«El sueño de China»

La pandemia y el mundo

Por Angel Negri*

“Cuando bebas agua, recuerda la fuente “…proverbio chino

Un Cisne Negro, como suceso sorpresivo de gran impacto, y a la vez dando impresión que se avecinaba; se desarrolla la Pandemia a nivel planetario, con devastadoras consecuencias; la solidaridad y ayuda humanitaria pasó a primer nivel, el neoliberalismo, capitalismo salvaje, tiene muy sin cuidado al establishment mundial; partidario, como se sabe, del darwinismo social y la sobrevivencia de los ricos. Admite el fin de la supremacía y baraja, como mal menor, un co-gobierno mundial donde EEUU mantenga alguna voz. Otros estados enfrentan la emergencia, no sólo desde lo sanitario sino también desde lo económico, se destaca la RPChina

La República Popular China envió ayuda a 28 países asiáticos, 16 europeos, 26 del Africa, 9 de América Latina y 10 del Pacífico Sur; aúnan en la misma actitud solidaria CUBA que está presente en 21 países con la Brigada de Médicos, y la ayuda de Federación Rusa. China, junto al control eficaz del virus en su territorio, completa su solidaridad con nuestro país: Argentina: 196.000 barbijos, 20.000 guantes, 5.000 indumentarias aislantes, 2.500 kits reactivos, 2.000 antiparras, 250 termómetros a distancia, 3 infrarrojos para aeropuertos, entre otras cosas. El segundo aporte, 50.000 kits reactivos, 100.000 mil barbijos. A eso se le suman dos Cámaras Térmicas para detectar la fiebre y las importantes donaciones hechas por provincias y empresas.

Este protagonismo de la RPChina, se desprende de la guía política como Estado, que viene en desarrollo y toma vigor desde el año 2012, dónde su Gobierno se orienta a lograr la independencia económica, desarrollando la ciencia y la tecnología, por una fortalecida capacidad militar defensiva, ser una sociedad moderadamente próspera para mediados de siglo, y eliminar la pobreza a inicios de la década de 2020. Establecer un destino común entre el pueblo chino y otros pueblos del mundo con un entorno internacional pacífico. Son los lineamientos proclamados por el líder Xi Jinping (Presidente de la RPCH, Presidente de la Comisión Militar Central, Secretario del Partido Comunista Chino); que se enmarca en el gran proyecto del “Sueño Chino”, del “gran rejuvenecimiento de la nación china”. Donde se plantean la “consolidación integral de las reformas”; continuar el “socialismo de características chinas” con “el pueblo como dueño del país”; adoptar nuevas ideas de base científica para un “desarrollo innovador, coordinado, ecológico, abierto y compartido.

El “sueño chino” se relaciona también en el gran proyecto de Xi Jinping: la nueva “Ruta de la Seda”. Con cuantiosos recursos se ponen en marcha proyectos de infraestructura y de vías de transporte en regiones cercanas y más distantes. Con esta iniciativa, China es en la actualidad el único país del mundo que persigue una visión global. Y de seguro no es casual que también idiomáticamente la “Ruta de la Seda” haga alusión al pasado esplendor.

Para el desarrollo de la política proclamada en 1979, de “Reforma y Apertura”, el Gobierno Chino busca un país asentado en la ley y un combate a fondo contra la corrupción. CHINA se orienta en conformar un País, de “socialismo con características chinas”, y del capitalismo con una presencia determinante del estado*.

EL MUNDO AHORA

En este accionar solidario-humanista del Gigante Asiático, CUBA, y la Federación Rusa, asistimos completando el escenario a una sociedad que había sido construida sobre la ilusión del dinero, la posesión y la centrípeta acumulación de cosas, que deja al desnudo su absurdo y provisoriedad. El viejo mito, la gran farsa, pierde su fascinación. Y sólo queda en pie lo fundamental: el ser humano, su vida, su bienestar, su futuro, el sentido de su existencia. Esta crisis inicialmente sanitaria está dejando ver todos esos ámbitos en donde es necesario reconsiderar nuestras formas de ser y estar en el mundo.

Privilegiar el dinero por sobre la vida es un principio ideológico, que es absolutamente irresponsable. Como mínimo, se espera y se lucha para que no se ponga nada por encima de la salud; pero aquella es la máxima del Neoliberalismo.

Nada ya es igual, el CUESTIONAMIENTO, a la sociedad del “dios mercado”, del emprendedor, del “derrame”, etc; está a la vista, y el debate se ubica en: qué ahora…qué después…? El mismo indica, presente-futuro, que se está en plena disputa, ideológica-política, económica, cultural; o la visión de los “emprendedores de la financiarización concentrada”, del mágico mercado, o en otra alternativa: la democratización de la vida política-social, por una mayor equidad, y en favor de un Estado Solidario.

Estamos ante una amenaza invisible que no reconoce diferencias entre razas, géneros, confesiones, ideologías, estratos sociales, económicos o culturales, nos pone a todos por igual en riesgo de supervivencia. Y nos pone en situación de reflexionar, de intuir, por ejemplo, que si no la enfrentamos unidos difícilmente la logremos superar.

Conozcamos la visión hoy de Henry Kissinger, político clave en la construcción del imperio y experto como pocos en los laberintos del poder: reconoce el irremediable fin de la hegemonía estadounidense: “La pandemia del coronavirus va a alterar para siempre el orden mundial”, publicado el pasado 3 de abril en el diario The Wall Street Journal. Estamos ante otro fallo colosal de la versión neoliberal del capitalismo. Kissinger pronostica un nuevo orden mundial y pide a Estados Unidos participar en un cogobierno mundial con otras potencias, China y Rusia entre ellas. Trump presenta unos presupuestos que merece la pena mirar. Recortes en el Centro de Prevención y Control de Enfermedades y en otras partes relacionadas con la salud. Incrementó la financiación de las industrias de energía fósil, el gasto militar, el famoso muro en la frontera con México.

Estados Unidos es una catástrofe por el juego que se traen en Washington. Saben cómo culpar a todo el mundo excepto a ellos mismos, a pesar de que son los responsables. Son ahora el epicentro, en un país que es tan disfuncional que ni siquiera puede proveer de información sobre la infección a la Organización Mundial de la Salud y retira su aporte financiero. El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha declarado este 22 de abril que el coronavirus, que ya infectó a más de 2,5 millones de personas y provocó casi 180.000 muertes en todo el mundo, “estará con nosotros durante mucho tiempo “.

El rol protagónico que han tomado los ESTADOS para enfrentar la emergencia, no sólo desde lo sanitario sino también desde lo económico y político , nos lleva a pensar que tal vez esto derive en un rechazo a la insolidaridad neoliberal, y el comienzo de un nuevo Estado Solidario. EL Grupo de Puebla llama a que la vacuna contra el nuevo coronavirus sea un bien de uso público, universal y gratuito.

Desde luego que muchos compartimos esta esperanza, y sin duda que a partir de ahora habrá aumentado la concientización acerca del rumbo que debiera tomar la humanidad. Sin embargo, a fin de evaluar las posibilidades, será menester hipotético acerca de quienes tendrán el timón a la hora de enderezar el barco cuando pase la tormenta.

*Angel Negri, químico industrial, escritor, participó en la dirección de semanarios políticos, director de “Tiempo Joven”, publicación Política-Juvenil, y en medios de la FM Comunitaria, colaborador de Tesis 11.

*Se abordará en nuevo artículo sobre la realidad económica-política de la RPChina.

Fuente: Revista Tesis 11– Edición especial (04/2020)
https://www.tesis11.org.ar

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