Razonando como Doña Rosa

Por Adrián Stoppelman*

Dijo el otro día el cineasta Michael Moore, en las vísperas de las elecciones de medio término de los Estados Unidos, que si generás estúpidos, esos estúpidos votarán a un estúpido. Y evidentemente no es un fenómeno norteamericano. Es global.

Aquí el nuestro (presidente) dijo que no es justo que si el 95 por ciento de la población argentina no viaja en avión, esa gente tenga que pagar por Aerolíneas Argentinas.

Además de ser falso el dato que dio Miauricio, ya que los mismos números de venta de tickets de Aerolíneas Argentinas indican que es mucho más del 5 por ciento de la población la que viaja en avión (según datos oficiales en 2017 hubo record de pasajeros transportados, casi 13 millones), el razonamiento es, para decirlo en arameo antiguo, muuuy estúpido. Es el viejo razonamiento Doña Rosa o Doña Susana de “si yo no necesito la jubilación porque soy rica, ¿por qué tengo que aportar al sistema jubilatorio?

Con ese criterio uno podría decir: ¿Por qué hay que construir aeropuertos con plata del Estado entonces (El Palomar, por ejemplo)? ¿Por qué hay que invertir en radares o sistemas de control de vuelos? ¿Tan solo por ese 5 por ciento de la población? Que se compren sus propios aviones, que pongan una pista en el patio de la casa o que se muden todos a Nordelta y listo. Problema resuelto.

También podría usarse el criterio inverso: si la mayoría de los argentinos se movilizan en algún vehículo propulsado con combustible, el gobierno debería entonces subsidiar, y mucho, los combustibles. Si la mayoría usamos luz, agua y gas, el gobierno, con más razón, debería recontra subsidiarnos la luz, el agua y el gas.

Pero el razonamiento Doña Rosa prende. Ya lo demostró Neustadt. Es un razonamiento que mezcla tres cosas: simpleza, egoísmo e ignorancia. Con ese razonamiento se podría decir:

El 99.999999 por ciento de la población argentina no viaja en helicóptero. ¿Por qué entonces tenemos que andar pagando todos los meses los viajes presidenciales a buscar al jardín de infantes a su niña?
A ojo de buen cubero, el 90 por ciento de los Argentinos no está interesado en entrar en guerra con ningún país… ¿Para qué mantiene el Estado al Ejército, la Marina y la Aviación?
La mayoría de los argentinos no consume drogas ni está en el narcotráfico. No tengo por qué pedirle al Estado que gaste fortunas en armamento y fuerzas de seguridad para combatir el narcotráfico.
El 100 por ciento de los argentinos que está con vida no tiene por qué pedirle al Estado nacional, provincial o municipal que se haga cargo de los cementerios.
La mayoría de los argentinos no son ni abogados ni jueces. Es más: la mayoría de los argentinos ni siquiera tienen un juicio iniciado. ¿Por qué tengo que pedirle al Estado que banque a jueces que encima no pagan ganancias y todo un sistema judicial?
En la Argentina circulan 12,5 millones de vehículos (automóviles, camiones, colectivos, etc). ¿Por qué los que no tienen vehículo, que son muchos más, tienen que pagar impuestos para que se hagan calles, semáforos, sendas peatonales, avenidas, sistemas de fotomultas, empleados de dirección de tránsito, vialidad, etcétera?
Alguien podría esgrimir: Yo estoy en un respirador artificial. Que no usen mi dinero para una secretaría de medio ambiente.
O… Yo no salgo de mi casa, no tengo por qué pedirle a la ciudad que arregle las veredas.
La abrumadora mayoría de los argentinos no usa la bicicleta. ¿Por qué el Estado les da bicicletas gratis y bicisendas gratis con “mi plata” a los que la usan?
Apenas un 3 por ciento de los argentinos vive en el exterior del país (Datos Untref 2017). ¿Por qué el 97 por ciento restante le tenemos que pedir al Estado que mantenga embajadas, embajadores, consulados, incluso una Cancillería?
De la misma manera: la mayoría de los argentinos es decente, no es ladrona ni tiene familiares ladrones. ¿Por qué tenemos que pedirle al Estado que banque a la policía?
Calculo que el 98,75 por ciento de la población argentina no hace andinismo. ¿Por qué tengo que pedirle al Estado que mantenga equipos de rescate? Que los que se pierden contraten rescatadores privados.
Suponiendo que a las últimas marchas multitudinarias en las que hubo represión asistieron 2 millones de argentinos (un 5 por ciento de la población) –incluso ponele más, digamos que 4 millones fueron a las marchas, es decir un 10 por ciento de la población–, ¿por qué tengo que pedirle al Estado que gaste fortunas en balas de goma, gases lacrimógenos, escudos y sueldos policiales para reprimir, si la mayoría de los argentinos no fueron a las marchas?
La mayoría de los argentinos no conoce el Aconcagua. ¿Por qué no dárselo directamente a Chile y que se haga cargo?
La gran mayoría de los argentinos son personas anónimas. ¿Para qué pedirle al Estado que gaste fortunas en documentos de identidad?
El 99.99999999999999 por ciento de los argentinos no es presidente. ¿Por qué el resto de los argentinos tenemos que mantener a Mauricio Macri y a su familia?
Yo no lo voté. ¿Por qué tengo que soportar que el Estado lo maneje este gobierno?

* Humorista. Sitio web: Pasan cosas raras

15/11/18 P/12

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *