La ranchada

Crónicas carcelarias

Por Ramiro Ross

Cuando alguien llega al pabellón recién enviado de los Tribunales o de otra cárcel por traslado, o lo que fuera, los compañeros que ya están en ese pabellón, averiguan sus antecedentes para saber por qué está ahí, qué tipo de delito cometió y cuanto tiempo se quedará purgando su pena, recién luego de una investigación, será invitado a participar de la “ranchada”.

Por supuesto que no todos los delitos se evalúan de la misma forma. En el sector de presos comunes el que despierta mayor respeto y prestigio es el condenado por haberse ‘cargado a un rati’, y el de peor concepto es aquel que está preso por ‘violeta’, y esto sucede porque todo preso que tiene una hija, hermana o novia, piensa que como él no puede protegerla porque está encerrado, ella está desprotegida y a merced de los violadores, y como todo sentimiento se potencia ahí adentro, el violador suele pagar muy caro ese delito, que es catalogado como el más aberrante de los delitos para los presos, y se lo hacen sentir de la peor forma al acusado. Los guardias, que disfrutan toda forma de castigo a un detenido, habitualmente llegan al pabellón y con una sonrisa que no pueden ocultar en la cara avisan que “abajo están fichando a un ‘violeta’ y dentro de un rato lo traen al pabellón…”, disfrutando de antemano los gritos de dolor que escuchará esa noche desde su puesto.

En el pabellón de presos políticos no hay ese tipo de situaciones , ya que es conocida la posición de un militante sobre el tema, y si llega alguien acusado de violador, antes de tomar represarias, hacen averiguar si es cierto, ya que a los militantes los acusan de cualquier cosa con tal de tener motivo para encerrarlo y generalmente son mentiras de jueces y policías.

A la ranchada de presos políticos no entra cualquiera, cada preso nuevo se presenta a la ranchada de su partido y organización y se integra inmediatamente, ya que con seguridad, ya lo conocen sus compañeros.

Se le llama ranchada, nombre tomado de los trabajadores portuarios, que lo usan para definir al grupo en que cada integrante tiene su oficio conocido y forman un equipo que almuerzan y trabajan juntos, y como los portuarios forman un grupo con el que se comparte comida, cigarrillos, las charlas, y en caso de los presos, los debates y cursos. Es gratificante ver cuando a un compañero lo visita la novia, cada miembro de la ranchada aporta lo que tiene para que el novio se vea mejor, uno le da una hoja de afeitar sin uso para que esté mejor afeitado, otro una camisa con poco uso, otro un desodorante con buen perfume, el asunto es que cuando lo llamen para bajarlo a ver a su visita está en las mejores condiciones para que la novia lo vea bien.

También es cierto que participar de una ranchada implica responsabilidades, la semana en que le toca la limpieza del pabellón, debe hacerlo y si la visita le lleva fruta o ropa interior, jabón, o lo que sea, todo lo recibido lo entrega a la ranchada, al compañero que está a cargo del pañol, para ser usado por quien más lo necesite.

Cuando uno es recién llegado, toda la ranchada lo rodea esperando noticias de afuera, todos quieren saber noticias de su organización, situación política del país, le preguntan en forma angustiosa si sus compañeros ya lo olvidaron o siguen luchando por su liberación y un sinfín de reguntas que atosigan al recién llegado pero que ayudan a conocerse mutuamente y hacen el encierro mas llevadero.

Enero 2019

Blog del autor: http://lamuralladeramiroross.blogspot.com

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