Murió el General Cesio, condenado por la dictadura e ignorado por todos los gobiernos hasta la llegada de los Kirchner

El general retirado del Ejército Argentino Juan Jaime Cesio murió el 23 de dieciembre de 2017 a la edad de 91 años, tras ser internado por una neumonía y sufrir un cuadro de sepsis en los pulmones. Su apoyo a los organismos de Derechos Humanos durante la última dictadura militar lo expuso a sanciones y amenazas, fue perseguido, juzgado dos veces y finalmente degradado. Los sucesivos presidentes de la democracia, Alfonsín, Menem, De la Rúa y Duhalde se negaron a rever su situación, recién 23 años después Nestor Kirchner lo reivindicó, devolviendole su condición militar y ascendiéndolo a general.

La noticia del fallecimiento del militar fue publicada en la red social Facebook por su hija Guillermina, quien afirmó: “querido papá, te fuiste con todos los honores. No puedo estar más triste y más orgullosa… lo que siento es muy profundo. Deseo tengas toda la paz del mundo. Me enseñaste lo más importante: tu valentía y honradez nos marcó a todos”.

Junto con otros uniformados fundó el CEMIDA (Centro de Militares para la Democracia Argentina) formada por militares demócratas en 1984 con el fin de promover el espíritu de democracia y legalidad en las Fuerzas Armadas. Tres días después una bomba destruyó la oficina de Libertad 94. Varios de sus miembros recibieron amenazas y presiones para dejar la organización, acusada por sectores conservadores de atentar contra las propias Fuerzas Armadas.

En 1973, el coronel Cesio fue secretario general del Ejército, durante el comando del teniente general Jorge Raúl Carcagno, aquel que en la décima Conferencia de los Ejércitos Americanos denunciara la llamada Doctrina de la Seguridad Nacional instaurada por Estados Unidos en Latinoamérica. Luego del golpe militar del 24 de marzo de 1976, el coronel Cesio acompañó a las Madres de Plaza de Mayo en una de sus marchas y declaró durante la dictadura que, “bandas integradas por militares habían usurpado el gobierno [y con] el mendaz propósito de combatir la subversión, cometieron delitos aberrantes, como el secuestro, la tortura y el asesinato de miles de personas”.

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Esas declaraciones le valieron el inicio de un sumario por “deshonor e indecoro militar”. Se pidieron para el coronel Cesio seis años de prisión mayor, pero el juicio terminó con el sobreseimiento del acusado. Aunque de inmediato fue enjuiciado nuevamente por otro fuero, con lo que se violó el principio de cosa juzgada.

Finalmente, el llamado Superior Tribunal de Honor del Ejército le impuso, el 7 de noviembre de 1983, la más grave de las sanciones previstas: “Descalificación por falta gravísima al honor, con la accesoria de privación de su grado, título y uniforme”. Fue condenado durante la dictadura de Reynaldo Bignone, apenas un mes antes de que Raúl Alfonsín asumiera la presidencia.

La condena está firmada por el teniente general Cristino Nicolaides, un colaboracionista del crimen, del secuestro y la desaparición, en el decreto 3146 del 30 de noviembre de 1983. El Tribunal Militar, para condenarlo, sostuvo que, “el coronel Cesio con esa actitud intelectual privilegia equivocadamente su condición de ciudadano sobre la militar”.

Esa condena siguió firme durante veintitrés años, ya que ni Alfonsín, ni Menem, ni De la Rúa, ni Duhalde regularizaron su situación. El senador Hipólito Solari Yrigoyen y el diputado Alfredo Bravo presentaron proyectos para la rehabilitación de Cesio que no fueron ni siquiera tratados por las comisiones respectivas. El propio Cesio le envió una carta al entonces presidente Carlos Menem, que no obtuvo respuesta.

Recién en 2006 le fueron respuestos plenamente sus cargos y honores. El presidente Néstor Kirchner le restituyó el grado militar junto al coronel Martín Rico, asesinado por integrantes de la Triple A, a quienes estaba investigando. También fue ascendido a general de brigada, nombramiento que había sido boicoteado por José López Rega antes del golpe de estado de marzo de 1976.

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