El picaporte

Por Ramiro Ross

Crónicas carcelarias

Cuando a un recluso lo aíslan en una celda de castigo, sabe que en ese lugar es donde se acerca la paranoia al recluso, hasta al más veterano de la cárcel. Esa celda no tiene barrotes, esa puerta no ofrece ninguna forma de ver a un ser humano durante el lapso en que uno permanezca en ese lugar, y llega el momento en que uno espera ver a algún guerdia con tal de ver a un ser humano. La única ventana que tiene esa celda es un ventanuco muy chico que está a más altura que el detenido, por lo que solo le permite ver un pedazo del cielo y nada más.

En esos días, donde fue reducido por haberse comportado en alguna forma que molestó al guardiacárcel, o que éste inventó para poder castigar a ese detenido, porque simplemente “le cae mal”.

Todo lo que haga el recluso sirve de pretexto para que sea castigado, para eso, ahí sirve haber hecho algo que al guardia le pareció indebido, o simplemente haber dejado de hacerlo, nunca se sabe, todo depende del humor del guardia, porque es en el preso que descarga sus frustraciones, el mal humor que trae de la casa, por su mala relación con su mujer y hasta el hecho que el fin de semana, su club favorito perdió un partido que necesitaba ganar.

Entre las cosas que afectan a quien encierran en esos cubículos de 2,50 por 2 metros está el picaporte, o mejor dicho, la falta de picaporte en la puerta. Esas puertas están revestidas de una placa de hierro y solo tienen una pequeña abertura que puede pasar un plato de comida. que solo un hambriento puede comer, pero volviendo al picaporte, o para mejor decir a la falta de él, produce una angustia extra al que está encerrado, la fantasía del preso le hace pensar que, en caso de un incendio del penal, o de un atentado, es muy probable que el cuerpo de guardias de la cárcel correrá a salvarse y se olvidará del detenido, condenando a este a una muerte segura.

De más está decir que sería inútil tratar de salir de la celda en caso de un incendio, si alguien no abre el cerrojo que, por supuesto, está en la parte exterior de la puerta, pero hay algo en el picaporte que nos hace fantasear que es nuestro inconciente que tiene la costumbre de meterse cuando menos lo pensamos, pero, a pesar de eso, desde aquellas experiencias, cada vez que entro a una casa lo primero que miro es el picaporte.

Febrero 2019

Blog del autor: http://lamuralladeramiroross.blogspot.com

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