Tres poemas

ZONA LITERARIA | EL TEXTO DE LA SEMANA

Por Idea Vilariño

DIGO QUE NO MURIÓ

Digo que no murió yo no lo creo –no lo dejaron ver por el hermano y lo dieron por muerto tantas veces– y además cómo morirse el Che cuando quedaba tanta tarea por hacer cuando tenía que recorrer la América Latina hermoso como un rayo incendiándola como un rayo de amor destruyendo y creando destruyendo y creando como en Cuba. Qué iba a morirse el Che qué va a morirse. Pero esa foto atroz aquella bota cómo partía el alma aquella bota la sucia bota y norteamericana señalando la herida con desprecio. No hay que creerlo. Hubo tantas contradicciones y lo dieron por muerto tantas veces. Qué iba a morirse el Che. Él nada menos se iba a dejar cercar en ese valle iba a salir a un claro iba a quedarse a estarse allí a dejar que le rompa las piernas la metralla. Yo no voy a creerlo aunque lo llore Cuba aunque haga duelo toda Latinoamérica. No hay que creerlo. Un día un buen día dirán está en Brasil o se alzará en Colombia o Venezuela a ayudar a ayudarnos y ese día una ola de amor americano moverá el continente alzará al Che de América. No creo que murió no puedo creerlo y no voy a creerlo aunque lo afirme el mismo Fidel Castro. Pero amigos hermanos no olvidarse no olvidar nunca el rostro despreciado el corazón más sucio que esa bota ni la mano vendida acordarse del rostro de la mano acordarse del nombre hasta que llegue el día y cuando llegue cuando suene la hora acordarse del nombre y de la cara de ese teniente Prado. (1967).

AGRADECIMIENTO

Esto, que de poema tiene sólo la forma, es un
agradecimiento a quienes nos están enviando
folletos con las fotos de los cadáveres de los guerrilleros
muertos en Bolivia, enmarcadas, eso
sí, por textos falaces y torpes que, como siempre,
como hacen en Vietnam a cada rato,
erran el blanco (1968).

Agradezco agradezco de verdad de todo corazón esos pobres retratos de sus muertes queridas sus muertes por nosotros que hasta el día de hoy no habían tenido sino un rostro el del Che. Agradezco agradezco y si pudiera retribuir con creces si yo también tuviera semejantes servicios de información con gusto más con feroz pasión prepararía algo más que un folleto para retribuir prepararía un álbum con las fotos de veinte mil muchachos también agujereados también rotos también quemados muertos mientras los ocupaban en destruir Vietnam que por allá se pudren. Sí. Uno está vivo vivo y algún día se muere y luego se pudre. Y qué. También el lindo Kennedy y el pobre pastor King sin que nunca hayan hecho la guerrilla. Hay algunos hay muchos que mueren en la cama –no veo la ventaja– pero por conseguirlo hay quienes por la vida van meneando la cola hasta arrancársela. Otros si nacen negros y en Estados Unidos o en países así a veces son matados como perros y también quedan por ahí tirados. Si por acaso se nació en Vietnam es posible morir ametrallado asfixiado pateado tajeado contagiado retorcido asado envenenado destrozado por los occidentales y cristianos por los occidentales y cristianos por los cristianos digo. Si tienen más fotografías y no es mucha molestia por favor les pedimos no dejen de enviarlas. Nadie se asusta de una muerte al sol cuando se da la vida por un sueño. Aquí en el Uruguay los venerados héroes anduvieron también por las cuchillas y dejaron sus huesos por ahí. Y el que hoy va a la guerrilla en Sud América no va como ese chico de Khe Sanh que quería comprarse un grabador. Y el pobre bestia se alquiló tan sólo por cobrar unos dólares de más. Pero Señores esto es otra cosa. Cómo no lo aprendieron en Vietnam. Esto se llama libertad o muerte y para muchos ésa no es una linda frase y nada más es Libertad o Muerte y lo de libertad va contra ustedes lo de muerte también va contra ustedes. Y hay quienes por cumplirlo van a la muerte. Y qué. Y hay además de ustedes mercenarios cipayos vendepatrias sicarios y malinches y hay imbéciles que también son el blanco de esa frase que también tienen por opción la muerte. Y hay –Señores– seguro quién lo duda hay que elegir con decisión porque hay dos vidas y dos muertes posibles y porque hay diferentes maneras de pudrirse. Y ustedes sin quererlo ayudan a elegir en todo el mundo. Gracias por todo. Libertad o muerte. (1968)

PLAYA GIRÓN

Siempre habrá alguna bota sobre el sueño efímero del hombre una bota de fuerza y sinrazón pronta a golpear dispuesta a ensangrentarse. Cada vez que los hombres se incorporan cada vez que reclaman lo que es suyo o que buscan ser hombres solamente cada vez que la hora de la verdad la hora de la justicia suenan la bota pega rompe ensucia aplasta deshace la esperanza la ilusión de simple dicha humana para todos porque tiene otros fines como Dios como dicen los curas que su dios tiene otros altos fines misteriosos otros planes en que entran Hiroshima España Argelia Hungría y todo el resto en que entran la injusticia la opresión el abandono el hambre el frío el miedo la explotación la muerte todo el horror todo el dolor del hombre. Va cambiando de pies según el oro según la fuerza y el poder se mudan pero siempre habrá alguna a veces más de una pisoteando los sueños de los hombres. (1961)

(De: Poesía Completa, Ed. Lumen, 2002)