Acto en Avellaneda: no hay peronismo sin Cristina y críticas veladas para Alberto Fernández

Bajo la consigna de «Luche y vuelve» el peronismo bonaerense hizo un evento en la tierra de Ferraresi. Los principales oradores fueron Axel Kicillof y Máximo Kirchner. El gobernador hizo eje en la proscripción de la vicepresidenta y sostuvo que hará lo que «el pueblo diga». El diputado cuestionó al presidente.

Por: Jorgelina Naveiro
@jornaveiro

El operativo clamor por Cristina Fernández 2023 ya está en marcha. Bajo el lema «Lucha y vuelve», la militancia kirchnerista copó ayer la sede de la Universidad Tecnológica Nacional de Avellaneda (UTN) para debatir un documento sobre la situación política y trazar la hoja de ruta para luchar «contra la proscripción» de la vicepresidenta e impulsar su candidatura presidencial. En el cierre del plenario, el gobernador Axel Kicillof aseguró que «no hay peronismo sin Cristina», mientras que el titular del PJ bonaerense, Máximo Kirchner, sostuvo que el Frente de Todos «necesita representar los intereses de la mayoría».

El plenario se realizó horas después de la master class que dio Cristina en la Universidad Nacional de Río Negro, donde reiteró que el objetivo de la condena por la Causa Vialidad es su proscripción.

Hasta la sede de la UTN en Avellaneda llegó una multitud de militantes de diferentes agrupaciones kirchneristas, sindicalistas y organizaciones sociales que debatieron en diez comisiones el documento que se leyó en el cierre, a 50 años de la vuelta del peronismo al gobierno tras 18 años de proscripción. «Ayer nada sin Perón, hoy nada sin Cristina», sintetizó ese texto.

Kicillof fue uno de los encargados de hablar en el cierre del plenario. El gobernador arrancó hablando del 11 de marzo de 1973 y de la vuelta del peronismo al poder. Recordó que en esos 18 años de exilio y proscripción «hubo «algunos vivos que pensaron que podían hacer una peronismo sin Perón» y lanzó la primera definición que reforzaría varias veces a lo largo de su discurso: «Hoy no se puede hacer un peronismo sin Cristina».

Con el objetivo de mostrar que hay una campaña que ya «está armada» para dejar fuera de la cancha a la vicepresidenta, el mandatario trazó mes a mes una cronología de los hechos de todo el año pasado, incluyendo el atentado contra la vicepresidenta, la condena a seis años de prisión e inhabilitación en la Causa Vialidad, los chats de Lago Escondido y el fallo de la Corte por la coparticipación a favor de CABA. «Es nuestra obligación que todo el pueblo sepa cómo se manejan, y que Clarín, La Nación, una parte de la Justicia y los servicios de inteligencia, son una banda mafiosa que busca proscribir y prohibir a la dirigente del campo popular», subrayó.

Incluso recordó que la dirigencia de JxC, con Mauricio Macri como principal exponente, ya avisó cuál era su plan económico y político si llega a ganar este año y entonces le pidió a la militancia «no comerse los globitos de colores ni la revolución de la alegría» y bajar al territorio para explicarle a la gente en las escuelas, los clubes y en las fábricas que gobernaron «hace 3 años» y que cuando lo hicieron «rompieron todo».

En otro tramo de su discurso y tras hablar del acuerdo con el FMI y asegurar que «es necesario discutir un modelo donde la riqueza genere distribución», Kicillof volvió sobre la proscripción de Cristina. Aseguró que «se empieza a romper hoy». «Se rompe con militancia, con el pueblo en la calle, con compromiso y diciendo que al peronismo no le van a condicionar sus candidaturas y que si el pueblo dice Cristina, va a ser Cristina», dijo y advirtió: «Vamos a pelear por nuestros derechos, por los de Cristina y por nuestro pueblo».

El último orador fue Máximo Kirchner. El diputado del Frente de Todos dedicó la mayor parte de su mensaje a hablar del acuerdo con el FMI, de las políticas que el gobierno del FdT no logró plasmar y también criticó al presidente Alberto Fernández, aunque sin nombrarlo, al hablar de los que «están más interesados en ganarle a Cristina que en sacar el país adelante».

El titular del PJ bonaerense llamó a la reflexión y sostuvo que el FdT como espacio político debe darse una discusión de cara al año electoral sobre «cuáles compromisos pudimos asumir y cumplir y cuáles tenemos pendientes con los argentinos y argentinas» que votaron en 2019. Y en este sentido consideró que no alcanza con mostrarle a la sociedad que el macrismo va a hacer lo mismo que en 2001 o 2016 si gana este año. «Necesitamos representar los intereses de las grandes mayorías populares argentinas», sentenció.

Al hablar de la coalición de gobierno fue muy crítico de la forma en que se negoció el acuerdo con el Fondo. Consideró que si «se hubiera tenido más coraje, mayor decisión», todo hubiera terminado de otro modo. «Ojalá nuestro gobierno hubiera explicado por qué accedía a un acuerdo, no diciendo que era el mejor del mundo, sino diciendo que estaba siendo extorsionado por culpa del expresidente Macri», sintetizó.

Respecto de la proscripción de Cristina, Máximo consideró que «buscan descabezar» una fuerza política porque «es muy difícil instalar un candidato al que la gente le crea en esta situación». Y advirtió que ocurriría lo mismo si apareciera otro dirigente que despertara «la misma esperanza» que la vicepresidenta.

Ya en el final, recordó el trabajo de la militancia en 2019 y aseguró que eso le permitió a CFK diseñar la estrategia para ganar. Y en ese punto disparó todos sus dardos contra el presidente, aunque sin mencionarlo. «Parece mentira que después de la persecución mediática y judicial haya compañeros más interesados en ganarle a Cristina que en sacar el país adelante», dijo, y agregó que son los mismos que «dudan en ponerse a disposición del conjunto y abandonar las aventuras personales». No lo dejó ahí. También consideró que deberían estar «más que agradecidos» por ocupar el lugar «con el que muchos argentinos sueñan».

Tiempo Argentino

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