|
El hambre no puede esperar: "Es un problema ético"
/ Osvaldo León
Para que la figura quede más clara, en el Informe 2008, la UNICEF señala que
“en el mundo entero mueren diariamente, como promedio, más de 26.000 niños
menores de cinco años”, precisando que “la desnutrición es la causa
subyacente de hasta el 50%” de tales defunciones. Aunque cabe acotar que la
producción de granos en todo el mundo aumentó su producción en un 4% en el
período 2006/07.
Una vez que sonaron las alarmas, el tema de la crisis alimentaria ha pasado
a ocupar la atención de los foros internacionales que se han celebrado en
los últimos meses o están por realizarse en los que vienen. Un evento que
inicialmente pintaba para ser clave, por el mandato que tiene, fue la Cumbre
sobre Seguridad Alimentaria organizada por la FAO (Roma, 1-4 junio), pero
concluyó con resultados nada alentadores pues insiste en la misma receta que
a todas luces tan solo ha servido para agravar el problema.
En este momento crucial dialogamos con uno de los pensadores que desde
tiempo atrás ha centrado su atención en la salud de la naturaleza: el
teólogo brasileño Leonardo Boff, miembro de la reconocida Carta de la
Tierra. Para quien el principal factor de la crisis alimentaria “está en la
lógica del mercado, que es la especulación. Si hay carencia de alimentos, se
cortan las exportaciones para que se manifieste la demanda y suban los
precios. Entonces, hay una especulación mundial sobre los alimentos, no es
que falten alimentos, el problema es la distribución de los alimentos, y
cuando son distribuidos muchas personas no tienen acceso porque no tienen el
mínimo de centavos de dólar para comprar su alimento, dada la degradación de
la pobreza. De modo que no es que no haya alimentos, sino que se los
retienen para hacer negocio y como la lógica del mercado es hacer de todo
mercancía y hacer de todo ganancia, la alimentación entra en esa lógica”.
Por otra parte, acota, “hay que considerar los cambios climáticos que han
producido en una parte de Asia inundaciones enormes, mientras en otras
inmensas sequías, afectando cosechas, por lo que objetivamente hay también
una disminución de alimentos. Además, en algunos países, se utilizan granos
para mantener funcionando la maquina del sistema que está basada en
petróleo, en energía fósil y sus alternativas. Se utiliza el maíz no para
aplacar el hambre, para atender los estómagos, sino para atender los coches,
particularmente en Estados Unidos. La crítica que se hace en Brasil con el
etanol hay que tomarlo en serio, pero considerando las áreas que tenemos de
utilización para la agricultura, solamente el 1% va para etanol, aunque gran
parte de esas áreas se utiliza para la soja, no para alimentar personas,
sino para alimentar el ganado. Todo esto, entonces, se suma para crear un
contexto general de la crisis alimentaria”.
Y el intercambio siguió en estos términos:
- En el fondo, ¿estamos ante una crisis sistémica?
Mira, el tipo de sistema de producción y de consumo que tenemos
fundamentalmente busca cada vez más la acumulación, la riqueza, devastando
la naturaleza y consumiendo lo más posible para poder producir, sin respetar
los derechos de las futuras generaciones. Ese modelo que es dominante en el
mundo global, el modelo capitalista, está creando de más en más inmensas
masas excluidas y, por otra parte, una acumulación fantástica de riqueza:
solamente tres personas tienen más riqueza que 42 países donde viven 600
millones de personas, 327 personas poseen 46% de toda la riqueza mundial,
eso es injusto, bárbaro, es cruel y sin piedad.
De hecho, los datos científicos dicen que el culpable del calentamiento
global es el ser humano, pero hay que aclarar que no es cualquier ser
humano, sino que es el sistema del capital, el capital mundial, que ha
producido eso, no el ser humano en general que más bien ha sido víctima.
Esto hay que denunciarlo, pues es ese sistema global que se impone con una
violencia tremenda y que tiene capacidad para matar a toda la humanidad. Tan
es así que el poder de Estados Unidos fundamentalmente se sustenta en su
capacidad de matar a toda la humanidad, ya que puede eliminarla por 25
formas diferentes; esa es su fuerza, por eso tiene 700 estaciones militares
en el mundo con armas nucleares, que han cercado el planeta y pueden
destrozarlo todo.
Entonces, lo que hay que decir es que un sistema así es el que ha creado la
crisis ecológica de hoy, el calentamiento global… que de continuar puede
llevar al suicidio de la humanidad, no es poco lo que estamos diciendo.
Entonces, o cambiamos el sistema o morimos. No lo digo yo, lo dice el
historiador inglés Eric Hobsbawn.
- Pero los mensajes que llegan de organismos oficiales de países del Norte
prácticamente tienden a señalar que se trata de un problema de impactos
hacia futuro que sería manejable con reajustes del momento.
Los datos del Panel Intergubernamental del Cambio Climático son dramáticos
porque dice que no vamos al encuentro del calentamiento, sino que ya estamos
dentro, la rueda ya corre, no hay como pararla, podemos solamente disminuir
la velocidad y eso va a producir devastaciones inimaginables en los próximos
20 o 30 años. Estamos ante una situación que la humanidad nunca antes ha
confrontado, porque las crisis eran siempre regionales, de países, de
continentes, ahora es del sistema global que ya no garantiza la base
físico-químico ecológico de la reproducción de la vida. Esto es, la vida
empieza a degradarse de manera sistemática y la tierra da señales
clarísimas: huracanes, sequías, inundaciones, activación de casi todos los
volcanes del mundo, cambio climático, etc. Y esas son señales claras de que
la tierra está enferma, busca un nuevo equilibrio y encontrar ese nuevo
equilibrio va significar el sacrificio de muchas especies y muchos
ecosistemas.
No estoy hablando de una tragedia, pues ésta tiene un final dramático y
destructivo, aunque puede suceder, sino que más bien opto por asumir que
estamos dentro de una gran crisis civilizacional, siendo que la crisis
purifica, madura a las personas, obliga a cambiar. No llegamos todavía al
ojo de la crisis, que es cuando el agua llega a la nariz y cuando se llega
ahí o cambiamos o morimos. No es ningún alarmismo. Yo pertenezco a la Carta
de la Tierra, ahí nos manejamos con los datos mas actuales del estado de la
tierra, y en el informe de la tierra todos los ítems se empeoran año a año,
ninguno mejora, vamos hacia un caos, pero el caos es siempre generativo nos
dicen los físicos cuánticos, nunca es caótico, pero para generar tiene que
destruir ese orden anterior, entonces hay que destruir ese orden que nos ha
llevado a la crisis para dar un salto de calidad.
- ¿Y cuál es el punto de referencia para este salto cualitativo?
Que la tierra no aguanta, es un límite ecológico. El nivel de
desertificación del mundo es terrible: el 40 por ciento de las tierras
cultivables están en proceso de desertificación. Tan es así que el agua
potable será el bien más escaso dentro de tres o cuatro años. La falta de
alimentos, justamente, se debe fundamentalmente a la escasez de agua que
resulta de la deforestación que se da en muchas partes, lo cual produce una
catástrofe en las cosechas, por lo que no hay stock suficiente de alimentos
para un lapso de 37 días. La deforestación está creando un impresionante
cambio de los climas y la erosión. Por lo mismo, la conjugación de estos
datos hace que se vea el límite: la Tierra no aguanta. Entonces, ese
proyecto capitalista de una explotación ilimitada para una acumulación
ilimitada no se sostiene; la Tierra es limitada, no soporta un proyecto
ilimitado. De modo que estamos ante un problema mundial que no es solamente
económico y político, sino que es fundamentalmente ético: ¿podemos dejar
morir personas de hambre?
Como se trata de un problema que va más allá de los limites de los
estados-nación, es preciso hacer acuerdos políticos mundiales, pues de por
medio está una hambruna general en la tierra. Y esto es algo que hay que
enfrentarle inmediatamente, en corto espacio de tiempo, porque el hambre no
puede esperar.
Articulo publicado en América Latina en Movimiento Nº 433, 24 de junio de
2008
Descargar:
http://alainet.org/publica/alai433w.pdf
Fuente: http://www.alainet.org