10 a un 25% los aranceles de importación de un conjunto de productos valuados en 200.000 millones de dólares. La respuesta de China no se hizo esperar: un aumento del 10 al 25% de los aranceles de importación de 5.140 productos estadounidenses, castigando especialmente a regiones agrícolas, donde Trump tiene un importante caudal de votos.

La insistencia de Trump en imponer cambios en la legislación referida a la tecnología y a la organización de la producción china con el objeto de terminar con el “modelo de negocios chino”, dinamitó las negociaciones y provocó una furiosa reacción del Partido comunista (zerohedge.com 15 5 2019). A través de la prensa hizo saber que “China jamás se doblegará ante la avaricia y arrogancia norteamericana” y convocó a la guerra del pueblo por un nuevo mundo. Para el gobierno chino, lo que está en juego “es la protección de los legítimos intereses nacionales” (zerohedge.com 14 5 2019).

Detrás de esto existe, sin embargo, un conflicto mucho más profundo por el control de mercados y especialmente por el control del desarrollo de tecnología aplicada al espacio. El gobierno de Trump, conjuntamente con las fuerzas armadas, está empeñado en equiparar la seguridad nacional del país con la ruptura de la dependencia de la industria de guerra norteamericana de líneas de abastecimiento y cadenas de valor estrechamente interrelacionados con la economía de un país considerado enemigo (Defense.gov executive order 13806, septiembre 2018).

Graves turbulencias de impacto inmediato germinan a la sombra de la posibilidad de una guerra comercial y tecnológica con China. La guerra comercial amenaza con provocar estragos sobre las finanzas internacionales al impactar sobre el endeudamiento global. En particular, amenaza a la deuda corporativa norteamericana y a la deuda de las economías emergentes como la nuestra, incluida la deuda de la propia China.

Desde que Trump asumió, el gobierno se ha empeñado en estimular la economía norteamericana a partir de enormes gastos militares y de una política impositiva que beneficia especialmente a las corporaciones y sectores de mayores ingresos. Como consecuencia de estos estímulos, el déficit fiscal, el endeudamiento público y el peso de los intereses de la deuda han crecido considerablemente. Asimismo, la política impositiva alentó la inversión de las corporaciones en la compra de sus propias acciones, redundando en un enorme crecimiento de la deuda corporativa. Hoy esta constituye un eslabón sumamente frágil en la cadena del endeudamiento norteamericano. Una parte crucial de la misma vence en los próximos dos años.

Dentro de esta deuda, el endeudamiento de las corporaciones petroleras, y en particular las que explotan petróleo y gas no convencional, adquiere cada vez mayor importancia, en la medida en que la productividad de los pozos de extracción de petróleo no convencional ha empezado a disminuir significativamente. Esto ha llevado a los Estados Unidos a intensificar la búsqueda de dominación sobre las reservas mundiales de gas y petróleo. Esto ha derivado en la creciente militarización de la política exterior en relación a Irán, Siria, Irak y Venezuela, entre otros países.

En la concepción de Trump, las burbujas en el mercado de acciones constituyen algo positivo e indican el crecimiento de la economía norteamericana. Esto alienta la supuesta creación de empleo y la satisfacción de algunas de las promesas de la campaña electoral de 2016. Esta concepción de la realidad lo ha llevado a un enfrentamiento constante con el fin de terminar con los intentos de la Reserva Federal de sustituir la política de facilitación monetaria con tasas de interés tendientes a cero —que prevalece desde la crisis financiera del 2008—, por una gradual suba y una creciente restricción monetaria. Esta política de la Reserva Federal ha sido impulsada por la necesidad de restituir las tasas de interés a un nivel que les permita funcionar como mecanismo de lucha contra la recesión que asoma en el horizonte.

Paradójicamente, la suba de las tasas de interés amenaza con hacer estallar la deuda y las distintas burbujas financieras. Hoy el gobierno norteamericano se encuentra atrapado en esta disyuntiva que se agrava por el impacto de la guerra comercial sobre los precios, la tasa de interés y el valor de las monedas. A esto se suma el impacto que la guerra comercial ya tiene sobre el mercado, al provocar la caída del valor de las acciones de las grandes corporaciones tecnológicas norteamericanas con presencia en China. Estas empresas han liderado en el pasado la evolución de los precios de las acciones del mercado financiero norteamericano. Ahora son castigadas por la guerra comercial y esto abre una era de incertidumbre sobre la dinámica futura del mercado de acciones norteamericano.

En el claroscuro que deja un mundo que muere y otro que tarda en aparecer es necesario reflexionar sobre las alternativas que nos presenta la coyuntura. La búsqueda de unidad nacional contra el ajuste del FMI no puede limitarse a un frente electoral. Quedan siete meses antes de las elecciones y muchas cosas pueden ocurrir antes de llegar a ellas. Hoy la emergencia alimentaria, sanitaria y energética que ya existe en el país y se esparce como epidemia nos interpela. ¿Por qué entonces no aunar las fuerzas de la oposición para empezar a dar una respuesta colectiva, inmediata y concreta a estos desastres, sin esperar a que el gobierno del FMI los resuelva? Seguramente ese camino ayudará a reflexionar sobre quién es quién en esta enorme aventura de incluir y empoderar a una población que recibe el castigo de un brutal saqueo. Asimismo contribuirá a lograr un cambio en la relación de fuerzas que nos permita poner fin al atolladero en que nos encontramos.

El Cohete a la Luna

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