¿Acordarías, o algo así, con que es, efectivamente, «el amor, asimétrico por nauraleza»…

Tal como leemos en el poema «Cielito lindo» de Luisa Futoransky?

ZONA LITERARIA | EL TEXTO DE LA SEMANA

31 escritores argentinos responden la pregunta 32 del ‘En cuestión: un cuestionario’ de Rolando Revagliatti.

Entre diciembre de 2018 y diciembre de 2020, treinta y un escritores argentinos fueron respondiendo las treinta y cinco preguntas que conforman el En cuestión: un cuestionario’ de Rolando Revagliatti‘. Estas entrevistas-cuestionarios fueron difundiéndose en la Zona Literaria de El Ortiba. Con el formato de Compilados cada una de las preguntas y respuestas se publican periódicamente en el orden establecido por el entrevistador.


32: ¿ACORDARÍAS, O ALGO ASÍ, CON QUE ES, EFECTIVAMENTE, “EL AMOR, ASIMÉTRICO POR NATURALEZA”, TAL COMO LEEMOS EN EL POEMA “CIELITO LINDO” DE LUISA FUTORANSKY?


RODOLFO A. ÁLVAREZ: Ni idea… La última vez resbalé ¡por izquierda! ¡Ah! ¡Y prefiero a Celia Gourinski!

FERNANDO DELGADO: Sí, claro, el amor es asimétrico. También fue ciego. Y seguiremos advirtiendo más propiedades a medida que lo sigamos descubriendo.

JOSÉ MUCHNIK: Coincido con Luisa, entrañable amiga, aunque el amor provoque a veces milagros, instantes de simetría. […] “Nada recíproco / todo asimétrico // Mi rostro en el espejo / no es mi rostro // Esa mirada fugitiva / no refleja mis pupilas // Esos labios estuche / no contienen mi voz // Esas arrugas cuerina / pertenecen a otros dolores // Mi mano en el lago / no es mi mano // Ni sé dónde se hunde / ni porqué se moja / si busca un deseo / un abanico mariposa / o sueños embarrados / en el fondo del cauce // La llave en el ojo / no es mi llave / ni es mi ojo // Nada recíproco / todo asimétrico / Excepciones existen / creo en milagros // Cuando miradas igual amor / vidas vuelven a sus cuencas” (extraído de “Carácter recíproco”, en “Crítica poética de la razón matemática”).

BIBI ALBERT: Felizmente asimétrico. De otro modo sería un acomodarse al otro, es decir, ceder para agradar. Eso no es amor.

CLAUDIA SCHVARTZ: Acordaría, sí, con Luisa.

JORGE CASTAÑEDA: Puede ser que así sea. Con el amor no se pueden tener pautas fijas. El amor es irreverente y se presenta de mil maneras. Es un impertinente y no me estoy refiriendo al monóculo.

JORGE LUIS LÓPEZ AGUILAR: Sí. Casi todos los vínculos son asimétricos. Aunque de ese poema prefiero recordar la imagen del cuadernito para escribir poemas, con un lápiz que mancha. ¿Y no es la misma Futoransky la que escribió que hasta dónde podríamos falsear las cosas, como para pretender que, por el simple artificio del amor, íbamos a compartir un dolor de muelas? El amor es asimétrico porque de un lado estoy yo, y del otro lado están quienes no puedo controlar, y de cuyos actos no soy responsable.

LUISA PELUFFO: “Cielito lindo” es un buen poema de Futoransky.

RITA KRATSMAN: Si se considerara una poética de los espejos, a este poema, “Cielito lindo”, lo veo como uno de esos en el que, de a ratos, se refleja mi propia escritura.
Rotundamente Luisa Futoransky es una autora comprometida que expresa lo que la realidad le brinda. Y con respecto al amor simétrico lo dice el poema: descifra lo indescifrable.

LAURA CALVO: Respondo con un poema mío (“El espíritu nítrico” de “Poemas perros”).

“Por amor a la contradicción
hay quien se burla hasta de las
demostraciones geométricas
(como un triángulo cuyos ángulos
no sumaran tres rectos)
Pero no me asombro de esto
y creo que si el triángulo tuviera
la facultad de hablar diría que el amor
es eminentemente triangular.”

ROGELIO RAMOS SIGNES: El amor, al menos desde mi experiencia, casi siempre fue asimétrico, desnivelado, a destiempo; muchas veces, la añoranza del paraíso; otras veces, la imaginación de lo que podía ser y que raramente fue.
Eso no impide que haya fugaces chispas de simetría en el amor, que sería el paraíso añorado de la frase anterior.

LUIS BENÍTEZ: La gran Luisa es de una precisión quirúrgica en sus textos. El amor, efectivamente, es desigual, y por ello existen, perduran y desarrollan tranquilamente sus respectivas patologías el sujeto que ama y el que es amado. Pero, en el amor pasión —la forma más prestigiosa— ello no es obstáculo alguno, sino incluso todo un mérito. ¡En latín “pasión” —passio— significa sufrimiento, y encima viene del griego pathos! Tomemos a Dante Alighieri, por ejemplo: vio solamente nueve veces a Beatrice, quien tal vez observada por otros ojos que los del divino hijo de Firenze era objetivamente una abombada. Ella nunca le dirigió siquiera la palabra y Dante se vengó del destino de amar y no ser amado escribiendo para siempre la Divina Comedia. ¿Qué hubiese pasado si la cosa se hubiera resuelto de manera distinta, si la Bea le hubiese dado bolilla al narigón talentoso, hubiesen establecido una rotisería o un maxiquiosco a las orillas del río Arno y criado unos veinte hijos? Fue la asimetría del amor la que disparó las tres secciones de la Divina Comedia, aunque para el autor significó vivir continuamente en el Inferno. Lo malo es que podés ser —estadísticamente lo más probable es eso— alguien que ama y no ser el Dante. Suena tontuelo lo que digo, pero es rigurosamente cierto. Y trágico. Y millones de veces repetido.

LILIANA AGUILAR: Me voy urgente a leer ese poema.

GUILLERMO FERNÁNDEZ: Es imprescindible que sea así. Así hallamos la complementariedad vital con el otro. Es terrible que nos gusten las cosas con la misma dimensión. Hay algo inacabado con el otro que enriquece la relación.

MÓNICA ANGELINO: Si no fuera “asimétrico” sería muy aburrido, tanto como decir “mi media naranja”. Prefiero un entero de octavos diferentes manteniendo su propia libertad de octavo.

DAVID ANTONIO SORBILLE: El amor es la suma de contrarios, y en esa fórmula está la virtud.

CARLOS NORBERTO CARBONE: El amor está compuesto por numerosas semejanzas y algunas diferencias; lo básico es aceptar y respetar la libertad del otro. No busco mitades, busco enteros, y así trato de que sea.

LEONOR MAUVECIN: Todo en la vida es asimétrico, no existe nada exactamente igual. Leí el poema de Luisa y creo que intenta atrapar la realidad con las palabras. La asimetría en el amor es parte del encanto, es hermoso reconocerse en el otro, pero es más hermoso el contraste, lo que nos hace diferentes y al mismo tiempo nos completa.

RUBÉN SACCHI: Creo que sí, en nada que supere lo individual los aportes son equivalentes. Sin embargo, teniendo en cuenta que el amor funde a quienes lo experimentan, pasa a ser un todo absolutamente simétrico a sí mismo.

HORACIO PÉREZ DEL CERRO: Es un poema excelente, aunque no soy muy lector de Luisa Futoransky.
Cuando te contesté otra pregunta anterior, hablé sobre los vínculos que establecemos con el otro dentro de nuestra misma cultura y con el otro cultural.
El amor como cualquier otro vínculo, pero uno de los más relevantes, sino el más importante, por las connotaciones sociales que tiene, y como individuos.
Indudablemente es asimétrico, no creo ni conozco ningún vínculo amoroso entre dos personas que sea cien por ciento empático. El tema no es lineal, sino fluctuante, por eso es importante ver y comprender desde dónde nos enamoramos de alguien, qué nos enamora del otro, y qué no. Esto redunda en el mejor conocimiento del otro como beneficio secundario a tener muy en cuenta.
Pienso también que para que haya amor debe haber una tensión, y esa tensión se da por la misma asimetría, o sea que hay zonas de mayor fuerza que establece el vínculo en uno de los dos enamorados, y de menor potencia o fuerza en el otro; esa tensión asimétrica es la que permite una corriente de sentimientos y sensaciones que construyen y robustecen el vínculo en lugar de debilitarlo, aunque existan aspectos contrapuestos, éstos, creo, se equilibran justamente con el mayor grado de voluntad por el conocimiento del otro.

MARÍA AMELIA DÍAZ: Luisa Futoransky, en su poema conduce a la asimetría más allá del amor, la lleva a la ciudad y, en general, a todo nuestro modo de vida siglo XXI. Y sí, todo es asimétrico, y en las relaciones amorosas hay una asimetría que hace que los opuestos se atraigan, pero hay otra asimetría y es negativa: cada vez rompemos más el equilibrio del planeta que alguien nos entregó.

CRISTINA MENDIRY: El Amor, tal vez sea un “bis a bis” que no pretende la simetría ni la electrocución. Los humanos suelen generar falsas esperanzas sobre el otro, llegando a la obsesión. Quizás algunos lo consideren una asimetría. Podría ser también un logaritmo, entonces.

SANTIAGO SYLVESTER: Por suerte, no. Existe el simétrico, y me tocó conocerlo.

ROBERTO D. MALATESTA: Tan asimétrico que puede ser simétrico. Escarbar en la naturaleza del amor suele ser poco amoroso. No existen patrones. Nada tienen que ver estas extravagancias mías, seguramente, con el poema de Luisa, muy buena poeta.

GLORIA ARCUSCHIN: Creo que el amor es cuando sucede. Valoro el poema que mencionás, como poema, pero no podría suscribir o acordar con ninguna definición de este sentimiento humano. Tal vez, cada una sea un aspecto que puede conformarlo. Me parece que nos movemos entre demasiadas definiciones y carteles con frases que intentan darnos seguridad sobre las cuestiones a las que debemos enfrentarnos en nuestras vidas. Como un recetario con instrucciones, si te pasa tal cosa, hacé tal otra y serás feliz. Hay en las redes virtuales, tan presentes en nuestras vidas, cataratas de conceptos enlatados, muchos sobre el amor y qué hacer con él. Los carteles con frases, o el intento de definir, me parece que anulan, limitan mucho la capacidad de movilizar pensamientos y poder decir lo propio. Para mí, el amor, por ejemplo, es algo que cuando puedo o pude sentir, Eros se presenta luminoso, y derrota al oscuro y sigiloso Tánatos. También lo veo como un sentimiento con un centro persistente y una manera de pasar al acto, que fue mutando a través del tiempo. Pero me declaro bastante inimputable al respecto de este tema. A través de la escritura, le voy buscando algunos sentidos.

RAFAEL FELIPE OTERIÑO: No creo que el amor sea “por naturaleza” asimétrico. Dicha condición ha de ser, a lo sumo, uno de los tantos episodios del amor. Extremar el punto de vista es uno de los recursos de la construcción poética y de todo el arte en general, con el objetivo de ensanchar el escenario de expectación. Seguramente, eso es lo que hizo Luisa Futoransky.

ALEJANDRO MÉNDEZ CASARIEGO: Absolutamente.

LILIANA DÍAZ MINDURRY: No. El amor es misterio indefinible.

CARMEN IRIONDO: Lamento no haber leído el poema de Luisa Futoransky y no quisiera responder algo que no lo tuviese en cuenta. Tampoco quiero buscarlo por internet y leerlo rápido y fuera de contexto debido al gran respeto que tengo por Luisa.
El amor es una palabra tan subjetiva y abarcadora que más bien se aplica a un territorio compulsivo ligado a las emociones más primitivas y sensibles. Me parece que no admite demasiada racionalidad como para contestar esta pregunta seriamente. Es un adjetivo difícil porque describe y presupone una relación. Pero así, nombrado, habita una vida humana plena de símbolos, sueños, imaginación y realidades. Se trataría aquí de un caso por caso y preguntar de manera personal. Mi respuesta sería: “Depende…”.
Pero, en principio, coincido absolutamente con ese concepto. Es más, creo que en la naturaleza humana, animal o mineral no hay simetría. La simetría es más bien, y para mí, un invento exitoso y desesperado de la humanidad para encontrarle equilibrio a la desazón e incertidumbre de vivir sabiendo que hay muerte. Indefectible.
A diferencia del reino animal, al que jamás se le ocurriría buscar que algo sea igual a otra cosa para quedarse más tranquilos.
La inclusión social por la que peleamos todos en esta época tiene que ver con reconocer las asimetrías y, en tal caso, hacer con ellas lo más justo y saludable para con “todes les asimetríes” y aceptarlas con naturalidad. Y a la “igualdad” tan buscada no separarla de la equivalencia de derechos, que aceptando las tantas diferencias igualaría conceptualmente lo que siempre fue fundamental y ha devenido urgente.

LUCAS MARGARIT: Siempre, sino sería estar sentado frente a un espejo planísimo.

CARLOS DARIEL: Amor es la palabra más bastardeada de todas. Cuando la escucho pregunto de qué amor se trata. ¿Del amor de pareja?, ¿del amor materno-filial? Está claro que este último es más asimétrico que el anterior.
Asimétrico también es el amor a la escritura o a la sabiduría o al misterio.
Sí, definitivamente creo que el amor, sea cual sea, es asimétrico.

Noviembre 2022