Efemérides: Un estilista de la polémica

El 12 de septiembre de 2016 murió el escritor Dalmiro Sáenz

Autor de Setenta veces siete, Yo también fui un espermatozoide y Cristo de pie, entre otros textos, patentó una obra con tópicos recurrentes como el sexo, la religión y el cuestionamiento a la matriz moral de las sociedades occidentales.

Era un polemista. Cuando escribía interpelaba al lector tanto como cuando intervenía en los medios con su particular estilo discursivo. Autor prolífico, Dalmiro Sáenz patentó una obra que navegó entre la mordacidad y el absurdo, sobresaliendo títulos como Setenta veces siete o Yo también fui un espermatozoide. Falleció en 2016 a los 90 años.

Sáenz se hizo conocido también por la adaptación de algunos de sus libros al cine –como los que dieron lugar a films como Las boludas o Nadie oyó gritar a Cecilio Fuentes– aunque ganó más notoriedad mediática a partir de sus declaraciones polémicas en torno al sexo y la religión. Justamente, esas dos temáticas atraviesan la mayoría de sus textos. Cristo de pie, por ejemplo, se convirtió en best-seller.

Provocador nato, sus intervenciones públicas eran siempre controvertidas. En 1988, en el marco de una presentación en un programa de Gerardo Sofovich, se refirió a un cuadro de índole religiosa («En la colección privada del Vaticano hay una virgen, que se llama la Virgen del Divino Trasero, y es una virgen con un culo precioso», dijo entre otras declaraciones) y todo terminó en sanciones varias impuestas por el entonces Comfer. Otro de los escándalos resonantes que Sáenz protagonizó tuvo lugar en 2003 en el ciclo Indomables, cuando el escritor confesó haber participado de orgías junto a los actores Fernando Siro y Elena Cruz. Sáenz había estado casado con la hermana de la actriz, Silvina, a quien le dedicó otro de sus libros famosos, Carta abierta a mi futura ex mujer, publicado en 1968.

Fuera de su afán polemista, su obra se esparce por todos los géneros literarios –aunque su favorito haya sido el cuento– y abarca un raid temático focalizado en la violencia, la moral, el sexo, el absurdo, el establishment y la historia argentina.

Sáenz, que había nacido el 13 de junio de 1926, no fue de aquellos que detectan rápidamente su vocación literaria. Lo primero que apareció en su horizonte como forma de subsistencia fue un empleo como marinero de un buque carguero, paralelamente a su pasión por el boxeo, que lo llevó de gira a varias ciudades australes, incluida la Antártida.

Su ingreso a la escena literaria no fue sin embargo fatigoso: su debut literario fue en 1956 con el volumen de relatos Setenta veces siete, con el que ganó el premio Emecé y se convirtió en best-seller. Tanto fue su éxito que seis años después fue llevado al cine por Leopoldo Torre Nilsson. Sáenz vivió una década y media en la Patagonia, escenario de sus primeros relatos como «Treinta, treinta», una suerte de western nativo ambientando en esa geografía que le valió en 1963 el Premio Argentores (Sociedad Argentina de Autores), el mismo año que obtuvo también el Premio del Magazine LIFE en español con su libro de relatos «No». Luego llegó su novela El pecado necesario, que más tarde adaptó al cine y retituló Nadie oyó gritar a Cecilio Fuentes. El film, dirigido por Fernando Siro, ganó la Concha de Plata en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián (1965) y fue definido por el escritor como «la única película que salió buena a partir de un guión mío».

Hacia los 60, sumó a la escritura literaria las primera incursiones en dramaturgia, con piezas como Hip, hip, ufa, que además de valerle el Premio Casa de las Américas también tentó a otro realizador, Rodolfo Kuhn, que adaptó la obra en 1968 bajo el nombre de ¡Ufa con el sexo!.

Durante la década del 70, Sáenz fue perseguido y amenazado de muerte y decidió exiliarse en Punta del Este (Uruguay) durante un período que también marcó su distanciamiento de la literatura.

En 1983 se produjo su regreso literario con El argentinazo, una novela histórica, también de sesgo irreverente, en la que procesó su experiencia durante la dictadura militar. La imposibilidad para encapsular la obra de Sáenz en un género o tradición se prolongó hacia los 90, cuando junto al médico Alberto Cormillot viajó a Israel, Egipto y Nueva York con la idea de escribir a dúo sobre los manuscritos del mar Muerto, una obra que se publicó en 1995 bajo el título Cristo de pie.