
Miguel Ragone
Desaparecido el 11/3/77 a los 55 años
Miguel Ragone, hijo de inmigrantes napolitanos y el tercero de ocho
hermanos. Era ex-gobernador de Salta cuando secuestrado,
presuntamente por la Triple-A, el 11 de marzo de 1977. Permanece
desaparecido.
Miguel Ragone nació en San Miguel de Tucumán un 25 de mayo de 1921,
hijo de inmigrantes napolitanos y tercero de ocho hermanos. Con
grandes carencias dentro del seno de una familia humilde, Ragone
llegó a Salta cuando tenía 12 años e ingresó al Colegio Nacional.
Cinco años después egresó como bachiller e ingresó luego a la
carrera de abogacía que tiempo después abandonó para dedicarse a la
medicina en Capital Federal. Cuando estaba a punto de finalizar su
carrera, con el doble esfuerzo de trabajar y estudiar, junto a su
compañero en la especialidad de neurocirugía, Raúl Matera fue
convocado por el ministro de Salud de Juan Domingo Perón, Ramón
Carrillo, para que se desempeñara como secretario privado y
colaborador del Plan de Salud y luego como director del Hospital
Neurosiquiátrico en Salta. Allí comenzó a tomar participación en las
determinaciones del peronismo a nivel nacional. Con la inauguración
del Hospital Neurosiquiátrico en Salta, Ragone se transformó en su
primer director y tiempo después entró de lleno a la política
salteña, integrándose a otros dirigentes políticos de aquel momento
como Tomás Ryan y el ex gobernador Carlos Xamena.
A principios de los años 70, Ragone pasó a liderar la Lista Verde
con la identificación del "médico del pueblo'', calificativo con el
que se presentó como candidato a gobernador por el justicialismo
salteño el 11 de marzo de 1973. La fórmula Ragone-Ríos obtuvo en
aquella ocasión casi 121.500 votos, poco más del 57 por ciento de
los votos del padrón electoral, en un triunfo aplastante sobre las
otras fuerzas política de la provincia.
Ese mismo día, tres años después, un 11 de marzo de 1976, cuando la
provincia estaba intervenida, Ragone fue secuestrado por un grupo de
entre siete y doce hombres jóvenes, fuertemente armados, que se
desplazaron por la ciudad sin ser interceptados, cuando salía del
almacén de Don Arredes a tres cuadras de su domicilio. Eran las 8.30
de un día lluvioso. Su cuerpo nunca apareció, convirtiéndose en el
único ex gobernador desaparecido de la República Argentina.
El automóvil en el que huyó Ragone de los secuestradores, un Peugeot
504, se encontraron manchas de sangre y un zapato. Al momento del
operativo, el comando militar- policial actuó con metodología de
"zona liberada" en las inmediaciones del pasaje Del Milagro y
Apolinario Saravia, y recibió el apoyo aéreo de un helicóptero, en
todo el tramo que va desde la zona del monumento Gral. Martín Miguel
de Güemes hasta el matadero de la localidad de Cerrillos, donde en
definitiva se encontró el automóvil.
En Octubre del 2004, se reabrió la causa sobre la desaparición de
Regaone y de su investigación se desprende que habría existido una
orden superior para realizar el operativo, avalado por el
responsable del Tercer Cuerpo, Luciano Benjamín Menéndez y Antonio
Domingo Bussi, jefe del Operativo Independencia.
Es el único ex gobernador desaparecido de la República Argentina.
Estuvo
en la represión y quiere la recompensa por un desaparecido
Es un ex policía, que en una reunión reservada contó detalles del secuestro
del ex gobernador de Salta Miguel Ragone, ocurrido 13 días antes del golpe
del 76. Luego de escucharlo, el Gobierno puso una recompensa de 50 mil
pesos. ¿Iba a ser una paga a medida? Si se confirma que integró la patota
criminal, debería ir preso.
Por Pablo Calvo, Clarín
Cree que su verdad tiene precio. Tal vez sea un truhán, pero quizás tenga la
llave para develar un misterio de 30 años: qué fue de Miguel Ragone, el
único gobernador desaparecido de la historia argentina. Quiere hablar, pero
no gratis. Es un policía retirado que impresiona a quienes lo escuchan, por
los detalles con que envuelve su relato. Atrapó la curiosidad del Gobierno
nacional, pero demora su presentación ante la Justicia. Siente que está en
peligro y que necesita protección. Asume que muchos quieren verlo preso. Y
viajó de Salta a Buenos Aires para registrar su versión en un acta
reservada, hasta hoy desconocida. Clarín reconstruyó la historia de la
primera recompensa que ofrece la Presidencia de la Nación por uno de los 600
desaparecidos durante el gobierno de Isabel Perón, tiempo y circunstancia
que apenas se mencionan en el informe Nunca Más y permanecen casi
inexplorados. El resultado es una trama sin final, donde reina el
desconcierto, los errores de cálculo en altos niveles del poder, la
expectativa política y la falta de condenas en una causa que ya lleva 30
años. El orden cronológico de los hechos permite desatar un primer misterio:
la recompensa fue establecida 38 días después de la aparición de este
supuesto arrepentido. ¿Pretendía ser una paga a medida? ¿Qué fue lo que
contó, el 16 de mayo, que provocó gestos nerviosos en el seno del poder?
¿Servía su descripción para romper un pacto de silencio acorazado por tres
décadas? ¿Alcanzaba para que el presidente Néstor Kirchner respondiera por
fin la pregunta que le hizo su tutor político en la Patagonia, el ex
gobernador de Santa Cruz Jorge Cepernic, sobre el destino final de Ragone?
Ragone nació en Tucumán en 1921, se mudó a Salta de niño, obtuvo el título de médico en 1948 y fue hombre de confianza de Ramón Carrillo, el célebre ministro de Salud de Juan Domingo Perón. En 1973 ganó las elecciones en Salta y gobernó la provincia durante 17 meses y 22 días. Depuró a la Policía provincial, se negó a usar viáticos, custodia y auto oficial. Lo acusaron de simpatizar con Montoneros, pero rechazó integrar la conducción del Partido Auténtico, brazo político de la organización, y fue crítico de sus acciones violentas. Para la Justicia, "quedó debidamente comprobado histórica y judicialmente que Ragone fue un ciudadano honesto y pacífico, que nunca adhirió a la lucha armada". Aun así, dijo a su familia: "Si estar del lado de los pobres es ser montonero, entonces soy montonero". Su administración no sobrevivió a la furia de la derecha peronista y fue intervenida en noviembre de 1974. Volvió a trabajar como médico en la Clínica Cruz Azul. Hasta que el 11 de marzo de 1976 —13 días antes del golpe militar— Ragone fue capturado por una patota de la represión ilegal, que ya usaba el permiso oficial para "aniquilar" a la subversión.
Desde aquella mañana, no se sabe dónde está
su cuerpo, ni dónde la verdad. Es la misma mañana en que comienza el relato
del arrepentido. Esto es lo que dijo: Que los secuestradores eran policías y
que fueron convocados por radiograma para el operativo. El también. Dio
nombres de los que actuaron, aunque se sospecha que faltan varios, sobre
todo de la fuerza represiva conocida como la "Guardia del Monte". Que le
habían asignado un papel secundario, vinculado al tránsito, y que, al menos
al comienzo del día, no tenía ni idea de quién iba a ser el blanco. Que
todos estuvieron listos y en posición a las 6.30, dos horas antes de la
acción. Que la zona había quedado liberada. Que Ragone salió de su casa del
pasaje Gabriel Puló 146 en su auto y dobló hacia la izquierda por la calle
Del Milagro. Y que el abordaje se produjo una cuadra después, al cruzar el
pasaje San Lorenzo. Era el camino habitual que tomaba hacia su consultorio,
donde lo esperaban esa mañana. Que el ex gobernador fue golpeado en la
cabeza con la culata de un arma de fuego e introducido a la fuerza en uno de
los autos. Que hubo varios disparos. Que si bien casi nadie pasaba por allí
a esa hora, la aparición de dos testigos complicó los planes y los captores
les dispararon. Allí fue herida Margarita de Leal y murió Santiago Arredes,
que atendía el almacén de la esquina y era hermano del inspector general de
Policía, Roberto Arredes. Se piensa que reconoció a alguno de los captores.
Que luego de una serie de maniobras de distracción, llegaron hasta el dique
Cabra Corral (a 65 kilómetros de la capital salteña) y el cuerpo de Ragone
fue metido en una caja especialmente preparada, con cemento adentro, para
que se hundiera rápido. Que dos personas llevaron la caja, en lancha, hasta
un catamarán, atracado a 100 metros de la costa. Que en este segundo viaje
por el lago se buscó un lugar donde la profundidad estimada fuera de 60
metros. Que entonces la arrojaron al agua y enseguida se hundió. Todo lo que
dijo, el último 16 de mayo, en Buenos Aires, fue asentado en un acta de
cinco carillas, con escudo y membrete del Ministerio de Justicia y Derechos
Humanos y —cosas del destino— la leyenda oficial "2006-Año de Homenaje al
Dr. Ramón Carrillo", el primero en convocar a Ragone para la función
pública. Todas las hojas exhiben tres firmas: la del testigo, la del jefe de
Gabinete de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Luis Hipólito
Alen, y la de su equivalente salteño, Pedro Guillén.
Tres fuentes consultadas por Clarín revelaron que el testigo se llama Víctor Hugo Viltes, quien no figuraba en los archivos oficiales sobre violaciones a los derechos humanos, pese a que en este caso se autoincriminó. Las tres fuentes afirman que el hombre quiere dinero. La validez de su confesión es un tema que decidirá la Justicia, pero el rango de los funcionarios que la oyeron (hubo más personas en esa reunión, por ejemplo el senador justicialista Marcelo López Arias) y los movimientos que siguieron después, dejan entrever que, al menos en parte, al hombre le creyeron. El 23 de junio pasado, a más de 30 años del secuestro, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, estableció la recompensa de 50 mil pesos "considerando —dice su resolución 1106— que en el presente estado de la causa surgen indicios acerca de la existencia de testigos presenciales de la privación ilegítima de la libertad del ex gobernador, que estarían dispuestos a prestar declaración testimonial". El incentivo, destinado a "todas aquellas personas que puedan aportar datos sustantivos" acerca del secuestro de Ragone, había sido solicitado por el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, "en su calidad de parte querellante", señala la disposición. Lo que siguió después tampoco tuvo prolijidad. El acta fue enviada a la causa que se tramita en el norte del país, un poco en Salta y otro poco en Jujuy, pero el arrepentido no se presentaba a declarar, lo que restaba entidad jurídica a su relato.
En esa incertidumbre, el 16 de agosto apareció una solicitada en diarios nacionales y provinciales que daba cuenta de la recompensa especial "destinada a prorratearse entre aquellas personas que aporten datos útiles y fehacientes sobre los hechos". El título de la solicitada enojó a amigos y familiares de Ragone: "BUSCADO", decía en imprenta mayúscula. "¿Cómo 'Buscado'? Es un término para delincuentes", fue la queja. Mientras tanto, un debate en voz baja sobre la conveniencia de establecer recompensas generales para quienes en el futuro aporten datos sobre violaciones a los derechos humanos quedó congelado y el ambiente político se enrareció por la desaparición de Jorge Julio López, testigo del juicio contra Miguel Etchecolatz. En el caso salteño, el presunto represor-testigo-arrepentido —la Justicia escogerá el término exacto— se topó con otro obstáculo en su camino hacia la recompensa: Miguel Medina, el cuarto juez que lleva la causa, lo citó a declaración indagatoria, es decir que ya no lo considera un simple testigo, que no puede mentir porque incurriría en el delito de falso testimonio, sino que sospecha de su participación activa en el secuestro de Ragone. En esa condición, no está obligado a declarar en su contra, puede quedar preso y puede mentir. Sus palabras se convertirían en humo y la verdad seguiría atrapada. Además, la ley es clara: no puede pasar por ventanilla para cobrar ninguna recompensa si se comprueba que participó del delito, aunque sea en forma secundaria. El diccionario define a la represión como "Acto o conjunto de actos, ordinariamente desde el poder, para contener o castigar con violencia actuaciones políticas o sociales". Las fuentes consultadas por Clarín no dudan en calificar a este arrepentido como un "represor", en base a su propio testimonio. La última citación que le envió el juez Medina fue respondida con un certificado médico, donde se indica que Viltes no está en condiciones de declarar, aseguraron fuentes del juzgado. Cerca suyo, además, se sugiere que su vida corre peligro y que necesita protección oficial. Cuando los funcionarios nacionales y salteños evaluaron el cuadro de situación, se dieron cuenta de que habían cometido un grave error: que para esclarecer un crimen de "lesa humanidad", casi terminan pagando la declaración de un represor. Concluyeron que todo fue un enorme papelón, que no sirvió para encontrar la verdad sobre el destino final de Ragone. La solicitada que ofrece los 50 mil pesos nunca más volvió a salir.
La Triple A y la derecha, enemigos de Ragone
Miguel Ragone no protagonizó una excepción en la agitada realidad del peronismo en el poder de 1974: sufrió, aunque de manera más trágica, el sino de todos los gobernadores electos en 1973 con perfil combativo, en forzada fórmula con dirigentes sindicales vandoristas. Oscar Bidegain, en la provincia de Buenos Aires; Alberto Martínez Baca, en Mendoza; Jorge Cepernic, en Santa Cruz, y Ricardo Obregón Cano, en Córdoba, padecieron como Ragone, apenas llegados al poder, pero especialmente después de la muerte de Juan Perón, el 1º de julio de 1974, verdaderos golpes de Estado montados por la derecha peronista, con la hegemonía sindical vandorista, para la que esos gobernadores eran "zurdos infiltrados" y militantes montoneros. Es esa disputa por el poder en el movimiento peronista, agudizada hasta el nivel de la militarización, que explica la permanente ofensiva desatada contra Ragone, desde mayo de 1973, por la CGT y las 62 Organizaciones peronistas salteñas, lideradas por su vicegobernador, Olivio Ríos. Para el momento en que el gobierno de Isabel Martínez de Perón, en pleno apogeo del poder de su ideólogo y ministro de Bienestar Social José López Rega, dispuso la intervención federal a Salta y el derrocamiento de Ragone, el 24 de noviembre de 1974, ya habían corrido la misma suerte Obregón Cano y Bidegain, y pronto seguiría Martínez Baca.
Era difícil, sin embargo, visualizar en Ragone a un clásico representante de la izquierda, con su catolicismo militante, su pasado como discípulo del ministro de Salud del primer peronismo, Ramón Carrillo, y su experiencia como militante peronista de la Resistencia, tras el golpe militar de setiembre de 1955. Pero en una provincia con un poder conservador tradicional, con fuertes contrastes en la distribución de la riqueza, las preocupaciones sociales de Ragone y sus contactos con los sectores combativos del PJ lo marcaron rápidamente como uno de los enemigos de la poderosa estructura sindical. La caracterización se hizo más nítida cuando, frente a los ataques del sindicalismo vandorista de la provincia, uno de sus brazos de apoyo más importantes fue la CGT de Salta. Cuando Isabel visitó la provincia en la inauguración del Congreso Eucarístico, el 13 de octubre de 1974, la frialdad, casi la indiferencia, con la que trató a Ragone había dado la idea de que el fin de la gestión del gobernador estaba próxima. Sin medias tintas, el decreto de intervención firmado por el entonces ministro del Interior, Alberto Rocamora, acusaba a Ragone de "una total desvinculación respecto de los básicos lineamientos nacionales", y de "una manifiesta ineficacia represiva frente a la acción de fuerzas cuya actividad fue puesta al margen de la ley", en referencia a Montoneros. A días del golpe, Ragone fue secuestrado, obviamente a manos de las fuerzas paramilitares creadas por López Rega, como la Triple A. Los mismos que acribillaron a balazos a Atilio López, el único vicegobernador sindical que jugó hasta el final con su gobernador Obregón Cano.
La lucha por la memoria
El blanco y negro de las fotos que Clotilde repasa con sus manos suaves contrastan con los colores que estallan en su jardín. Fernando Pequeño la ayuda con los recuerdos, completa las frases que deja en el aire, la acaricia cuando el dolor quiere robarle una lágrima. "Me acuerdo perfectamente cuando le advertí que no se metiera en política. Si lo querían tanto como médico de pueblo", reprocha la abuela, de 85 años, mientras su mirada traspasa el tiempo para quedar frente a esa escena, donde Miguel Ragone la escucha y la calma, sabiendo que no le hará caso. El que la calma, de este lado de la mirada, es su nieto, embarcado en rearmar un rompecabezas familiar oxidado por décadas de silencio, sufrimiento y temor. Los dos reciben a Clarín una mañana de primavera, que al pie del cerro San Bernardo, en Salta, se siente como un abrazo del sol. "Reconstruyo a mi abuelo de a pedacitos, un día con el testimonio de un allegado, otro día con un documento, otro día con una persona que me para por la calle para contarme una anécdota sobre él. Quiero transformar la parálisis que hubo aquí durante tres décadas en acción. Es una búsqueda que me completa", dice este estudiante de antropología social, que de adolescente padeció la censura social sobre un caso que la sociedad salteña ocultó bajo la alfombra, y que ahora, de repente, sacó a la luz. El Estado le pagó una indemnización a la familia por haber sido víctima de la represión ilegal, pero el caso estuvo un largo tiempo silenciado. Hace 30 años, la viuda recibió el mocasín marrón que se le cayó a Ragone durante el forcejeo con sus captores. Los restos jamás aparecieron. "Igual sigo esperando. Ojalá haya noticias antes de que me muera".
Una anécdota pinta su sentido de solidaridad:
a las pocas semanas de desaparecer Ragone, ella regaló toda su ropa a gente
pobre de la provincia que la necesitaba. Fernando Pequeño también se mueve.
Acompañó a Clarín a recorrer lugares emblemáticos de la vida de Ragone y
ahora trabaja para que el futuro puente que se hará sobre el río Seco en
Tartagal (el anterior quedó destruido por las últimas inundaciones) lleve el
nombre de su abuelo y se convierta en un símbolo de la integración entre las
poblaciones postergadas de Salta. Polémica: cuál es el límite ético para
pagar El límite legal es clarísimo: si alguien participó de un delito, no
puede cobrar ninguna recompensa por ayudar a esclarecerlo. El límite ético
empieza a ser parte de un debate. El caso más actual es el de Jorge Julio
López, testigo del caso Etchecolatz, por cuyo paradero se ofrecen 200 mil
pesos. ¿Es correcto el incentivo? ¿Y si el que se presenta a cobrar tuvo que
ver con la desaparición? Aquí las primeras voces de una polémica que asoma:
Fernando Pequeño, nieto de Ragone: "Nunca negociaríamos con un asesino y
sentí mucho enojo porque no nos consultaron cuando decidieron poner la
recompensa". Luis Hipólito Alen, jefe de Gabinete de la Secretaría de
Derechos Humanos de la Nación: "Dudo que en el caso Viltes se pueda aplicar,
porque los que aporten datos no tienen que tener ningún tipo de
participación en el hecho. Y es el juez el que debe determinar si es un
testigo valioso que merece ser recompensado". Pedro Guillén, secretario de
Derechos Humanos de Salta: "La recompensa es un mecanismo genérico. Se habló
de esto antes de la aparición de Viltes, quizás faltó formalizarlo. Tal vez
no sea lo mejor desde el punto de vista ético, porque los ciudadanos tienen
la obligación de declarar". Jesús Pérez, ex ministro de Hacienda de Ragone:
"Una recompensa puede dar una solución, pero el juez debe analizarlo bien. A
veces hay 'perejiles' que pueden ayudar a resolver una verdad histórica".
Gregorio Caro Figueroa, historiador: "Me parece que es un recurso extremo y
discutible, que puede abrir una vía riesgosa, porque pueden surgir
testimonios y pistas falsas". Juan Carlos Villamayor, ex secretario de
Prensa de Ragone: "Supongo que tuvieron buena voluntad, pero en este caso lo
hicieron muy mal".
Fuente: lafogata.org, 2006
A
propósito del crimen del doctor Miguel Ragone
Por Gregorio Caro Figueroa
De la politización del crimen a la criminalización de la
política
"Cuando los acontecimientos vividos por el individuo o por el
grupo son de naturaleza excepcional o trágica, el derecho (a la
memoria) se convierte en un deber: el de acordarse, el de
testimoniar" (Tzvetan Todorov)
Asegura León Poliakov que hay una relación entre "la visión
policíaca de la historia", que imputa todas las desgracias del
mundo o de un país a una organización maléfica (brujas,
burgueses, inmigrantes, oligarcas, judíos, marxistas, masones,
cipayos, sinarquía, curas, etc.), y la seducción que ejerce
sobre la mente humana el presunto hallazgo de "una causalidad
elemental y exhaustiva", equivalente a la causa única y primera.
Durante los años '70 en la Argentina, dentro de un contexto
marcado por la prolongación de la "guerra fría", esa visión
policíaca de la historia, combinada con la causalidad diabólica
y el odio por ella generado, fue la que presidió las disputas
por el poder. El enfrentamiento de supersticiones ideológicas y
la lucha armada entablada por el terrorismo y el contra
terrorismo, actuaron combinadamente para desalojar del escenario
a las ideas, al conflicto y a la confrontación política
civilizada.
Para ser completa, semejante visión necesitaba -además-
identificar al Enemigo, paso previo para su posterior
eliminación. Para ese tipo de mentalidad, el círculo donde
anidaba el Enemigo, portador del Mal, era amplísimo, de límites
elásticos hasta lo arbitrario. En la Argentina de aquellos años,
ese círculo incluía no sólo a "los subversivos, sus
colaboradores, los simpatizantes, los indiferentes": alcanzaba,
también, a los "tímidos".
"En un clima de ansiedad y de incertidumbre, la superstición
puede proliferar a su antojo", anotó James Web. En ese clima
predominante en el país durante la década de los '70, era
necesario encontrar una causa maligna, señalar las
organizaciones que la promovían e identificar al Enemigo como
agente portador.
Esa identificación era el paso que precedía a la depuración.
Salta no fue ajena a ese clima de época dominado por la sospecha
y la caza de brujas. Entre 1973-1974, el argumento central y
final que usaban los grupos violentos enfrentados en Salta tenía
una simetría perfecta.
Mientras la llamada izquierda peronista o Montoneros instaba a
defender "al gobierno popular" presidido por el doctor Ragone,
depurándolo de "infiltrados de derecha, reaccionarios y
traidores", los sectores identificados con la Patria Peronista
convocaban a "erradicar a los marxistas infiltrados" para,
luego, derrocar al gobierno provincial.
Desenterrando las oxidadas armas de la Inquisición, pero sin las
formalidades del proceso inquisitorial, ambos extremos se
colocaban como guardianes de la "pureza doctrinaria". La
delación se abrió paso en un terreno abonado por la sospecha y
el rumor públicos que adquirían fuerza de argumento condenatorio
en el "por algo será" y en el "algo habrá hecho". La
desaparición forzosa de personas fue la expresión más cruel de
esa "pedagogía del miedo" con la cual una dictadura buscó
imponerse, aterrorizando a la sociedad.
Pero la acción de una Inquisición no se despliega en el vacío.
Por el contrario, ella "ayudó a institucionalizar los prejuicios
y actitudes que antes de ella eran lugar común en la sociedad",
dice Henry Kamen. La brutal simplificación ideológica fue
acompañada de una intensificación de las pasiones, y ambas
marcharon por delante abriendo paso a la "depuración ideológica"
que desembocó en la aniquilación física del Enemigo.
En una sociedad como la salteña, todavía a finales de los años
de 1930, muchos creían que "El dogma socialista" de Esteban
Echeverría era un libro peligroso, y en 1962 otros pensaban que
los militares del sector Azul (Onganía, Lanusse y los generales
salteños Enrique Rauch y Carlos Augusto Caro) eran "comunistas".
La nueva Inquisición encontró aquí un terreno roturado. Sin
tener en cuenta esto, no se comprenderá cabalmente el porqué, en
Salta y Jujuy, hubo más de 310 víctimas de la violencia en esos
años.
No se trata de diluir en la sociedad la culpa de lo que sucedió
en los años '70, pero tampoco de desvincular totalmente a esa
sociedad de aquella tragedia. Menos aún, de trasladar la
responsabilidad a la pugna interna del justicialismo local que
existió y fue dura, pero que sólo la malévola intención de un
represor puede involucrarla ahora en el secuestro del doctor
Ragone.
La disputa interna precipitó la intervención federal a la
Provincia. Pero fue la represión ilegal la que eligió a Ragone
como blanco del secuestro más resonante perpetrado en Salta. Lo
hizo para multiplicar el terror advirtiendo que, de un ex
gobernador para abajo, nadie podía estar ya seguro ni tranquilo,
y que la vida de cualquiera estaba en manos de feroces asesinos
encapuchados. La pedagogía del terror debía aplicarse
implacable, contundente.
Habría que remontarse a las primeras décadas del siglo XIX, en
el escenario de la Guerra de la Independencia y luego de la
Guerra Civil, para encontrar un antecedente parecido de una
violencia de tan alta intensidad como la que impregnó a la
provincia entonces.
En aquellos años, las opiniones moderadas no eran escuchadas; la
sensatez era tenida por cobardía. Como en el peor momento de
nuestro siglo XIX, las discrepancias y los matices fueron
equiparados a "traiciones". El ametrallamiento y posterior
allanamiento de la casa de mi padre, siendo Senador de la
Nación, fue uno de los precios que él pagó por su condena a
aquellas violencias cruzadas y por su firme defensa de las
instituciones.
El desprecio a la vida y la ley alcanzó su máxima intensidad. El
rechazo a las precarias "libertades burguesas" se volvió contra
quienes las inmolaron en los altares de una "liberación
nacional" que se proponían imponer pisoteando, a partir de la
individual, todas las otras libertades.
En el país y en la provincia entonces ocurría lo que en la
España del siglo XVI: "Estamos pasando tiempos difíciles, en los
que no se puede hablar ni callarse sin peligro", escribió el
humanista Luis Vives a Erasmo en 1535. La muerte física estuvo
precedida por la muerte de las ideas y por la supresión de las
reglas de juego de la política.
Plagiando a Mao, Firmenich decía: "El poder político viene de la
boca de un rifle". Inspirado en el fascismo y en el estalinismo,
desplegaba la "dialéctica del puño y las pistolas". La espiral
de violencia llevó a lo que el filósofo francés Bernard
Henry-Levy caracterizó como el tránsito de la politización del
crimen a la criminalización de la política.
Sólo en un clima de irracionalidad y cacería de brujas pudo
prosperar aquella acusación que se hizo al gobierno que presidió
Ragone: la de haber montado un aparato plagado de "marxistas",
lo que era sinónimo de "subversivo". El simple repaso de la
lista de sus ministros, secretarios de Estado y directores de
organismos gubernamentales, refuta esa acusación. Las
designaciones que hizo Ragone tuvieron más en cuenta su amistad
personal con los nombrados que afinidades políticas.
Esa acusación además de falsa, era excesiva: en Salta nadie
podía acreditar sólida formación marxista. Además, las pequeñas
sectas de esa confesión habían llamado a votar en blanco en
marzo de 1973 agitando la consigna "ni votos ni botas". Otras,
habían enfrentado al Justicialismo presentando candidatos
propios. El izquierdismo universitario recibió con frialdad a
Ragone cuando éste visitó la UNSa en abril de 1973. Recién
después del derrocamiento de Salvador Allende, esa distancia se
transformó en deseo de llegar a un matrimonio de conveniencia.
Fuente: www.clubdelprogreso.com
Acta del 6 de Julio de
2001
Juicio por la Verdad, Salta.
///La ciudad de Salta a los seis días del mes de Julio del dos
mil uno y siendo horas 9:20 comparece por ante este Tribunal una
persona previamente citada, quien acreditando identidad
manifiesta llamarse OSVALDO ALFREDO VARGAS FLORES, de identidad
argentina, de estado civil casado, D.N.I. N° 10.493.463, de
profesión u ocupación policía, con domicilio calle Jazimaná N°
100 Grupo 200 Viviendas B° Castañeda de esta ciudad. Declarado
abierto el acto en presencia de S.S. y la Sra. Secretaria se la
hace saber los motivo de su citación y que se le recibirá
declaración testimonial, con la prevenciones prevista por el
art. 440 del C. Pr., sobre falso testimonio. En este acto se
procede a leer la lista de desaparecidos que se encuentran
agregados a fs. 34/36, A LA PRIMERA PREGUNTA POR LA LEY GENERAL
contestando dijo: que no le comprenden. Que conoció al Sr.
Miguel Ragone por su investidura como gobernador de la Provincia
durante su mandato. Que también conoció de vista al Sr. Pedro
Bonifacio Vélez, quien perteneció a la fuerza policial. A LA
SEGUNDA PREGUNTA para que diga el testigo si perteneció o
pertenece a la Policía de la Provincia y en su caso desde que
año , y que cargos ocupó en dicha fuerza de seguridad,
contestando dijo: Que ingreso en el año dicha fuerza de
seguridad, contestando dijo: Que ingreso en el año 1.972/73
estuvo en la escuela de cadetes de la Policia de la Provincia y
que egreso a fines de 1.973 como oficial subayudante. Que
durante los años 1.974/1.976 revistó o prestó servicios en la
Seccional Primera de Policia con el cargo de Oficial Ayudante.
Que en el año 1.977, 1.978 y parte del año 1.979 prestó servicio
en la compañía Guardia de Infantería de la Policia, que allí
ascendió a Oficial Auxiliar. Que luego al Destacamento de
Vaqueros desde abril de 1.979 . Que en el año 1.980 prestó
servicio en la Comisaría Séptima del Barrio el Tribuno de esta
ciudad. Que estuvo en la guardia de la Casa de Gobierno. Que
posteriormente paso a la comisaría del Menor durante los años
1980/81. Que en el año 1.982 pasó a prestar servicio en la
Comisaría N° 35 de la ciudad de Orán. Que fines de 1.982
asciende a Oficial Principal y lo destinan al destacamento de
Aguas Blancas . Que en el año 1.984 es trasladado a la Comisaría
N° 7 de la Ciudad del Milagro de esta ciudad. Que en el año
1.985 fue jefe del destacamento San arlos - Dpto. San Carlos.
Que en el año 1.986 prestó servicio en la comisaría segunda. Que
en el año 1.987 vuelve a la compañía Guardia de Infantería. Que
en ese año ascendió a Subcomisarío y paso a la Comisaría N° 17
de Menores. Que en el año 1.989 es Segundo Jefe de la Seccional
Novena. Que en año 1.990 pasó a la Dirección de Drogas
Peligrosas. Que en ese año asciende a Comisario. Que en el año
1.991 pasa como Jefe de Cuerpo de la Escuela de Cadetes. Que en
el año 1.992 pasó a ser jefe de la Comisaría Novena. Que en el
1.993/94 volvió a la Escuela de Cadetes. Que en ese año asciende
a Comisario Principal. Que en los años designado como Segundo
Jefe de la Regional N° 6 de Cafayate. Que a fines de 1.997 es
designado como Comisario Inspector, y es destinado como Director
General de Drogas Peligrosas. Que a fines del año 2.000 asciende
a la jerarquía de Comisario Mayor, cargo que continua ocupando
en la actualidad. A LA TERCERA PREGUNTA para que diga el testigo
si dentro de la fuerza es común el cambio continuo de funciones,
conforme lo detallado precedentemente, contestando dijo que :
que si. Que es común la rotación del personal dentro de las
distintas dependencia, sobre todo en el caso de los oficiales,
como lo es el dicente. A LA CUARTA PREGUNTA PARA QUE diga el
testigo donde prestó servicio durante el año 1.976, contestando
dijo: en la comisaría Primera. A LA QUINTA PREGUNTA para que
diga el testigo si tuvo conocimiento o recuerda sobres las
circunstancias que precedieron a la desaparición del Sr. Miguel
Ragone, contestando dijo: Que como oficial joven a la fecha de
la desaparición del Dr. Ragone, no tuvo participación directa ni
indirecta en la investigación respecto de su desaparición. Que
solo tuvo conocimiento por los reportes periodístico de esa
fecha y por comentarios que se hicieron dentro de la misma
fuerza. A LA SEXTA PREGUNTA PARA QUE DIGA EL TESTIGO SI recuerda
cuales fueron los comentarios que se hicieron en esa fecha sobre
la desaparición del Dr. Miguel Ragone, contestando dijo : que se
comentó sobre el hecho que tomó tanta trascendencia en ese
momento, pero que no sobre puntos específicos sobre el hecho en
sí. A LA SEXTA PREGUNTA PARA QUE DIGA EL TESTIGO si tiene algún
familiar en fuerza policial y en su caso que cargo ocupó durante
el año 1.976 y que destino, contestando dijo : que si,. Que
tiene un hermano de nombre René Isaac Vargas Flores. Que cree
que en el año 1.976 prestaba servicio en la Escuela de Cadetes,
que era oficial ayudante. Que en la actualidad el hermano del
dicente ocupa el cargo Comisario Mayor, se desempeña como
director de Instrucción Policial - Escuela de cadetes, en la
calle Arenales de esta ciudad. Con lo que no siendo para más se
da por finalizado el acto, previa lectura firma el compareciente
para constancia y ratificación después de S.S. por ante mi que
doy fe.-
Sr. Osvaldo A. Vargas Flores
Dr. Miguel A. Medina
Juez Federal
Mariela Alejandra Jiménez
Secretaria
Pensamiento Político de Miguel Ragone. Único gobernador
constitucional secuestrado y desaparecido
Por Myriam Corbacho y Raquel Adet
REVISTA 2 ESCUELA DE HISTORIA, Año 2, Vol. 1, Nº 2, 2003
Consideraciones generales.
Después de la larga abstención sufrida por el Partido Justicialista,
sus dirigentes, de regreso a la lid política, se encuentran con una
sociedad donde la alternancia de gobiernos de facto con democracias
débiles tendían a encerrar al país en gobiernos con ideologías cada
vez más conservadoras.
Para mal o para bien la sociedad argentina había mutado
profundamente. Perón, desde Madrid continuaba ejerciendo un papel
tutelar y alentó la violencia desatada primero por el Peronismo de
la Resistencia y luego por jóvenes entusiastas integrantes de las
organizaciones armadas.
En esta sociedad polarizada y compleja, el Movimiento Peronista,
reflejaba en sí todas las contradicciones existentes. El GRAN
AUSENTE alentaba a la rama juvenil, la Juventud Peronista (JP), que
actuaba por cuenta propia y no estaba dispuesta a someterse a la
vieja dirigencia de mentalidad verticalista. Pero la corta primavera
revolucionaria, vivida con el Tío Cámpora, llegó a su fin con el
retorno de Perón, decidido a terminar con la revuelta armada.
En su mensaje del 1º de Mayo de 1974, censuró la herejía armada,
fustigó a los jóvenes y los echó de Plaza de Mayo. Condenó a las
organizaciones juveniles a desaparecer. Los jóvenes insumisos
optaron por la clandestinidad. La dura lucha ideológica en el seno
del Movimiento, señala que, numerosos dirigentes la JP y otras
organizaciones, estaban más próximos a ideales revolucionarios de
izquierda que de la ortodoxia peronista.
El líder, por su parte, envejecido y enfermo no asumía que el
Movimiento Justicialista nunca volvería a ser lo que fue en los años
del nominado peronismo histórico, pues el país había cambiado
totalmente. La promesa ideal de volver al edén perdido se hacía
trizas frente a la realidad de un país desgarrado por la violencia
económica, la violencia social y la violencia política. Algunos
jóvenes argentinos creían en la acción directa y hacia ella se
lanzaron.
Consideramos necesario un acercamiento, "a vuelo de pájaro" al
pensamiento político, del Movimiento Justicialista y a sus
principios fundamentales.
Para acercarnos a tema tan complejo vamos tomar dos hipótesis
formuladas por Robert Michels (1876-1936) que pueden ser aplicadas
al PJ. Las mismas son comentadas por el sociólogo italiano,
Alessandro Pizzorno, quien nos brinda un muy buen estudio del autor
nombrado. De su obra sacamos una serie de elementos para ejecutar un
análisis muy generalizado pero verosímil del Movimiento
Justicialista desde su génesis hasta la muerte del caudillo, en
julio de 19741.
Señalamos así:
1) Poderes discrecionales del Movimiento y su tendencias a asumir
una estructura oligárquica
2) Abandono de los fines específicos para fortalecer la
auto-conservación partidaria.
No hay que dejar de lado caracteres muy conocidos y estudiados del
Movimiento: nacionalismo y verticalismo, prácticas propias de los
partidos de masa y características de la tan criticada URSS, como el
culto de la personalidad y el todopoderoso partido.
Para comprender su influencia en el pensamiento político de Ragone,
debemos agregar los insistentes y oportunistas mensajes de Perón,
desde antes de su regreso, proponiendo: el socialismo nacional, la
consigna liberación o dependencia y su aspiración personal a liderar
ese movimiento en Latinoamérica.
Planteamos las dos de la tesis comentadas por Pizzorno:
1).- El autor se pregunta: ¿cómo se manifiestan las tendencias
oligárquicas en un partido y cuáles son sus indicadores? Los
indicadores que nos permiten diagnosticar la tendencia del
Movimiento Peronista a asumir una estructura oligárquica, serían,
según el autor: "[...] tendencia a la inamovilidad de los jefes, a
consultar raramente a la base, a tomar decisiones dentro de pequeños
círculos de jefes y dirigentes sin control externo".
Si pensamos en el eje funcional del Movimiento Peronista, el
verticalismo, vemos como en la organización partidaria el Presidente
de la Nación ejercía también la presidencia del partido -extraña
conjunción entre Estado y Partido. En el Movimiento Peronista fue,
desde siempre, una entelequia la división de poderes. La afiliación
masiva le facilitaba al partido representación mayoritaria en las
Cámaras, los gobernadores estaban facultados para nombrar
intendentes y hasta las Unidades Básicas tenían sus cuotas de poder
sobre Centros Vecinales y circunscripciones barriales a través de
punteros políticos. El Movimiento procuró y obtuvo, casi siempre,
una Justicia complaciente.
2).- Abandono de los fines específicos de ideales caros al antiguo
Movimiento Peronista y, en su lugar, la preocupación, casi única,
por fortalecer la organización partidaria.
Como fines específicos pueden señalarse los logros obtenidos por el
hombre fuerte de la Revolución de 1943 y observados durante su
primera presidencia: Estatuto del Peón, vacaciones pagas,
jubilaciones y pensiones. Otros están contenidos en la reforma
constitucional de 1949 y son: función social de la propiedad, del
capital y de la actividad económica. Además otros derechos tales
como: de la ancianidad a la asistencia social, a la vivienda digna,
a la alimentación, al vestido, al trabajo, al esparcimiento, etc.;
los derechos del trabajador retribución justa, capacitación,
condiciones dignas de trabajo, seguridad social, protección de su
familia; derechos de la familia, derecho a la educación y a la
cultura. Estos serían los fines específicos obtenidos por el
Movimiento que beneficiaron a las mayorías. Algunos subsistieron
luego del derrocamiento de Perón, pero la Revolución Libertadora y
los sucesivos golpes de Estado los recortaron y el menemismo los
anuló por completo.
El retorno de Perón, en 1973 significaba, en el imaginario
colectivo, recobrar el Estado de Bienestar. Todo se recuperaría,
casi mágicamente, con el retorno del esperado. Sabemos que no
existen soluciones mágicas. Las dificultades eran muy difíciles de
subsanar debido al estado deficitario, a la confusión generalizada y
a la violencia extendida desde 1955 y cada vez con mayor virulencia
en todo el país.
Así, fines partidarios tan caros a la masa justicialista, fueron
dejados de lado en espera de tiempos mejores y, los esfuerzos se
centraron en fortalecer la estructura partidaria. Era el país un
caldero bullente de pasiones; las masas ya no pedían, exigían al
compás del eslogan acuñado en l972 "Cámpora al gobierno, Perón al
poder". La nominación al cargo de Presidente de la Nación del
Delegado de Perón, Héctor Cámpora, no se debía a sus méritos como
administrador o estadista sino a su lealtad a la persona del
General. El Tío- así se apodó a Héctor Cámpora- manifiesta, en
cuanta ocasión se le presenta, esa sumisión:
"[...] He recibido ese mandato por una condición personal que ha
caracterizado toda mi vida; algunos la consideran un defecto, otros
una virtud, y de las más honrosas en cualquier hombre. Voy a
hablarles, en primer término, de la lealtad. Lealtad total,
incondicional, a mis verdaderos amigos. Considero que el más grande
de ellos es el Gral. Juan Perón y le he sido leal durante el
gobierno y desde el llano [...]"2.
Interesa señalar que el peronismo, como movimiento populista, pudo
travestirse en nacionalismo, pudo coquetear -para atraer a las
masas- con el socialismo y hasta con el comunismo y optar por la 3º
posición, si estamos dispuestos a aceptar la posibilidad del
"tercerismo". Perón aludía así a esa Tercera Posición:
"Frente a nosotros se levantan triunfantes el demo-liberalismo
capitalista puramente individualista y el colectivismo del marxismo
dogmático internacional, alargando la sombra de sus alas
imperialistas [...] es evidente que ninguna de estas dos soluciones
nos llevaría a los argentinos a la conquista de la felicidad [...]
Así fue que nos decidimos a crear las nuevas bases de una Tercera
Posición que nos permitió ofrecer a nuestro pueblo otro camino [...]
En el orden económico la Tercera Posición es la liberación de los
dos extremos perniciosos para adoptar un sistema de economía social
al que se llega colocando el capital al servicio de la economía.
[...] En el orden social, en medio del caos que opera en el mundo,
fluctuante entre el individualismo y el colectivismo, nosotros
adoptamos un sistema intermedio, cuyo instrumento básico es la
justicia social [...] En el orden político implica poner la
soberanía de las naciones al servicio de la humanidad en un sistema
cooperativo de gobierno mundial, donde nadie es más que nadie pero
tampoco menos que nadie"3.
Cámpora, en su fugaz presidencia no pudo tomar medidas de largo
alcance. Se limitó a dar satisfacción a los grupos armados: la
liberación de los presos políticos, nombramientos de funcionarios de
tendencia izquierdista, apoyo a algunos gobernadores cuestionados
por las andanzas de los muchachos de la tendencia.
El nuevo discurso impuesto por Perón fue transmitido con lealtad por
el Tío. La apremiante campaña electoral en medio de un clima entre
festivo y violento, despertaba las esperanzas de la gente. Fueron
días de alegría popular y se vivía un clima de irrealidad y casi de
total irresponsabilidad. El candidato presidencial había fijado una
serie de pautas y elementos de su futuro programa de gobierno
francamente revolucionarias:
"[...] los medios de producción en manos de la clase trabajadora,
drástica derogación de la legislación represiva, denuncia de la OEA
por ser una estructuración dependiente del imperialismo
norteamericano, restablecimiento de relaciones con Cuba. Creación de
medidas encaminadas a impedir a las empresas tomar represalias
contra los huelguistas, control obrero de las fuentes de producción,
amnistía total de detenidos por causas políticas o sociales.
Prohibición a las FFAA para actuar en la represión interna"4.
El triunfo del 11 de marzo produjo euforia y también profunda
alarma, a punto tal que Perón, en julio de 1973, conminó a Cámpora a
presentar su renuncia y dio comienzo el siniestro juego de López
Rega. Poco después Perón, como candidato del FREJULI logró el 65.1 %
de los votos y se dispuso a terminar con la violenta experiencia
izquierdista.
Ideales y realidades en la Salta de Ragone
Mientras tanto ¿qué queda de la tradición de la Resistencia
Peronista en Salta? ¿Cómo lograr acuerdos entre jóvenes recién
llegados, que reclaman su lugar bajo el sol y, la vieja dirigencia?
¿Qué ocurría con las organizaciones sindicales y sus aspiraciones a
consolidarse como grupo de poder? Son algunos de los interrogantes.
El Dr. Miguel Ragone triunfó en Salta y toda su campaña fue hecha en
base a los lineamientos del Delegado y luego Presidente Cámpora. Su
discurso fue de disenso y crítica hacia la represión y reclamo de
las libertades cercenadas. Consideraba a la democracia como el
camino confortable para traer la paz a los espíritus.
Nos preguntamos, en el contexto real de la provincia ¿era viable el
quehacer del gobernador, sin recursos económicos, en medio de
facciones en pugna cada vez más violenta? Debía improvisar
respuestas rápidas para afrontar acuciantes problemas. ¿Cómo poner
en marcha las instituciones del Estado democrático? ¿Cómo cambiar la
mentalidad de la gente habituada al autoritarismo?´ ¿Cómo responder
sin recursos económicos a las demandas de la gente?
Al respecto reflexiona el historiador Gregorio Caro Figueroa:
"Ragone tomó algunas medidas, le daba mucha importancia al tema de
la política social. Pero el '73 fue un desborde porque las demandas
de la gente estaban tan postergadas, la gente entró en la Casa de
Gobierno, después de casi 20 años. Entonces eran tantas las
expectativas y tan limitadas las posibilidades de comenzar a
satisfacerlas, que fue una cuestión grave[...]"5.
Antes de continuar, consideramos necesario explicar las
circunstancias del triunfo de Ragone. Por la división interna del
justicialismo fue el Consejo Provincial del Partido, el encargado de
mediar entre las facciones y nominar a los candidatos de las
diferentes listas. También se acordó que la fórmula estaría
integrada por un representante de la rama gremial. A la elección
interna concurrió la lista Azul y Blanca, sector más ligado a los
grupos sindicalistas y nacionalistas dentro del peronismo y liderada
por Horacio Bravo Herrera, Juan Carlos Cornejo Linares, Armando
Caro, Dante Lovaglio, Tomás Ryan, Olivio Ríos, Alberto Abraham. La
lista Verde liderada por Ragone, Ernesto Bavio, Ricardo Falú,
conformaron una especie de ala izquierda dentro del peronismo.
Actuaban también otras agrupaciones más pequeñas, como el Grupo
Reconquista liderado por Dr. Armando Caro Figueroa (hijo) y Pedro
González y la Liga del Interior dirigida por un maestro de Tartagal,
Ricardo Heredia.
La interna fue aparentemente pacífica, pero a la hora del recuento
de votos primaron las sospechas de fraude y no pudo determinarse el
ganador. A fin de dar solución al problema, en diciembre de 1972 se
reunió el Congreso Provincial del Partido para acordar, entre las
diferentes listas, las candidaturas en juego.
Existen diferentes versiones sobre la candidatura de Ragone. La
primera es sostenida por el diario "El Tribuno", y los testimonios
orales del Dr. Ricardo Falú y del Dr. Bravo Herrera, quienes afirman
que el entonces Secretario del PJ, Juan Manuel Abal Medina, impuso a
Ragone como candidato a gobernador. Otra versión es la de quien
fuera su Secretario Privado, Gregorio Caro Figueroa, quien dice que
la candidatura de Ragone no fue impuesta desde Buenos Aires sino
resuelta por el Congreso Partidario Provincial.
La tercera versión se vincula con la presencia, en el espectro
político local, del Movimiento Popular Salteño dirigido por su
fundador el Dr. Ricardo Durand, quien había ocupado ministerios y
fue dos veces gobernador de Salta. Muchos peronistas vieron en este
hombre popular y respetado al triunfador de las elecciones del 11 de
marzo de 1973 y le cedieron a Ragone el papel de perdedor.
La sorpresa no tuvo límites cuando don Miguel se alzó con el 65 % de
los votos.
El Enigma Ragoniano
El 25 de mayo de 1973 tuvo lugar la transmisión del mando. Después
de 18 años un gobernador de facto entregaba el poder a un civil,
electo en comicios libres. El mensaje que Ragone leyó a las Cámaras
marca las ideas políticas que guiaron su gestión de gobierno, las
que señalamos a continuación:
1) Hacia el Socialismo Nacional
¿Ragone se embarcó en una aventura socialista? ¿Estaba comprometido
con la guerrilla? Las dos opiniones suelen presentarse en Salta con
demasiada ligereza. En realidad sus ideas políticas estaban lejos de
ser originales, pues el nuevo gobernador se limitó a seguir los
lineamientos marcados por Héctor Cámpora en el documento "Pautas
Programáticas para la Reconstrucción Nacional", basado en las
instrucciones oportunistas dadas por Perón a su delegado.
"Como soldado de Perón, declaro con todo énfasis que continúo y
continuaré con humildad y modestia, procurando interpretarlo....La
humanidad asiste al advenimiento de un nuevo orden social. Nuestro
país no puede quedar marginado de este proceso que conduce a los
pueblos al encuentro con su emancipación. Este nuevo orden social
surge con fuerza, ante el fracaso del sistema liberal capitalista
que ha sido incapaz de dar respuestas a los imperativos que el ser
humano reclama. Nuestro conductor, el General Juan Domingo Perón así
lo expresa y con ello nos marca sabiamente cual es el camino a
transitar. El lo ha llamado Socialismo Nacional" 6.
Al respecto, el historiador Gregorio Caro Figueroa comenta:
"En el 73 el peronismo ganó con la cuestión del socialismo nacional.
En el discurso ante la Asamblea Legislativa el 25 de mayo de 1973,
Ragone habla del socialismo nacional, que era una cosa ambigua que
Perón había acuñado, que nunca definió, que sirvió como un gran imán
de atracción y que se agitaba como un atrayente slogan ideológico".
Este mensaje, a pesar de ser una repetición de lo establecido a
nivel nacional, despertó inquietudes que luego se convertirían en
sospechas y acusaciones de "infiltración ideológica".
2) La consigna liberación o dependencia
"Nos hemos pronunciado por la liberación rechazando la dependencia.
Todos sabemos el significado de ambas palabras y sabemos de qué y de
quienes debemos liberarnos y si nuestro pensamiento se asocia de
inmediato a los grandes imperialismos, es necesario comprender que
también regionalmente debemos liberarnos e independizarnos, sabiendo
que en Salta hay hombres que trabajan y hombres que viven del
trabajo de los demás"7.
En las décadas de los 60 y 70 una gran ola revolucionaria conmovía
al mundo: el movimiento de la negritud, el triunfo de la revolución
cubana, los países latinoamericanos ansiaban liberarse de los
imperialismos, disponer libremente de sus recursos naturales y
materias primas y sacudirse los tiranuelos locales.
3)La utopía de la Revolución en paz
En repetidas oportunidades Ragone declaró su intención de llevar
adelante un cambio de estructuras en paz. El día antes de asumir el
poder manifestó:
"El mío será un gobierno de austeridad, con profundo sentido
humanitario y revolucionario. Entiendo que revolucionario significa
un cambio que nosotros lo queremos como lo quiere el General Perón,
hecho en paz, apelando a la razón y no a la fuerza"8. En su mensaje
a las Cámaras ratificó esta posición:
"En el área de gobierno, justicia, educación y trabajo, nuestro
gobierno delineará e instrumentará las pautas fundamentales de la
política revolucionaria sostenida durante la campaña electoral".
En octubre de 1974, cuando ya su gobierno estaba totalmente jaqueado
por sus enemigos, tuvo lugar en Salta el Congreso Eucarístico
Nacional. Ragone, a pesar de la ostensible discriminación de que fue
objeto por parte del Brujo y la presidenta Isabel Perón, quienes
estuvieron en un palco alejado del que ocupaban las autoridades
provinciales, el gobernador expresó:
"Porque el auténtico cristianismo, que precisamente, en cuanto a
revolución del espíritu, es revolución, transforma sin destruir,
pues los caminos de la liberación no pueden ser los de la violencia,
y con su transformación es elevación. Es revolucionario y no
subversivo, pues la verdadera revolución es la fidelidad al orden
interior de la verdad y la justicia. La problemática de nuestro
tiempo es el lema de este Congreso: Reconciliación en Cristo"9.
Entretanto la lucha política se hacía cada vez más dura y más
sangrienta. La consigna revolución en paz no fue aceptada por los
jóvenes. Ellos entendían que la revolución y la liberación sólo se
conquistarían por medio de las armas. Se multiplicaron los émulos
del "Che" y muchos soñaban, como Santucho, "morir matando". Por su
parte, las fuerzas de represión, integradas por grupos militares,
policiales y parapoliciales, operaban con eficiencia extrema. Se
marchaba inexorablemente hacia un nuevo golpe militar y la
instauración del terrorismo de estado en la Argentina.
4.- Preocupación por los sectores populares:
"El médico de los pobres", conocía el dolor y la falta de atención
sanitaria de vastos sectores. Tal problema se convirtió en
preocupación fundamental de su gobierno:
"[...] -Como médico de pueblo que soy y he vivido y comprendido el
dolor y la miseria de los desamparados no he de descansar hasta ver
cumplido el propósito que reza en la doctrina justicialista, que
tanto ricos como pobres deben poseer idénticas posibilidades de
curarse. Esto significa [...] atención médica completa y
medicamentos gratuitos. Esto es imperativo revolucionario[...]"10.
A pesar de la irritación de sus funcionarios los pasillos de la Casa
de Gobierno -cuenta su biógrafo, Jesús Pérez- solían estar
abarrotados de gente que solicitaba solución de problemas
apremiantes. Tantas y tales eran las necesidades postergadas que la
gente lo seguía y esperaba en la puerta de su casa para ser
escuchada por el gobernador y no llegaba a almorzar hasta bien
avanzada la tarde. Estas cuestiones de "andar pateando al pobrerío"
eran vistas por la buena gente salteña, como pura demagogia.
5.-Lealtad:
Ragone permaneció fiel a Cámpora y a los principios sostenidos en su
campaña electoral. Cuando se conoció el retiro de Cámpora julio de
l973, Ragone estuvo a punto de renunciar. Su Secretario Privado
recuerda:
"[....] En julio de 1973 se produjo la renuncia de Cámpora. En ese
momento Ragone quiso renunciar inmediatamente ante Cámpora y me
pidió que yo le redactara la renuncia, porque él se sentía
solidario. El tenía una actitud crítica y frontal frente a lo que
era el sector de derecha del gobierno, en ese momento [...]"
6.- Rechazo por el protocolo y las insignias del poder:
Ragone evidencia, en cuanta ocasión puede, su rechazo por los
formalismos externos del poder. Causaba inquietud su afán por andar
sin escolta, nunca usó las insignias de mando, bastón y banda, el
ceremonial fue reducido a su mínima expresión. Se sentía incómodo y
molesto en el sillón y en el lujoso despacho asignado al gobernador
. Por su pedido se le preparó una sala más modesta. Una anécdota que
nos lo pinta de cuerpo entero fue un suceso ocurrido durante el
tedeum en la Catedral Metropolitana el día de su toma de mando. En
medio de la solemne ceremonia se desmayó un niño y Ragone abandonó
sobre el banco los preciados símbolos del poder para correr en su
auxilio.
7.- Honestidad en el gasto público y austeridad de vida:
Resolvió recortar todo gasto superfluo, entre ellos suprimió a su
escolta policial. Ese lugar fue "copado"por un grupo de alucinados
jóvenes que vivían una auténtica fiesta ataviados con ponchos rojos
y vinchas con la leyenda "Montoneros". Aciago destino el de esos
jóvenes celebrando en la antesala de la muerte. Creyeron que la
revolución estaba a la vuelta de la esquina pero allí sólo estaban
las Tres A y la cacería desatada por el Proceso. Esta bulliciosa
juventud acostumbraba rodear al Gobernador en sus apariciones
públicas. Cuando se le advertía de las consecuencias de tamaña
escolta Ragone parecía no darle importancia al asunto, "son buenos
changos, me da pena echarlos". Lamentablemente las fotos viajaban
con rapidez y caían en manos del Brujo.
Suprimió el uso de automóvil y chofer de la gobernación, iba a
trabajar a pie o en su auto particular. No utilizó jamás el avión
provincial y tampoco los viáticos para sus viajes oficiales a Buenos
Aires. Todo lo pagaba de su bolsillo. La Directora de
Administración, señorita Villa, pretendió corregir al recalcitrante
Gobernador, molesta por los problemas administrativos que le
ocasionaba la devolución de los viáticos. Pero Ragone permaneció
imperturbable.
Gregorio Caro Figueroa comenta:
[...] Yo creo que en Salta la cuestión simbólica es muy fuerte.
Aunque Ragone no haya promovido ningún trastorno social, el hecho de
haber llegado a Gobernador y de haber impuesto un estilo, que era
por lo menos inquietante, como por ejemplo que recibía a los pobres
en la Casa de Gobierno, la apertura que tenía, la ruptura del
protocolo era un estilo que inquietaba y eso se lo hicieron pagar
caro".
8.- Convicciones democráticas:
Desde los inicios de su gobierno fue enemigo de todo gesto represivo
a pesar de la despiadada oposición de sus adversarios. No le
ahorraron difamaciones ni amarguras. Su espíritu democrático se puso
a prueba cuando, dirigentes de la CGT junto a integrantes de la
lista "Azul y Blanca" llegaron a extremos de declarar al Gobernador
y a sus colaboradores como "personas no gratas", acusándolos de ser
marxistas infiltrados. Ragone no respondió a semejante acusación y
no dio orden de reprimir, ni siquiera cuando un movimiento
subversivo de la derecha peronista, en complicidad con la CGT, ocupó
la Casa de Gobierno con la intención de destituirlo. Este acto fue
neutralizado por una multitud reunida en la Plaza 9 de julio para
apoyar al gobernador.
Nos preguntamos: ¿Era posible la democracia en un partido
acaudillado por un líder carismático? De hecho no. Quizás recién en
el poder Ragone tomó conciencia de las profundas contradicciones
internas del peronismo. Verticalismo y democracia son, en la
práctica, incompatibles.
9.- Voluntad política de reformar la institución policial:
La más delicada y grave de las medidas políticas tomadas por Ragone.
En este ítems pueden señalarse varias cuestiones de importancia.
Antes de la toma de posesión, Ragone, visitó acompañado de su
flamante Jefe de Policía, Rubén Fortuny, la Cárcel Penitenciaria
Modelo y se encontró:
"Con el espectáculo deprimente de menores abandonados por la
justicia, por las autoridades, por sus padres que deambulaban
desnudos, hambrientos, sucios, esperando que se cumpla aquello que
decía el General "En la Argentina, los únicos privilegiados son los
niños"11.
Se dio orden inmediata de reubicar a los detenidos según su edad, se
estudiaron los legajos policiales y muchos fueron enviados bajo la
custodia de sus padres a sus casas y otros a la colonia dirigida por
los Padres Concepcionistas, popularmente llamados Padres Azules.
Otra medida fue demoler las celdas de castigo de la Central de
Policía donde se mantenían en condiciones infrahumanas a decenas de
detenidos. Fue exhibido al público este lugar donde se hacinaban 190
detenidos en 18 celdas con espacio calculado para treinta personas.
Al respecto, Fortuny declaró a la prensa:
"[...] Aquí había dinero para armas y no para darle un trato más
humanitario a los detenidos o adquirir una lente para la observación
de huellas dactilares"12.
A fin de contar con fondos para equiparar al gabinete de
investigaciones decidió poner en venta las sofisticadas armas que
había adquirido el anterior régimen militar para sofocar
manifestaciones.
Los camiones hidratantes fueron retirados del servicio y los carros
de asalto, pintados de flores, pasaron a ser utilizados como
vehículos de transporte para el personal policial o para trasladar a
los niños de los barrios a las escuelas. Los uniformes azules de la
guardia de infantería, que distinguían al personal encargado de
reprimir, fueron igualmente eliminados y reemplazados por el
uniforme habitual del resto de la policía.
Por primera vez en los partidos de futbol del domingo se levantaron
las guardias con perros y bastones antitumulto.
"Confío - dijo Fortuny- en la capacidad del hombre para regirse a sí
mismo, al margen de las armas y los palos intimidatorios. Creo
profundamente en la dignidad del prójimo y en las potencialidades
creativas del pueblo"13.
El Gobernador estaba resuelto al desmantelamiento del aparato
represivo, a cambiar la policía represiva por una policía dirigida a
proteger al pueblo. El Jefe de Policía inició sumario a los policías
acusados de abusos y torturas y dirigió personalmente el operativo
de traslado de los represores a lugares lejanos de la provincia.
Posteriormente fueron enjuiciados y encarcelados pero al cabo de
corto tiempo, poderosos protectores lograron liberarlos y a pesar de
lo ocurrido volvieron a ocupar sus antiguos cargos. Fortuny presentó
su renuncia y a los pocos días fue asesinado en pleno centro de la
ciudad.
El dirigente gremial y preso político salteño, César Gutiérrez,
recuerda estos hechos así:
"[...] Cuando yo caí preso en el '74, Ragone había tenido que
retroceder y Guil estaba nuevamente como Jefe de Seguridad, otra vez
con poder en la policía, tanto es así que a mi me va a buscar al
trabajo en un patrullero. Porque Fortuny, metió presos a los
policías represores pero al poco tiempo fue asesinado y los policías
represores volvieron. Y fue el mismo Ragone el que lo volvió a poner
a Guil en la policía. Ragone fue haciendo lamentablemente cada vez
mas concesiones. También por las presiones de la derecha sacó a
funcionarios y lo puso a Mondada en lugar del ministro Pfister, a
Juan Carlos Sánchez en lugar del intendente Bavio y le aceptó la
renuncia a su secretario Caro Figueroa14.
El sueño de Fortuny, su lucha y su tragedia son recordadas por
escritores y poetas latinoamericanos.
El uruguayo Eduardo Galeano le rinde homenaje en su libro "Memorias
del Fuego":
"Como en un cuadro del venezolano Vargas, en la provincia argentina
de Salta, los autos patrulleros de la policía fueron pintados de
amarillo y naranja. En vez de sirena llevaban música y en vez de
presos llevaban niños: los patrulleros andaban llenos de niños que
iban y venían desde los ranchos lejanos a las escuelas de la ciudad.
Las celdas de castigo y las cámaras de tortura fueron demolidas.
Desapareció la policía de los partidos de fútbol y de las
manifestaciones obreras. Salieron en libertad los torturados y
marcharon presos los torturadores oficiales especializados en romper
huesos a martillazos. Los perros policiales que habían sido el
terror de la población, pasaron a dar funciones de acrobacia para
divertir a los barrios pobres.
Esto ocurrió hace un par de años, cuando Rubén Fortuny fue Jefe de
Policía de Salta. Poco duró Fortuny. Mientras él hacía lo que hacía,
otros hombres como él estaban cometiendo locuras parecidas en toda
la Argentina y el país entero andaba eufórico y abrasador.
Triste epílogo del gobierno peronista: ha muerto Perón, que había
recuperado el poder, y tras su muerte los verdugos vuelven a gozar
de libertad y empleo.
A Fortuny lo matan de un balazo a la altura del corazón. Después
secuestran al gobernador que lo había designado, Miguel Ragone. "De
Ragone no dejan más que una mancha de sangre y un zapato"15
El sueño de transformar una policía represora en una policía
protectora del pueblo se estrelló con la realidad de una sociedad
habituada a la violencia y mandatos de los grupos de poder.
10.- Federalismo:
Si analizamos el federalismo en toda nuestra historia constitucional
habría que plantear la necesidad de dar vivencia de la doctrina,
vitalizarla y ponerla en práctica en todo el país. La Constitución
Nacional establece en su artículo lº: " La Nación Argentina adopta
para su gobierno la forma Representativa, Republicana y Federal".
Pero en el artículo 6º declara: "El Gobierno federal interviene en
el territorio de las provincias para garantir la forma republicana
de gobierno [...]" La posibilidad de las autoridades centrales de
intervención en las provincias se convirtió no en excepción sino en
una regla. En nuestro caso, las repetidas intervenciones sirvieron
para saquear los magros recursos provinciales
Sobre este tema tan caro a las provincias y siguiendo el hilo del
pensamiento ragoniano vemos que hace referencia directa al problema
de la dependencia interna:
[...] "La Provincia, afirma Ragone, como parte integrante de la
Nación, padece la deformación colonialista impuesta por los centros
mundiales de poder pero también está sometida a otras formas de
colonialismo impuesto en beneficio del puerto de Buenos Aires y el
litoral argentino castiga a la economía provincial al obligarnos a
gastar aproximadamente 3.000 millones de pesos moneda nacional por
año para adquirir en las provincias del sur del país la carne que
exige nuestro consumo y nos vemos obligados a cambiar materias
primas sin ningún valor agregado para recibir a costa de un déficit
monstruoso bienes y servicios que producen otras zonas del país."
(Mensaje de Ragone. 25/05/73).
Este ítem tiene relación directa con el que sigue.
11.- Saneamiento de la burocracia:
En su mensaje alude a su crecimiento desmedido. Ejemplifica el
problema con el número de empleados.
"[...] Existían en 1955 en la administración pública provincial
5.969 cargos. Actualmente ese número asciende a 16.232 cargos. Esta
es la obra de quienes acusaron al peronismo de crear una frondosa
burocracia [...]"16.
Las intervenciones fueron fuente de creación de empleos para
parientes, conocidos y amigos del Interventor de turno. Acabada la
intervención algunos se iban y otros quedaba enquistados en la
administración pública.
12.- Política Municipal:
Uno de los cambios más importantes anunciados por Ragone fue el rol
que jugaría la Municipalidad en el futuro. Criticó el aislamiento
existente entre Comuna capitalina y pueblo y la degradación y
abandono de la función social. Para superar esta situación propuso
poner en marcha una estructura democrática: vecindad-gremio-
municipio y establecer el control popular en el sistema de
abastecimientos y servicios para dar sentido socioeconómico a la
aplicación y recaudación de los impuestos.
13.-Jerarquizar la Dirección Provincial del Trabajo:
Ragone denunció que la Dirección de Trabajo había sido relegada por
los anteriores gobiernos a una mera oficina donde se aglomeraban los
expedientes de reclamo de los trabajadores sin ser atendidos por
nadie. Se propuso jerarquizarla dándole la función de defender los
intereses de los obreros, armonizar la relaciónes obrero-patronales
y custodiar celosamente el cumplimiento de la legislación laboral y
social. Para ello nombró Director de Trabajo a quien fue su brazo
drecho en el campo sindical, el gremialista tabacalero Guillermo
Alzaga.
14.- Política de Bienestar Social:
El gobernador denunció las deplorables condiciones de salubridad y
seguridad social de la población de la provincia y afirmó:
"Consideramos que trabajo, vivienda y alimentos sanos son los
componentes indirectos de la salud y el bienestar del pueblo y es en
este terreno donde el gobierno provincial debe sentar su mayor
esfuerzo y cumplir el verdadero sentido de previsión del
individuo...Aspiramos a la creación de un seguro de salud para todos
los habitantes, tomando como base el actual Instituto Provincial de
Seguros".
15.- Política económica: Ragone hizo una descarnada descripción del
estado de postración económica en que se hallaba la provincia y puso
al descubierto el crecimiento de la deuda pública provincial.
"En 1955 era del orden de los 247 millones de pesos moneda nacional,
mientras que nosotros recibimos una provincia con 21.700 millones de
pesos en concepto de deuda, sin que se conozcan las causas de este
gigantesco endeudamiento".
Para reactivar la economía puso a consideración de las Cámaras el
llamado "Plan Trienal", el que por falta de medios y la permanente
oposición de sus adversarios, no llegó a concretarse.
En realidad en una sociedad destrozada por una larvada guerra civil
poner en marcha proyectos, aún los más modestos, era un
emprendimiento condenado de antemano al fracaso. En política se debe
hablar de adversarios. En el caso del Partido Justicialista de
entonces no existían adversarios sino enemigos que desde el primer
momento, sin diferencia de sectores sociales, se unieron contra
Ragone. Grupos de la CGT hicieron causa común con ellos y
consiguieron finalmente la Intervención de la provincia, cuestión
que venían solicitando desde mucho tiempo atrás.
NOTAS
1 Pizzorno, Alessandro (1984), "Sistema social y clase política", en
Pizzorno y otros, Historia de las Ideas Políticas, Económicas y
Sociales. El siglo XX primera parte, México, Folios Ediciones, pp.
41 a 52 y 64-65.
2 Bonnasso, Miguel (1997), El Presidente que no fue. Los archivos
ocultos del peronismo, Buenos Aires, Planeta, p. 364.
3 Perón, Juan Domingo (1975), Doctrina universal, Buenos Aires,
Subsecretaría de Cultura de la Nación Ediciones Culturales
Argentinas, pp. 132-134.
4 Diario Clarín, 21-01-1973)
5 Entrevista realizada a Gregorio Caro Figueroa, 1998.
6 En AHS, Mensaje del Gobernador Miguel Ragone a las Cámaras
Legislativas, 25 de Mayo de 1973.
7 Mensaje, ob. cit.
8 Pérez, Jesús (1994), El terco Miguel, Diseño y Edic Arte Impreso,
p. 23.
9 Diario, El Tribuno, octubre de 1974.
10 Mensaje, ob. Cit
11 Diario, El Tribuno, mayo de 1973.
12 Diario, El Tribuno, mayo de 1973.
13 Diario, El Tribuno, mayo de 1973.
14 Entrevista realizada a César Gutiérrez, 2003
15 (El Tribuno, Diciembre de 1985).
16 Mensaje, ob. cit.
Fuente: www.unsa.edu.a
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