Imprimir este documento


 
Recuerdos del Cordobazo

Por Ramiro Ross

Los que luchábamos, desde el campo popular contra la dictadura de Onganía sabíamos desde tiempo atrás que había que prepararse para apoyar a los movimientos en el interior del país.

Las condiciones estaban dadas, todos sabíamos que donde hay grandes concentraciones de obreros y estudiantes, ante la menor chispa se puede encender la hoguera. Rosario era una posibilidad y Córdoba la otra. Para ser honestos, casi todos nos inclinábamos por Rosario como primera posibilidad, el análisis que hacíamos nos indicaba que los obreros de Córdoba, mayormente conformados por mano de obra calificada en empresas automotrices y de autopartes, eran los mejor pagos del país. 

Sus estudiantes, desde la reforma del 18, se dormían sobre sus laureles y se autoproclamaban 'la docta'. Pero Rosario era otra cosa, los obreros no estaban bien pagos, el Gran Rosario (cinturón industrial) se extendía día a día con los trabajadores que llegaban desde las provincias mas pobres en busca de trabajo.

Si bien los grandes gremios de Córdoba eran poderosos y fuertes (Sitrac-Sitram, Smata, etc.), había uno cuya conducción estaba en manos de un dirigente de base con un mensaje combativo y una trayectoria que no dejaba dudas y que fue decisivo para la definición de los hechos. El 'Gringo' Agustín Tosco se preocupaba por inculcar a sus compañeros de Luz y Fuerza la importancia del sindicalismo en las conquistas obreras, en cada discurso, en cada volante, su voz se alzaba contra la opresión patronal, los que conocimos el salón del sindicato (un imponente salón en un edifico de varios pisos) recordamos sus charlas esclarecedoras convocando continuamente a la lucha con argumentos que no tenían fisuras.

Era el dirigente de la unidad obrero-estudiantil, era el compañero que aceptó que nos quedáramos en su sindicato durante el conflicto, a pesar que éramos reconocidos como 'los compañeros del M.U.C.S.', era el dirigente que aceptó incorporar a Elpidio Torres (dirigente de Smata) a pesar de caraturarlo como un burócrata, para darle a la lucha un contenido masivo.

Llegamos, compañeros de varios partidos y organizaciones, a una Córdoba que desconocíamos, era un pueblo que pensaba y actuaba con otros tiempos y otras características, necesitábamos ganarnos la confianza de los compañeros y no nos era fácil, fue a Tosco a quien le planteamos la preocupación, la respuesta fue rápida: "Si les cuesta con los trabajadores, es por la edad, inténtenlo con los estudiantes..." (nosotros éramos muy jóvenes).

La excusa fue una de las tantas tomas del Barrio Clínicas, fuimos a plantear la solidaridad a los estudiantes y a ponernos a su disposición, la aceptación fue inmediata.

Los estudiantes actuaban en forma que nos costaba comprender, nuestra formación como "autodefensa de masas" era demasiado rígida para esos estudiantes que enfrentaban a la guardia de infantería sin orden ni entrenamiento, solo el convencimiento de la justicia de sus reclamos y sus agallas los acompañaban, su táctica en el enfrentamiento, su estrategia, la difusión de su lucha.

Pasan los días y los acontecimientos se precipitan, varios sindicatos se solidarizan con los estudiantes, es asesinado el compañero Santiago Pampillón (era obrero y estudiante), fue la posibilidad del acercamiento y el 'Gringo' no la dejó pasar, llamó a Asamblea a su gremio y aún recuerdo sus palabras ante centenares de compañeros "La policía golpeando y asesinando a esos mocosos y nosotros no nos podemos quedar de brazos cruzados...". El 27 o 28 saca un volante "CORDOBA AL PAIS", que fue difundido entre las Universidades y los trabajadores. A partír de ese momento la suerte estaba echada.

La torpe política del gobierno dictatorial decide sacar a la calle al ejército, bajo el mando del general. Carcagno, y lo único que logró fue aumentar la solidaridad de la población con los obreros y los estudiantes, las barricadas y coches incendiados era el paisaje común en todos los barrios, las columnas de obreros se multiplicaban.

El Cordobazo fue un quiebre al autoritarismo que existía desde el golpe de estado, los gerentes de empresas se volvieron mas accesibles a los reclamos obreros, concientes que otra revuelta no podrían soportar. En la Universidad, el oscurantismo reinante se replegaba ante un movimiento estudiantil que nunca volvió a ser el mismo. En la casa Rosada el onganiato se quebraba, el plan de Krieger Vassena (ministro. de economía) se derrumbaba y el poco tiempo ambos se tuvieron que retirar del poder. Las organizaciones guerrilleras que se formaron luego, surgieron de esas luchas. Dos años después, a pesar de estar preso, Agustín tosco gana las elecciones en su gremio con el 70% de los votos. La clase obrera nunca volvió a ser la misma.

Ramiro Ross
ramiroross07@hotmail.com

Todos los libros están en Librería Santa Fe

VOLVER A NOTAS DE TAPA


 
Solo10.com: Dominios - Registro de Dominios - Alojamiento Web - Hospedaje Web - Web Hosting