Tilinga

Comentarista de la realidad

La vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti, volvió a hacer gala de falta de empatía y de encuadre en el desempeño de su cargo. Ya no se trata de aquella vez cuando, ante las inundaciones que se habían producido en el litoral argentino, pidió públicamente que se movilizara la solidaridad popular y acercaran donaciones a su fundación privada, Suma, cuando ya era la número dos en el poder nacional. Casi tres años más tarde y en medio de una crisis de magnitud como la que atraviesa Argentina, puso el énfasis en que ella no puede dormir bien y se despierta “varias veces a la noche” por la “preocupación” que tiene. Esa “preocupación” se traduce en un ajuste fenomenal que implica llevar a cientos de miles de argentinos a las fronteras del consumo, del empleo y de la supervivencia; colocar a cientos de empresas al borde del quebranto y miles de trabajadores al filo del desempleo. Al lado de eso, cuánto o cómo duerme parece una preocupación tilinga.

19/09/18 Comentario editorial por BAE Negocios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *