«La tierra es azul»

Por Horacio Sacco

El 12 de abril de 1961 yo vivía en un chato pueblo polvoriento, tenía 9 años, toda la inocencia del mundo y unas ansias infinitas de saber. Devoraba todo diario, revista, libros y libritos que caía en mis manos. En casa no se compraban diarios ni había libros, los pedía prestado en la biblioteca de la escuela. No me interesaba la ficción sino las enciclopedias, la Historia, los libros de viajes. Obviamente no existía Internet ni redes sociales, y en casa tampoco había televisión, que aún no era algo masivo, casi nadie en el barrio tenía televisor. Una radio de madera, a válvulas, alcanzaba para estar conectado con el mundo.

Ese día viajó al espacio la primera nave tripulada por un hombre. A bordo de la Vostok I Yuri Gagarin, obrero, piloto de combate y astronauta soviético, es el primer hombre en viajar al espacio exterior. «La tierra es azul, es hermosa, es increíble» dicen que dijo desde el espacio. Aquella frase me retumbó en el pecho. Las fábricas de mentiras, las de siempre, las de antes y las de ahora, inventaron que dijo «No veo a dios acá arriba», pero nunca dijo eso. La noticia recorrió el mundo y en la Unión Soviética fue aclamado como héroe nacional. Tenía 27 años y pocos años después murió en un accidente a bordo de un MIG.

Para esa fecha, en Israel, el criminal de guerra nazi Adolf Eichmann comparece ante el tribunal de Jerusalén y poco después es sentenciado a muerte. John F. Kennedy envía a Cuba a 1400 mercenarios anticastristas armados y entrenados por la CIA, fue la invasión de Bahía de Cochinos, después de tres días de combate los cubanos se imponen sobre los invasores. Se expulsa y fusila mercenarios. En estas pampas gobernaba Frondizi, quien presionado por los militares tiró a los perros los acuerdos logrados con Perón en el exilio. El Che se reúne en secreto con Frondizi, fue la última vez que pisó tierra argentina. Se estrenó Piel de verano de Leopoldo Torre Nilsson. Yo trabajaba de pibe de los mandados en una casa comercial, me regalaban revistas usadas y a la una de la tarde iba a la Escuela Normal.

No se lo dije a nadie para que no se rían, pero en un lugar secreto de mi corazón quería ser astronauta como Yuri Gagarin.

Un comentario

  • Anibal del Prado dice:

    Hermoso artículo. Yo tenía 7 años y , salvo lo de chico de los mandados en una casa comercial, lo mío fué muy parecido. Me transportó al momento aquel. Gracias.

Responder a Anibal del Prado Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *