El peronismo y las elecciones

Si el nuevo gobierno acumula fuerza, la deuda puede ser un activo, por el posible efecto global de un impago

Por Mónica Peralta Ramos

Las ilustraciones son obras del artista rosarino Aurelio García

Un fantasma sobrevuela a la República. Sus ropajes traslúcidos llenan de terror a un Macri decidido a aferrarse con uñas y dientes al Poder. Ese fantasma es un peronismo que, insertado en un gran frente electoral, amenaza con desbancarlo en las próximas elecciones. Para impedirlo, Macri y su círculo íntimo apelan a una brutal manipulación del sistema judicial y a un periodismo de guerra que pretende succionar el alma de los argentinos. Hoy este periodismo es la punta de lanza de un aparato mafioso que se propone anular el disenso fabricando noticias falsas, armando causas penales sin pruebas y utilizando la extorsión, el espionaje, las escuchas ilegales y la prisión preventiva para intimidar y desarticular a la oposición. Su relato y sus operaciones mafiosas inundan la escena política. Intentan naturalizar la destrucción del Estado de Derecho y la ruptura de la legitimidad institucional calentando la coyuntura política con los fuegos de artificio de la rosca electoral. Esto contrasta de un modo dramático con la disgregación social y la creciente emergencia alimentaria y sanitaria de los sectores mas vulnerables de la población. Hoy más de la mitad de los niños son pobres, un tercio tiene déficit e inseguridad alimentaria y 13% sufrió hambre. (UCA, Observatorio de la deuda social.) Lo que está en juego por estos días en la República, es algo más que una simple elección.

 

 

El Financial Times, importante vocero del capitalismo financiero internacional, instó hace poco a Macri a profundizar sus políticas y a ampliar su base de sustentación atrayendo al peronismo “verdaderamente moderado”, aquel que teme y se opone a un retorno de CFK al gobierno. Para este diario, el impacto del posible triunfo de la formula K en las elecciones trascenderá las fronteras del país pues está en cuestión el futuro del préstamo del FMI, el mayor en la historia de esta institución. El diario no se pregunta sobre el porqué de un crédito semejante a un país donde el FMI fracasó 22 veces en el pasado. Asevera que esta institución aprendió la lección de sus fracasos y hoy ofrece políticas que “protegen a los sectores mas vulnerables”. Se inquieta, sin embargo, porque estos últimos no parecen comprenderlas y han expresado su descontento paralizando al país con una huelga general (ft.com 31 5 2019).

Hoy estas políticas se aplican con una impunidad total, violando los estatutos del FMI y las leyes argentinas. El objetivo es claro: utilizar todos los medios posibles para obligar al próximo gobierno a aceptar la lógica del ajuste permanente y el endeudamiento ilimitado, que hemos analizado en otras notas. Hoy el BCRA utiliza el crédito del FMI y las reservas internacionales para financiar la campaña electoral de Macri manteniendo al dólar relativamente estable e impulsando la bicicleta financiera, la fuga de capitales y una recesión económica brutal que siembra el desamparo, la disgregación social y la tan buscada paz de los cementerios. Estos son los medios utilizados para erradicar al peronismo de la faz de la tierra.

Así, el periodismo de guerra tiene como contracara a una economía devastada por una guerra cuya lógica es el saqueo de los ingresos de la población, de la riqueza acumulada y de los recursos del país. Este saqueo no ha caído del cielo ni es solo el resultado de conflictos locales. En última instancia, encuentra su explicación en la lógica de la dependencia tecnológica y del endeudamiento ilimitado, inherentes al capitalismo global monopólico y en la agudización de las contradicciones que este genera globalmente tanto en lo económico, como en lo político y en lo cultural. Hoy estamos inmersos en un mundo donde lo viejo está decrépito y lo nuevo pugna por salir a la luz. En este claroscuro de confusiones y violencia, hay que analizar al monstruo que emerge con conceptos que fueron concebidos para analizar otras realidades. Los conceptos de Estado, nación y proteccionismo económico nos quedan hoy chicos para aprehender una realidad que se espiraliza en una creciente concentración del ejercicio del poder en todos los aspectos de la vida social, a lo ancho y a lo largo del planeta. Esta falta de conceptos dificulta la comprensión y atrasa la posibilidad de producir cambios, pero no los impide. Sabemos, desde los orígenes del tiempo, que el camino se hace al andar y que el mayor peligro reside en la confusión y la perdida esperanza.

Paradojas del endeudamiento ilimitado

El mundo que nos trasciende se caracteriza por una enorme interpenetración de la producción y de las finanzas internacionales, un crecimiento de la concentración del capital a niveles inéditos en la historia de la humanidad y una creciente intervención del Estado en la economía. En este mundo, la brecha entre el crecimiento del endeudamiento y el de la producción es cada vez mayor y la Banca Central de los países mas desarrollados, y en particular la Reserva Federal de los Estados Unidos, están encerradas en la trampa del endeudamiento ilimitado: carecen de una política capaz de reactivar la producción sin fomentar al mismo tiempo mas endeudamiento y con él, mayores burbujas especulativas, mayor inestabilidad financiera y por último, una crisis sistémica.

 

 

En las circunstancias actuales, la disminución de la tasa de interés de la Reserva Federal sólo puede estimular a la economía durante un corto lapso. El crecimiento económico norteamericano depende cada vez más de una acumulación de deuda que en el mediano plazo aumenta la fragilidad financiera y el riesgo de implosión a las burbujas especulativas. Al mismo tiempo, este tipo de crecimiento coarta la posibilidad de bajar las tasas de interés en caso de recesión, volviendo inefectiva a la propia política monetaria. Así, por ejemplo, cuando en 2007 la Reserva Federal empezó a bajar la tasa de interés para combatir la crisis que se avecinaba, lo hizo desde el nivel mas alto al que había llegado por ese entonces: 5.26%. Hoy, si quisiera hacer lo mismo partiría de un nivel que es menos de la mitad del que tenía en 2007. Este fenómeno se viene dando desde principios de los ’80, cuando la reducción de la tasa de interés de la Reserva Federal partió de un pico superior al 15%. Desde ese entonces la evolución de esta tasa siguió un sendero marcado por sucesivos picos, cada uno de ellos siempre mas bajos que el anterior: 11.3%, 9.73%, 6,02.6.52 y 5.26% en el 2007. Este contexto explica la inquietud de Richard Clarida, vicepresidente de la Reserva Federal frente a lo que considera el principal problema de la Banca Central de los países desarrollados: al tener tasas de interés cercanas a cero o negativas, carecen de poder de fuego para combatir una recesión. (zerohedge.com 4 3 2019.)

Janet Yellen y Ben Bernanke, dos ex presidentes de la Reserva Federal, también han expresado su preocupación ante este fenómeno y ante la evidencia de que cada ciclo se inicia con un pico de tasas de interés inferior al anterior, disminuyendo así la eficiencia de la política monetaria. Hoy este problema permea la discusión que sacude a la Reserva Federal en torno a la política de facilitación monetaria y bajas tasas de interés y a la posibilidad de que la misma ya no sea una solución no convencional y de carácter temporario.

Esta trampa en que se encuentra encerrada la política de la Reserva Federal ocurre en un contexto general de falta de liquidez global de dólares para afrontar una crisis financiera de envergadura. La interconexión del sistema financiero mundial es tan grande y profunda, que cualquier problema en un punto dado del planeta puede repercutir inmediatamente sobre el conjunto del sistema. Esto, sumado a la sofisticación creciente de los instrumentos financieros utilizados, al uso de algoritmos, y al enorme tamaño de la deuda financiera global en dólares comparada con la ínfima cantidad de dólares en circulación, hacen que la posibilidad de una corrida bancaria, por mas localizada que sea en sus inicios, multiplique su impacto negativo a nivel global.

En este contexto, la política de la Reserva Federal tiene un fuerte impacto sobre la fuga de capitales, la estabilidad de las monedas y la deuda en dólares acumulada por las economías emergentes. Estos fenómenos impactan a su vez, sobre el mercado financiero internacional. En este sentido, la máxima autoridad del BIS (Bank of International Settlements, el Banco Central que desde Basilea nuclea y coordina la política de todos los Bancos Centrales del mundo) ha reconocido que hoy no existen recursos financieros suficientes para combatir una crisis financiera que, desatada en un país determinado, se contagie a otra economía emergente seriamente endeudada (zerohedge.com 28 3 2019). Asimismo, las autoridades del FMI han admitido que la estabilidad financiera mundial no solo se ve amenazada por la deuda y las monedas de las economías emergentes sino también por el alto riesgo inherente a la situación financiera de la Union europea y a la estabilidad de su moneda (zerohedge.com 28 3 2019).

Cadenas de valor global: tecnología y guerra

El desarrollo mundial de las finanzas ha sido precedido por una integración de la producción mundial en cadenas de valor global, dominadas tecnológicamente por grandes corporaciones norteamericanas que en su avance no han encontrado limites territoriales. La expansión de la industria de guerra norteamericana, promovida por el Estado y centrada en el desarrollo de tecnología de avanzada, impulsó la expansión global de estas corporaciones desde mediados de la década de los ’60. Hoy la industria de guerra y su tecnología de punta constituyen la espina dorsal del capitalismo global monopólico e impulsan el desarrollo de la robótica y de la inteligencia artificial. Esto tiene consecuencias sobre el mercado de trabajo, la evolución de la guerra y el futuro del planeta. Por otra parte, en las últimas décadas las cadenas de valor global de las grandes corporaciones norteamericanas han penetrado al enorme mercado chino. Asimismo, y en paralelo con el desarrollo de un Estado de Seguridad Nacional en los Estados Unidos, la expansión de las corporaciones tecnológicas se desarrolló enormemente en las esferas del cyber espacio y de la estratosfera. (MPR IADE 2017.)

 

 

La crisis financiera de 2008 y la política de facilitación monetaria y tasas de interés cercanas a cero impulsada desde ese entonces por la Reserva Federal impulsaron la recompra de acciones por parte de las grandes corporaciones y el liderazgo de las acciones de las corporaciones tecnológicas en el mercado financiero. La década que se inicia en 2010 abre uno de los periodos de mayores ganancias logradas en el mercado de acciones norteamericanas en los últimos 100 años. En los últimos cinco años, seis corporaciones tecnológicas han contribuido en un 37% al valor creado en el índice S&P 500, y solo una, Amazon, explica el 10.1% de ese crecimiento (zerohedge 18.4 2019). Esta importancia de las acciones tecnológicas y la expansión de estas corporaciones tecnológicas dentro de la economía china explican que hoy estas se vean particularmente amenazadas por la guerra comercial desatada por Trump. La evolución de esta guerra comercial ya ha afectado negativamente al valor de sus acciones y ha provocado gran volatilidad e incertidumbre en el mercado financiero. (zerohedge.com 14 5 2019.)

La guerra comercial entre Estados Unidos y China tiene muchas aristas. La principal es la voluntad del gobierno de Trump y de sus Fuerzas Armadas de imponer el control norteamericano sobre la carrera armamentista y la tecnología de punta aplicada por China. Otro objetivo reside en el bloqueo del avance de la influencia china sobre vastos mercados de Eurasia y de otros países aglutinados en torno al desarrollo de la Ruta de la Seda.

Esto ha engendrado nuevos conflictos geopolíticos tanto con aliados y amigos de los Estados Unidos como con sus enemigos (i. e Alemania, Francia, India, México, Rusia China Irán, Venezuela y otros). También ha multiplicado los conflictos en Estados Unidos entre el gobierno de Trump y las Fuerzas Armadas, por un lado, y por el otro las grandes corporaciones tecnológicas. Trump, un pequeño grupo de funcionarios y las Fuerzas Armadas buscan poner fin a la penetración de las cadenas de valor de estas corporaciones dentro de la economía china con el fin de garantizar la seguridad nacional en el abastecimiento de partes y componentes, y evitar el robo tecnológico y el espionaje chino (defense.gov executive order 13806, September 2018; timesunion.com 17 11 2018).

Las corporaciones, en cambio, pretenden continuar por el momento con sus negocios lucrativos, que en ciertos casos incluyen acuerdos de cooperación con el gobierno chino en el desarrollo del espionaje local. (zerohedge 28 9 2018.)

Esta semana el gobierno ha dado un nuevo paso en su afán de controlar a las grandes corporaciones tecnológicas iniciando procedimientos destinados a limitar el poder monopólico que las mismas ejercen sobre sus mercados. (zerohedge.com 1 6 2019.)

La guerra comercial con China no solo golpea a las cadenas de valor global de las grandes corporaciones tecnológicas en China. Esta semana Trump la ha expandido al introducir aranceles a la importación de productos provenientes de países aliados y limítrofes como Canadá (zerohedge.com, 31 5 2019, 3 6 2019 y otros). Esto puede tener un impacto serio sobre la producción y el comercio mundial en la medida que afecta al tráfico de partes, componentes y productos terminados elaborados en diversos países del mundo que, de acuerdo con la lógica de la producción en cadenas de valor global, pueden entrar y salir varias veces de los Estados Unidos a lo largo de las distintas etapas de producción del bien final. Estas nuevas medidas arancelarias amenazan con agudizar los síntomas de recesión ya presentes en el comercio internacional y en las economías de los países desarrollados en circunstancias en que sus Bancos Centrales carecen de políticas monetarias que les permitan enfrentar a la recesión.

 

El país en la coyuntura económica internacional

El principal objetivo del FMI en el país reside en un ajuste que conduce inevitablemente a la recesión y al endeudamiento ilimitado y reafirma el control geopolítico norteamericano sobre la economía argentina. Estas circunstancias encierran al próximo gobierno en una situación interna insostenible y caótica y en un contexto financiero internacional con alta volatilidad y riesgo de recesión e implosión financiera. Paradójicamente, es posible que la gravedad de la situación financiera internacional otorgue fuerza a los reclamos argentinos contra una deuda insostenible ya que un default de la misma podría desencadenar un cimbronazo inmediato sobre el mercado financiero internacional con derivaciones imprevisibles y e inexistentes en otros episodios de default que vivió el país en el pasado.

Asimismo, el hecho de que el 61% del total de la cartera de crédito del FMI esté involucrada en el préstamo otorgado a la Argentina vuelve más vulnerable a esta institución ante la posibilidad de un default argentino y puede contribuir a brindar un mayor margen de maniobra para nuestro país. Sin embargo, para que esto sea posible es necesario que el nuevo gobierno haya acumulado fuerzas y presente una opción clara. Esto es algo que deberá ser trabajado desde ahora, organizando a la población desde abajo y hacia arriba para abordar inmediatamente la emergencia alimentaria y sanitaria y para poner fin al tarifazo y a la dolarización del precio de los combustibles y de los alimentos. Esto dará más fuerza a la campana electoral y contribuirá a provocar un cambio en la relación de fuerzas que impregna al momento actual.

El Cohete a la Luna

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