“Les dijimos: no tenemos miedo, y esta fue la respuesta”

Por El Cohete a la Luna

Secuestro y torturas a una maestra en Moreno

Primero hubo agentes de la Policía infiltrados en las marchas. La semana pasada, afiches y paredes pintadas con el anuncio de que todo iba a terminar en el cementerio. Ayer después de las cinco de la tarde, un automóvil con tres personas siguió durante varias cuadras a la maestra Corina de Bonis de la CEC 801 de Moreno después de una olla popular. Como en cualquier escena de la dictadura, dos hombres se bajaron del auto, la agarraron, le pegaron una piña en el estómago y la subieron. La tiraron en la parte de atrás, le siguieron pegando, le pusieron una bolsa en la cabeza y la torturaron con un punzón: le escribieron en la panza: Ollas no. Antes de dejarla, la amenazaron de muerte: El que avisa no es traidor.

“Es un hecho gravísimo”, dijo Roberto Baradel, secretario general de Suteba, en conferencia de prensa: “Un hecho gravísimo en democracia y las autoridades tienen la responsabilidad de resolverlo”. Luego de explicar que lo primero que hizo cuando se enteró fue llamar al ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, y reclamar el repudio público de la gobernadora María Eugenia Vidal y de las autoridades de Nación, dijo que esto no puede permitirse ni en la provincia de Buenos Aires ni en ningún otro lugar del país: secuestrar a un maestro y torturarlo porque le está dando de comer a los chicos, cuando el Estado no da de comer, cuando reclama por escuelas y condiciones dignas, ser amenazado de muerte. “Esperamos el máximo repudio de las autoridades a un hecho tan aberrante, pero no sólo eso, los hacemos responsables de la seguridad de los docentes, de los chicos, de los padres, de que les pase algo por reclamar lo que corresponde. Vivimos en una democracia, no en una dictadura. Están convirtiendo a la Argentina en un Estado de excepción”.

 

 

“Estás acciones cobardes, típicas de grupos de tareas de las etapas más oscuras de la historia de nuestro país, no lograrán frenar el legítimo reclamo de dignidad para nuestro pueblo”, dijeron desde Suteba-Moreno. En conferencia de prensa, participaron la titular de CTERA Sonia Alesso, integrantes del Centro de Estudios Legales y Sociales y otros organismos de derechos humanos. Desde la Liga Argentina por los Derechos del Hombre escribieron un twitter inscribiendo los hechos en la tradición de la Triple A sin escalas: “Repudiamos la acción del grupo de tareas que secuestró y torturó una trabajadora docente. Vidal y Macri son responsables de garantizar el derecho a la vida. Paremos ahora, no permitamos otra Triple A”.

Baradel enumeró los antecedentes de la violencia en ascenso desde las protestas de comienzos de agosto, tras las muertes en la escuela 49. Levantó un volante que decía: ¡Den Clases!! Y dijo que ese volante apareció con pintadas en distintas escuelas. Como los maestros continuaron con las ollas populares que comenzaron a realizarse en Moreno por la clausura de las instituciones, las amenazas continuaron. “La próxima olla es en Güemes y Roldan”, recordó Baradel sobre otros carteles que remitían a la ubicación del cementerio de Moreno. “Estos fueron las otras amenazas que recibieron los docentes del CEC 801 –dijo–. La semana pasada CTERA y SUTEBA emitieron comunicados muy fuertes. Hicimos declaraciones, no se difundió mucho, pero planteamos la denuncia pública y el comunicado de prensa y los docentes de la escuela hicieron las denuncias correspondientes en la Fiscalía 5 de Moreno”. Denunciaron las amenazas de muerte, intimidaciones, el amedrentamiento. Como reacción, la comunidad hizo un vídeo para decir que iban a continuar haciendo lo que estaban haciendo. “No les tenemos miedo”, era la síntesis, en una línea que subrayaba el compromiso por continuar adelante con las acciones de solidaridad y de pedagogía frente al Estado ausente. Ayer conocieron la respuesta a ese vídeo, dijo Baradel.

El Cohete a la Luna

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *