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Tontamente desconcertado puede ser, boludamente equivocado, nunca

Por Alejandro Tortosa

En estos últimos cien días he visto en mi país una disputa que al principio podía parecer no tocarnos a todos de lleno o en forma directa, luego a medida que avanzaba el conflicto y se agudizaban los problemas y las posiciones se tornaban cada vez más intransigentes, íbamos, los argentinos, como despertando de un sueño (o una pesadilla) y notábamos que había que adoptar una posición.  

La realidad se tornaba día a día más desconcertante, ¿Quiénes cortan las rutas, los maestros de Neuquén? No, si así fuera el gobernador de dicha provincia los hubiera reprimido de inmediato con su policía brava.

¿Ha entonces son los mineros de Rió Turbio? No tampoco, si así fuera Gendarmería Nacional (centinela de la Patria) ya hubiera despejado la ruta. Entonces y ahora si ya no me equivoco son los campesinos del norte de Córdoba y el sur de Santiago del Estero, esos a los que les quitan sus tierras con artimañas legales, no tampoco. Durante los primeros sesenta o setenta días de la protesta si uno se detenía y miraba bien (sea porque viajaba o sea por verlo en la televisión) podía observar la composición social de los “piqueteros”, niños y adolescente sanos, bien alimentados, de esos que todos los días toman su vaso de leche con Nesquik y pan con manteca y mermelada, papás con pañuelo al cuello y sombrero de cowboy, mamás con manos arregladas y caras pintadas, de lindas camperas (y a veces costosos tapados), también distinguía ropas nuevas y camionetas ultimo modelo, tractores relucientes y me imagino MUY COSTOSOS, cosas que no se ven en los piquetes que menciono más arriba. Además en estos últimos días a este contingente tan “paquete” se le sumaron los camioneros transportistas de cereales que impedían el paso de todos los demás camiones. Así, dicen ellos, presionan a las partes en conflicto para que resuelvan el problema de una buena vez.

Esta situación me desconcierta cada día más, y veo con profunda preocupación que a todos los que habitamos este país les pasa algo similar. Pero más preocupante que mi desconcierto es ver como muchos toman partido, o adoptan una posición como dije en el primer párrafo, por lo que se ha dado a llamar “el campo”. Sin pensar mucho toman esta postura olvidando el país que teníamos en el año 2001. Y ojo, que no defiendo al actual gobierno (ni siquiera los vote, si es que decir esto sirve de algo), pero trato de tener buena memoria. Y principalmente trato de no equivocarme (cosa que no siempre logro).

Pero si tengo que equivocarme entre un gobierno que “parece” querer distribuir las riquezas de otra manera a la acostumbrada en los últimos 30 años (a pesar que ha hecho cosas con las que no estoy de acuerdo como por ejemplo renovar los contratos a los Medios Masivos de Comunicación, renovar los contratos a las petroleras, no intervenir a las mineras, etc., etc. y muchos más etcéteras) y equivocarme con la Sociedad Rural del Sr. Miguens (que se que ni por error, locura o arrepentimiento va a querer compartir sus exorbitantes ganancias con el pueblo que le da de comer), que quieren que le diga MIL VECES PREFIERO EQUIVOCARME CON EL GOBIERNO ACTUAL. Tal vez quiero que Uds. dentro de un tiempo me digan que yo estaba equivocado, pero disculpen que se los diga los equivocados van a ser uds.

Que si a este gobierno lo apoya “el impresentable” de D'Elía, entonces yo no me sumo a esto, me parece una respuesta infantil y cómoda, que en realidad oculta miedo, falta de compromiso y principalmente de CONCIENCIA DE CLASE, pues caceroleando y dudando no hago más que apoyar a un grupo de burgueses acomodados que no vacilarían ni un instante en derrocar al gobierno elegido por el voto popular, y que si hoy no lo hacen es simplemente porque no hay un militar que les preste el oído y les de bola. Y en mi memoria están grabados varios hechos que demuestran que es preferible equivocarse para a bajo y no para arriba, en el mes de Febrero de 1986, por ejemplo, me paso que venia a Córdoba el Sr. Ubaldini (ese de la CGT y la campera de cuero, se acuerdan?) a presentar los 26 puntos de reclamo al gobierno del Dr. Alfonsín y mis compañeros de trabajo no iban al acto porque Ubaldini era un “burócrata”. Con el paso de los años vi con estupor que no hacían los paros del gremio (que habíamos votado en las asambleas) porque los dirigentes “no los representaban acabadamente por ser burócratas” pero mientras tanto, en estos dos ejemplos como en muchos otros casos, se EQUIVOCABAN y sin saberlo (creo) le hacían un tremendo favor a la patronal. Desde aquellas viejas épocas y hasta hoy he preferido equivocarme para el lado de los pobres y los necesitados, que al fin y al cabo soy uno más de ellos, a equivocarme para el lado de los “ricos y famosos” con los que nunca compartiré nada (por suerte).

Buenos compañeros eso es todo lo que quería compartir con Uds. en este día del otoño cordobés, y presten atención antes de salir a “cacerolear” no sea cosa que así estén alimentando al “ogro” que mañana se comerá a sus hijos. Un abrazo Ale Tortosa.

HLVS
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atorto14@hotmail.com

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