La flor

ZONA LITERARIA | EL TEXTO DE LA SEMANA

Por Leónidas Barletta

Después entraron dos muchachos, indecisos, y Margarita los miró en la combinación de los tres espejos del local. Afuera se había detenido un aire frío, duro, que la gente empujaba tercamente. En la trastienda, en cambio, la atmósfera era tibia y los grandes canastos de flores despedían un vaho dulzón que mareaba. La vieja Aurora apoyó las manos en el mostrador y se inclinó hacia adelante, torciendo de lado