El engranaje perfecto de la AUH

Por Silvana Melo

(APe).- Poco menos de cuatro millones de niños reciben la AUH. Son ocho millones los que el sistema de confinamiento social encerró en la pobreza. La asignación es por hijo pero no es universal. Son 2652 pesos por niño. Gracias a la extrema generosidad preelectoral de un gobierno que azota a las clases populares y, hasta octubre, les raciona el paracetamol. Una vez relegitimado en esas urnas donde no caben los sueños, desaparecerán los calmantes y se ensancharán las heridas. Dice Ismael Bermúdez en Clarín que más de la mitad de las madres y padres que cobran la AUH tiene un solo hijo. El 28%, dos. El 13 %, tres. El 5%, 4. Y sólo el 2% intenta darles de comer a cinco.

Son datos de ANSeS. Es decir, oficiales. Que desactivan tanta palabra envenenada, tanto menoscabo de los trabajadores sin trabajo, de los que el sistema no califica pero somete con planes y subsidios, de los que son precarizados, ocultos, no registrados, de los que no tienen acceso a la salud, a la buena alimentación, a las vacaciones, a la jubilación. A ser felices cinco minutos en la vida. Esos que han sido acusados sistemáticamente de acumular asignaciones para no trabajar y vivir del estado.

Calcula Ismael Bermúdez que “un matrimonio desempleado con 2 hijos percibe $ 5.304 (incluyendo el 20% de escolaridad y salud)”. Esa familia, para sostenerse apenas en las puertas de la pobreza, necesita $28.750,94 pesos. Y apenas para poder comer, $ 11.640,06. El doble de lo que reciben de asignación. El changarín, el precarizado, gana entre 8.000 y 15.000 pesos.

El capitalismo tiene un engranaje perfecto: crea desempleados, los subsidia, los somete, los descalifica, los vuelve gráficos de barras sin cara y sin historia y luego los coloca en el sitio de los predadores. Toma a las niñas abusadas, a las madres adolescentes, a la maternidad no deseada y las acusa de disponer una gestación para cobrar la asignación por embarazo y luego la AUH. El frío cálculo para una vida disipada.

En marzo se anunció el 45% de aumento de la AUH, cerca de las elecciones, alrededor de un deterioro fenomenal de la calidad de vida, construyendo política falaz en torno de la infancia.

La infancia enclavada en la zona del hambre.

Ese suburbio populoso donde viven aquellos que se perderán el futuro.

 

Agencia de Noticias Pelota de Trapo

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