Todo lo que dijo Alberto sobre la inflación, los tarifazos y el FMI

Apertura de Sesiones Ordinarias 2022: Discurso Inaugural del presidente Alberto Fernández

Habló sobre las consecuencias de la pandemia, negó tanto el ajuste como reformas que perjudiquen a la clase trabajadora y defendió a las «soluciones colectivas» tras criticar a quienes solo profundizan la grieta.

La Cadena Nacional comenzó cuando estaba todo listo para comenzar. El presidente Alberto Fernández, su vice y presidenta del Senado, Cristina Fernández, y el presidente de Diputados, Sergio Massa, parecían haberse puesto de acuerdo con un dresscode que incluía solo celestes (de distintos tonos, incluyendo el azul) y el blanco. La bandera en sus atuendos no es una casualidad ni es la primera vez que aparece en el discurso oficial.

«Ahora pedí el minuto de silencio», le susurró Cristina tras anunciar que el jefe del Estado hablaría. Él pidió calma ante un alboroto en el recinto y comenzó con su informe, el que abre las sesiones ordinarias de ambas cámaras legislativas.

Con un hincapié en la pandemia, sus consecuencias y los desafíos que le interpuso a su gestión, reiteró que la oposición debería abstenerse ante la «tentación» de realizar críticas y responsabilizar a quienes gobernaron ante una «tragedia» semejante. Dio un discurso esperanzador, en el que destacó que «es imprescindible reconstruir la confianza colectiva en la Argentina», por lo cual parafraseó a Juan Domingo Perón y pidió «a cada argentino y argentina que se hagan dueños de la construcción del futuro, para un argentino, nada debe ser más importante que otro argentino».

«No habrá soluciones individuales sino construimos soluciones colectivas», enfatizó el mandatario, quien citó como ejemplo a la campaña de vacunación contra el coronavirus, de la cual destacó que «debemos estar orgullosos de lo que logramos hacer».

Alberto reconoció que debe enfrentar «la inflación» porque es uno de los mayores problemas que golpea los bolsillos de lxs trabajadores y familias argentinas: “Es el principal desafío que tiene el Gobierno», sostuvo al tiempo que pidió no aceptar el discurso que posiciona a la Argentina como un país sin destino.

«Aún falta mucho para solucionar los problemas pero estamos en un camino que debemos consolidar», planteó el Presidente, quien tildó de «ingrato» a cierto sector de la oposición que solo trabaja por la grieta y que, a raíz, de ello se ven cosas que no comprende. «Es la primera vez que se rechaza un Presupuesto», dijo como ejemplo y aclaró que, en ese caso, «jamás fue un paquete cerrado» sino que estaba abierto a cambios pero que aún así se encontraron con una pared.

«El Gobierno nacional trabajó en 2021 para que en las negociaciones colectivas pudieran mejorar los ingresos, por eso en 2021 la pobreza dejó de aumentar. Ahora estamos en condiciones de mejorar el sendero de su paulatina reducción», dijo ante senadorxs y diputadxs que, de a ratos aplaudían o chistaban.

En sus líneas, el mandatario destacó la importancia de convertir los planes sociales en empleo formal y reiteró que “es hora de reconocer, visualizar y registrar las actividades de la economía popular, avanzar en su productividad y crecimiento construyendo nuevas generaciones de derechos, dotarla de créditos para que la producción impulse hacia arriba a los sectores más postergados. Debemos facilitar que el Estado les compre insumos y haga partícipe a las cooperativas de trabajo en las pequeñas obras públicas que el Estado realice». Alberto Fernández explicó, al respecto, que avanzará en políticas de urbanización de barrios populares y programas como Mi Pieza, el Plan Alimentar.

Por otra parte, y sobre uno de los temas que todo el recinto esperaba escuchar, Alberto Fernández se refirió a las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional. «El acuerdo que anunciamos es el mejor acuerdo que el gobierno de la Argentina podía conseguir. Me hubiera gustado que el gobierno anterior no haya ido al FMI y menos en esas condiciones», advirtió, al tiempo que negó que se vuelva a pedir dinero al Fondo.

Las afirmaciones llegaron en un clima caldeado: legisladores de la izquierda volvieron a levantar sus carteles en contra del pago de la deuda, a la cual consideran ilegítima e ilegal, y el propio Máximo Kirchner faltó a esta importante sesión tras haber manifestado públicamente su renuncia a la presidencia del bloque por estar en contra de este acuerdo.

«El acuerdo no resuelve el problema de la deuda pero va en esa dirección. Comenzará a pagarse en 2026 y terminará de pagarse en 2034«, insitió el mandario, quien considera clave pagar para generar confianza y previsbilidad.

Entre las promesas que dejó para el final, el Presidente dijo que no se perjudicará a jubiladxs ni trabajos con «reformas». Porque, según aclaró, defenderá a los derechos de manera «inclaudible». Esto llegó luego de que garantizara que «en la Argentina se acabaron los tarifazos» y que la palabra «ajuste» no estaría dentro de sus planes.

La sesión se vio alterada cuando un grupo de legisladores de Juntos por el Cambio se levantó y se fue. También se escucharon gritos que le pedían al presidente que se callara. Él continuó con su discurso. Gran parte de las personas presentes, como quienes integran la Corte Suprema, miraban con asombro.

El paisaje se completaba con banderas de Ucrania en las bancas de diferentes legisladorxs, quienes buscaron así dejar sentado una posición en contra de los ataques de Rusia. Desde distintos sectores políticos, y con matices que los diferencian, pidieron el fin de la guerra.

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