El garrote

Por Luis Bruschtein

Imagen: Télam

El año pasado, la Reserva Federal subió en tres oportunidades la tasa de interés. Ahora, acaba de asumir el nuevo responsable de ese organismo, Jerome Powell, y se espera que durante este año se produzcan otros tres aumentos. Wall Street cayó en picada. Argentina se apresuró a tomar deuda en los últimos meses pero le será cada vez más costoso de aquí en adelante. Como se le hará más difícil endeudarse, necesita urgentemente bajar el gasto y los salarios. El Gobierno dice que la deuda que tomó alcanzará para financiarse hasta fin de año. La ecuación es simple: más deuda, menos garrote inmediato y mucho garrote en el futuro. Menos deuda: más garrote en lo inmediato. Es un esquema que no cierra sin garrote. Garrote, siempre garrote.

Los intelectuales orgánicos del Gobierno y la derecha salieron a defender al policía Chocobar sin preocuparse primero por saber si el hombre decía la verdad. Y reivindicaron el derecho del Gobierno a reprimir a una guerrilla RAM, de la que ni siquiera se molestaron por demostrar si existe realmente y no es nada más que una excusa. Esa desidia intelectual demuestra que en realidad están defendiendo las políticas de empobrecimiento de los pobres y el saqueo del Estado por las corporaciones que han tomado el Gobierno. Son políticas que necesitan preparar a la sociedad para desplegar la violencia del Estado contra la resistencia a esas injusticias. Si existe una derecha democrática, ésta se ha metido en un camino cada vez más represivo y se aleja de esa definición.

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El Gobierno está endeudándose rápidamente desde fines del año pasado y desde esa época lanzó su ofensiva contra el movimiento sindical, junto con las reformas previsional y laboral y el megadecretazo. Se apuró porque sabía lo que estaba pasando en el mundo y que iba derecho a una pelea muy dura en las paritarias, porque el contexto internacional se le hace cada vez más desfavorable. Con la gira de Mauricio Macri por Europa y Rusia quiso equilibrar su fracaso con Estados Unidos. Y fue otro rotundo fracaso. Si Estados Unidos está tratando de recuperar los capitales que tenía en el exterior, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, fue muy claro con Macri al decirle que de ninguna manera aflojará el proteccionismo sobre sus productos agropecuarios.

El neoliberalismo, la política económica de conservadores y radicales ha demostrado su fracaso. Y el fracaso más rotundo ha sido la forma de relacionarse con el mundo. No ha conseguido inversiones ni ahorro interno y depende exclusivamente del endeudamiento. Y esa dependencia, que antes no existía, expone a toda la economía a los cimbronazos externos en un momento de cimbronazos. Europa es proteccionista y Estados Unidos busca defender su economía interna. Populismo puro de los grandes impulsores del neoliberalismo.

Preocupados por la preservación de derechos y garantías y la salud institucional, juristas como Eugenio Zaffaroni y Julio Maier han expresado su esperanza de que este gobierno se vaya lo antes posible. En el plano de lo social y lo económico sucede lo mismo. Cuanto más se apliquen estas políticas de fracaso, más fuerte será el daño sobre la economía del país y los bolsillos de los ciudadanos.

07/02/18 P/12

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