Abstención y Juntos por el Cambio en alza

Qué dejaron las elecciones 2023 camino a las PASO nacionales.

Juntos por el Cambio llega con algunas victorias provinciales, mientras que el peronismo se hizo fuerte en el Norte. Massa hace foco en la participación. Larreta y Bullrich, en cambio, tensan al máximo su interna.

Por Lucas Bo

Con un ajustado triunfo de Juntos por el Cambio en Chubut, se cierra el primer capítulo del álgido calendario de elecciones 2023. Cuando restan menos de dos semanas para las PASO del 13 de agosto y otra tanda de comicios provinciales, los equipos de campaña de las principales coaliciones pisarán el acelerador en una campaña que no avizora un ganador claro y que tiene en la baja participación y el voto en blanco dos factores condicionantes.

En prácticamente todas las provincias que fueron a la urnas se registraron caídas en la participación. Siempre comparando con 2019, las caídas por arriba del 10% se dieron en Jujuy, La Rioja y Mendoza. En Santa Fe mermó casi el 9%, mientras que en Córdoba participó el 68% del padrón y fue la más baja en estos 40 años de democracia. Chubut mantuvo esa sintonía y la caída fue de casi 4%. A la apatía, allí un factor que pudo influir fue el grave temporal de las últimas horas. Solo dos, Tucumán y San Juan, exhibieron escasas subas; mientras que Formosa se mantuvo igual.

El mayor ausentismo se da en los sectores vulnerables, base de la sustentación del peronismo. Atento a esto, en su gira por provincias del norte del país, el ministro y precandidato presidencial de Unión por la Patria, Sergio Massa, alentó a la militancia a ir a buscar el voto «casa por casa, barrio por barrio, campo por campo». Y procuró remarcar, como si fuese un partido de fútbol, que se trata de una elección con «un primer tiempo» (las PASO) y «un segundo tiempo» (las generales). «Hay que salir a buscarlo desde el primer minuto», avisó. «No hay octubre sin agosto», reforzó en otro acto el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, también preocupado por conseguir una alta participación en las urnas.

Otro dato a atender es el voto en blanco, que de 2019 a 2023 escaló de 4,75% a 7,71%, en promedio. El mayor pico se registró en Tierra del Fuego, donde superó el 21%. Pero también hubo altos índices en San Luis (13,55%), Jujuy (11,8%) y las primarias de Chaco (10,86%). En Chubut escaló del 6% en 2019 al 7,8% este año.

Juntos por el Cambio

Desde que comenzó el calendario electoral, Juntos por el Cambio llega más envalentonado que el Frente de Todos, ahora rebautizado Unión por la Patria. Son 18 las provincias que votaron a gobernador, entre primarias y generales. La alianza que lleva de precandidatos a presidente a Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich se impuso en cuatro de ellas. Además de la reelección de Gerardo Morales (Jujuy), desbancó a los oficialismos en otras tres. A la reciente victoria de Torres en Chubut, según el recuento provisorio, se les suma la de los socios de Juntos por el Cambio Claudio Poggi (San Luis) y Marcelo Orrego (San Juan).

Pero hay una cuarta provincia que Juntos por el Cambio se anota por el triunfo de Carlos Figueroa (Neuquén), quien recibió el apoyo de Mauricio Macri y Larreta aunque no fue por dentro de la coalición. Son elecciones que merecen su lectura local ya que Figueroa fue parte del Movimiento Popular Neuquino, partido que dominó la provincia durante 60 años. O lo que pasó en el territorio puntano, donde Poggi es un histórico aliado de Adolfo Rodríguez Saá.

De las que aún faltan definir, en Mendoza y Santa Fe se encaminan a repetir los triunfos en las generales. En la primera Alfredo Cornejo se impuso, aunque no consiguió una amplia ventaja por sobre Omar de Marchi; mientras que en la segunda pasó Maximiliano Pullaro tras el rotundo triunfo del amplio frente opositor con más del 63% de los votos. Resta saber qué pasará en Chaco, donde el frente del gobernador Carlos Capitanich fue derrotado por seis puntos ante la oposición. La salvedad es que allí la interna que ganó el radical Leandro Zdero fue pareja ya que superó por apenas 3% a su rival y habrá que ver si logra retener esos votos.


El peronismo

El Frente de Todos o partidos provinciales eventualmente aliados del Gobierno nacional reeligieron en siete provincias: Formosa, La Pampa, La Rioja, Tucumán, Misiones, Salta, Río Negro y Tierra del Fuego. A diferencia de la oposición, la dirigencia nacional UP le esquivó a la nacionalización de los resultados y solo se mostró con los ganadores en actos posteriores y no el mismo día de los comicios.

Párrafo aparte para Córdoba. La elección a gobernador de Martín Llaryora y después la de Daniel Passerini como intendente de la capital ocasionaron un doble golpe a Larreta y Bullrich porque tanto Luis Juez como Rodrigo de Loredo eran candidatos de unidad y en la previa buscaron nacionalizar esa elección. Si bien recibió el apoyo de los dos precandidatos a Presidente, ahora el diputado radical referenciado en Martín Lousteau blanqueó su apoyo a Rodríguez Larreta y en el bullrichismo lo tildan de «traidor» y lo acusan de «usar» a la exministra de Cambiemos.

Unión por la Patria no celebró como propio esos triunfos del peronismo cordobés, pero apretó el puño por debajo de la mesa ya que frenó la onda triunfalista de la oposición. Y hasta escuchó con regocijo la queja del gobernador electo hacia «los pituquitos de Recoleta». Massa lanzó guiños a ambos y tanto Llaryora como Passerini apoyarán en las elecciones nacionales a Juan Schiaretti.

La abstención, problema del Gobierno

Las visitas de Massa la última semana a Santiago del Estero, San Juan, La Rioja y Tucumán buscó reforzar el voto propio en un área del país donde el peronismo se hace fuerte -las 10 provincias del norte representan el 25% del padrón-. En las tres últimas hubo elecciones y solo en San Juan el oficialismo no consiguió ganar. En Unión por la Patria explican que la decisión de la Corte Suprema de impedir que Sergio Uñac compita condicionó la elección, pero proyectan un triunfo para la nacional.

La razón también obedece a que en el oficialismo preocupa la baja participación y la suba del «voto bronca». Por eso, en estos últimos días Massa recibió el respaldo de los mandatarios provinciales que pidieron por él cuando la fórmula parecía ser Wado de Pedro-Juan Manzur. El ministro-candidato, por su parte, les respondió con guiños: prometió discutir un pacto federal y dijo que en su Gabinete habrá representantes del interior.

Massa, que enfrentará en la interna a Juan Grabois, no solo buscará el voto en provincias favorables. En los próximos días, desembarcará en Córdoba y Santa Fe, la segunda y la tercera con más peso en el padrón. Son territorios refractarios con el kirchnerismo, pero no con el peronismo. Por eso, como contó El Destape, Massa armó una mesa política en Córdoba para competir por el voto de los también precandidatos a presidente Juan Schiaretti (actual gobernador), y Horacio Rodríguez Larreta. Allí están los intendentes locales Fabián Francioni (Leones) y Martín Gill (Villa María); el vicepresidente del Banco Nación, Carlos Caserio; el funcionario del Ministerio de Transporte de la Nación, Marcos Farina; y la legisladora Tania Kyshakevych.

Uno de los integrantes de esa mesa contó a El Destape que la consigna bajo la cual trabajan es «Massa Presidente por arriba de todo». Una idea que se explica en uno de los ejes que en el búnker de Unión por la Patria describen como «unidad en la diversidad». Dejar de lado las internas e ir por «el peronismo enojado con Schiaretti». Aunque proyectan que «El Gringo» posiblemente gane y por eso se contentan con proyectar una elección que al menos esté en «los dos dígitos».

Desde el massimo aseguraron a este portal que lo primero que hará Massa al pisar la provincia mediterránea es recordar su sociedad política con José Manuel de la Sota (ambos compartieron coalición en 2015) y mencionará la reciente eliminación de las retenciones para el maní entre otras medidas para el campo, un sector determinante en esa provincia.


La interna más atractiva

Pero de cara al 13 de agosto, la interna que se lleva la mayor atención es la de Juntos por el Cambio. A priori, no hay encuestas que exhiban un triunfo contundente de Horacio Rodríguez Larreta o Patricia Bullrich. Desde hace varios meses ambos dirigentes se enfrentan discursivamente respecto al «cómo» aplicar ese plan de gobierno que las fundaciones de los partidos de la alianza opositora diagramaron. En el «qué» no difieren, solo discuten respecto a si ese «cambio» que creen que necesita el país es con un consenso amplio o con confrontación.

Si se toma el punto de inicio de la campaña formal, arrancó de manera violenta y directa. Luego que Larreta tildara a la forma de gobierno de Mauricio Macri como «un modelo que fracasó», Bullrich lo llamó «ventajero» y «oportunista». El nivel de confrontación no bajó y tuvo un nuevo capítulo esta semana que pasó con un debate vintage que se vinculó al 2001.

En la Sociedad Rural, Bullrich habló de «blindar» la economía y en una entrevista posterior dijo que eso lo piensa hacer con un nuevo préstamo del FMI. «El blindaje fue algo que hizo De la Rúa y no lo vamos a repetir. Miremos la historia argentina, estudiemos», contestó Larreta. En el equipo de la precandidata aseguran que ella no quiso referirse al «blindaje» que aplicó la Alianza aunque le reconocen la astucia al jefe de Gobierno y admiten que fue un error en la comunicación.

Si bien Juntos por el Cambio mostró más triunfos en la previa, las fotos también impactan en la interna. Salvo la caída en Córdoba, compartida también con Bullrich, Larreta parece quedar más fortalecido por estar en casi todas las fotos ganadoras. Desde el triunfo de Carlos Sadir en Jujuy, donde posó con su precandidato a vicepresidente Gerardo Morales, hasta las fotos con Poggi, Orrego y Pullaro. En Santa Fe, Bullrich quedó del lado de Carolina Losada, la derrotada. Pese a no ser propio, Larreta apoyó desde un primer momento a Figueroa en Neuquén. Juntos compartieron la primera foto victoriosa con un candidato del PRO, Nacho Torres. Minutos antes, junto a Macri, celebraron la victoria de Pablo Cornet, el flamante intendente de la ciudad cordobesa de Villa Allende.

En los últimos días circularon versiones acerca de que Mauricio Macri y María Eugenia Vidal se iban a pronunciar de cara a las PASO. Tras su regreso de Europa, el ex presidente prefirió esquivar la pregunta y aseguró: «Lo hablaremos en los próximos días». Pero lo que sí supo El Destape es que próximamente se expresará en favor de su primo Jorge Macri en la ciudad de Buenos Aires, quien compite en la interna contra Martín Lousteau. Sin embargo, los dos primos no tienen previsto una actividad en conjunto.

Mientras que desde el espacio de la ex gobernadora marcaron a este medio que mantiene su posición de neutralidad. «Ella es neutral, en pos de la unidad», afirman aunque aclaran: «Es muy personal. Llegado el caso ella evaluará dar su apoyo». Vidal mantiene una amistad desde hace 20 años.

Milei, la duda

En las distintas elecciones provinciales, los candidatos libertarios no solo perdieron sino que quedaron bastante lejos de los primeros lugares. El economista buscó despegarse de varios de ellos y antes de varios comicios, como los de Santa Fe y Córdoba capital, aclaró que no tenía candidatos. Sin embargo, en las distintas provincias hubo candidatos que defendían las ideas libertarias o hasta posaron con el diputado o algún dirigente de ese espacio y no superaron los tres puntos. En Tucumán, si apoyó a Ricardo Bussi, quien no superó el 4%. Al contrario, buenos resultados consiguió con Martín Menem en La Rioja (15%) y ahora César Treffinger (casi 14%).

Restará saber si Milei mantiene números similares o estará cerca o más del 20%, como creen en el Gobierno. «Milei es el principal antagonista de Unión por la Patra, tiene un piso de 20 puntos y a pesar de todo lo que le pegaron desde Juntos por el Cambio, no baja y tiene un techo alto por ser la novedad opositora política de esta elección», analizaron desde el oficialismo ante la consulta de El Destape. Milei viene de recorrer la zona núcleo (Córdoba, Entre Ríos y Córdoba) además del conurbano y prepara su cierre de campaña en el Movistar Arena.

Hasta el viernes 11 de agosto a las 8 de la mañana los precandidatos y las precandidatas tendrán tiempo para convencer al electorado de, primero, asistir a votar y, segundo, seducir para que lo o la elijan como opción. Menos de dos semanas para esa «gran encuesta» o ese «primer tiempo» cuyos resultados se conocerán desde las 21 del domingo 13 de agosto.

El Destape