Una Reforma Educativa para un Estado Neoliberal

Por Bárbara Orbuch*

En franca ruptura con el compromiso democratizador de la enseñanza, de las lógicas de la inclusión y de la tradición filosófica que caracterizó idiosincráticamente a nuestra Escuela Pública.; comienza a desplegarse en las instituciones educativas, un intento de desembarco de nuevas políticas educativas afines con el orden de un nuevo Estado Neoliberal.

La ética del Acto pedagógico, expresa determinados supuestos epistemológicos, filosóficos y políticos, en términos de la trasmisión de saberes, su distribución, regulación y la interacción de los sujetos que intervienen y se modifican en la relación con los otros.

Con la implementación a medias de la Nueva Escuela Secundaria, sin evaluación, ni plena finalización de la primera cohorte de egresados de la modalidad mencionada, esta nueva perspectiva, con matriz ideológica privatista y privatizante, se adapta a la lógica mercantilista en la esfera del discurso pedagógico e intenta sustituir a la lógica de la Educación como Derecho, por
una Educación ligada a la portación de un bien determinado.

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Emplazado sobre una premisa que ubica al joven, como un ser no productivo, que debería insertarse de modo perentorio en el mercado del empleo y la creencia de que el mismo se constituye como un germen individual, con aptitud para desarrollar dotes de emprendedor hacia la búsqueda del éxito personal, la nueva reforma se inspira en textos como: “Docentes excelentes: Cómo mejorar el aprendizaje en América Latina y el Caribe”, de Barbara Bruns y Javier Luque (economistas del Banco Mundial) y “Pasaje al Futuro “ de Santiago Bilinkis, empresario local y creador de Officenet.

Disipando la mirada humanística, para instalarse en un nuevo orden político que excluya la cosmovisión socio histórica y su comprensión, esta concepción tecnócrata,de tipo reduccionista, economicista y de tinte empresarial, intenta instalarse entre los medios y los fines educativos y trae consigo la importación de significantes de otras esferas al ámbito educativo. El desembarco de nociones ligadas a la dinámica empresarial , que se hallan en el espíritu de la reforma: como las de “Incertidumbre”, “gestión de competencias” y los neologismos : gamificación (del inglés;
gamming : videojuego) y emprendedurismo (del francés; entrepreneur : empresario) se vinculan y
se establecen en una relación unidireccional directa de la educación con la tecnología y el empleo, situando al joven en el territorio pleno del vasallaje de las corporaciones , establecidas y afianzadas en sus intereses creados y en sus alianzas con el poder político neoconservador.

Cabe señalar; que la gestión de las competencias, ha sido instrumentalizada, como núcleo de alineamiento de los recursos humanos, del ordenamiento del personal hacia la productividad y de los individuos y sus relaciones con la empleabilidad en el funcionamiento empresarial.

Es interesante establecer, que esta pretendida alineación unívoca de la funcionalidad educativa con el mercado laboral, se produce, de un modo paradójico, en un marco de creciente desempleo y flexibilización.

Dentro de la enseñanza en plataformas adaptativas virtuales, y desde una perspectiva mecanicista, el aprendizaje se daría por la progresión en la ejecución de habilidades, incrementando los niveles de dificultad. Lejos del constructivismo y de la apropiación de las
herramientas sociales por parte de los sujetos, mediante el andamiaje vigotkyano: los lenguajes de la robótica, la lógica iconoclasta y del mensaje publicitario, pretenden adoctrinar nuevos sujetos-objetos del mercado, tendientes al logro de una ejecución, ,con fines y objetivos determinados, evadiendo todo proceso dialéctico en la enseñanza, para dar lugar al universo de la praxis tecnológica y la orientación al logro.(El desarrollo reciente de programas de incorporación de tecnologías de la información en las escuelas, colisionan, en la actualidad, de modo sistemático y persistente, con una realidad insoslayable e ineludible: la merma del presupuesto educativo, la deficiencia en la infraestructura y la inexistencia material de redes de soporte digital y/o su mal funcionamiento)

En cuanto al Rol docente, podemos mencionar, la relativización que se le adjudica al mismo, asimilándolo a un mero facilitador, perdiendo su especificidad y produciéndose una merrma significativa en su centralidad, pasando a poseer un rol subsidiario. De este modo, subsumiendo al docente a operar únicamente como guía, se pierde la eficacia simbólica de lo vincular y la
riqueza de los movimientos dialécticos de ambos discursos en juego: el despliegue del discurso de
los estudiantes ; con su potencialidad creativa y creadora, en constante diálogo con sus pares y con el docente, donde se desvanece en el eclipse de una realidad iconoclasta, que podría transformarse en el nodo axial de esta nueva modalidad de enseñanza.

El valor discursivo del docente, asimismo, desciende, en términos políticos, ya que la reducción de su participación en el aula y la modificación de su relación y posicionamiento frente a la disciplina y frente a los alumnos , sería diversa . El saber se hallaría depositado en la información y de ese modo ,se diluye, como componente esencial del proceso de significación y de la producción de sentidos en el aula.

Asimismo, una nueva organización de la enseñanza, como el englobamiento en áreas , imprimiría un orden de reagrupación y absorción de los saberes, que en lugar de promover el diálogo interdisciplinario, proceda lisa y llanamente ; a la fusión , pasteurización y/o reducción de los contenidos.

En torno a la evaluación, se pretende introducir, bajo una nueva modalidad de sistema de créditos
y rúbricas, un valor que equivaldría al desarrollo y cumplimentación de los trayectos educativos. La flexibilización de los tiempos escolares, que tradicionalmente han sido presenciales y normativizados en el cara a cara, en un grado de recorte , modificación , derivación a instancias y tareas en un nivel virtual , podrían traducirse en una mayor fragmentación y discriminación por desempeños, donde los sectores poblacionales que poseen menor apoyo social y menor acceso a los bienes culturales ,se vean desventajados, acentuando la desigualdad.

Subrayemos, también, la relevancia que posee el medio escolar, no sólo en su dimensión social y cultural , sino también vincular a través de los procesos de socialización, como intervinientes fundamentales en la formación del sujeto y su desarrollo psíquico.

Emerge, asimismo, la figura del tutor u orientador, en este nuevo esquema de reforma estructural, con un peso específico elevado y determinante, con la responsabilidad superlativa de decidir y delimitar los trabajos pedagógicos, seleccionar competencias y motivaciones y fijar objetivos de aprendizaje estableciendo una biografía escolar determinada ,y la potestad de valorar el “riesgo académico” del alumno. Este nuevo sesgo liberalizador en los trayectos formativos, podría fomentar trayectos individuales sesgados y diferenciados.
A través de la posibilidad de flexibilizar los ejes temporales y espaciales de la gramática escolar, quedarían soslayadas también, las nociones de pertenencia, afiliación y grupo, subyacentes como características primordiales en los sujetos del nivel medio , sustanciales en su proceso de constitución como sujetos y partícipes de una realidad colectiva, solidaria y psicosocial.

Podemos caracterizar al sujeto pedagógico emergente de este nuevo orden educativo que se pretende imponer, como aquel que no se constituye como un sujeto crítico, tampoco como un sujeto social, dotado de las garantías del Estado para erigirlo como un sujeto de derechos, sino por el contrario, como un sujeto-objeto de las demandas del Otro-Mercado.

El espíritu de esta reforma, delimita un nuevo sujeto educativo, acrítico y funcional, que detrás de la ficción impostada de la modernización, se somete a la rebaja intelectual, y a las exigencias del mercado laboral, para formar parte de una aparente estructura social sin conflictos de intereses.

Un retroceso en términos de soberanía educativa. Una reforma educativa propicia para un Estado
Neoliberal.

*Psicoanalista. Lic.en Psicología (Universidad de Buenos Aires) y UNED (España)
Docente y Asesora Pedagógica en el Nivel Medio.

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