Los primos

Por Horacio Verbitsky

Como en la realeza o en la mafia, todo queda en familia

Los documentos del gobierno de los Estados Unidos y las publicaciones financieras de ese país no sólo demostraron que el Ministro de Endeudamiento y Comisiones, Luis Caputo, era el propietario de Noctua Partners LLC. También indican que una de las empresas que eligió como custodia de las inversiones que canalizaba tiene en su directorio a una prima del presidente. Toto Caputo a su vez es primo hermano de Nicky Caputo, a quien Maurizio Macrì llama hermano de la vida. Y el viernes 20 fue procesado el primo Angelo Testaferra. Como en la realeza y en la mafia, todo queda en familia.

Un análisis de esa documentación realizada a mi pedido por un especialista en finanzas también refuta la defensa emprendida por el jefe de gabinete Marcos Peña Braun, quien dijo que Caputo era un jugador de la Champions League que se había sacrificado para defender los colores de la Patria. Caputo manejaba menos de 500 millones de dólares en un centenar de cuentas para apenas dos docenas de clientes, lo cual no es propio de un jugador de las grandes ligas. Cuando dijo que se trataba de un pequeño grupo de familiares y amigos que querían poner su dinero a seguro fuera de la Argentina sonó a una coartada. Pero decía la verdad. Lo que buscaban era ocultar a la AFIP fondos generados en la Argentina y exportados en forma clandestina, tal como hacían (entre tantos otros incluidos en el blanqueo y la amnistía de 2016/17) el hermano Gianfranco Macrì, el supuesto comprador de las empresas de la famiglia, Marcelo Mindlin; Nicky Caputo, la suegra y las cuñadas Elsa Esther Baker, Leila y Zoraida Awada. Por eso entre todos los datos que han salido a luz, no figura la nómina de clientes del primo Toto. Se puede apostar con los ojos cerrados a que en esa nómina están algunos de los grandes apellidos del gobierno. Ésa es la razón por la que se abroquelan en su defensa, y no su presunto carácter imprescindible para conseguir financiamiento externo dado su conocimiento del mercado. Que le presten o no le presten a un país y en qué condiciones no depende del gestor que lo tramite.

En sus propias palabras

A continuación, el análisis de la información suministrada por el propio Caputo a los organismos reguladores de Estados Unidos, en particular el folleto que presentó a la Comisión Nacional de Valores de ese país, identificada por la sigla SEC.

 

Se trata de una estructura de 16 empresas y cinco fondos de inversión para manejar sólo 486 millones de dólares, con una ganancia menor que si esa suma se colocara en LEBACS o, incluso, en un plazo fijo en dólares en cualquier banco de la Argentina.

De esas 16 empresas, 10 fueron registradas en Islas Caimán, tres en el estado de Delaware, una en Miami y dos en la Argentina. Es decir, de cuatro jurisdicciones diferentes, dos son guaridas fiscales.

Los cinco fondos de inversión fueron inscriptos en Islas Caimán y uno de ellos también en la Argentina. Dos jurisdicciones diferentes, una guarida fiscal.

Esto implicó 21 registros en cuatro jurisdicciones diferentes. Mucho trámite para sólo 486 millones de dólares.

Tenían con esas 16 empresas y cinco fondos de inversión, en cuatro jurisdicciones, sólo 23 clientes, de los cuales 19 eran grandes inversores, tres cuentas de inversores agrupados en vehículos de inversión diferentes y un inversor corporativo.

La administración de las cuentas tenía como inversiones: 48% en bonos soberanos, 14% en valores de bolsa; 19% en bonos corporativos; 14% en efectivo y 5% en otras carteras. No hay que ser un genio del mercado para invertir casi todo en bonos soberanos, valores de bolsa y bonos corporativos.

Según Caputo, él actuaba como administrador en el fondo Argentina Master Fund LP, que tiene sólo 18 clientes y apenas el 3% de la inversiones totales del Grupo Noctua Partners. Tiene sólo un 25% de beneficiarios privados del grupo y el 3% de inversiones propias o de personas relacionadas del total de clientes. Maneja sólo 49 millones de dólares. Ningún beneficiario o cliente es de Estados Unidos.

En el folleto presentado a la SEC se observa que los beneficios que les ofrecen a los clientes son ínfimos y que todo está armado sólo para evadir impuestos y guardar dinero en cuevas entre un grupo de amigos y familiares, más que inversión rentable.

Como honorarios fijos les cobran por adelantado 1,5% en acciones clase A; 1% en acciones clase B y 3% en acciones clase C.

Noctua Argentina GP LLC recibe una asignación anual del 20% de los beneficios de las acciones clase A y 15% de las acciones clase B.

En total les cobran por adelantado 21,5% de las acciones clase A, 16% de las acciones clase B, 3% de las acciones clase C y adicionales por altos rendimientos en inversiones de riesgo.

Además les cobran todos los gastos administrativos, las tasas, impuestos, gravámenes y viáticos que hagan falta para administrar la inversión.

No se hacen cargo de ningún riesgo. No se hacen cargo si no hay rendimiento positivo. No asumen riesgos compartidos.

El broche de oro es el Código de Ética, Participación o Interés en las Transacciones de los Clientes: Cero ética, cero moral, cero compromiso, cero conflicto de intereses.

El punto B sobre Conflicto de Intereses cierra con un párrafo del que Caputo debe estar arrepentido: “En ciertos casos podemos recibir información interna debido a nuestras diversas actividades en nombre de los clientes, que puede restringir la actuación para los clientes, lo que resultará en liquidez limitada o en el uso de tal información para el beneficio de ciertos clientes en valores específicos. Buscamos minimizar esos casos siempre que sea posible, de conformidad con la ley aplicable y nuestra política sobre uso de información privilegiada, pero no puede garantizarse que tales esfuerzos serán exitosos y que las restricciones no ocurrirán”. O sea: podemos dejarlos en la banquina cuando se nos ocurra y usar información privilegiada para hacerlo, beneficiando a quienes se nos ocurra.

Esto no es la Champions League sino un club muy pequeño de amigos y parientes que forman una megaestructura offshore para esconder sus bienes en guaridas fiscales y sin importarles ganar dinero en esa operación. Esto tiene un solo nombre: evasión, como bien explicó el domingo 15 de abril el ex inspector general de Justicia Ricardo Nissen.

Recuerdos de Tandil

Dentro del juego de cajas chinas o muñecas rusas que semejan estas combinaciones financieras ideadas para la evasión y el lavado, el Argentina Master Fund de las Islas Caimán tiene como Socio General, Gerente, Fiduciario o Director a Noctua Argentina General Partner, LLC. El N° de identificación del fondo es: 805-7853066649. Su Socio General, Gerente, Fiduciario o Director es: Tom Parsons (director) e Inderjit Indy Singh (director). El valor de su activo bruto es de 48,9 millones de dólares, con 18 dueños beneficiados y entre los cinco Custodios del fondo está Alchemy Valores Sociedad Anónima argentina. Los custodios llevan los registros del fondo. El otro custodio local es el Banco CMF y los internacionales, Cantor Fitzgerald, Goldman Sachs y J.P. Morgan Securities. Los custodios son designados por los depositarios, de modo que se trata de compañías de confianza, que son piezas necesarias del engranaje armado por Caputo.

Los socios de Alchemy son Raúl Alberto Naón y Hernán de la Cruz Bullrich. Su último Directorio, publicado en el Boletín Oficial de la República Argentina el 29 de diciembre de 2017, era presidido por Paulo Francisco Belluschi, su vicepresidente era Sergio Pablo Butinof y sus titulares Sebastián Kohan Miller, Juan Martín Alarcón, José María Alejandro Ramón Malbrán y Carolina Cinque.

Durante su interpelación en el Congreso Caputo dijo que vendió sus contratos de dólar futuro antes de que Macrì asumiera la presidencia. No es el caso de algunos de los directivos de Alchemy. Belluschi compró 2,67 millones de dólares futuro y ganó 12,1 millones de pesos. Butinof compró medio millón de dólares futuro y ganó por la operación 1,9 millones de pesos. Hernán de la Cruz Bullrich compró 455.000 dólares y ganó en la operación 1,7 millones de pesos. Kohan Miller fue investigado en la década anterior por la SEC debido al posible uso de información privilegiada en operaciones con papeles de Maverick Tube. Un tribunal federal de Estados Unidos le embargó 1,1 millones de dólares junto con su esposa, Silvina García Tobar de Miller. Entre el 12 de mayo y el 13 de junio hicieron compras que para la SEC fueron “altamente sospechosas” de 1120 contratos de opciones y 7100 acciones ordinarias de Maverick Tube. El 12 de junio, Tenaris, del Grupo Techint, anunció que compraría Maverick Tube por 2400 millones de dólares. El embargo ordenado fue equivalente a las ganancias que hicieron.

Pero la persona más interesante de la lista es Carolina Cinque. Argentina Cinque de Blanco Villegas, nacida en 1908, fue la madre de Alicia y Jorge Alberto Blanco Villegas. El hermano de Argentina, Jorge Armando Cinque, como ella nacido en Tandil, en 1917, es el abuelo de Carolina Cinque, en consecuencia prima segunda del presidente Maurizio Macrì.

El primo lo sabía

Caputo no sólo envía papelitos a las diputadas de la oposición. El lunes 24 de noviembre de 2014 el boletín diario Troubled Company Reporter-Latin America (Reporter de Compañías en Dificultades) publicado por Bankruptcy Creditors’ Service, de Pennsylvania, y Beard Group, de Washington, DC, informó que Caputo recomendaba comprar bonos argentinos pese a que las elecciones presidenciales del año siguiente preocupaban a los tenedores de bonos en default, que el boletín mencionaba como holdouts y que en el lenguaje político argentino se denominan fondos buitre. La fuente que citaba era una nota de Camila Russo, corresponsal de Bloomberg News en Buenos Aires. “Los bonos argentinos son buen negocio aún si el gobierno no acuerda con los holdouts el año que viene, porque el próximo gobierno adoptará medidas más favorables a los inversores, según el asesor de inversiones Luis Caputo”. Al presentar a Caputo, Bloomberg dijo que “su fondo Argentina para Noctua Partners dio 28% de ganancia desde su inauguración en abril, el doble que el índice dolarizado de JPMorgan Chase”.

Caputo aconsejaba comprar bonos argentinos en default

Según Caputo un cambio de gobierno sería más beneficioso para los bonistas que un acuerdo con los holdouts encabezados por el fondo conducido por Paul Singer”. En otra nota e esta edición, Sebastián Soler dice que un funcionario argentino cuya identidad queda librada a la imaginación de cada uno prometió a otro grupo de holdouts el pago de intereses punitorios sobre intereses más daños.

Caputo también dijo que a los inversores no les preocupa esperar hasta 2016 para cobrar porque se trata de una apuesta de largo plazo. Un cambio de gobierno y de políticas económicas hará de la Argentina el país para invertir durante los próximos cinco años. Los inversores extranjeros encontraron un país con altos rendimientos, capacidad y voluntad de pago”. Caputo hablaba como representante de esos intereses y ya desde el gobierno se encargó de complacerlos. Cuando hablaba de invertir en la Argentina no se refería a inversiones productivas sino de cartera, que es como se llama desde el otro lado del mostrador al endeudamiento vertiginoso contraído por el país en los últimos dos años.

Los limones de la felicidad

El miércoles 18 el presidente viajó a Tucumán, para celebrar la primera exportación de limones a Estados Unidos, consecuencia de la gestión personal de Macrì ante su colega Donald Trump, quien no se privó de gastarlo en público, remedando el pregón de un buhonero que ofrece su mercadería: “Limones, limones”. Macrì habló desde la planta de Argenti Lemon, una empresa agroindustrial ubicada en el departamento Cruz Alta, a unos 40 kilómetros al este de la capital tucumana, que produce, empaca y comercializa limón fresco y sus derivados. Dijo allí que ése era “un gran día para la enorme familia que mueve este sector de la economía”. Familia es, pero no enorme.

La publicación digital El Disenso contó el miércoles 18 que el origen de Argenti Lemon fue Citrus Trade Famaillá, creada por Franco Macrì y Álvaro Carlos Bulacio. Luego se llamó San Miguel. SOCMA le vendió su parte al Grupo Bemberg. Bulacio sigue presidiendo hasta hoy Argenti Lemon. Según El Disenso, tanto Argenti Lemon como San Miguel tuvieron como director a Fernando Orís de Roa, el nuevo embajador de Macrí en Estados Unidos. Macrì sostuvo que este logro fue posible porque “trabajamos juntos el Presidente, el gobernador, el sector privado y los trabajadores”. Sólo le faltó citar [mal] a Alejandro Dumas: “Todos para uno”.

Sobre el cierre de la semana, el procesamiento del primo Angelo Calcaterra por la corrupción en el soterramiento del tren Sarmiento, por el que pagó coimas la empresa brasileña Odebrecht, socia del Grupo SOCMA en el grupo inversor Blackwood, sugirió que jugar a la ruleta de Comodoro Py puede ser peligroso, sobre todo ahora que el gobierno ya pasó su apogeo y comienza a declinar.

Una familia ácida

Una familia ácida

El Cohete a la Luna



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