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Movimiento Revolucionario Tupac Amaru y Sendero Luminoso

NOTAS EN ESTA SECCION
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Las guerrillas en el Perú: 1965-1980, 2ª parte, Sergio Salinas | Las guerrillas en el Perú: 1965-1980, 3ª parte, Sergio Salinas

Conclusiones generales de la Comisión de la Verdad y Reconciliación | Comunicado del PCP el 1º de mayo de 2005
Comunicado del MCP el 1º de mayo de 2005

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http://www.latinamericanstudies.org/peru-rev.htm | http://www.derechos.org/nizkor/peru/accion.html

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Movimiento Popular Perú de Alemania | CEDEMA, Centro de Documentación de Organizaciones Armadas

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Las dos principales experiencias guerrilleras en el Perú se dan con un poco más de 15 años de diferencia, la primer inserta en la primera oleada guerrillera luego de la Revolución Cubana y la segunda en medio de la oleada post-Revolución Sandinista. Estas experiencias afectaron de distinta manera al sistema político en que se desenvolvieron, pero estuvieron relacionadas por un fuerte hilo conductor que explicaremos en este capítulo.
Para abordar este tema se hace necesario caracterizar metodológicamente a los grupos involucrados en ellas para así establecer claramente sus diferencias, sus características fundamentales, sus influencias y así comprender las dinámicas políticas ocurridas.

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Las guerrillas de 1965

Las luchas populares fueron crecientes, la respuesta fue la represión. El MIR, para entonces, había perfilado ya una estructura político­mililar y trabajaba para iniciar la lucha armada. El ELN inicia trabajos de exploración en Ayacucho. La forma de ver el partido era una importante diferencia entre ambos: el MIR con una concepción integral independiente buscaba convertirse en el factor de la construcción del partido; el ELN se proyectaba más bien como brazo armado de la izquierda y en particular del PC, honestidad excesiva pues en quienes confiaron no estuvieron dispuestos a asumir los riesgos de la lucha por el poder. Junto a plataformas y programas mínimos en ambos estuvo claro la necesidad de la Revolución Socialista.

Sin haber culminando las tareas propuestas, las condiciones de la lucha de clases obligaron a iniciar acciones, pero en el momento mismo de las tareas operativas el punto más alto de ascenso había pasado. Había que ganar tiempo, pues la no solución de los problemas devolvería el ritmo ascendente de la lucha de masas. El enemigo también lo comprendió así y cuando aún la guerrilla no se consolidaba descargó todas sus fuerzas. Desataron la guerra de tierra arrasada, bombardeando zonas de operaciones y asesinando a millares de campesinos por la simple sospecha de colaborar con los revolucionarios.

 

14/10/06 - Condenan a cadena perpetua al líder de Sendero Luminoso

Abimael Guzmán y su mujer Elena Iparraguirre, numero dos del grupo guerrillero peruano, fueron juzgados por terrorismo agravado y homicidio calificado. En tanto, los principales mandos de la organización recibieron penas de entre 24 y 35 años de prisión.

Abimael Guzmán, fundador y máximo líder del grupo guerrillero peruano Sendero Luminoso, fue condenado hoy a cadena perpetua por los delitos de terrorismo agravado y homicidio calificado. El Tribunal también condenó a penas de entre 24 y 35 años de cárcel a otros integrantes de la cúpula del grupo maoísta.

Guzmán, de 71 años, ya había sido condenado por un tribunal militar en 1993 pero la Comisión Interamericana de Derechos Humanos cuestionó aquel proceso y ordenó otro a cargo de jueces civiles. El líder guerrillero y su mujer, Elena Iparraguirre, también condenada a cadena perpetua, escucharon la sentencia junto a otros 10 lugartenientes de la organización.

En tanto, los principales mandos de Sendero Luminoso fueron juzgados por atentados y asesinatos selectivos cometidos entre 1980 y 1992, entre ellos la matanza de 69 campesinos en la localidad andina de Lucanamarca y la captación y adoctrinamiento de simpatizantes a través de una academia preuniversitaria.

El fallo se dictó en la base naval del Callao, cercana a Lima, luego de un año de proceso durante el cual Guzmán e Iparraguirre, número dos de Sendero Luminoso, prefirieron guardar silencio con el argumento de que se les procesa con leyes que no les corresponden.

Las sentenciadas a 35 años de prisión fueron Laura Zambrano y Maria Pantoja, mientras que la pena de 25 años fue impuesta a Margie Clavo, Martha Huaytay, Angelica Salas y Osman Morote, entre otros. Por su parte, Oscar Ramírez Durand, el único que se arrepintió por la muerte de las víctimas y criticó a Guzmán por llevar al país a un "baño de sangre" para satisfacer sus apetitos personales, fue sentenciado a 24 años de prisión.

Sendero Luminoso es una facción armada del Partido Comunista del Perú que y emprendió en 1980, tras doce años de preparación clandestina, una "guerra popular", por la que un foro de la ONU la consideró la "organización más sangrienta del Hemisferio Occidental".

Desde la captura de Guzmán, en 1992, la organización entró en un marcado declive hasta quedar limitada en la actualidad a células aisladas que operan en la selva.

El ELN dirigido en acciones por Edgardo Tello, fue liquidado cuando aún no podía establecer sólidos contactos con los campesinos de La Mar. El MIR consiguió abrir tres frentes guerrilleros: uno en el Cusco (Mesa Pelada) dirigido por el Comandante Luis de la Puente Uceda quien murió en combate, el Frente Guerrillero "Pachacútec"; otro en el centro (dirigido por Guillermo Lobatón y Máximo Velando, muertos en combate) que tomó el nombre de "Túpac Amaru"; y uno en el norte, dirigido por Fernández Gasco y Elio Portocarrero, que no consiguió abrir acciones y se replegó. De las dos primeras columnas y del ELN no quedó casi nadie vivo.

De esta manera este paso gigantesco hacia la lucha por el poder que devolvía el filo revolucionario a la izquierda, sufrió un duro revés. Las razones de la derrota fueron:

­La falta de trabajo de masas más sólido. Se dio demasiada importancia al peso de la semifeudalidad, que llevó a abandonar el trabajo de masas urbano, incluso el campesino, para marchar al monte.

­El momento del alzamiento no coincidió con el ascenso popular.

­Errores cometidos en la construcción del partido. Tolerancia a la violación del principio de compartimentación, débil formación de los cuadros, insuficiente política de autosostenimiento, no ajusticiamiento de traidores y delatores.

­Falta de movilidad constante y ubicación cercana a los poblados.

­Inconsecuencia de las demás fuerzas de izquierda, algunos como el PCP incumplió acuerdos llegados con el ELN; otros, como el PCP (Bandera Roja) que integraba ya Abimael Guzmán, combatieron la guerrilla so pretexto que eran "antipartido"; los de "Vanguardia Revolucionaria" subidos en el balcón intelectual criticaban desde su marxismo puro. Estas actitudes facilitaron el aislamiento de la guerrilla y permitieron al enemigo concentrar sus fuerzas contra los revolucionarios.

La denota fue militar y muy dura para nuestro pueblo. Allí se inmoló toda una generación de revolucionarios de nuestro pueblo. Pero, no fue una derrota política. Por el contrario, abrió el camino por donde había que marchar. Ninguna acción de izquierda hasta entonces catalizó la sociedad de tal manera Constituyó un hito que marcó a fuego la trayectoria del país y todos los acontecimientos posteriores. Los sobrevivientes del ELN reagrupados marcharon a Bolivia donde combatieron y murieron junto al Ché Guevara, entre ellos Juan Pablo Chang; el MIR extremadamente debilitado, no estuvo en capacidad de capitalizar su efecto y terminó dividiéndose. Los sectores reformistas capitalizaron su efecto y aprovecharon de la derrota para consolidar sus posiciones pacifistas o de vocinglero radicalismo. El pueblo con la guerrilla vio abierto el camino de la lucha por el poder. Desde entonces la llama de la lucha armada revolucionaria ha estado viva en el corazón de los auténticos revolucionarios.

SE ABRE EL PERIODO PRE REVOLUCIONARIO

Desde 1975 se abrió, en el país, una nueva etapa en la lucha de clases. Junto a más de 15 años de crisis económica que empobrece brutalmente al pueblo, se suma una crisis política producto de la incapacidad de las clases dominantes (militarismo, AP-PPC, APRA) y su degeneración moral. Quedando el capitalismo sin cartas "democráticas" y se abre la gran confrontación entre revolución y contrarrevolución.

El Movimiento Popular nunca como hoy ha desplegado toda su fuerza de combate organizado y con una perspectiva cada vez más clara, los paros nacionales llegan a niveles semiinsurreccionales en lugares como Huancavelica o Huancayo; proseguidos por intensas luchas obrera en todo el país que realizan nuevos paros, tomas de fábricas que en la fábrica de CROMOTEX (Lima) escribe otra página heroica de la historia de nuestro pueblo, allí los obreros combaten con abismal desigualdad con las fuerzas represivas armadas hasta los dientes, mueren seis obreros y un oficial de la GC. Al compás de estas luchas se inicia un nuevo proceso de centralización, dando nacimiento a los Frentes de Defensa que encabezan luchas generalizadas llegando a tomar control de las poblaciones durante días enteros como en Pucallpa, Tarapoto, Ayacucho, Etc.

La carencia de una dirección que de continuidad estratégica a estas luchas produjo, junto a las ilusiones forjadas por los nuevos gobiernos, un reflujo parcial que fue rompiéndose paulatinamente.

Las clases dominantes, para defender sus privilegios han usado todos sus instrumentos. El Paro del 19 de julio respondieron con la convocatoria a elecciones. Importantes sectores de la izquierda, entonces profundamente radicales de verbo, caracterizaron esta maniobra burguesa como una "conquista popular"; en ningún momento las plataformas populares colocaron las elecciones como una reivindicación. con ese mecanismo, lo que se buscaba era absorber, por los canales institucionales del sistema, el descontento popular, lo cual fue conseguido parcialmente con la colaboración para ello de la otrora vocinglera izquierda hoy parlamentaria.

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MRTA - Canto coral a Tupac Amaru

Conforme han ido agotando las posibilidades "democráticas", las clases dominantes han respondido combinando todos sus instrumentos represivos: aparato burocrático, judicial, fuerzas armadas y policiales, y grupos paramilitares.

Ante esta ofensiva reaccionaria, el pueblo también ha formado su capacidad de combate. En muchas federaciones y organizaciones populares los sectores revolucionarios van tomando la dirección; presionando sobre las centrales nacionales y logrado, finalmente, un paso decisivo con la constitución de la Asamblea Nacional Popular (ANP), en cuyos acuerdos recoge las tareas más importantes del movimiento popular, trabado por la inconsecuencia de la mayoría de la dirección de la ANP.

El movimiento popular asume el socialismo, expresado de diversas maneras: en el respaldo de una izquierda legal que se presenta como socialista, aún cuando tergiverse su contenido en el avance del espacio revolucionario; en la resistencia popular en las zonas le emergencia; en el viraje de la intelectualidad; en la propia demagogia "socialista" de sectores de la propia burguesía, etc.

Los métodos de lucha también han avanzado. Ante la agresión criminal crece la autodefensa. En las ciudades se dan choques cada vez mas constantes con las fuerzas represivas y casi todos los eventos de trabajadores y pobladores se aprueban la constitución de grupos de autodefensa. Y en el campo, las rondas campesinas, que tienen una orientación clasista y revolucionaria, ganan terreno a las fuerzas represivas y las rondas paramilitares.

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Sendero Luminoso - Marcha triunfal

El punto más alto de este ascenso lo constituye el reinicio de la lucha armada. Ella es continuidad de todo el largo recorrido de lucha de nuestro pueblo y producto de las jornadas de este último decenio.

Primero fueron los compañeros del Partido Comunista del Perú (Sendero Luminoso). Quienes tomaron las armas en 1980. Expresan, en realidad, la desesperación de la pequeño burguesía agraria, golpeada por la crisis y el centralismo, y obligados a saltar a nuevos niveles de lucha por la crisis de su ideología: el maoísmo. Ese carácter de clase queda sumamente claro en su renuncia al marxismo­leninismo, reemplazándolo por el "maoísmo pensamiento Gonzalo" aún cuando se la presente como la cuarta etapa del Marxismo-­Leninismo, no hay corriente que renuncie a la ideología del proletariado y lo confiese abiertamente, siempre se presentan como los "superadores"; en su negativa a asumir el carácter socialista de la revolución que ya Mariátegui sostenía en 1930, reemplazándolo por la "nueva democracia" que más parentesco tiene al Haya inicial que con el Amauta; en su miedo a aceptar la hegemonía de la clase obrera en la revolución, reemplazándolo por el campesinado que siendo el más firme aliado tiene una serie de limitaciones o el Partido, cuya composición es esencialmente pequeño burguesa también: por su sectarismo enfermizo que niega la existencia de otras fuerzas revolucionarias y democráticas en el pueblo confundiendo su voluntad con la realidad en una verdadera desviación idealista, causando, además, grave daño al conjunto del pueblo; por su relación autoritaria con las masas, pues concibe al pueblo no como la gestora de la revolución sino como masa que tiene que aceptar la autoridad del "Partido"; por la versión mesiánica del dirigente que reemplaza la concepción revolucionaria de los jefes de las masas, por la concepción caudillesca, propia de la práctica política de las clases dominantes en el país. A pesar de estas limitaciones, el aporte central del PCP (SL) está precisamente en haber pasado a la lucha armada acelerando la polarización de la lucha de clases.

Como resultado de este ascenso, surge también la forma más avanzada de la lucha político­militar: el MRTA (1983), que representa los intereses del proletariado, pero que apela a todos los sectores del pueblo. colocando como eje de acumulación la lucha armada, busca organizar a todo el pueblo para una guerra revolucionaria victoriosa. Lucha por el socialismo, resolviendo en sus inicios las tareas democráticas y antiimperialistas pendientes, y batalla por la unidad más amplia de todas las fuerzas del campo popular. Nuestra conversión en una fuerza político­militar expandida por todo el país, con un trabajo de masas cada vez más sólido, con la construcción de la fuerza estratégica en los pocos años de existencia como organización política, demuestra el potencial de la alternativa revolucionaria.

Así, hemos llegado al momento definitivo de la historia de nuestra patria. Al momento en que las fuerzas de nuestro pueblo están tensándose para recuperar, de una vez y para siempre, la libertad de nuestra patria. La hora en que tras un largo recorrido, nuestro pueblo alcance la justicia. Al momento de reiniciar el truncado camino del desarrollo de nuestra patria. Ello sólo es posible ahora, con la Revolución Socialista.

Para ello, hoy deben unirse, en un solo crisol, la organización, la conciencia y las armas en las manos del pueblo peruano que, como ninguno, ha regado este camino con mares de sangre que fructificarán en una patria libre, digna y justa, para marchar, junto con nuestros hermanos de América Latina, hacia la patria grande con la que soñaron nuestros padres revolucionarios.

*Extractos de un documento del MRTA: "Historia de las luchas del pueblo peruano".

Fuente: www.geocities.com/guerrillasenlatinoamerica


Las guerrillas en el Perú: 1965-1980, dos experiencias distintas (1º parte)

La influencia de Mariátegui

José Carlos Mariátegui, fundador el comunismo peruano, sólo vivió 35 años en los que escribió numerosos escritos filosóficos y sociohistóricos que lo llevaron a ser considerado por algunos autores como el pensador marxista más importante de América Latina. Siendo acusado, al mismo tiempo, de "nacional-populista indoamericano" por autores soviéticos, de "europeista" por sus antiguos camaradas del APRA y de "heterodoxo" por muchos marxistas en el mundo.

Su pensamiento se caracteriza por la fusión entre los planteamientos marxistas europeos más avanzados en su época y las tradiciones milenarias de la comunidad indígena, en un intento por asimilar en un marco teórico marxista la experiencia social de las masas campesinas.

El autor intentó estudió los modos de producción precolombinos intentando encontrar ciertas tradiciones colectivistas que pudieran determinar un comportamiento del campesinado latinoamericano distinto al del pequeño campesino europeo descrito por Marx en el 18 Brumario. Así como analizar la naturaleza de la doble opresión a la cual están sometidos: Etnico-cultural y económica social.

"Es interesante señalar que esta problemática será abordada, después de él, sobre todos por los "herejes" y disidentes dentro del marxismo del continente y más tarde por la corriente castrista". (Löwy Michael; El Marxismo en América Latina, Ediciones Era 1982, pág 103)

Para el autor peruano el problema indígena se identifica con el problema de la tierra, siendo el latifundio feudal el causante de la explotación y la dominación absoluta de las masas indígenas por la clase propietaria. Es tarea de los revolucionarios, de la propaganda política y del movimiento sindical -sostiene- cooperar en dar un carácter organizado, sistemático, definido, a esta reivindicación.

La reivindicación indígena carece de concreción histórica afirma Mariátegui mientras se mantiene en un plano filosófico o cultural. Sólo el socialismo enseña a plantear el problema indígena como reivindicación económica y política. "Hemos dejado de considerarlo como el problema étnico o moral para reconocerlo concretamente, como problema social, económico y político. Y entonces lo hemos sentido, por primera vez, esclarecido y demarcado". (Mariátegui José; Prólogo a la tempestad de Los Andes, en El Marxismo en América Latina, pág. 99)

Para el fundador del comunismo peruano las tradiciones colectivistas de los Incas tienen una gran importancia como elemento favorable al desarrollo del comunismo entre las masas campesinas e indígenas de la región andina. Este punto fue retomado posteriormente por Abimael Guzmán en el período de estudio "Reestudiar a Mariátegui" que vivió el incipiente PCP-Sendero Luminoso a principios de los 70. Hay que señalar que la hegemonía del proletariado siguió siendo para este autor la condición del paso al socialismo, tal como lo sostenían la mayoría de sus correlegionarios contemporáneos en el mundo.

Guerrillas del 65: la primera experiencia

 
Informe Final de la Comisión por la Verdad y la Reconciliación: Causas

Siguiendo la metodología Guevarista la guerrilla peruana se da principalmente en 1965, en plena presidencia de Fernando Belaúnde Terry, aun cuando tiene raíces anteriores, tal como sucedería 15 años después.

Sus vertientes son de tres tipos, fundamentalmente. Uno es el sector desgajado del APRA; otro proveniente de las filas del Trotskismo y un tercero derivará de un sector juvenil del partido comunista, que como en el resto de América Latina, por esa fecha rechazaba la vía insurreccional.

El primer sector provenía de las filas del APRA que en 1948 intentó provocar una insurrección para evitar el golpe militar del general Odría, luego de que había vuelto a la legalidad bajo el gobierno de Bustamante y Rivera.

Este intento insurreccional fue el más completo fracaso y la orden de Haya de la Torre de detenerlo llegó cuando la marina ya se había sublevado en Callao. La persecusión que inició el nuevo gobierno contra el APRA culminó en el cambio en los planteamientos de Haya de la Torre quien participó en los gobiernos de Odría y luego de Prado. Conjuntamente este partido perdió influencia entre sectores de obreros y campesinos que participaban en huelgas prolongadas. El APRA abogaba por reducir las exigencias de los trabajadores para no poner en peligro la estabilidad del régimen democrático.

En 1958 la Federación de Construcción Civil se retiró de la Central de Trabajadores Peruanos. La izquierda comenzó a controlar la Federación de Empleados Bancarios, la Federación de Estudiantes y la federación Nacional de Educadores, todos bastiones del aprismo. Una década después formaría parte de la Confederación General de Trabajadores del Perú.

Un sector radical al interior de este partido se mostró tremendamente crítico frente a la convivencia que se sostenía con el presidente Prado. El 12 de octubre de 1959, en medio de un Congreso Nacional del APRA, el grupo fue expulsado y forma tienda aparte. Nace el APRA Rebelde, liderada por el abogado Luis de la Puente.

Rápidamente el APRA Rebelde rompe completamente con su partido madre, incorporando a sus filas a elementos marxistas, el partido irá tomando esa definición paulatinamente y al decir de Luis Mercier "así se mantuvo hasta que el desarrollo de la revolución cubana generalizó una tendencia política castrista y legitimó, en cierta forma a lo largo de sus primera etapa, el pragmatismo revolucionario que eludió la adhesión a una ideología plenamente sistematizada". (Mercier Luis; Las Guerrillas en América Latina, Páidos, pág. 148)

El APRA Rebelde luego de diversas discusiones políticas decide marginarse del sistema democrático, cambiando su nombre por el de Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), proclamándose marxista leninista.

El 7 de febrero de 1964, Luis de la Puente pronuncia un discurso en la Plaza San Martín donde señala que la crisis del Perú es la crisis del sistema, constituyendo la democracia representativa una farsa que no sirve para los tiempos que se estaban viviendo en esa nación. De la Puente decía que el proceso insurreccional en el Perú asumiría las características de una "revolución agraria", comenzando por la invasión campesina a los latifundios, para después proyectarse en las barriadas marginales de las ciudades. La articulación de ello estaría, por cierto, a cargo del partido revolucionario.

La preocupación por el partido revolucionario hace que De la Puente considere al MIR como fuerza transitoria. Para él la unidad de la izquierda es necesaria para el triunfo de la revolución, pero el "partido de la revolución peruana se formará dentro del proceso insurreccional y sus cuadros y dirigentes surgirán de la lucha misma.

Es decir para comenzar el proceso insurreccional no se ve necesario la existencia de una vanguardia consolidada, al estilo leninista ortodoxo, sino que basta el impulso de un grupo de audaces, que incluso se enfrente en el plano ideológico con la izquierda tradicional. La fuerza política surge de la lucha. Luego, la guerrilla como acción antecede a las preocupaciones ideológicas. Tal es la característica de la guerrilla peruana de la década del 60. Después, con Sendero Luminoso, se pensará distinto.

El MIR desarrolla cinco frentes de combate dentro de la tesis foquista: Túpac Amaru, Atahualpa, César Vallejos, Manco Inca, Pachacutec. El primer foco comenzó sus acciones en la zona de Mesa Pelada, y establece un segundo frente, el Túpac Amaru, en Púcuta, bajo el mando de Guillermo Lobatón.

En carta enviada desde el campamento Illarce Ch'aska, Luis De la Puente fue describiendo el proceso vivido. "Pensamos que nuestra insurrección iniciada por las acciones guerrilleras se transformará, en un breve plazo, en una revolución agraria en las montañas y en el campo, y que las masas, respaldará a los grupos armados y dirigidas por el partido revolucionario, invadirán masivamente las tierras de los grandes propietarios y un poco más tarde explotará la bomba de tiempo de los arrabales marginalizados que rodean a las ciudades de la costa". (Mercier Luis; Las Guerrillas en América Latina, pág. 147)

 
Informe final de la CVR: Victimas

El esquema guerrillero del MIR se basaba en los siguientes puntos:

1-) Consideraban que se hallaban presentes las condiciones objetivas y subjetivas para la lucha armada.

2-) En ese cuadro las masas deben poner como meta inmediata la toma del poder.

3-) En una primera etapa, la insurrección tomará la forma de guerra de guerrillas, y más tarde se pasará a la forma de guerra de maniobras, para llegar a la guerra de posiciones.

4-) Dado el carácter campesino que ellos ven del Perú, la insurrección debía comenzar en el campo, concretamente en la sierra cordillerana. Como en esos lugares la comunicación no es fácil, por la geografía, se debía instalar varios focos guerrilleros. Estos focos servirán para atraer por sí solos el apoyo de la población.

Cuando el presidente Fernando Belaúnde recurre a las Fuerzas Armadas, capacitadas para la lucha contrainsurgente, para enfrentar a la guerrilla el destino del MIR estaba señalado. Los seis meses de enfrentamientos, en que se movilizaron 5 mil hombres del Ejército, Marina, Aviación y Fuerzas Policiales dejaron 38 bajas de su parte, 65 menos que las causadas por el Ejército ecuatoriano en 1941.

Por parte de los guerrilleros del MIR la derrota es total, sus dirigentes muertos y los focos desarticulados. En 1966 se reunirá su comité central arribando a dos conclusiones: afirman que la actividad revolucionaria no alcanzó los niveles político militares requeridos para la lucha armada, y además, que los guerrilleros no conocieron en profundidad la sicología del campesinado, por lo cual éste terminó prestándoles nulo apoyo. Como destaca Alberto Flores Galindo no habían podido confundirse con la población serrana, lo que requería una labor paciente obtener confianza de los campesinos, sumado a que las armas llegaron tarde. "Ese fue el balance que muchos hicieron de aquel desencuentro entre organizaciones políticas y el movimiento campesino. Pese a ello el MIR desbrozó el camino por el que, desde 1980, comenzaron a transitar importantes sectores de la izquierda peruana". (Simon Yehude; Estado y Guerrillas en el Perú de los 80; Instituto de Estudios Estratégicos y Sociales, Perú 1988, pág. 78)

Una segunda vertiente guerrillera proviene del trotskismo, concretamente del partido obrero revolucionario, POR. Destaca allí Hugo Blanco, aunque también Ismael Frías (columnista de revista equis). Blanco durante su estada en Argentina perteneció al grupo Palabra Obrera, dirigido por el profesor de la Universidad de La Plata Hugo Bressano, conocido mundialmente como Nahuel Moreno, uno de los jefes de la IV Internacional.

Como señala Richard Gott, Perú, junto con Guatemala y Brasil, son los tres países de Latina en que los trotskistas estuvieron más activos. Pero Perú es el único país donde hallaron un dirigente nativo que a la vez era un apóstol convencido de la fe. Blanco creía, siguiendo las enseñanzas del creador del Ejército Rojo, que el proceso revolucionario peruano marcaba el fin de la teoría estanilista de la "revolución por etapas", que afirmaba -como dogma para todos los comunistas- que la revolución sólo podía ser burguesa democrática y que los capitalistas locales, a los que llama burgueses progresistas, se unirían a su causa de lucha contra el latifundio y el imperialismo.

Blanco, secretario general de la Federación Provincial de Campesinos de La Convención y Lares, participa primeramente en agitaciones campesinas, que luego se transformaron en huelgas campesinas de carácter revolucionario. Blanco forma el Frente de Izquierda Revolucionaria, FIR, integrado por el POR, por el PC leninista (Luis Zapata Bordero, que luego dará origen a Vanguardia Revolucionaria) y sectores sueltos. Su acción se desarrolla principalmente en El Cuzco, y concretamente en los valles de La Concepción de la sierra, en el sur del Perú. En 1962 después del golpe de Estado que derroca al presidente Prado los militares -que ocupan por un año el poder- detienen a la guerrilla, que apenas se había insinuado, procediendo a derrotarla en sus núcleos originarios. Hugo Blanco fue detenido y condenado a 20 años de cárcel. Fue amnistiado por el gobierno del General Velasco Alvarado en 1970 y al año siguiente deportado a México.

Al analizar críticamente lo sucedido Blanco afirma que no fue el material humano el que faltó, ya que los propios campesinos se convirtieron en vanguardia, sino que organizarlos partidariamente en un núcleo disciplinado, completamente consciente del papel que le correspondía en el proceso.

"Es muy posible que la guerrilla rural sea una de las formas que va a tomar la lucha armada en el Perú; pero no podemos afirmar que sea la principal. Nos parece que cuanto más extenso y uniforme sea el movimiento, cuanto menos espontáneo sea, mayor importancia tendrán las milicias, relativamente estables, tanto urbanas como rurales. A nosotros, fue precisamente el aislamiento el que nos obligó a convertirnos de milicia en guerrilla". (Blanco, Hugo; Tierra o muerte: las luchas campesinas en el Perú, Siglo XXI, 1972)

El tercer grupo insurreccional que se convirtió en foco guerrillero fue el salido del PC, dirigido en un principio por Javier Heraud, quien muere en un enfrentamiento en la localidad de Puerto Maldonado en mayo de 1963 cuando se dirigía con otros guerrilleros a apoyar los levantamientos de Hugo Blanco, y posteriormente por Héctor Béjar Rivera.

Este grupo junto con trostkistas disidentes, y militantes de diversos pequeños grupos, forman el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Sobre sus inicios Béjar dirá que el ELN no quiso constituir un partido -y con ello no quiso ser vanguardia organizada- por cuanto pensaban, como los miristas, que el partido de la revolución surgiría de la lucha misma.

Se consideraban una "asociación libre de revolucionarios" y un equipo militar disciplinado. En cuanto al nombre representaba más que una realidad presente un objetivo futuro de la tarea iniciada: la conformación del ejército revolucionario por todo el pueblo, toda la masa sin partido.

Béjar posteriormente se incorpora a la vida política sistémica a requerimientos del general Velasco Alvarado. situación similar sucedió con Hugo Blanco que incluso se presentó a las elecciones presidenciales de 1980.

La principal crítica a las guerrillas del 65 provino de los propios involucrados, por ejemplo el ex-comandante del ELN al analizarlas retrospectivamente afirma que fueron grupos surgidos de la pequeña burguesía, desencantada por el no cumplimiento de las promesas del gobierno de Belaúnde, e influenciados por la mística y por la ideología de la revolución cubana, que a través de la insurrección pretendieron romper el statu quo de la legalidad burguesa.

 
Informe final de la CVR: La destruccion de la democracia

Las consecuencias de estas breves experiencias guerrilleras provocaron profundas huellas en la vida política peruana, aunque no afectaron la estabilidad democrática de ese período. Las raíces que comenzaron a surgir en esos años, así como el análisis de los errores cometidos, llevaron a que una década después surgieran nuevos grupos guerrilleros ahora sí con un sustento ideológico, organizativo y militar fuerte que afectó la gobernabilidad y la estabilidad de la democracia emergente de la década de los 80.

Muchos militantes de los grupos guerrilleros del 65 se incorporaron a la vida política democrática, otros crearon facciones que se mantuvieron latentes esperando un nuevo brote guerrillero, como ocurrió con el MIR Revolucionario, que participó en la fundación del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). Pero no fue sólo el análisis de los errores cometidos el que los llevó a variar sus lineamientos estratégico-tácticos, sino que la experiencia de los grupos guerrilleros urbanos de los 70 y el aporte de la triunfante Revolución Sandinista se convirtieron en la luz que iluminó su accionar.

Por otro lado, el fracaso de la teoría del foco y de las guerrillas urbanas en todos los países en que se implementó fortaleció las posiciones de los maoístas miembros del PCP-Sendero Luminoso, que luego de más de 10 años de paciente espera iniciaron su larga marcha.


EL MRTA: HEREDEROS DE GUEVARA Y LAS GUERRILLAS DEL 65

En 1980 año en que termina la transición política y comienza la consolidación democrática, pero que también marca el comienzo de la acción de Sendero Luminoso, un grupo de antiguos militantes del MIR, de la guerrilla del 65, ex-apristas, del Partido Socialista Revolucionario Marxista Leninista, del Movimiento Revolucionario Velasquista, conforman una nueva organización que toma el nombre provisorio de: Movimiento Revolucionario Túpac Amaru.

ORIGEN

Este grupo durante los dos años siguientes desarrolla un trabajo de discusión ideológica, política y militar para definir lo que serían sus posiciones políticas, en lo que constituye su primera etapa. A partir de marzo de marzo de 1982, adopta oficialmente ese nombre, en memoria del indígena peruano José Gabriel Condorcanqui, Túpac Amaru II, cacique de Tungasuca que se rebeló contra la dominación española el 4 de noviembre de 1780. Ese mismo año pasan a la segunda etapa de su historia: "la acumulación de fuerzas" que consiste en la incorporación de militantes para preparar las condiciones para su accionar. En 1984 abre la tercera fase: "la de propaganda armada, cuyo objetivo central no es la derrota o el aniquilamiento de las fuerzas vivas del enemigo, sino el darse a conocer al pueblo peruano, principalmente de llegar a las conciencia de las masas".(Combatiente El; Revista del MIR C- Militar chileno, Nº 20, abril 1991, pág 9)

El 28 de julio de 1984 se hizo público, por primera vez, el nombre del MRTA a través de un embanderamiento masivo. La bandera tupacamarista es similar al emblema peruano, pero lleva en la franja blanca la imagen de Túpac Amaru II rodeado de un fusil y una porra incaica que se cruza en "V", con las siglas MRTA. Además, durante ese período atacó el puesto policial de Villa El Salvador en Lima, robó el sable de San Martín y la primera bandera peruana. En esa ocasión realizó una incursión a la localidad de Tabalosos que originó un gran efecto político y sicológico a nivel nacional e internacional.

Al igual que otros grupos del continente, como el M-19, el MRTA realizó sus primeras acciones buscando símbolos que le dieran legitimidad en la sociedad. "Robaron esa espada para apoderarse de un símbolo nacional y para dar a entender que librarían la segunda guerra de emancipación. con eso decían: nosotros somos los detentores de la legitimidad nacional. Sendero con los perros colgados, lo que pretendían era colocar una barrera entre ellos 'los legítimos herederos del maoísmo', y los demás". (González Raúl; Una larga agonía: conversando con Henri Favre; Revista Qué Hacer, Nº54, agosto-septiembre 1988, pág. 50)

IDEOLOGIA

A diferencia de lo sucedido con Sendero Luminoso poco se ha estudiado la concepción político-ideológica del MRTA. Principalmente existen análisis de sus acciones de propagandas armadas, subestimando aquellos elementos programáticos que definen su personalidad política.

En ello sus propios militantes tienen responsabilidad, pues no han dado la importancia del caso a la difusión de su línea, bajo la justificación de sustraerse de un debate principista, al que ha sido tan adicta la izquierda peruana.

En el documento "MRTA-MIR: Unidad para la revolución", de diciembre de 1986, se resumen sus principales presupuestos teóricos. El MRTA pretende buscar en lo profundo de la historia del Perú, sus raíces y la justificación de su existencia como organización política.

"A sí mismo, se consideran como una prolongación de las luchas del pueblo peruano: desde la resistencia indígena al colonialismo español, pasando por la revolución de Túpac Amaru II -que da origen al nombre- hasta nuestros días. En lo anterior se percibe el intento de resolver la compleja relación entre socialismo y nación en una sociedad como la nuestra, en que la cuestión nacional continúa siendo un problema pendiente para la revolución".( Simon Yehude; Estados y Guerrillas en el Perú, EES, Lima, pág. 119)

Se autodefinen como una organización político militar de origen marxista leninista, no ortodoxa, continuadora de las Guerrillas del 65 y del Che Guevara, e influenciados por todas las experiencias guerrilleras latinoamericanas, principalmente la sandinista. Pero no niegan su vocación nacionalista que les ha permitido realizar alianzas tácticas con otros partidos políticos de izquierda peruanos.

El marxismo leninismo lo entienden como lo formuló José Carlos Mariátegui: no como calco o copia, sino como creación heroica. Insisten que el marxismo leninismo no es un cuerpo religioso repleto de verdades inapelables, sino un dinámico conjunto de leyes y principios que se nutren con lo más avanzado del pensamiento y la praxis revolucionaria de la época. Esta visión es la que los lleva, por ejemplo, a plantear la apertura hacia las diversas corrientes del campo popular, que van desde los cristianos de izquierda hasta el pueblo aprista.

El MRTA, por otra parte, afirma explícitamente su total autonomía respecto de cualquier país socialista o centro ideológico internacional, mostrando distancia con esta afirmación de Cuba o Nicaragua.

Afirman que la suya "es una corriente político-ideológica que se está construyendo en la lucha, ajena a las divisiones y conflictos entre los Estados socialistas son más compromisos que los que existen con la causa histórica de nuestro pueblo y las obligaciones del internacionalismo proletario". Y añaden: "Somos parte del movimiento revolucionario latinoamericano, que bajo las banderas del Che Guevara le dieran una nueva actitud y perspectiva a la izquierda del continente. no obstante cuestionan a quienes dogmáticamente califican al campo socialista de "socialimperialista" -refiriéndose explícitamente a Sendero Luminoso-. (Ibídem., pág. 119)

La revolución socialista es establecida en su programa como su objetivo final. Creen que el socialismo es la única salida a la profunda crisis del sistema imperante y para llegar a él consideran que es necesario transitar por una primera etapa, dentro de las cuales las tareas nacionales y democráticas tienen un peso importante: resolviéndolas es que se despejará el camino al socialismo. Afirman que mientras más se retrase la revolución, más patética serán las deformaciones del capitalismo dependiente (miseria, desocupación, depredación de los recursos naturales, estancamiento agrario, centralismo).

El análisis de la realidad peruana les muestra un país capitalista dependiente y deformado, que mantiene relaciones de producción pre-capitalistas. Ven como sujeto histórico de la revolución a la clase obrera, en alianza con el campesinado y aglutinando en torno suyo al conjunto del pueblo. De este modo, la construcción de la nación peruana, la solución de la cuestión agraria, el fin del centralismo burgués, la reedificación de la relación agricultura-industria, la reestructuración de la industria y la ruptura de cualquier lazo de dominación y dependencia imperialista, son tareas que sólo puede resolver plenamente en el socialismo.

La condición indispensable de este proceso de transformaciones -que impulsa el MRTA- es la construcción de un nuevo Estado. Este, edificado sobre los escombros de la vieja maquinaria estatal burguesa, será expresión de la democracia directa de las masas a través de sus órganos de poder popular y se sostendrá en las fuerzas armadas revolucionarias y el pueblo organizado en milicias.

La revolución peruana afectará, a su vez, a los intereses del imperialismo y la gran burguesía, cuyos bienes serán confiscados y pasarán a manos del nuevo Estado para conformar el área socialista de la economía. Así se pondrá en práctica un planificación democrática, que progresivamente se convertirá en el eje organizador de la reproducción económica y social; y se mantendrán formas plurales de propiedad, coexistiendo el área estatal socialista, el área cooperativa, y el de la pequeña y mediana propiedad privada, dentro de un proceso de transición en que la primera área es la predominante.

El MRTA considera, finalmente, que dentro del nuevo Estado que propugna es factible la más amplia libertad política y cultural del pueblo. Cree, así, que la libertad burguesa de hoy es fetichista porque da una falsa igualdad jurídica a quienes se encuentran desigualmente ubicados en la sociedad; y que logrando superar los abismos sociales que separan a los peruanos, se alcanzará la verdadera libertad.


Informe final de la CVR: Sendero Luminoso

El MRTA se define a si mismo como un factor en la construcción de la dirección estratégica de la revolución peruana. Esto es crucial dentro de su estructura partidaria: si bien posee la mística y la autoconfianza sin la cual una organización política no puede desarrollarse, erradican, en cambio, la noción de la autoridad cuasi papal del partido único y exclusivo. No es fortuito, entonces que uno de los ejes de su política sea precisamente la búsqueda de la unidad más amplia de la izquierda y el pueblo en general, como tampoco lo fue su unificación con el MIR.

Como señala el comentarista político Víctor Hurtado, de la revista Visión Peruana, en abril de 1986, cuando apareció el MRTA el escenario del campo popular se encontraba copado por el PCP-SL y la Izquierda Unida. Ambos habían logrado, cada uno en su terreno, una fuerza considerable. Por ello, no existía espacio para nuevos proyectos.

Esta tesis fue compartida por muchos analistas y políticos que estimaban que era casi imposible que los tupacamarus pudieran abrirse un espacio entre estas fuerzas encontradas. Sin embargo, la dinámica política peruana llevó en los años siguientes a una caída estrepitosa de la IU, y su vía política, y un incremento en el posicionamiento del MRTA, con su proyecto, en el escenario de guerra que se vivía en el Perú.

Estrategia y tácticas

Pero cómo el MRTA piensa que logrará los objetivos anteriormente señalados: A través de la "Guerra Revolucionaria del Pueblo", concepción estratégica que implica un complejo entrelazamiento de factores ideológicos, políticos, sociales, económicos y militares en torno a un eje estratégico: la lucha armada.

Algunos de sus lineamientos estratégicos de dicho proyecto son los siguientes:

1-) La Guerra Revolucionaria es un proceso en que concurren diversas formas de lucha y de organización, las mismas que se supeditan a la lucha armada;

2-) Es necesaria la construcción tanto de la "fuerza política" como de la "fuerza militar" del pueblo, en la medida en que ambas tareas se impulsan paralelamente y no la segunda después de la primera; y

3-) La guerra revolucionaria se desarrolla donde están las masas, tanto en las ciudades como en el campo. No obstante estiman que cada escenario tiene sus particularidades: mientras en el campo buscan construir su fuerza militar regular (el Ejército Tupacamarista), consideran a las ciudades como los centro de luchas principales político y social, donde lo militar tiene la función de auxiliar la guerrilla rural y preparar las condiciones para la ofensiva insurreccional del pueblo.

Es necesario señalar que las derrotas de la mayoría de las experiencias foquistas y de guerrilla urbana en América Latina, más que mostrarles un camino errado en pro de sus objetivos, sólo los llevo a realizar ajustes en la construcción estratégica, tratando de contar, al mismo tiempo, con una base social y política sólida tal como la conseguida por los sandinistas. Pero al igual que el Che Guevara apuntan a que las condiciones para una revolución pueden ser apuradas por un pequeño grupo guerrillero, urbano o rural. Convirtiéndose este grupo en el fósforo que encienda el pajar en que están parados, dado la crisis global que sacude a ese país, que provoca -a su juicio- las condiciones objetivas y subjetivas precisas para el estallido insurreccional.


Las guerrillas en el Perú: 1965-1980, dos experiencias distintas (2º parte)

Esta idea quedó reflejada en 1984 cuando junto con iniciar acciones urbanas de propaganda armada en Lima, sus máximos esfuerzos estuvieron dirigidos a organizar un foco guerrillero rural en la provincia de Paucartambo, en el departamento del Cusco.

La detención de una decena de tupacmaristas y la confiscación de importantes pertrechos militares e información desbarató esta operación, que recordó a muchos peruanos las experiencias guerrilleras de 1965. Este revés, no muy recordado por los analistas políticos peruanos, los obligó a postergar esta acción por tres años.

La tercera etapa, llamada de propaganda armada, terminó en el tercer trimestre de 1987, iniciándose en octubre de ese año, la cuarta etapa: De la guerrilla rural. El MRTA ingresó, así, a un nuevo período de su existencia: el de la construcción del ejército tupacamarista. De esta forma en las selvas del Departamento de San Martín los tupacamarus pusieron en práctica su concepción del desarrollo de la prolongada Guerra Revolucionaria del Pueblo.

Su máximo dirigente el Comandante "Rolando" (Víctor Polay Campos) en diversas entrevistas ha sostenido que una de las tesis que más caracteriza la experiencia tupacamarista es que "la revolución no puede ser muda". "Nosotros pensamos que si hay una cosa que no puede ser muda es la revolución. La revolución tiene que ser un acto pedagógico, un acto de explicación a las masas". (Extraña propuesta de paz, entrevista con Rolando, Caretas, Nº 981 Lima 16 de noviembre de 1987, págs. 9-13)

La aplicación de esta tesis ha llevado a que desde sus inicios, el MRTA ha reivindicado todas y cada una de sus acciones, explicando su justificación política; y buscando hacer públicas sus propuestas. Las conferencias de prensa, las entrevistas, la propaganda intensa, etc., son parte de la permanente actividad para comunicarse, de la manera más clara y sencilla, con millones de peruanos. Hacer política para las mayorías populares y no para una vanguardia radicalizada es, entonces, uno de sus lineamientos.

"De allí su preocupación porque cada acción guerrillera tenga un significado digerible por las amplias masas populares. A esta política fue correspondiendo por ejemplo, su decisión de suspender unilateralmente las hostilidades contra el nuevo gobierno aprista: no bastaba que la vanguardia estuviera clara sobre las posibilidades y perspectivas de Alan García; era necesario que el pueblo también lo estuviera y que, a partir de su propia experiencia, comprobase la imposibilidad histórica del APRA, que en esa oportunidad pretendió encubrirse bajo la promesa de una "gobierno nacionalista, democrático y popular". (Simon Yehude; Estados y Guerrillas en el Perú, EES, Lima, pág. 116)

El Comandante "Rolando" señala que otro de los principios del MRTA es que las armas y la acción armada son instrumentos para hacer política, actuando con ellas en las coyunturas y respondiendo con iniciativas políticas a los diversos problemas del país. Reconocen, de esta forma, que no se acumulan fuerzas en frío ni al margen de los momentos políticos que se viven. Otra de sus preocupaciones permanentes es tener una política amplia y madura, que busque sumar masas y unir a todas las fuerzas de una izquierda peruana cargada de sectarismos, por eso los mensajes del MRTA buscan ser mensajes de unidad a diferencia de lo que sucede con los de Sendero Luminoso.

La necesidad de combinar todas las formas de lucha en el proceso de acumulación de fuerzas revolucionarias para la toma del poder, es igualmente otro de sus lineamientos. "De ahí que el MRTA estime que no existen formas de lucha, en sí y de por sí, que sean revolucionarias ni que puedan ser condenadas como reformistas. El papel revolucionario de una forma de lucha está dado por la ubicación dentro de una estrategia global político- militar, cuyo eje -según los tupacamarus- es la lucha armada. Por ello el MRTA no renuncia a la lucha electoral o parlamentaria: estima que éstas pueden cumplir un rol importante en la acumulación de fuerzas, siempre y cuando contribuyan a la organización revolucionaria del pueblo". (Ibídem., págs. 117 y 118)

ACCIONES

HIMNO A TUPAC AMARU

Tupac Amaru Padre del trueno
ya esta naciendo tu gran nación
ya están prendiendo tus guerrilleros
grandes fogatas de insurrección

Tupac Amaru cóndor de fuego
brama en el pueblo tu corazón
eres incendio en los combates
canto y banderas de rebelión

Tus hijos saben que de su pobreza
no comerá ya mas el patrón
por fin el pueblo no será esclavo
ni habrán cadenas de explotación

Tupac Amaru Padre del trueno
ya esta naciendo tu gran nación
ya están prendiendo tus guerrilleros
grandes fogatas de insurrección

Tupac Amaru hijo del sol
quema tu sangre, arde tu voz
te esperan los oprimidos
Túpac Amaru libertador

Tupac Amaru Padre del trueno
ya esta naciendo tu gran nación
ya están prendiendo tus guerrilleros
grandes fogatas de insurrección

Los primeros años de acciones del MRTA mostraron a un grupo buscando a través de acciones espectaculares rememorar el aire de romanticismo que tuvieron las guerrillas del 65 en el Perú y en otros países de América Latina. Los atentados selectivos fueron considerados por este grupo como "acciones concretas y puntuales" a diferencia de Sendero Luminoso que "ha hecho uso indiscriminado de ellas", tal como lo señalan en el documento de línea militar de su III Pleno. Pareciera en este sentido que, el MRTA tratara de mostrar una imagen positiva, en la línea de la guerrilla latinoamericana de los años sesenta.

En los primeros años de su funcionamiento el MRTA tampoco desarrollo secuestros, como ocurría algunos años después entrando en funcionamiento las llamadas "cárceles del pueblo", muy al estilo tupamaro uruguayo. "Porque es una organización pequeña, el MRTA requiere relativamente de poco dinero para apoyar sus operaciones. A través de robos y actividades de extorsión a hombres de negocios y narcotraficantes el MRTA parece captar los suficientes recursos para su accionar". (Yaeger Carl; Tupac Amaru Revolutionary Movement; TVI Profile, pág.3)

El período de acciones más bien propagandísticas que militares llegaron a su fin el 9 de enero de 1990 con el asesinato del general (R) Enrique López Albújar que marcó un endurecimiento en la línea política que pretendía mostrar el MRTA. Desde ese momento asume el asesinato selectivo como algo habitual de su acción insurreccional. Aún sin caer en un terrorismo que responda a objetivos estratégicos, como Sendero Luminoso, el MRTA varió desde esa fecha su accionar que siempre respondía a la coyuntura, dando la impresión de estar siempre en una constante propaganda armada, buscando "causas justas" por las cuales luchar, para justificar la vía armada.

Desde 1991 el MRTA comenzó a vivir un fuerte período de fraccionamiento entre dos tendencia claramente identificables: una más política que pretende reincorporarse en un futuro cercano a la legalidad y una militar dura e intransigente, que no acepta el diálogo político y lo rechaza terminantemente.

En los acuerdos de su Comité Central de 1991 ratifican su lineamiento político "la estrategia del MRTA no ha variado un ápice, porque las condiciones de vida del pueblo peruano siguen siendo aún peores. Y esta estrategia es la de la Guerra Revolucionaria del pueblo, la combinación de todas las formas y métodos de lucha, articulados alrededor de su eje principal -que es la lucha armada- hasta conquistar el poder para ponerlo al servicio de la patria y el pueblo". (Instituto de Defensa Legal; Perú: hoy: en el oscuro Sendero de la Guerra; Lima 1992, pág. 84)

PCP-SENDERO LUMINOSO: LA CUARTA DAGA DEL MARXISMO

El Partido Comunista del Perú, más conocido como Sendero Luminoso, ha sido en la década del 80 el grupo más activo en de la tercera oleada guerrillera que se inicia con el triunfo de la Revolución Sandinista en 1979. Sendero Luminoso comparte con todos los grupos de este período una práctica política que busca generar ingobernabilidad en los países respectivos, cuestionando la legitimidad no de los gobiernos militares como en la década anterior, sino que de las incipientes democracias que surgieron en el continente.

Estos grupos, entre los que destacan las FARC y el M-19 en Colombia; "Alfaro Vive Carajo" en Ecuador; Sendero Luminoso y el MRTA en Perú; mantienen el voluntarismo de la época guevarista, pero en su táctica están más integrados los condicionamientos que el medio nacional les impone.

Sin duda, el grupo que más ha afectado la gobernabilidad y la estabilidad democrática de un país latinoamericano en las últimas décadas ha sido Sendero Luminoso, el grupo insurreccional más radical de los que han existido en el continente, sólo comparable con el Khmer Rouge en Camboya. Los senderistas, llevados por un fundamentalismo ideológico, creen ser los únicos depositarios de la ortodoxia revolucionaria y que por lo tanto tienen en sus manos, en las cumbres de los Andes, el provenir de la revolución mundial. Guiados siempre por su líder -considerado por ellos como la cuarta daga del marxismo- el presidente Gonzalo. La originalidad de este grupo radica en que son los primeros en ofrecer una interpretación pesimista del pasado y optimista a ultranza del futuro a que ellos conducen.

ORIGEN

Respecto de este grupo existen varias corrientes que tratan de explicar su surgimiento. Las interpretaciones "regionalistas" sostienen que la lucha planteada por los senderistas encarna una reacción del campo contra la ciudad (Cinthia MacClintock, 1984). Una segunda visión (la étnica) interpreta a Sendero como un movimiento reivindicativo de la lucha indígena milenaria contra los blancos europeos (García Sayán, 1990). "Finalmente una tercer interpretación es la clasista que considera al grupo como un movimiento que lucha en contra de la violencia estructural presente en el capitalismo (Carlos Iván De Gregori, 1993)". (Vázquez Karen, Pérez Aníbal; Violencia, Represión y Consolidación Democrática: los casos de Perú y Argentina; Universidad de El Salvador, 1993, pág. 20)

El origen de Sendero Luminoso se encuentra a comienzos de la década del 60, en medio de un contexto internacional donde las pugnas ideológicas chino soviéticas, provocaron posiciones absolutamente contrapuestas dentro de las filas del movimiento comunista internacional. En el Perú, el Partido Comunista Peruano, fundado por Mariátegui, comenzó a vivir este enfrentamiento entre la ordodoxia soviética y el maoísmo a partir de 1962.

El sector pro-chino, encabezado por Saturnino Paredes y José Sotomayor, acusó a la dirección del PCP de electorerismo, corrupción y, principalmente revisionismo, por haber supuestamente abandonado los principios marxistas leninistas. "Caracterizan a la sociedad peruana como semifeudal y semicolonial, propugnando asumir inmediata y plenamente la táctica y la estrategia china: la guerra popular y prolongada. La alianza deseable es para ellos la obrero-campesina y la fuerza principal de la revolución, el campesinado." (Carbajal Leopoldo; Sendero Luminoso; la ruta que comenzó a andar; El Diario de Marka, 22 de enero de 1982; pág. 4)

La división no tardó en producirse y en enero de 1964 este sector da nacimiento al Partido Comunista -Bandera Roja, que toma el nombre del periódico que editan. En la división absorben al Comité Regional de Ayacucho, del cual era parte el Frente de Estudiante Revolucionarios por el Sendero Luminoso de Mariátegui, que funcionaba en la Universidad San Cristóbal de Huamanga.

"Esta universidad, abierta en 1959, se había consolidado rápidamente como motor de desarrollo para toda la zona de Ayacucho, en una ciudad pequeña, cerrada y muy religiosa. "Cuando la universidad comienza a funcionar, Ayacucho ve roto sus esquemas: los profesores hablan en clases de anatomía de la reproducción y de las relaciones sociales, yo diría que la ciudad es violentada". (Revista Quehacer, Nº 19, DESCO, Lima, octubre de 1982, pág. 59)

En 1962 había llegado a la zona Abimael Guzmán Reynoso, quien inmediatamente se incorpora la staff de profesores y comienza a militar en el PC-Bandera Roja. Este grupo comenzó una ferviente actividad organizativa, que sobrepasó rápidamente la Universidad, cuyo punto más alto fue la creación en 1966 del Frente de Defensa del Pueblo de Ayacucho.

El nuevo partido encabezado por Saturnino Paredes continuó viviendo en pugnas internas que llevaron en 1965 a la salida de José Sotomayor, quien fundó el PC Marxista Leninista de corta duración y de la dirección de la juventud que formó el PCP-Patria Roja. "Luego de una corta temporada en China en 1965, en vísperas de la Revolución Cultural de Mao Tsetung -donde se cuenta que conoció al Che Guevara- y con la aprobación del Congreso Campesino, Guzmán ingresó al comité regional de Bandera Roja en Ayacucho". (Strong Simón; Sendero Luminoso, Edición Popular, Perú 1991, pág. 33)

La unidad táctica que Paredes y Guzmán tenía para enfrenar a sus opositores se quiebra en 1972, cuando Guzmán acusa a Paredes de contrarevolucionario, incapaz y por no haber cumplido con la tarea de preparar la lucha armada.

Guzmán arrastró tras de sí al Regional Ayacucho y sectores estudiantiles, perdiendo importante apoyo sindical campesino que se alineó con Saturnino Paredes. Desde ese momento comienzan a venerar la lucha armada, se consideran como los únicos revolucionarios, los descubridores de la verdad absoluta y de las llaves de la historia, estableciendo entre sus militantes una disciplina rigurosa, una fuerte mística y una dedicación especial a la formación ideológica.

 
Mujeres revolucionarias realizando un acto en la prisión de Canto Grande

Entre 1973 y 1975, en alianza con Bandera Roja, lograron acceder también a la dirección estudiantil de las Universidades de Tacna y Huánuco y alcanzaron presencia importante en las universidades de Lima de Ingeniería y San Martín de Porres. Sin embargo, pronto deciden abandonar las universidades y bajo la consigna de "Retomar a Mariátegui" se fijan el objetivo de "reconstruir el partido" en un plazo de 5 años. "Así, más de 10 años de trabajo en el campesinado -que implicaron el aprendizaje de su lengua, el quechua, y el conocimiento y aún adopción de sus tradiciones- explican el fuerte arraigo que tuvo la organización en la capas sociales de este Departamento".(Jaña Soledad, Laín Domingo; Presente y perspectivas del PCP-Sendero Luminoso; Centro de Investigaciones del Cono Sur, enero de 1985, pág 2)

En 1977 dan por cumplida una de sus etapas más importantes y comienzan a preparase para la lucha armada, del campo a la ciudad, pues consideran que el Perú es un país semifeudal y semicolonial en el cual existe una situación revolucionaria óptima. En las más estrictas medidas de clandestinaje celebran en la ciudad de Ayacucho el IX Pleno de su Comité Central a comienzos de 1980. En esa oportunidad conforman la Dirección Revolucionaria (político-militar) y ordenan a sus militantes trasladarse a zonas campesinas estratégicas para iniciar la lucha armada.

Ideología

Sendero Luminoso aplica como método permanente de construcción, dirección y de la unidad partidaria la "unidad y la lucha entre dos líneas". La ideología, el programa y la línea política serían el sustento de esta unidad partidaria. Este método sería la aplicación del desarrollo de la contradicción, como la ley fundamental de la dialéctica. En términos prácticos representa la justificación teórica para la eliminación de cualquier oposición o discrepancia en el partido, porque siendo permanente la lucha entre dos líneas, ésta puede ser convertida en posición antagónica según la evaluación de la dirección. A partir de esta premisa analizaremos primero la ideología del PCP-Sendero Luminoso.

El PCP constituye una organización ortodoxamente maoísta -al parecer la única que subsiste actualmente en América Latina- admiradora de la Revolución Cultural China y de la "banda de los cuatro" de Pekín. Indemne a todas las modificaciones impuestas en China por los sucesores de Mao, la organización se define como "marxista-leninista-maoísta-pensamiento del camarada Gonzalo" y reproduce casi sin modificaciones las tesis clásicas del líder Chino.

El PCP- Sendero Luminoso considera al pensamiento de Mao Tse Tung como la tercera y superior etapa de la ideología marxista, ya que ha desarrollado y profundizado los aportes entregados por Lenin y por Marx.

En la filosofía marxista el líder chino ha desarrollado la dialéctica, principalmente en la ley de la contradicción, estableciendo que es la única ley fundamental; en la economía política: el análisis del capitalismo burocrático y de la economía socialista; y en el socialismo científico: la guerra popular, teoría militar de carácter universal.

Además, Abimael Guzmán menciona el desarrollo hecho por Mao a las tesis de Lenin sobre el imperialismo, afirmando que éste crea disturbios y fracasa para volverlos a generar y volver a fracasar y así hasta su ruina final, que se producirá en los próximos 50 a 100 años. En su concepción Mao aplicó esta ley no sólo al imperialismo norteamericano sino también al "socialimperialismo" soviético.

El pensamiento de José Carlos Mariátegui es considerado, también, como fundamental para la ideología senderista. El período de reconstrucción del PCP, afines de los 60 estuvo basado fundamentalmente en "retomar a Mariátegui", donde se analizaron sus escritos principalmente en lo referente al papel de la violencia revolucionaria, de la dictadura del proletariado y al trabajo con el campesinado y los indígenas.

El pensamiento Gonzalo es definido como la aplicación de marxismo-leninismo-maoísmo a las condiciones concretas de la sociedad peruana. Con dos implicaciones fundamentales: un mayor dogmatismo y un convencimiento del rol protagónico mundial de Guzmán. Según el propio Abimael Guzmán, la guerra permite que el pensamiento tenga un salto hacia adelante que significaría una cristalización mayor, un grado de certeza más elevado, superior a la concepción clásica de pensamiento guía -que viene del marxismo chino y coreano- y tiene sólo por objetivo fijar el norte, el rumbo de la acción revolucionaria en un determinado país. "En cambio, el pensamiento Gonzalo sería en sí mismo una cuarta etapa del desarrollo del marxismo, y trascendería los linderos de la aplicación nacional, asumiendo connotaciones universales". ( Pedraglio Santiago; Armas para la Paz; Instituto de Defensa Legal, Perú, octubre de 1990, pág. 69)

Y esa ortodoxia influye decisivamente sobre su concepción de la sociedad peruana, y por consecuencia sobre su estrategia revolucionaria y sus tácticas, y sobre su política de alianzas. Sobre esto último, el Partido no busca y aún parece rechazar las alianzas políticas. La izquierda legal peruana -sus dirigentes- no constituyen sino un conjunto de "sirvientes" de la burguesía que prestan su apoyo a la afirmación de "Estado corporativo" y unos "cretinos parlamentarios". Todo persona o grupo que no es marxista-leninista-maoísta no es revolucionario, por lo que sirve al "viejo Estado" y es visto como enemigo.

El Perú aparece para Sendero como una sociedad "semi-feudal y semi-colonial", expresiones que anteriormente usara Mao y Mariátegui. Los desarrollos más contemporáneos del capitalismo peruano no parecen haber hecho necesario para la organización variar su definición inicial.

La burguesía peruana, con el desarrollo del "capitalismo burocrático" -expresión senderista que define como el capitalismo del gran capital monopolista "enfeudado a los terratenientes y sometido al imperialismo"- hacen que la democracia burguesa sea inviable en el país, que sólo puede aparecer "como caricatura" y que lo que está en desarrollo desde 1968 sea un proceso continuado de "fascistización" que va conduciendo progresivamente a la instauración de "un estado corporativo".

"No menos dura es su expresión para referirse a las revoluciones socialistas o a los procesos revolucionarios. La Unión Soviética representa "el otro imperialismo" -el social imperialismo-, Cuba y Nicaragua son satélite de ella. Y por supuesto, los dirigentes chinos no son sino un hato de traidores que encabeza "el perro Ten Siao Ping". Así su ortodoxia extrema los lleva a un aislamiento que no es producto de las circunstancias particulares sino de su propia decisión". (Jaña Soledad, Laín Domingo; Op. cita pág 3)

En 1980 se produce un cambio pasando a una "situación revolucionaria en desarrollo", donde ese capitalismo burocrático y el proceso de fascistización son enfrentados por la revolución democrática, nacional, anti-feudal y anti-imperialista, definiendo así el carácter de la revolución necesaria para llegar al Estado de Nueva Democracia. La que será apoyada por la alianza entre obreros y campesinos, en la cual el proletariado es la clase dirigente y el campesinado la fuerza motriz fundamental. La toma del poder y la instauración de la nueva sociedad serán producto de una guerra popular prolongada que, teniendo como escenario fundamental el campo, marchará hacia el cerco de las ciudades.

Los gobiernos de Velasco Alvarado, Morales Bermúdez y Belaúnde Terry no constituyen sino momentos de este proceso de "continuismo fascista" en medio de una situación "revolucionaria estacionada.

En cuanto a los aportes novedosos de Guzmán, de acuerdo a sus seguidores serían sobre todo dos: las tesis de la militarización de los Partidos Comunistas y la construcción concéntrica de los tres instrumentos de la revolución. Aportes del "pensamiento Gonzalo" que son vistos por los senderistas como lecciones y un camino a seguir por los revolucionarios no sólo de Perú sino del mundo.

En su documento "Bases de discusión del PCP" señalan que el proletariado genera el aparato político: un Partido Comunista totalmente opuesto y distinto a los demás partidos con el objetivo de tomar el poder político, así definido por Marx.

"Lenin estableció los caracteres del partido de nuevo tipo combatiendo la influencia socavadora del viejo revisionismo que generó partidos obreros burgueses basados en la aristrocracia obrera, la burocracia sindical, el cretinismo parlamentario y amoldados al orden. El presidente Mao Tse Tung desarrolló la construcción de los tres instrumentos. El presidente Gonzalo establece la tesis de la militarización de los partidos comunistas y la construcción concéntrica de los tres instrumentos". (Simon Yehude; Estados y Guerrillas en el Perú, EES, Lima, pág. 104) La militarización de los Partidos Comunistas, directriz política con contenido estratégico, es el conjunto de transformaciones, cambios y reajustes que necesita para dirigir la guerra popular como forma principal de lucha que genere el nuevo Estado, por tanto la militarización de los Partidos comunistas es clave para la revolución democrática, la socialista y las culturales. Es decir para países atrasados, capitalistas desarrollados o donde el "proletariado" ha capturado el poder -a su juicio tesis aplicable universalmente-.

Lo último se encuentra íntimamente ligado a las razones que los senderistas aducen para plantear la militarización de los Partidos Comunistas: Primero, el convencimiento de que nos encontramos ya en la lucha final. "estamos -explican- en la ofensiva estratégica de la revolución mundial, vivimos el barrimiento del imperialismo y la reacción de la faz de la tierra en los próximos 50 a 100 años, época signada por la violencia en que se expresan todo tipo de guerras, vemos cómo la reacción está militarizándose cada vez más, militarizando los viejos Estados, su economía, desarrollando guerras de agresión, traficando con la lucha de los pueblos y apuntando a una nueva guerra mundial...". (Ibídem., pág 104)

Segundo, la frustrada experiencia de los países socialistas. Hay que conjurar -dicen- la restauración capitalista. La burguesía cuando pierde el poder se introduce dentro del partido, utiliza el ejército y busca usurpar el poder, destruir la dictadura del proletariado para restaurar el capitalismo, por tanto los Partidos comunistas deben militarizarse. Y tercero, la certeza que marchamos hacia una sociedad militarizada. Militarizando el Partido -argumentan- plasmamos un paso hacia la militarización de la sociedad que es la perspectiva estratégica para garantizar la dictadura del proletariado.

La construcción concéntrica de los tres instrumentos (Partido, Ejército y Frente Unico) no es otra cosa que la plasmación orgánica de la militarización del Partido. Se resumiría, en síntesis, en la siguiente cita de Guzmán: "el Partido es el eje de todo, dirige omnímodamente los tres instrumentos, su propia construcción, absolutamente al ejército y al nuevo Estado como dictadura conjunta apuntando a la dictadura del proletariado".

Sendero considera que la revolución se da por etapas, en una relación indesligable y un camino inninterrumpido entre revolución democrática y la segunda etapa que es la revolución socialista. La novedad en este aspecto de la línea política de Sendero es lo que ellos mismos denominan la "especificación de las tesis maoístas de la guerra popular del campo a la ciudad", es decir, la guerra popular unitaria, donde el campo es el escenario principal de la lucha armada y la ciudad el complemento.

Abimael Guzmán apoyándose en la experiencia china señala que la prolongada lucha revolucionaria es una guerra de guerrillas de los campesinos dirigida por el PC, por lo cual resulta imprescindible realizar trabajo hacia las zonas rurales para ganarlas como bases de apoyo revolucionario. Pero específica que en las ciudades como complemento se deben llevar adelante acciones armadas como lo demuestra la experiencia internacional.

El líder senderista saca lecciones de lo que ocurrió en la guerrillas filipina que se refundió en el campo y dejó quietas las ciudades, provocando el aislamiento de la guerrilla. De lo ocurrido en Brasil, donde los insurrectos aplicaron acciones en ambos sectores, pero no especificaron cuál era el principal. De Vietnam donde los comunistas realizaron importantes acciones en las ciudades.

"Al definir a la clase obrera y al campesinado como fuerzas principales de la revolución vietnamita exigió que el proceso de construcción de las fuerzas revolucionarias se realizara simultáneamente en las ciudades y áreas rurales, impulsando formas de lucha adecuadas en cada una de las zonas estratégicas de acuerdo a sus características específicas". (Naranjo Pedro; Viet Nam: experiencias y enseñanzas; Ediciones R, 1990, pág. 283)

Teniendo en cuenta las peculiaridades de las ciudades en América Latina, donde el porcentaje de proletariado y de masas pobres es elevado, Guzmán sostiene que las masas están prestas a desarrollar acciones de complemento a las del campo. "Sólo que en las ciudades no se construye nuevo Poder, sino Frente, concretado en Movimiento Revolucionario de Defensa del Pueblo con centros de resistencia que hacen la guerra popular y preparan la futura insurrección, que se dará cuando las fuerzas del campo asalten las ciudades en combinación con la insurrección desde dentro". (Simon Yehude; Estados y Guerrillas en el Perú de los 80; EES, Lima, pág. 107)

Estrategia y tácticas

La estrategia del PCP-Sendero Luminoso para conquistar el poder es la Guerra Popular Prolongada, que parte de un supuesto esencial: la violencia es la ley universal sin excepción alguna. Es la ley que permite resolver las contradicciones fundamentales a través de la Guerra Popular y el ejército propio.

"Es una cuestión sustantiva del marxismo, porque sin violencia revolucionaria no se puede sustituir una clase por otra, no se puede derrumbar un viejo orden para crear uno nuevo".( Guzmán Abimael; Presidente Gonzalo rompe su silencio; El Diario; Nº496, 31 de julio de 1988, pág.15)

La Guerra popular -afirma su líder- se aplica universalmente, según el carácter de la revolución y se especifica en cada país. En el caso del Perú, la lucha se libra desde el campo y la ciudad, como complemento, tal como se estableció en las tesis de 1968. Debido a que en América Latina se tienen ciudades proporcionalmente más grandes que en otros continentes.

Guzmán explica que se discutió en profundidad al interior de su partido y por largo tiempo, como aplicar la Guerra Popular sin caer en mecanisismos y simplificaciones, para lo cual se diseñó un "plan estratégico único" que se ha ido cumpliendo inexorablemente sin importar los sacrificios que le signifique ni el apoyo que reciba de la sociedad. El líder senderista señaló seis peculiaridades que mostrarían el carácter antidogmático de la aplicación de la Guerra Popular al Perú:

1.-) La Guerra en el Perú se desarrolla "en campo y ciudad", y no sólo en el campo.
2.-) Construcción de Nuevo Poder sin haber derrotado a las Fuerzas Armadas: debido al vacío de poder creado en el campo
3.-) La Conformación del Ejército Guerrillero
4.-) El propio partido militarizado
5.-) Independencia, autodecisión y autosostenimiento.
6.-)Ideología marxista-leninista-maoísta.


Las guerrillas en el Perú: 1965-1980, dos experiencias distintas (3º parte)

Con las dos últimas particularidades mencionadas se diferencia de procesos de lucha armada como las centroamericanas, cubana, argelina, vietnamita, etc.; y en Perú, específicamente del MRTA. Las bases de apoyo son parte medular de la Guerra Popular, sin ella ésta no es posible. Esta es la tesis central de Sendero Luminoso para fundamentar el sostenimiento y despliegue estratégico de la guerra. Es la fuente de la construcción del "nuevo poder". La revolución democrática se cristaliza en la construcción de este "nuevo Estado"; la revolución socialista se inicia en el mismo momento que el "Nuevo Estado" se ha constituido en todo el país.

La construcción del "Nuevo Poder" es -entonces- fundamental para su estrategia. Proclaman: que así como se hace la guerra popular para conquistar el poder, hay que también construir esa conquista de poder: generando organismos superiores a los de sus enemigos simultáneamente a la realización de la guerra. "Es ésta la justificación teórica de la destrucción de las fuerzas armadas y policiales, pero también de las organizaciones populares y de sus dirigentes cuando no son controlados por el partido, ya que tanto unos como otros son parte del "viejo Estado". Este es, por consiguiente, el criterio en la construcción de los organismos autogenerados".

(Pedraglio Santiago; Armas para la Paz; IDL, Perú, 1990, pág. 69 ) El "Nuevo Poder" se construye en el campo. En la ciudad la tarea es el desarrollo del "Movimiento Revolucionario de Defensa del Pueblo"(MRDP). Así, -afirma Guzmán- su acción en las ciudades es indispensable, y en constante crecimiento, porque ahí está concentrado el proletariado que recibe la influencia del "revisionismo" y del "oportunismo".

Este es el sustento teórico para considerar como un paso necesario la destrucción o sustitución de la actual organización popular, ya que ésta, al estar bajo control del "revisionismo" o del "oportunismo", es parte del "viejo Estado". Guzmán afirma que la clave del mismo (MRDP) es el centro de resistencia, otras formas orgánicas, otras formas de lucha que las que corresponden a una guerra popular.

Guzmán explica en sus escritos que producto del vacío de poder en el campo, estuvieron obligados a dar pasos acelerados en la construcción del "Nuevo Poder", en la segunda mitad del 82. A través de la creación de Comités Populares fueron destruyendo las relaciones semi-feudales y el gamonalismo que -a su juicio- existe en el campo peruano. Los Comités Populares en un área determinada se agrupan en una base de apoyo y el conjunto de éstas dan forma a la llamada República Popular de la Nueva Democracia cuya constitución definitiva sólo se logrará una vez alcanzado el poder.

Sendero Luminoso sostiene que cinco son las condiciones fundamentales para el éxito de la Guerra Popular:

1-) Lograr que la gran parte de la población no sólo esté de acuerdo con la victoria de "las fuerzas armadas populares" contra las "fuerzas armadas reaccionarias" sino que al mismo tiempo, como demostración de lo primero, participen activamente en la guerra revolucionaria.

2-) La convicción ideológica para que esa población identificada plenamente con la revolución tenga, sin embargo, la fuerza moral para seguir adelante frente a los peligros, adversidades y derramamiento de sangre que se produce durante el desarrollo de la guerra revolucionaria.

3-) La existencia de una organización revolucionaria que sea el "núcleo dirigente" tanto del frente único como de las fuerzas armadas populares. "O sea el PCP convertido en una máquina capaz para la toma del poder: reconstituido. Este núcleo revolucionario deberá estar, por tanto, sumergido dentro de la dirección nacional del frente único y del ejército del pueblo". (González Raúl; Para entender a Sendero; Revista Quehacer, Nº 42, agosto-septiembre 1986, pág. 30)

4-) La existencia del Frente único que agrupe a todas las fuerzas revolucionarias y no sólo a los partidos.

5-) El ejército popular revolucionario.

Sendero Luminoso considera fundamental la identificación de la población con la revolución, para no caer ni en el foquismo ni en el militarismo. Puede participar " dentro del Frente Unico, puede ser dentro del ejército ya sea como militante o colaborador, en las milicias o en las guerrillas. Ya sea como agitador, como organizador, como teórico, como enlace, como distribuidor, etc." (Ibídem., pág 30)

La rigurosidad de Sendero Luminoso con relación al cumplimiento de todos sus planes es grande, lo que en el aspecto militar lo lleva a cumplir sus objetivos sin medir el costo o sacrificio que ello implique. "Interesa resaltar la eficacia que en función de sus propios objetivos tiene SL gracias a la rigurosidad de su análisis, a la precisión de las metas, a la valoración de los tiempos que requieren y de los medios necesarios de que disponen. Contra lo que se piensa, SL no se coloca objetivos inalcanzables o desproporcionados con relación a sus fuerzas". (Pedraglio Santiago; Armas para la Paz; Instituto de Defensa Legal, Perú, octubre de 1990, pág. 101)

Sendero Luminoso ha realizado 6 planes militares durante estos 14 años de enfrentamiento con el Estado peruano:

I Plan de inicio (mayo-diciembre de 1980) con dos períodos: Culmina con 1.342 acciones.

1-) Período Inicio de la lucha armada (ILA):

2-) Período Impulsar la Guerra de Guerrillas:

II Plan de Desplegar (enero 1981-enero 1983): "Con un período previo de 3 Campañas. Resultado 5.350 acciones, generando nuevo poder". (El Diario; En 13 años de Guerra Popular: planes y campañas exitosas; Nº 623, mayo-junio 1993; pág.14)

III Plan de Conquistar Bases: (mayo 1983-septiembre 1986). Desenvuelve en un primer momento 2 campañas y un sub-plan, ¡Gran Salto¡. Consigue expandirse, culminando con 28.621 acciones. Se consiguen bases de apoyo, zonas de operación y puntos de acción.

IV Plan de Desarrollar Base: Aplicando inicialmente plan piloto (diciembre de 1986- mayo 1989) Se desarrollan tres campañas: la última en dos partes; logrando desarrollar partido, construir Ejército Guerrillero Popular (EGP) y plasmando nuevo poder. Se concretaron 63.052 acciones.

El Ejército Guerrillero popular es la forma principal de organización en la guerra, como la guerra es la principal forma de lucha. En el llamado Ejército Guerrillero existen tres tipos de fuerzas: una principal, una fuerza local y una fuerza de base, no se cuenta con una milicia independiente sino que ella está en la base misma del ejército.

V Gran Plan de Desarrollar Bases en Función de Conquistar el poder: En un inicio, con su I Campaña logró en cuatro meses, hasta fines de 1989, 23.090 acciones; la II Campaña consigue conquistar los Comités Populares Abiertos y, en 1991, el equilibrio estratégico.

VI Gran Plan de conquistar el Poder: En la actualidad se ejecuta el IV Plan de Desarrollo Estratégico de la Guerra Popular para Conquistar el Poder y desarrollando el VI Plan Militar, Construir la Conquista del Poder, con su Campaña ¡En defensa de la Jefatura (prisión de Guzmán), contra la dictadura Genocida!. "Según estadísticas (ciertamente inexactas) del propio Instituto de Defensa Nacional, entre 1992 y 1993 el PCP ha realizado 807 accciones subversivas: Octubre-diciembre 1992: 375; Enero-Marzo 1993: 432. Esto sin considerar las efectuadas en las zonas alejadas, incomunicadas, donde las acciones del EPL son de construcción". (Ibídem., pág 14)

Desde principios de los años 60 los senderistas tienen claro el tipo de acciones que acompañarán su guerra popular: el sabotaje, la guerrilla y el terrorismo.

El terrorismo es definido como el conjunto de acciones que pueden ir desde la simple amenaza hasta el ajusticiamiento de un enemigo del pueblo y cuyos objetivos son: a-) Separar a la población de la autoridad legal burguesa y ganarla a la revolución. Esto se logra en dos etapas: en la primera la población se mantiene pasiva ante la autoridades. No ayudan a las tareas terroristas, aunque con su silencio ya ayudan. En la segunda etapa el terrorismo comienza a tener apoyo de la población, la que poco a poco participa.

b-) Destruir la organización de la sociedad. En la sociedad hay una serie de jerarquías políticas, administrativas, etc. hombres que tienen un puesto de dirección en la sociedad. Mediante el terrorismo se trata de limitar sus acciones, aislarlos de la población y hasta eliminarlos si es necesario.

c-) Hacer fracasar las acciones del gobierno reaccionario. Esto en dos aspectos: trata que las fuerzas de orden no logren detener a los autores directos de las acciones, y en segundo lugar, cuenta con el hecho que los fracasos repetidos de las fuerzas del orden reaccionario dan lugar a una disminución de su valor combativo, ya que se sienten impotentes ante un enemigo invisible.

"El terrorismo, sostienen, puede ser selectivo o sistemático. El primero, cuando actúa sobre personas previamente seleccionadas; el segundo, cuando se actúa contra las personas de las entidades y organismos del aparato estatal, así como las que representan al imperialismo". (González Raúl; Para entender a Sendero; Revista Quehacer, Nº 42, agosto-septiembre 1986, pág. 31)

El sabotaje persigue los mismos fines que el terrorismo, con el agregado de apoyar las acciones contras las fuerzas de orden reaccionario. Por ejemplo, volar un puente que sirve de comunicaciones a las fuerzas enemigas. Las guerrillas tiene los mismo fines que la concepción clásica, pero ha incorporado en sus praxis una forma original: los guerrilleros ocasionales: campesinos que después de combatir vuelven a laborar las tierras, con lo cual la labor de las Fuerzas Armadas se dificulta al no tener ni a un grupo rebelde de formación regular ni a un foco localizado.

Dirección y militancia

Uno de los puntos fundamentales en la estrategia senderista es la conformación de una dirección, y particularmente una dirección para la guerra. Por eso se insistirá en la importancia decisoria del partido; por esto se convierte en un hito histórico cada hecho o decisión que considere significativos. En el caso de Sendero Luminoso esta dirección está personalizada en Abimael Guzmán y su grupo histórico formador, a diferencia del MRTA cuya dirección es colegiada.

Esta dirección senderista, llamada fracción leninista en los inicios de los 60, estuvo constituida, por Guzmán y su entorno más directo. Ellos eran los aplicadores más puros de los principios. La fracción asumió sola la reconstitución del partido de Mariategui en 1969, cuando SL rompe con el grupo de Saturnino Paredes.

Este carácter mesiánico de la afirmación que "la fracción asuma sola la reconstitución del partido" es un justificativo histórico para la legitimidad del poder de Guzmán y su grupo en la dirección. Es estructurar la historia en torno suyo, para justificar su ubicación y su carácter incuestionable de su mando. Lo que vienen después son finalmente siempre recién llegados; no tendrán nunca la autoridad de los históricos.

Guzmán señala expresamente, además, la diferencia entre ser jefe y dirigente, y ser sólo dirigente. Quien es dirigente ejerce un cargo orgánico, mientras que la jefatura es el reconocimiento de la "autoridad partidaria y revolucionaria". Abundando en el tema precisa el carácter de la jefatura: el partido habría cumplido con las leyes de la creación de un pequeño grupo de jefes; "pero tiene un jefe que sobresale sobre los demás, o que encabeza a los demás según las condiciones, porque no podríamos ver a todos los jefes con igual dimensión: Marx es Marx, Lenin es Lenin, el presidente Mao es el presidente Mao, y cada uno es irrepetible y nadie es igual a ellos".( Pedraglio Santiago; Armas para la Paz; IDL, Perú, octubre de 1990, pág. 71)

Pasando por alto su autovaloración desproporcionada, califican el "culto a la personalidad" como posición revisionista. Intentan fundamentar la alimentación del peso del individuo en la política mediante la concepción de jefes, que Lenin sostuvo, agregándole sin embargo una nueva tesis sobre la jefatura, que ninguno de los clásicos marxistas planteó. "Esta es una tradición muy peruana, y que en la experiencia del movimiento comunista se ha presentado como expresión de una grave degeneración del socialismo, en determinados países hoy en crisis. El caudillismo de Guzmán, la valoración de su papel en la historia, nos recuerda más la concepción de jefe (o jefatura) que Haya asumió dentro del APRA, que a las de Mariátegui, quien precisamente fustigó a Víctor Raúl por la seducción que sentía frente al protagonismo personal". (Ibídem., pág. 72)

Militancia

En relación a la militancia, los senderistas señalan que ésta se forma "en la guerra" como combatientes y como "administradores" del "nuevo Estado". Un estudio realizado por sicólogos conductistas, a principios de la década del 80, y difundido por la Revista Quehacer sostiene que los senderistas exhiben las siguientes "actitudes positivas": Vida con motivaciones ideológicas; capacidad política y militar bien desarrollada; una ideología que reivindica los valores étnicos y culturales de las civilizaciones pretéritas; educación y preparación para la acción. Mucha fuerza de voluntad; respeto a la jerarquía y autoridad propia; alta moral y vida austera; conciencia de seguridad desarrollada; sentido de oportunidad; solidaridad organizada; capacidad para el planeamiento y la ejecución de acciones.

Sendero Luminoso no es un partido de masas, sino que tiene "carácter de masas". Así, se apela a una estructura partidaria relativamente reducida, y a una organización militar y de periferia política muchísimo más vasta. Está contra los "partidos de adherentes, de funcionarios". Manifiesta la voluntad de construir una línea de autosostenimiento, y dice estar contra cualquier tipo de apoyo económico externo por ser "corrosivo y revisionista".

El PCP divide el trabajo de sus militantes en secreto y abierto, a diferencia de la mayoría de los grupos de izquierda que lo dividen en clandestino y legal. Situación que los ha llevado - afirman- a ser plenamente identificados por la policía, por esta razón Sendero privilegia el trabajo secreto en todos los niveles de la organización y en todos los casos.

Para la creación y desarrollo de las distintas instancias partidarias se establece una rigurosa selección de militantes. No pueden ser ni voluntarios ni aficionados, ya que todos los miembros de Sendero participan en labores de inteligencia.

La organización ha sido diseñada de tal manera que quien se retire del partido nunca sepa más de la cuenta y no sólo por el buen funcionamiento del seudónimo y la disciplina de cada militante, sino porque la propia organización -que es vertical- se encuentra estructurada de tal forma que un senderista importante, a cualquier nivel, nunca puede conocer a más de ocho compañeros, pues cada célula la forman un máximo de 5 miembros y de ella sólo uno, el responsable, se vincula y relaciona con otros tres responsables de igual número de células que forman el comité local, zonal o distrital.

El trabajo clandestino que desarrollan los militantes senderistas apunta, igual que la violenta, a la destrucción de la sociedad en determinados aspectos, pero al mismo tiempo a la construcción de la sociedad también en determinados aspectos:

- Destrucción de la sociedad: a-) en el plano psicológico, desprestigiando los valores de la sociedad y explotando las contradicciones internas que se presentan en las mismas fuerzas reaccionarias. b-) en el plano material, causando el desorden necesario.

- Construcción de la sociedad: a-) en el plano psicológico, creando nuevos valores. b-) en el plano material, organizando a la población, satisfaciendo sus necesidades en las zonas liberadas, así como militarizándolas.

Los militantes senderistas reciben, desde el mismo momento en que son captados para la organización, el adoctrinamiento para responder con su vida si es necesaria al logro de sus objetivos políticos, la llamada "cuota de sangre". "El modo en que Guzmán entendió el principio de la conservación de fuerzas no tenía nada que ver con el cálculo numérico de un técnico militar, sino en la evaluación del efecto político y militar que un determinado sacrificio tendría, en comparación con la ventaja que brindaba la sobrevivencia". (Gorriti Gustavo; Sendero: historia de la guerra milenaria en el Perú; Editorial Apoyo, Lima 1990, Vol. I, pág. 99)

VI. D. 6 RELACIONES INTERNACIONALES En cuanto a relaciones internacionales el PCP ha desarrollado los llamados "Comités de Apoyo a la Revolución Peruana", o "Sol Rojo", y los "Movimientos del Pueblo Peruano" en distintas ciudades europeas y latinoamericanas. Al mismo tiempo, en la década del 80 se le vinculó al "Movimiento Revolucionario Internacional" (MRI), integrado por el Grupo Bandera Roja de Nueva Zelandia, los grupos comunistas de Notthingam y Stockport de Inglaterra, el PC de Ceylán, el PC de Turquía. "Alemania, Francia, Grecia y Suiza alojan sendos MPP directamente generados por Sendero Luminoso. También hay en esos países diversos Comités de Apoyo "autogenerados", como los hay en las Islas Canarias, Dinamarca, Finlandia, Holanda y Gran Bretaña. Es probable también que los haya Estonia. Aparte de los peruanos y nacionales, figuran en ellos una importante proporción de inmigrantes". (Strong Simón; Sendero Luminoso, pág. 251)

También existen un MPP en México y un "Comité de Apoyo" en República Dominicana. En Estados Unidos existe, desde 1975, el Partido Comunista Revolucionario que tiene vende documentos y revistas en 17 ciudades norteamericanas. "A comienzos de 1991 los miembros de Sendero Luminoso fueron informados que el PCR había aceptado orgánicamente el maoísmo como la tercera etapa del marxismo". (Ibídem., pág 245) En 1994 un grupo de rock norteamericano realizó una canción y un video de apoyo a Sendero Luminoso: Rage Against de Machine.

DIFERENCIAS ENTRE SENDERO LUMINOSO Y EL MRTA

Entre el MRTA y Sendero Luminoso siempre han existido marcadas diferencias ideológicas, estratégicas y tácticas. El MRTA es el continuador de las guerrillas de las década del 60 y 70 en América Latina, alineado al movimiento comunista internacional. En cambio, Sendero Luminoso responde principalmente al maoísmo de la época de la revolución cultural, formando parte sólo de un desconocido movimiento revolucionario internacional.

El MRTA desarrolla su estrategia mediante la Guerra Revolucionaria del Pueblo, en la que participan obreros y campesinos; Sendero, en cambio, a través de la Guerra Popular Prolongada, principalmente campesina. El MRTA tiene como símbolo la bandera peruana con la imagen de Túpac Amaru; Sendero la bandera roja con la hoz y el martillo, en la parte superior derecha.

El MRTA no es dogmático, asume las experiencias de otras revoluciones socialistas, y se cataloga como un movimiento dentro del contexto revolucionario latinoamericano y mundial. Sendero es dogmático y radical, realiza la guerra popular similar a Mao en China. Se cataloga como el verdadero partido comunista en el mundo, considerando a los otros como revisionistas.

El MRTA considera que en la revolución pueden participar varias organizaciones. No destruye, además, ninguna organización social, política ni cultural existente; las cohesiona buscando su participación revolucionaria. Sendero considera que el partido es el único conductor de la guerra popular, buscando destruir todas las organizaciones existentes, propiciando otras afines para contribuir al "Nuevo Poder".

En cuanto a la visión que tienen uno del otro, podemos decir que Sendero Luminoso siempre ha considerado al MRTA como "revisionistas" o "agentes del socialimperialismo soviético", que insurgieron para contener el avance de las fuerzas guerrilleras senderistas.

La suspensión unilateral de las acciones militares del MRTA contra el gobierno de Alan García aparentemente confirmó la suposición de los senderistas, aparte de "capituladores" fueron vistos en este tiempo como acabados.

Sin embargo, los acontecimientos posteriores mostraron a un MRTA redoblando sus acciones en las ciudades y dispuesto a abrir un frente de guerrilla rural, considerado una farsa en favor del APRA por el PCP. Esta situación -no prevista en el libreto senderista- comenzó a preocuparles, tanto que a mediados de 1987, de acuerdo a una información periodística que no ha sido desmentida, emboscaron a una columna del MRTA en el alto Huallaga.

Ese momento marcó una preocupación mayor y un aumento en las críticas de Sendero en contra del MRTA. En septiembre de 1987, en su documento "Bases de Discusión", Sendero Luminoso señaló que "aparecen grupos armados como el MRTA y el CRP(MIR) que se han refundido pero no tienen una definida concepción marxista, marchando así a servir al imperialismo, al socialimperialismo y al supuesto diálogo fascista al cual ya le han dado treguas unilaterales".

Por otra parte, el MRTA reconoce como revolucionarios al PCP, aunque explicita sus diferencias afirmando que deben ventilarse en el seno del pueblo. En agosto de 1985, en una conferencia de prensa clandestina reconocieron a "los compañeros del PCP como una fuerza del pueblo, de protesta, de lucha, de cambio, de transformación", no obstante las diferencias políticas que "van desde métodos, de caracterización de nuestra sociedad, de tácticas, objetivos y, al final, militar que son evidentes para todos".

Víctor Polay Campos, en una entrevista publicada por un semanario peruano, afirmó que caracterizan a la sociedad peruana con un modo de producción dominante que es el capitalismo. Y a diferencia de Sendero, afirman que la revolución no sólo será obra del campesinado, sino también y fundamentalmente de las masas populares urbanas: la clase obrera, los sectores sub- empleados, los intelectuales, profesionales, pequeños propietarios, etc. Como hemos señalado anteriormente Sendero Luminoso estima que la sociedad peruana sigue siendo semi-feudal, aunque habla de cierto capitalismo burocrático.

En una conferencia clandestina, en agosto de 1985, señalaron que "una guerra, una lucha revolucionaria -dicen los líderes del MRTA- no puede ser solamente una lucha campesina, como dicen los compañeros de Sendero, tiene que ser una guerra que incorpore a todos los sectores del país, y con mayor fuerza a la clase obrera, a los pobres de la ciudad. Consideramos también que en esta lucha hay que utilizar todas las formas de combate, la lucha legal, la lucha ilegal, la lucha clandestina, a lucha secreta, la lucha cerrada, tenemos que ocupar todos los sectores políticos".(Simon Yehude; Estados y Guerrillas en el Perú de los 80; pág. 128)

La crítica principal del MRTA no se reduce sólo a esta concepción campesinista que Sendero tendría sobre la guerra, sino que además apunta a que la lucha armada se desarrolla tanto en el campo como en la ciudad, y en esta última también con lucha legal, que Sendero niega por principio.

En agosto de 1986, los dirigentes del MRTA sostuvieron que ellos no absolutizan la lucha armada como la única forma o la única solución posible. Y reiteran que cuando critican a la Izquierda Unida lo hacen no porque participe en elecciones, sino por sólo constreñirse a ese camino e impedir, de esta forma, el avance de la conciencia del pueblo.

La existencia y la dinámica política impuesta por el MRTA obligó a Sendero Luminoso a justificar sus acciones para no aparecer sólo como un grupo terrorista y a difundir sus propuestas políticas al acercarse la década del 90. Incluso llegaron a tomarse las Agencias de noticias Reuter u Prensa Latina, al más puro estilo tupacamarista. Cabe consignar que Sendero criticaba los métodos del MRTA de propagandizar su lucha, llamándolos "métodos de bailarina", y señalaba que la única difusión se hace a través de los actos.

No sólo los problemas que comenzó a enfrentar en el campo, fuerzas armadas y rondas campesinas, hicieron volver la mirada de Sendero hacia las ciudades. "en ella también se encuentra el MRTA, y no puede permitirle que le arrebate la hegemonía. Muy alto sería el costo que tendría que pagar". (Revista Quehacer; Sendero los problemas del campo y de la ciudad...y además el MRTA; Nº 50, enero-febrero de 1988, pág. 62)

En términos cuantitativos la principal diferencia entre ambos grupos radica en la gran cantidad de acciones desarrolladas por Sendero Luminoso, 33.133 de 1980 a junio de 1993, en comparación con las 3.881 desarrolladas por el MRTA desde 1984 a junio de 1993.

Algunos analistas políticos peruanos han señalado que Sendero Luminoso, a diferencia del MRTA, ha buscado el endurecimiento de los gobiernos que ha enfrentado, situación que de cierta manera consiguió con el autogolpe de Alberto Fujimori. Esta situación era funcional para sus objetivos de desestabilizar el sistema, lograr una mayor polarización social y política y la creación de las condiciones para levantar bases de apoyo en el campo y en la ciudad. "Y tienen todo a su favor porque a pesar de los duros golpes recibidos por los insurrectos, éstos se encontrarán -mientras haya, por lo menos cinco hombres dispuestos a jugarse la vida- siempre en condiciones de perpretar acciones espectaculares y siniestras que los acerquen a sus objetivos trazados". (Revista Quehacer; Entre dos violencias: ¿atrapados sin salida?; Nº 41, julio 1986, pág. 10)

A Sendero Luminoso, como a cualquier otro grupo insurreccional, le es muy fácil contribuir a la ingobernabilidad de un país determinado, sembrando con sus acciones el caos y el desconcierto público. "Ya lo han señalado los especialistas en la materia: basta volar un puente para que todos los puentes tengan que estar vigilados; basta disparar contra un político para que todos los políticos se sientan el próximo blanco; basta que existan tres o cuatro personas dispuestas a colocar un cartucho de dinamita y jugarse la vida para que el terrorismo continúe vivo". (Ibídem., pág. 10)

En el próximo capítulo analizaremos las formas y las consecuencias para la consolidación democrática que ha tenido la acción de Sendero Luminoso y el MRTA en estos más de diez años de la vida política peruana.

Fuente: El Latinoamericano


Conclusiones generales del informe final de la CVR

Como resultado de sus investigaciones sobre el proceso de violencia de origen político que se vivió en el Perú entre los años 1980 y 2000, la Comisión de la Verdad y Reconciliación ha llegado a las siguientes conclusiones:

I. Las dimensiones del conflicto
1. La CVR ha constatado que el conflicto armado interno que vivió el Perú entre 1980 y 2000 constituyó el episodio de violencia más intenso, más extenso y más prolongado de toda la historia de la República. Asimismo, que fue un conflicto que reveló brechas y desencuentros profundos y dolorosos en la sociedad peruana.


2. La CVR estima que la cifra más probable de víctimas fatales de la violencia es de 69,280 personas |1|. Estas cifras superan el número de pérdidas humanas sufridas por el Perú en todas las guerras externas y guerras civiles ocurridas en sus 182 años de vida independiente.

3. La CVR afirma que el conflicto abarcó una proporción mayor del territorio nacional que cualquier otro, |2| provocó enormes pérdidas económicas expresadas en destrucción de infraestructura y deterioro de la capacidad productiva de la población y llegó a involucrar al conjunto de la sociedad.

4. La CVR constata que existió una notoria relación entre situación de pobreza y exclusión social y probabilidad de ser víctima de violencia. En el departamento andino de Ayacucho, donde ésta se inició, se concentra más del 40 por ciento de muertos y desaparecidos reportados a la CVR. Al sumar a ellas las víctimas consignadas por la CVR en los departamentos de Junín, Huánuco, Huancavelica, Apurímac y San Martín se llega al 85 por ciento de las víctimas registradas por la CVR |3|.

5. La CVR ha constatado que la población campesina fue la principal víctima de la violencia. De la totalidad de víctimas reportadas, el 79% por ciento vivía en zonas rurales y el 56 por ciento se ocupaba en actividades agropecuarias. |4|

6. La CVR ha podido apreciar que, conjuntamente con las brechas socioeconómicas, el proceso de violencia puso de manifiesto la gravedad de las desigualdades de índole étnico-cultural que aún prevalecen en el país. Del análisis de los testimonios recibidos resulta que el 75 por ciento de las víctimas fatales del conflicto armado interno tenían el quechua u otras lenguas nativas como idioma materno. |5|

7. La CVR comprueba que, en términos relativos, los muertos y desaparecidos tenían grados de instrucción muy inferiores al promedio nacional. Mientras el censo nacional de 1993 indica que solamente 40 por ciento de la población nacional tiene un nivel educativo inferior a la educación secundaria, la CVR ha encontrado que el 68 por ciento de las víctimas se encontraba por debajo de ese nivel.

8. La CVR concluye que la violencia impactó desigualmente en distintos ámbitos geográficos y en diferentes estratos sociales del país. Si la tasa de víctimas reportadas a la CVR respecto de la población de Ayacucho hubiera sido similar en todo el país, la violencia hubiera ocasionado 1 millón 200 mil muertos y desaparecidos. De esa cantidad, 340 mil hubieran ocurrido en la ciudad de Lima.

9. La CVR ha constatado que la tragedia que sufrieron las poblaciones del Perú rural, andino y selvático, quechua y asháninka, campesino, pobre y poco educado, no fue sentida ni asumida como propia por el resto del país; ello delata, a juicio de la CVR, el velado racismo y las actitudes de desprecio subsistentes en la sociedad peruana a casi dos siglos de nacida la República.

10. La CVR ha hallado que el conflicto puso de manifiesto graves limitaciones del Estado en su capacidad de garantizar el orden público y la seguridad, así como los derechos fundamentales de sus ciudadanos dentro de un marco de actuación democrático.

11. La CVR asimismo ha encontrado una precaria vigencia del orden constitucional y el Estado de Derecho, los que en momentos de la crisis fueron vulnerados.

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II. Las responsabilidades del conflicto
A. Sobre el PCP-Sendero Luminoso

12. La CVR ha apreciado que la causa inmediata y fundamental del desencadenamiento del conflicto armado interno fue la decisión del PCP-SL de iniciar la "lucha armada" contra el Estado Peruano, a contracorriente con la abrumadora mayoría de peruanos y peruanas y en momentos en que se restauraba la democracia a través de elecciones libres.

13. Para la CVR, el PCP-SL fue el principal perpetrador de crímenes y violaciones de los derechos humanos tomando como medida de ello la cantidad de personas muertas y desaparecidas. Fue responsable del 54 por ciento de las víctimas fatales reportadas a la CVR. Esta cuota tan alta de responsabilidad del PCP-SL es un caso excepcional entre los grupos subversivos de América Latina y una de las singularidades más notorias del proceso que le ha tocado analizar a la CVR.

14. La CVR ha comprobado que el PCP-SL desplegó extremada violencia e inusitada crueldad que comprendieron la tortura y la sevicia como formas de castigar o sentar ejemplos intimidatorios en la población que buscaban controlar.

15. La CVR ha encontrado que el PCP-SL fue en contra de las grandes tendencias históricas del país, poniendo en práctica una férrea voluntad política se expresó como un proyecto militarista y totalitario de características terroristas que no conquistó el apoyo duradero de sectores importantes de peruanos.

16. La CVR considera que la ideología en que el PCP-SL sustentó su proyecto fue de carácter fundamentalista, centrada en una rígida preconcepción del devenir histórico, encerrada en una visión únicamente estratégica de la acción política y por tanto reñida con todo valor humanitario. Desdeñaba el valor de la vida y negaba los derechos humanos.

17. La CVR ha constatado que el PCP-SL logró su cohesión interna a través del llamado Pensamiento Gonzalo que reflejó el culto a la personalidad de Abimael Guzmán Reynoso, fundador y dirigente de la organización, a quien se le consideró la encarnación del pensamiento más elevado en la historia de la humanidad.

18. Para la CVR, el PCP-SL, de acuerdo a su ideología, adoptó una estrategia que buscó consciente y constantemente provocar respuestas desproporcionadas por parte del Estado sin tener en cuenta el profundo sufrimiento que ello ocasionaba a la población por la que decía luchar.

19. La CVR considera que el PCP-SL llevó la ideología fundamentalista y la organización totalitaria a sus extremos. En su acción subversiva se constata una trágica ceguera: ve clases, no individuos. De allí su falta absoluta de respeto por la persona humana y por el derecho a la vida, incluyendo la de sus militantes. Exacerbó en ellos una vena fanática que se convirtió en su sello de identidad.

20. La CVR ha constatado características del PCP-SL que se desplegaron desde un comienzo a través de "ajusticiamientos" realizados con sevicia, prohibición de entierros, y otras manifestaciones delictivas, incluido el uso de "coches-bomba" en las ciudades.

21. La CVR encuentra asimismo un potencial genocida en proclamas del PCP-SL que llaman a «pagar la cuota de sangre» (1982), «inducir genocidio» (1985) y que anuncian que «el triunfo de la revolución costará un millón de muertos» (1988). Esto se conjuga con concepciones racistas y de superioridad sobre pueblos indígenas.

22. La CVR ha encontrado que el PCP-SL se aprovechó de ciertas instituciones del sistema educativo como principal cabecera de playa y que a través de ellas logró expandir su prédica y captar núcleos minoritarios de jóvenes de uno y otro sexo en diferentes partes del país. Si bien ofrecía a los jóvenes una utopía que les brindaba identidad totalizante, en el fondo los encerraba en una organización fundamentalista y opresora a través de cartas de sujeción a Abimael Guzmán Reynoso.

23. La CVR ha constatado que la prédica del PCP-SL pudo tener aceptación fugaz, en razón de la incapacidad del Estado y de las élites del país para responder a las demandas educativas de una juventud frustrada en sus esfuerzos de movilidad social y de aspiración de progreso.

24. La CVR ha encontrado que el PCP-SL secundó las tesis maoístas y convirtió a las zonas rurales en el escenario principal del conflicto. Sin embargo, no tomó en cuenta las necesidades y aspiraciones económicas del campesinado, ni sus organizaciones propias ni sus especificidades culturales, y convirtió, más bien, a los campesinos en masa que debía someterse a la voluntad del partido. La disidencia individual en la masa llevó a asesinatos y aniquilamientos selectivos, y la disidencia colectiva condujo a masacres y arrasamientos de comunidades enteras.

25. La CVR ha establecido que la presencia del PCP-SL en los andes y la respuesta contrasubversiva del Estado revivió y militarizó viejos conflictos intra e intercomunales. Catalogó como "enemigos de clase" a los sectores relativamente más conectados al mercado o a las redes e instituciones regionales o nacionales, y decretó su destrucción. Su "guerra campesina" contra el Estado se convirtió en muchos casos en enfrentamientos entre campesinos.

26. La CVR ha constatado que la violencia extrema practicada por el PCP-SL en las localidades rurales de los andes se extendió también a los centros urbanos. Lima y otras ciudades fueron también escenario complementario y sufrieron sabotajes, asesinatos selectivos, paros armados y actos terroristas, especialmente bajo la modalidad de coches-bomba. Desde un principio, pero más aún en la segunda mitad de la década de 1980 y principios de los años 90, Lima resultó ser además un importante centro de reclutamiento para el PCP-SL.

27. La CVR señala que la concepción ideológica del PCP-SL implicaba la destrucción del "viejo Estado" desde sus cimientos, ello los llevó al asesinato de autoridades, especialmente locales: alcaldes, gobernadores, tenientes gobernadores, jueces de paz. Pero también autoridades nacionales: ministros, parlamentarios y otros representantes de los poderes del Estado. |6| El 12 por ciento de las víctimas fatales reportadas a la CVR que fueron causadas por el PCP-SL eran autoridades. Además, incurrió en el asesinato masivo de dirigentes sociales, hombres y mujeres, dirigentes comunales, alcaldes varas, dirigentes campesinos, sindicales, barriales, magisteriales y de organizaciones de mujeres.

28. La CVR por la generalidad y sistematicidad de estas prácticas, señala que miembros del PCP-SL, y en especial su dirección nacional y su denominada jefatura, tienen directa responsabilidad por la comisión de crímenes de lesa humanidad en el marco de ataques armados contra la población civil, cometidos a gran escala o bien como parte de una estrategia general o planes específicos. Del mismo modo, estas conductas constituyen, a juicio de la CVR, graves infracciones a los Convenios de Ginebra, cuyo respeto era obligatorio para todos los participantes en las hostilidades. La perfidia con la que actuó el PCP-SL en el terreno, escudándose en la población civil, evitando el uso de distintivos y atacando a traición, entre otros métodos similares como el recurso a acciones terroristas, constituyó un calculado mecanismo que buscaba provocar reacciones brutales de las fuerzas del orden contra la población civil, incrementando en una forma extraordinaria los sufrimientos de las comunidades en cuyos territorios se llevaban a cabo las hostilidades.

29. La CVR encuentra la más grave responsabilidad en los miembros del sistema de dirección del PCP-SL por el conflicto que desangró a la sociedad peruana, por los siguientes elementos:

30. Por haber dado inicio a la violencia en contra del sentimiento abrumadoramente mayoritario de la población;


por haber planteado su lucha contra la democracia peruana con una estrategia sanguinaria;
por las prácticas violentas de ocupación y control de territorios rurales y poblaciones campesinas, con un alto costo en vidas y en sufrimiento humano;
por su política de genocidio mediante actos de provocación al Estado;
por su d