Las Delicias de Gianfranco

Por Horacio Verbitsky

El apetito insaciable de la familia presidencial

El hermano presidencial Gianfranco Macrì intenta apoderarse de un campo de 20 hectáreas en Salta desalojando a los hermanos Fermín, Antonia y Dámasa Torres que nacieron allí y cuyo padre lo habitó desde 1939 hasta su muerte. El inmueble rural Matrícula 3498 forma parte del paraje Las Delicias, en el Departamento Rivadavia de Salta, pero no está delimitado dentro de las 1.800 hectáreas que poseen los hermanos Torres. La jueza en lo civil y comercial de Tartagal Griselda Beatriz Nieto falló en favor de Macrì y ordenó a los Torres restituir a Gianfranco ese terreno del que nunca tuvo posesión y que adquirió en 2006 a la empresa Casabú Sociedad Anónima, que tampoco lo ocupó nunca. La jueza aplicó el viejo Código Civil de Vélez Sarsfield, cuando ya había entrado en vigencia el nuevo Código unificado Civil y Comercial.

Griselda Beatriz Nieto está haciendo una carrera meteórica. En 2016 era fiscal civil en Tartagal. En abril, el gobernador Juan Manuel Urtubey solicitó su designación como jueza en lo civil y comercial de Tartagal y el 16 de junio el Senado le dio su acuerdo. El 18 de septiembre de 2017 falló en favor de Gianfranco en contra de los hermanos Torres y de inmediato comenzó a concursar para ser camarista en el tribunal de Juicio. Según el Consejo de la Magistratura obtuvo el mayor puntaje por antecedentes entre todos los postulantes, casi duplicando a sus cinco competidores. Luego de la entrevista psicológica el 22 de marzo se realizó la evaluación escrita y el 5 de abril será la entrevista personal.

En su apelación el abogado de los Torres, Aldo Ramón Hernández, expuso que Macrì reivindicó una fracción de 20 hectáreas indeterminadas del paraje Las Delicias, no acreditó los límites de la parcela que reclama ni que la finca que ocupan los Torres esté dentro de esa extensión. Como Abel Torres entró en posesión del predio que ocupan sus hijos en 1939, la escritura de 2006 por la que Casabú SA le vendió a Macrì “no es título suficiente para reivindicar la porción del inmueble” en disputa. Esa empresa nunca tuvo la posesión del inmueble. El Código Civil y Comercial dice que el inmueble debe estar “libre de toda otra posesión y sin contradictor que se oponga a que el adquirente la tome”, cosa que no ocurre en este caso. La apelación señala graves errores de la jueza veloz para llegar a su apresurada conclusión: no tomó en cuenta el informe del perito de Macrì, ingeniero agrónomo Fernando Cruz Cáceres, ante quien Oscar Sabán declaró que “es sobrino de los Torres, está cuidando la finca, trabaja ahí y cuida animales vacunos de cinco marcas diferentes”, una propia y cuatro de sus tíos, en total 400 animales. Del mismo informe surge que el puesto Las Delicias existe hace más de 60 años, de los cuales Sabán vivió allí 15, incluyendo los últimos 5. Por ello Abel Torres y sus hijos “han ejercido de manera pública, pacífica e ininiterrumpida actos posesorios como dueños del paraje Las Delicias desde hace más de 60 años, por lo cual es imposible que las empresas Casabú Sociedad Anónima y/o Las Primicias SA, hayan ejercido la posesión sobre el mismo inmueble, y que nunca podrían haber transmitido la supuesta posesión a terceros, Señor Macrì Gianfranco”. El recurso cita el artículo 2401 del Código Civil y Comercial de la Nación, según el cual “dos posesiones iguales y de la misma naturaleza no pueden concurrir sobre la misma cosa”. Además el informe de la inspección ocular dispuesto por la jueza afirmó tres veces con similares términos que “esta no es la zona que se encuentra en litigio con Torres”, que “la inspección ocular que se está llevando a cabo no corresponde a la zona en litigio” y que “no tiene ninguna relación con el lugar en conflicto en el expediente 19.140/09, ya que no se trata del lugar en conflicto entre las partes”. El día de la inspección, el defensor de los Torres aclaró que ése no era el lugar y la defensa de Macrì no lo objetó. La jueza Nieto tampoco tomó en cuenta el informe de la inspección, según el cual existe en el puesto Las Delicias “una casa de adobe con dos habitaciones, una cocina, sala de espera. Caminamos hacia el norte unos mil metros. Desde la casa hay corrales vacíos de palos y uno de alambre de 20×10 metros aproximadamente. Hay una manga o vacunadero de alambre, que manifiesta la señora Damasa que lo han renovado, se observan alambre y trabillas nuevas”. También observaron una bomba de pozo construida en 2008, un cargadero de palos y un corral de enramada. “En los corrales existe un un lote con forraje para animales y un vacunadero de 1 metro x 10 metros de largo y una manga por donde entran al vacunadero. Los corrales con alambre son de ocho hilos y poste labrado. Desde el corral en donde está la boca de bomba sale una manguera de aproximadamente 100 metros que lleva agua hasta la casa. De vuelta a la casa, en el sendero se observa un chiquero de tablas cerradas orillero, que se usa para encerrar a los chanchos a la noche”. La cría de animales, conservación y mejoras del inmueble, designación de cuidadores, que ocupan personalmente el inmueble y designaron a una persona encargada, son actos posesorios indiscutibles.

En cambio la jueza consideró testimonios, escrituras y actas notariales que se refieren a otros terrenos distintos al que está en disputa. El testigo Agustín María Ocampo menciona el paraje Campo Argentino; el acta notarial 99 se refiere al Paraje Las Primicias, ex Campo Argentino, a los parajes El Blanco y El Ñato, y la Escritura Pública Nº 6 a la Finca Las Primicias. Pero ni el testigo ni los documentos aluden al paraje Las Delicias, que es el que está en litigio y donde otros tres testigos confirmaron que vivían los Torres. José Héctor Vera y Marcial Navarreta declararon que los parajes Las Delicias y Las Primicias “son dos campos distintos que están dentro de un inmueble de mayor extensión”, pero Nieto desechó esas manifestaciones y confundió “arbitrariamente los campos mencionados”. Tanto Vera como el testigo Aniano Amancio Echazú dijeron que los Torres vivieron y criaron hacienda allí desde que tienen memoria. Echazú “pasaba por ahí, llegaba a hacer tomar agua a mi caballo. Los Torres son nativos de ahí, de la Loma, viven ahí desde antes que yo nazca. Yo nací en el ’46, y en el ’55 cuando yo andaba en la zona ellos ya vivían allí”. En cambio no conocía al señor Román de la Torre ni a las empresas Casabú, Las Primicias y Lonera Río de la Plata que “han entrado a la zona cuando estaba el gobernador Romero”. En el mismo sentido se pronunciaron las señoras Natividad Cruz y Maribel Rodríguez. Hasta la Secretaría de Asuntos Agrarios informó que los Torres registraron las marcas de sus animales como ocupantes de Las Delicias. El título de propiedad que compró Macrì “no es suficiente para la procedencia de la acción de reivindicacion intentada” sobre una parcela de la que nunca estuvo en posesión. Macrì presentó contratos de arriendo con los ocupantes de otros inmuebles que adquirió pero ninguno en Las Delicias. Y Casabú SA, que vendió el inmueble en litigio, nunca tuvo su posesión “por lo que no transmitió dicho derecho ni al actor ni a otras personas”.

Foto principal, Gianfranco y familia, Golf Club Buenos Aires.

El Cohete a la Luna

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