Crónica de una comunidad en lucha contra el cierre de escuelas

La lucha de la educación artística contra los recortes y la reducción del Estado

Por Bárbara Orbuch*

Dos escuelas artísticas sufren los embates de los malos manejos de la cartera educativa en la ciudad. La Rogelio Yrurtia, que lucha hace más de diez años por un edificio , ve suspendida su mudanza , con el edificio a medio terminar, sin final de obra y con la excusa de una cautelar como obstáculo, por parte del ejecutivo.

La Escuela de Cerámica 1, en cambio, resiste un traslado inconsulto y autoritario, que se traduciría en cierre de la única institución con oferta artística de la comuna 5 , con un gran déficit de matrícula en el nivel medio.

Acaso por haber sido un fuerte núcleo de resistencia, casi como una huella mnémica y /o una marca del origen que retorna, la Escuela de Cerámica 1, irradia desde su lucha y su construcción colectiva, una horizontalidad real y genuina en pos de la defensa de su historia y de su identidad.

Cuando la fundó Fernando Arranz, el gran ceramista, hace 80 año, sus muros fueron habitados, albergaron y alojaron a artistas como Aída Carballo, Antonio Berni, Lino Spilimbergo, Antonio Pujía, y a refugiados perseguidos por el fascismo español, como Rafael Alberti.

La seguridad autónoma de los librepensadores, tiene entre los artistas a sus pródigos mentores. La independencia de criterio y la libertad que inspira la educación por el arte, alejada del marketing y del entretenimiento y de esa burda y vanal idea del “talento” típica de la ideología de la clase gobernante, dista bastante , de la concepción de construcción social colectiva que se cultiva en las escuelas artísticas, donde a menudo se choca con los convencionalismos , los verticalismos impuestos y el criterio estamentista.

Por eso la resistencia de esta escuela artística es potente y sólida frente a los avances del gobierno por imponerle un destino caprichoso y ajeno: Un destino no elegido por la comunidad.

El ministerio que ocupa Acuña, con el repudio social aún fresco, por la herida del cierre de las escuelas nocturnas, hace caso omiso a las voces que gritan al unísono No al cierre. No al traslado. Sí la Ampliación!

El último 22/11, aniversario del ingreso del PRO a la presidencia, se le dio el Sí a la Unicaba, proyecto de desmembramiento de la autarquía y la democracia de las Instituciones de Formación docente, para que sean conducidas por direcciones de factas. En esa misma jornada legislativa, la mayoría parlamentaria de la ciudad, le negó el quórum al proyecto de ley de expropiación del predio lindero, para la ampliación de la escuela, el 2149/18, que pondría los puntos sobre las íes y generaría por su utilidad pública, una mayor posibilidad de apertura para la enseñanza de la especialidad artística para muchas/os más estudiantes. Pero la direccionalidad ministerial fue inversa y sin previo aviso, por mail y a un mes de terminar el ciclo lectivo, se arremetió con la orden del traslado y el desguace.

Ya desde la introducción forzada de la escuela del futuro, otro proyecto en consonancia con el ajuste neoliberal en educación, el malestar institucional fue in crescendo hasta transformarse en su contrapartida: una férrea lucha sostenida y consistente que hoy crece de modo uniforme. A la cabeza del conflicto y como punta de lanza se fue armando un cuerpo comunitario de diferentes vías y de construcción desde abajo, que repele y resiste todo tipo de ofensivas: falsedades de todo tipo, fabricación de listas truchas de docentes para justificar el traslado, sanciones disciplinarias, amedrentamientos desde el fantasma de las jerarquías , etc.

Pero nada es más violento que arrancar de su raíz una escuela con historia, ignorar con displicencia la vida de los cientos de estudiantes que eligieron ese lugar para desarrollarse, poner en jaque a una comuna que defiende sus instituciones y hacer caso omiso a las necesidades de una comunidad. Es todo lo que la “antipolítica” gestiona a favor de emprendimientos espúreos y en contra de la participación ciudadana en los hechos públicos.

La difusión del conflicto ha crecido y se ha visibilizado de manera creciente, todo el verano, sin tomarse vacaciones, la comunidad se puso de pie y al hombro diferentes acciones de concientización: más de 15000 firmas de vecinos apoyando la Ampliación y en contra del cierre; Abrazos a la escuela; Semaforeadas; Caravanas, Conferencias de prensa con los Gremios; Festivales, Acciones artísticas; Clases públicas; Marchas al Ministerio de educación.

Del otro lado: Bien, gracias.

Todo se resume en un confinamiento de las escuelas artísticas a “polos” que suenas más bien a “ghettos”, donde se quiere disfrazar al achique y la fusión de instituciones, con durlock y paredes vidriadas. Así , se desplaza a la periferia todo aquello donde no se concentra la mercancía, creando nuevas geografías de exclusión urbanas. El mismo término alude a la POLARIZACIÓN, contraria a la equidad educativa y la democratización de la oferta educativa.

INADECUACIÓN, IMPOSICIÓN, IGNORANCIA DE LAS ESPECIFICIDADES ARTÍSTICAS Y DESPRECIO POR LA IDENTIDAD Y LA HISTORIA, se condensan en esta operación de transpolar la escuela a cien cuadras para convivir, con una escuela que posee sus propias especificidades y clama por su propio espacio también.

La amenaza contra la continuidad de las trayectorias escolares y sociales de estos jóvenes que estudian aquí, vulnera sus derechos, transtoca su centro de vida, sus cotidianeidad personales y familiares y sus vínculos afectivos.El estado les desorganiza la vida también a ellos y a los docentes, peligrando sus fuentes de trabajo.

Pero la alquimia de madres y familias con fortaleza y convicciones, organizaciones barriales que defienden su territorialidad, docentes comprometidos y estudiantes conscientes de sus derechos, conforman un edificio en sí mismo, con cimientos fuertes de conquista y legitimación, los gremios respaldan las acciones y determinaciones que surgen desde las bases y para las bases. Casi como en una democracia ateniense, los mandatos se votan directamente en las Asambleas masivas de la Comunidad, logrando unión y participación genuinas y sin mediaciones.

Cada vez son más las instituciones afectadas por este plan de desestructuración de la Educación Pública, de desplazamiento de las zonas habitadas por la educación para ser entregadas y allanadas por las manos colaboracionistas o partícipes de los negocios inmobiliarios privados o para la obediencia con los mandatos del Banco Mundial y las exigencias de los organismos multilaterales

Las Escuelas Artísticas están en la mira. Son un privilegio que el pueblo no puede degustar según la mirada de los virreyes.

Despojarlas, alejarlas, confinarlas o desarraigarlas de sus lugares de pertenencia, constituyen un primer ensayo para replicar este hervidero de las bienes raíces en oposición a los espacios públicos destinados a la educación. La mano neoliberal es muy visible, y aplasta todo aquello que irradia solidaridad y bien común, para ellos, abstracciones innecesarias e incomprensibles frente al imperativo categórico de la mercancía.

Frente a este avasallamiento, la resistencia de una escuela pequeña que se multiplicó y amplificó en voces y esfuerzos en común, es un ejemplo a seguir. Construyendo resistencia como una pieza de alfarero.

Las artes del fuego apasionan, alejan a las hogueras de las vanidades e invitan a unirse a las luchas desde abajo, esas que se cocinan a fuego fuerte y parejo, las que producen nutrientes para el alma y que se ofrecen en una misma mesa para todos sus integrantes reunidos en asamblea lleven sus mociones de libertad y arte; para que gocen de sus derechos como ciudadanos y se convoquen a discutir los asuntos públicos que nos pertenecen.

* Psicoanalista. Docente.

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