Informe de las Jornadas Guevaristas
El pueblo organizado en la Comisión de Monumento al
Che fue construyendo el homenaje al Comandante de América su 80 cumpleaños;
desde el grupo de amigos, parientes y jóvenes guevaristas que junto a Andrés
Zerneri recolectaron las primeras llaves, pasando por las casi 15 mil personas
que, durante dos años, aportaron las 75 mil llaves y otros objetos de bronce
-muchos de los cuales eran queridos recuerdos familiares-; con la inspiración de
Andrés para concebirla como hecho político de masas y también, posteriormente,
en la construcción de la estatua; en las decenas y decenas de viajes, reuniones,
entrevistas, discusiones, solicitudes para conseguir y acordar un lugar para la
estatua y las actividades que ella fue generando; en el creciente compromiso de
la Juventud Guevarista para sostener con gran esfuerzo militante las múltiples y
complejas tareas organizativas; cuando la Caravana que cruzó la Capital desde
Parque Sarmiento hasta el Puerto de Buenos Aires el 27 de mayo bajo la mirada
absorta de miles y miles de porteños, y al día siguiente cuando casi un millar
de personas, soportando el frío y el viento de la primer mañana invernal del
año, realizó el acto-festival como despedida en Dársena Norte con la
participación del Embajador de la hermana República de Cuba y los músicos
populares: Arbolito, Paula Ferré, el cubano Vicente Feliú, Jorge Marziali,
Gabriel Sequeiro, el Coro Nacional de Jóvenes y el grupo de danza contemporánea
Nuevos Rumbos; en el viaje en barco por el Río Paraná hasta Rosario.
El clima popular le
fue aportando su calor con la recepción artística-cultural que preparó la
Comisión de monumento al Che Rosario el 1º de junio. Grupos políticos y sociales
como la Juventud Guevarista, CTA Rosario, Amsafe Rosario, El Movimiento, el
Frente Popular Darío Santillán y la radio comunitaria y alternativa Aire Libre,
compañeras de Indymedia, y varios más, sumado a particulares que integraron la
mencionada Comisión convocaron a grupos artísticos quienes producen arte y
cultura en todos los barrios rosarinos.
Conjuntos locales de tango, folklore, teatro y murgas protagonizaron esta
primera parte del recibimiento de la estatua, una gran Tribuna rosarina a
orillas del Paraná se desarrolló en el Parque del Monumento a la Bandera. Un
ejército popular de 30 payasos encabezando la caravana detrás del Che, las
murgas, la gente, los motoqueros, las bicis (en memoria de los 30.000
desaparecidos y de Pocho Lepratti) y los autos. En suma unas 3000 personas
movilizadas.
Desde el Monumento a la Bandera, la caravana se dirigió hacia el lugar del
emplazamiento, en 27 de Febrero y Buenos Aires, pero antes pasó por el Parque
Independencia en el cual fue recibido por un juego de bocinas ejecutadas por los
bomberos voluntarios, mientras que las comunidades originarias Tobas y Mapuche a
través de sus expresiones artísticas y culturales le dieron la bienvenida al
Che. Una verdadera Tribuna nacional y originaria en la cual se fusionaron los
valores indígenas con aquellos que porta el folklore y el tango con la intención
verdadera de mostrar las diversas producciones artísticas y culturales que
producen los mismos barrios, esos que permanecen alejados del centro comercial y
marginados en la periferia. Esos que al aparecer llenan de color y calor humano
cualquier asfalto y saben bien que las conquistas como estas han de ser
festejadas y que, como dice la canción “el dolor no ha matado a la utopía”.
Al llegar a la plaza del Che, donde el monumento sería emplazado, 1000 personas
lo esperaron con velas encendidas y una lista interminable de bandas roqueras
rosarinas tocaron en la Tribuna por la unión latinoamericana entre ellas Cosa de
Negros, Perro Suizo, Farolitos, Meremberos, etc., etc. Las tres Tribunas
pudieron funcionar, pese a la falta de colaboración municipal, gracias al apoyo
del pueblo que proveyó la energía eléctrica necesaria, los generadores de los
carritos en la primer Tribuna, los trabajadores del Hipódromo para la segunda y
los Bomberos voluntarios que en la tercera proyectaron su luz cuando ya era de
noche.
El monumento al Che quedó acompañado por una vigilia de 14 días en los que
jóvenes, hombres, mujeres y niñ@s se acercaron y participaron de las actividades
culturales y artísticas vinculadas al pensamiento del Che, dirigidas a rescatar
los valores de aquel hombre y aquella mujer por los cuales el comandante alguna
vez luchó. Valores pocas veces retomados por quienes lo atacan o lo desvirtúan,
hermosos valores como el amor, la justicia, la libertad, el socialismo.
En una de las primeras noches de la vigilia, antes de ser instalado y por
cuestiones técnicas, el monumento que pesa una tonelada y media, debió ser
acostado largo a largo con la ayuda de una grúa. Debido a que las tareas
indicadas por los arquitectos no fueron realizadas de inmediato, así lo agarró
la noche. Algunos transeúntes al ver ese triste espectáculo increpaban a los
compañeros que estaban de vigilia. Fue la noche más triste y transcurrió en
silencio pero, al despuntar el nuevo día, de madrugada, el Che apareció
nuevamente de pie. Los comentarios de los curiosos iban desde que se había
incorporado solo hasta que el pueblo lo había levantado.
La vigilia continuó proyectando documentales relacionados a problemáticas
sociales concretas, como el tratamiento de la información por parte de los
grandes medios de comunicación el día del asesinato de Darío Santillán y
Maximiliano Kosteki, la película Gaviotas Blindadas entre otras, desarrollando
charlas y debates sobre el pensamiento del Che, “El guevarismo en Argentina
durante los ’70” en perspectiva a la vigencia y actualidad del guevarismo como
identidad y política de masas, con la participación de dos militantes del PRT-ERP.
Discusiones en torno a los movimientos sociales, con la presencia de algunos
militantes del Frente Darío Santillán y el MoCaSE. Títeres, teatro y
chocolateada para niñ@s con la coordinación del Movimiento Nacional de los
Chicos del Pueblo. Recitales con bandas rosarinas que le cantan al Che.
Pasaron por allí militantes revolucionarios de los 60´ y 70´. Calica Ferrer y
Alberto Granados (compañeros de viaje por Latinoamérica de Ernesto Guevara).
Estimamos por encima de 5000 las personas que pasaron para solidarizarse con la
gesta, informarse, ayudar, alentar y participar de las actividades programadas.
En la Facultad de Trabajo Social de la Universidad de La Plata y organizada por
su Centro de Estudiantes, el martes 10 de junio ante un auditorio de alrededor
de 500 estudiantes de ésta y otras facultades, se dictó una clase sobre la
formación de la personalidad y la trayectoria revolucionaria del Che, a cargo de
la Profesora Titular de la Cátedra Che Guevara de la Universidad de La Habana
Dra. Marta Pérez Rolo y de las integrantes del Centro de Estudios Che Guevara de
La Habana Disamis Arcia y Daily Pérez Guillén. Centro presidido por Aleida
Guevara. Ésta clase fue el cierre de un programa de actividades organizado por
la Cátedra Che Guevara de la Universidad de La Plata y la Agrupación
Insurrectos. En los dos meses precedentes se dieron dos cursos paralelos de
cuatro clases sobre el pensamiento y la acción del Che y se realizaron cuatro
talleres de formación de multiplicadores de sus ideas, quienes a la fecha ya
habían realizado dos charlas en escuelas secundarias, tarea que continuará
durante todo el año guevariano.
El 13 de junio, coordinado por la Cátedra Che Guevara de Rosario y presidido por
Aleida Guevara y el Rector de la Universidad de ésta ciudad, se realizó en la
cede del Rectorado el Encuentro de Cátedras Che Guevara procedentes de varias
provincias argentinas, representantes de Chile, del Centro de Estudios Che
Guevara y de la Cátedra Che Guevara de la Universidad, ambos de La Habana. En
las comisiones de trabajo se trataron los siguientes temas: El Che en la
Revolución cubana, El Che y la lucha antiimperialista y El socialismo y el
hombre nuevo. El cierre estuvo a cargo del que fuera combatiente de la Sierra y
Vice Ministro de Industrias de Cuba junto al Che: Orlando Borrego.
La 13º jornada de vigilia contó con un cierre artístico y cultural con música de
distintos trovadores, danza contemporánea y expresión corporal y también rock.
Esta jornada culminó, a la medianoche, en un marco de gran emotividad, cuando
fueron encendidas las 80 antorchas para homenajear al cumpleañero Che con la
presencia del trovador Raly Barrionuevo, quien subió a las 00 hs en punto del 14
de junio para cantar Hasta siempre.
El 14 comenzó temprano, la Caravana partió desde La Plata a las 6 hs. de la
mañana con cuatro colectivos llenos de entusiastas guevaristas, para unirse, una
hora después a otros 18 colectivos con más guevaristas de la Capital y el Gran
Buenos Aires y a otro contingente, que viajando toda la noche, llegó desde
Tandil. Venciendo la incertidumbre por los cortes de ruta y los desperfectos
mecánicos de los colectivos llegó poco antes de las 15 hs. Encabezados por dos
grandes banderas: una del Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba que pide
la libertad de los cinco héroes cubanos rehenes del imperio y la otra de la
Comisión de Monumento al Che comenzó a marchar la columna de la Caravana
integrada por 1.200 compañeros guevaristas que a poco de andar se unieron con la
columna de similar envergadura de la Comisión de Monumento de Rosario, en una
simbólica representación de unidad, enarbolando sus banderas, Madres, la JG, la
CTA Rosario, ATE Rosario, Amsafe, el Movimiento, y muchos compañeros no
encuadrados ingresaron a la Plaza Ernesto Che Guevara. En primera fila marcharon
los alumnos y profesores de la Escuela Secundaria Básica que lleva el nombre del
Comandante, de la localidad de Virrey del Pino del Partido de La Matanza.
En la Plaza estaban presentes militantes de varias fuerzas políticas y sociales
como CTA, Libres del Sur, PC, MIR, y otras fuerzas políticas. Pero el grueso de
los 50 mil asistentes fueron compañeros del pueblo que se acercaron
espontáneamente a homenajear al Che. Estos miles y miles de admiradores de
Guevara, el pueblo guevarista, fueron los que le dieron el enorme marco unitario
a una jornada que estuvo a la altura del acontecimiento que se celebraba.
Párrafo especial merece la delegación cubana. Estuvo encabezada por el General
de División Acevedo González quién fuera combatiente de la columna del Che en la
Sierra Maestra en Cuba siendo todavía un niño. Por esta razón el Che no los
quería incorporar, ni a él ni a su hermano, pero pudo más la persistencia y el
fervor de los dos pequeños Acevedo que lograron convertirse en firmes baluartes
de la lucha revolucionaria. Estaban Aleida, de quién ya hemos hablado, los demás
hijos del Che: Ernesto, Camilo y Celia; Marta Pérez Rolo de la Cátedra Che
Guevara de la Universidad de La Habana, Disamis Arcia y Daily Pérez Guillén del
Centro de Estudios Che Guevara de La Habana, los trovadores Gerardo Alfonso y
Vicente Feliú, y estudiantes cubanos quienes, junto a los niños argentinos de la
escuela Che Guevara de La Matanza, descubrieron el Monumento al finalizar los
discursos.
Cerró el acto nuestro conocido y querido Daniel Viglieti quién le cantó a la
Conciencia del hombre nuevo, recitó Che un poema de Mario Benedetti y junto con
el trovador cubano Vicente Feliú cantaron Hasta siempre Comandante. El pueblo se
fue desconcentrando con la alegría registrada en sus rostros. Había finalizado
lo que fue: Un gran día guevarista.
BALANCE POLÍTICO DE LA JUVENTUD GUEVARISTA
Hace un año cuando comenzaba a delinearse la forma que adoptarían las
celebraciones por el 80 aniversario, en una de las primeras reuniones a este
fin, fuimos acusados de movernos entre las instituciones, que íbamos detrás del
Partido Socialista, de que estábamos organizando un acto que coparía el
kirchnerismo, se especulaba que los oradores serían uno de los dos integrantes
del matrimonio presidencial, que por el PS de Santa Fe hablarían el Gobernador
Binner y el Intendente Lifschitz. Desde ese momento comenzamos la lucha por
hacer de las jornadas guevaristas lo que finalmente fueron. Fuimos concientes
que teníamos dos desafíos en uno: 1- Lograr que las jornadas guevaristas
expresaran cabalmente al Che para lo cual había que pulsear con las
instituciones, burguesas algunas otras no, fuimos conscientes y lo dijimos que
sería un acto de disputa, pero como sería un acto de masas había que estar,
porque al igual que el Che somos leninistas y, 2- Una disputa política entre dos
concepciones diferentes de las fuerzas que nos reivindicamos guevaristas: por un
lado una política que no convoca más que a los iniciados, a los que cursaron la
carrera de guevarismo; y otra política que se apoya en las masas y apela a lo
que venimos detectando en nuestro pueblo, la existencia de una amplia identidad
guevarista. Creemos haber demostrado que nuestra política podía imponerse y se
impuso en gran medida, ello se reflejó en las dos jornadas en la Capital, en el
viaje por el Río Paraná, en los cursos y charlas dictadas en La Plata, en las 13
vigilias en Rosario, en la Caravana y en el acto Central.
La pregunta era: cómo una pequeña fuerza política sin recursos económicos y sin
ningún apoyo institucional podía dar batalla al ala izquierda del kirchnerismo,
a los gobiernos de Santa Fe y Rosario, a la CTA, al PC y su Multisectorial de la
cual todos fuimos partícipes al inicio, pero de la cual fuimos segregados al ser
considerados sólo como número y sin ninguna participación en las decisiones. La
respuesta estuvo en la implementación de una política de masas: crear formas
organizativas que abrieran la participación y no nos quedáramos empujando con
nuestras propias fuerzas. Los tres instrumentos centrales fueron al as de
espada: el Che, el as de basto: Andrés Zerneri y una línea política de masas no
sectaria. Y un aditamento fundamental, el temple para luchar en condiciones
adversas, ya que la lucha revolucionaria no es un paseo por un campo florido,
sino una guerra a muerte contra el imperialismo y las burguesías nativas.
Desde la Cátedra Che Guevara propusimos la formación de 150 multiplicadores de
las ideas del Che para llevarlas a los alumn@s de todas las escuelas secundarias
de Rosario. Esta idea finalmente fue rechazada por la Cátedra de Rosario pero no
logró corroer el ánimo de los jóvenes guevaristas que ante este primer traspié
fortalecieron su disposición de abrir las Jornadas a la participación masiva. El
instrumento ideado fue la Comisión de Monumento que permitió canalizar la
decisión y el esfuerzo de muchos de los que aportaron el bronce, los 15 mil
fueron una sólida retaguardia, allí la JG fue tomando responsabilidades y
resolviendo dificultades siempre abriendo la cancha. Como fuerza organizada
también tuvo participación en Capital la Juventud de la CTA. La Comisión se
extendió a La Plata con el concurso de las agrupaciones Surcos e Insurrectos
además de la JG y muchos artistas populares, Rosario de la que ya hemos hablado
y Tandil donde trabajaron la Agrupación Agustín Tosco y el Frente Popular Darío
Santillán.
Lo demás, y principal, fue el esfuerzo sostenido durante meses de todos estos
actores. El resultado fue un extraordinario triunfo de la militancia y de una
línea política de masas que nadie imaginó posible, ni a izquierda ni a derecha.
Ahora algunos de los primeros no quieren enterarse no pueden dejar de asombrarse
de que ningún representante del gobierno haya tomado la palabra. Hacia la
derecha se enteraron cuando debieron aceptar a la Comisión de Monumento y a la
JG como interlocutores y organizadores del acto central. Es justicia reconocer
que acordados los oradores y el desarrollo del acto central los compañeros de la
Embajada cubana los hicieron cumplir a rajatabla.
Lo curioso es que, por derecha o por izquierda parece temérsele al pueblo, a esa
enorme multitud que copó la plaza y los colectivos haciendo del acto un
respetuoso caos. Decimos caos porque allí donde el pueblo participa y se apropia
tan profundamente de los valores revolucionarios no hay lugar para la dureza
oportunista de la crítica “foquista”, ni para el balbuceo tímido de aquellos que
nos acusan de “oficialistas”, allí donde el pueblo marcha y se manifiesta
masivamente detrás de las banderas del guevarismo no hay lugar para
especulaciones teóricas desde los escritorios. Será que como buenos guevaristas
escuchamos atentamente al Che cuando nos dijo que “Debemos ir con afán
investigativo, y con espíritu humilde, a aprender en la gran fuente de sabiduría
que es el pueblo”.
Cuando bajar las banderas fue un triunfo.
Un hecho anecdótico pero revelador de las distintas políticas que se expresaron
en la Plaza ocurrió en los instantes previos a descubrir el Monumento. Desde el
escenario se pidió que se bajaran las banderas para que todos podamos ver. De
las delegaciones más numerosas sólo la Comisión y la JG cumplieron con el
pedido. Mucha gente que estaba en el centro de la Plaza se desplazó hacia la
izquierda, detrás de la Comisión y la JG para ver al Che. El diario oficialista
Página 12 colocó como foto principal la que sacó en ese momento, política de
tranco corto. El Periódico de la costa de la obrera ciudad de Ensenada recoge
este hecho y nos felicita.
Sin dudas a la JG se le presentaran nuevos y mayores desafíos. Estos pequeños
éxitos deben contribuir a fortalecer la convicción militante, a comprender que
la lucha revolucionaria se basa en el esfuerzo, en el sacrificio, que no podemos
esperar nada de las instituciones burguesas y si todo de la línea política de
masas, y de las masas, aumentar cada día el respeto por ellas y por las personas
individuales que la integran. La humildad bien entendida es una virtud
guevarista.
Porque en la escultura el Che está desprovista de aditamentos.
La escultura está representada sin fusil, y no fue un descuido, por tratarse de
un homenaje a un revolucionario. La intención es concebir mediante el arte un
homenaje a las ideas revolucionarias sin distraer con elementos que sólo son un
medio para llegar al objetivo. “Una escultura que representa a un soldado de
nuestra América tiene que sintetizar un proyecto, ideas, teoría y práctica,
inspirando a las generaciones futuras. La escultura erguida, dando un paso con
la mirada hacia el horizonte, caminando en un suelo rocoso, en términos
simbólicos es más fuerte que la circunstancia del acero”.
El diccionario define la palabra arma como: “Herramienta que aumenta la
capacidad de poder, defensa u ofensa de un individuo”, con lo que en el mismo
orden podría representarse una mochila con libros o un lápiz para escribir, o el
peligroso cuaderno de anotaciones. ¿Cuál de estos elementos fue más útil para
hacer una revolución que dura hasta hoy?
“Lejos de cualquier sentimiento pacifista, estamos convencidos que las
principales armas que levantaremos inspirados en el Che, serán las ideas”
argumentó el escultor Andrés Zerneri y que la JG suscribe. Las armas se usan
tanto en las guerras justas como en las injustas. Los que sistemáticamente usan
las armas y contra el pueblo son los capitalistas, sólo en las etapas agudas de
la lucha los revolucionarios recurrimos a ellas como hicieron Santucho, el Che y
Fidel.
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