Los presos políticos, el Lago Escondido y el FMI…

Por Javier Parbst*

La mansión de Joe Lewis, amigo personal de Mauricio Macri, sobre Lago Escondido

La Soberanía en disputa…

Quienes participamos en la 5ta marcha al Lago Escondido comprobamos una vez más que en la Patagonia funciona un enclave colonial británico, y comprobamos también como diría Evita que: “No hay fuerza capaz de doblegar a un Pueblo consciente de sus derechos”. Los cientos de patriotas que confluimos en El Foyel desde distintos puntos del país, demostramos una vez más que organizados y unidos podemos enfrentar la falacia, la soberbia y también las piedras, los palos y las amenazas de los que pretenden oprimir con sus poderíos económicos. Las fuerzas de seguridad provinciales responden a Josep Lewis (usurpador inglés), la gobernadora responde a Lewis, decenas de pobladores pagos responden como fuerza de choque a Lewis, y este inglés ejerce el poder cual feudo, menospreciando y socavando nuestra soberanía nacional. La Prefectura misma tenía orden del Ministerio de Seguridad Nacional de ingresar al Lago Escondido, y ante la negativa de Lewis de abrirles el paso, dieron media vuelta y se volvieron humillados en un vergonzoso acto para nuestra propia institucionalidad. El Lago Escondido se transforma por todo esto en símbolo, y la discusión se enmarca en toda la Patagonia extranjerizada, en las propiedades de Lewis lindantes con zonas de frontera con aeropuertos con gran capacidad, en las Malvinas y en la soberanía que necesitamos recuperar para gobernar realmente nuestro territorio.

Hoy, hablando de soberanía y de enfrentarse al poder del dinero, el FMI llega a la Argentina nuevamente; una vez más la derecha gobernó la Argentina y nos dejó el país endeudado y comprometido en su crecimiento. Una vez más el Peronismo, el movimiento nacional y popular –el mismo al que la derecha critica por populista- vuelve a gobernar la Argentina para desendeudarla y ponerla en marcha con trabajo y producción. Lo cíclico en la Argentina es alarmante; la derecha destruye y el peronismo reconstruye. Y una vez mas lo que está en juego es nuestra soberanía. Si la estrategia es pagar, no confrontar, paguemos, pero con decisiones y plazos soberanos. Si es por ahí, vamos por ahí, los movimientos sociales y políticos acompañamos y estamos. Vamos por ahí sabiendo y no olvidando que los poderosos del mundo, las potencias, trabajan para quedarse con nuestro territorio, nuestras riquezas y nuestro futuro, mientras nosotros pagamos las deudas a los prestadores cómplices de la estafa. Mientras ponemos la Argentina de pie económicamente, necesitamos indefectiblemente ponerla de pie desde lo moral, creando la mística colectiva imprescindible para luchar contra este capitalismo salvaje que no ceja en condicionar a los Pueblos. Por eso levantamos la voz y disentimos con el tema presos políticos, que no tiene que asustar a nadie, que sabemos que los rapaces miran esperando una ruptura que no existirá, es discusión sana y madura en un movimiento político que viene demostrando estar a la altura que demanda la hora.

Y así es que entramos en un tema polémico, en discusiones sobre si se trata de “detenciones arbitrarias” o responsabilidades judiciales y no políticas, que en realidad tienen que ver con la capacidad soberana del gobierno nacional para tomar las decisiones que el Pueblo le demanda. Claro que hay jueces corruptos, claro que la justicia es partícipe necesario en estas detenciones arbitrarias que lo son, pero se convierten los y las compañeras en presos políticos desde el momento en que Milagro Sala esta presa por orden de Gerardo Morales, Luis D´elia está preso por orden de la embajada de EE.UU., Amado Boudou está preso por orden de Clarín, y De Vido está preso por orden de Macri, por nombrar algunas aproximaciones básicas. Estos días twitteamos: “En la Argentina hay presos políticos le pese a quien le pese! Correlación de fuerzas, tiempo, lucha, entendemos todo, lo que nunca entenderemos los Peronistas es el negacionismo dentro del Movimiento” y de eso hablamos cuando nos referimos a la soberanía en las decisiones. A Milagro Sala la metió presa Gerardo Morales, un Juez de la corte de Jujuy acepta que recibe ordenes “del jefe” que es Gerardo Morales… negarlo ya es otra discusión. Entonces, repetimos, entendemos todos los sacrificios, pero por favor, respeto a nuestra historia, a nuestras luchas, a nuestra resistencia. Y sobre todo respeto a nuestra soberanía como Pueblo y como Nación.

*PERONISMO 26 DE JULIO TIGRE

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