Colonia sí, patria no

Por Hugo Presman*

Foto: AP

Cuando este extraño período histórico llegue a su fin, la ARGENTINA, lo que quede de ella, será un campo de análisis muy rico para sociólogos, psicólogos, politólogos, neuropsiquiatras nacionales y extranjeros que intentarán explicar un fenómeno demencial inédito y eso que el mundo no se ha privado de todo tipo de experiencias estrafalarias. Lo que ya se puede adelantar es que Kafka, si resucitara, se encontraría perdido, las tragedias de Shakespeare superadas, el teatro del absurdo de Ionesco ridiculizado, y tal vez el Quijote reivindicado porque el protagonista central reemplazó los libros de caballería por la lectura febril de los economistas de la Escuela Austríaca. Hay situaciones tan insólitas que no las contempló el agudo sentido de humor de Woody Allen, tan grotescas que no las concibió Mel Brooks, tan desmesuradas que no las imaginó Macedonio Fernández, ni tan bizarras que no las pudo imaginar el genio de Roberto Fontanarrosa.

FLORES EN EL JARDÍN DE MILEI

Actores y discursos, declaraciones y contradicciones flagrantes, imputaciones denigratorias a todos lo que no adhieren al relato dominante, es una forma de abrirle a millones de argentinos las puertas del neuropsiquiátrico.  

La Ministra de Seguridad Patricia Bullrich ha declarado: “Como dijimos muchas veces, Rosario es una de nuestras prioridades en materia de seguridad. Y si bien estamos trabajando desde el minuto uno en llevar paz a los ciudadanos, el delito y el crimen organizado no descansan y no se dan por vencidos. Todo el país vio los terribles hechos acontecidos en los últimos días y si no ponemos un freno urgente, la violencia va a seguir escalando”. Tiene como compañero al Ministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona que ha sido el defensor de los principales narcotraficantes como Miguel “Mameluco” Villalba, fue el abogado del fallecido ex intendente de Paraná Sergio Varisco, que fue condenado a 6 años y medio de prisión por  vínculos con una banda de narcotraficantes, de Mario Segovia, conocido como “El Rey de la Efedrina”.

El seleccionado de contradicciones es interminable y su proyección sobre los opositores una metodología. El Ministro de Salud Mario Russo apareció con declaraciones incongruentes, tres meses después del inicio de una de las peores epidemias de dengue. El gobierno no se ocupa de proveer repelentes y de despreocupa de las vacunas.  No acude en ayuda de las consecuencias de los desastres climáticos en las provincias. La destrucción del Estado como objetivo convierte a los empleados estatales en, algo así, como el equivalente al papel de chivos emisarios que tuvieron los judíos en la Alemania Nazi. Denostados como ñoquis, incompetentes, es coherente con un presidente que considera al Estado como una organización criminal, peor que la mafia, que hay que demoler y que paradójicamente Milei preside. Así se privilegia la educación privada sobre la pública y los escasos y precarios voucher van a la educación privada. Al desregularizar todo con un DNU cuestionado seriamente como inconstitucional, pero vigente, al tiempo que se libera el precio de los colegios privados y las prepagas, se desfinancia la educación y la salud pública en medio de los traslados de lo privado a lo público consecuencia inmediata de la crisis, en un itinerario cruel y kafkiano.

El presidente se jacta de estar haciendo “el mayor ajuste de toda la historia de la humanidad”, algo así como si un cirujano se enorgullecería de que murieron todos sus operados, o un ingeniero se pavonearía de que se derrumbaron todos los edificios que construyó. Lo sorprendente hasta ahora es que los pacientes apoyan al médico y los clientes contratan al ingeniero.

Mientras Milei agranda la cifra de “los empleados públicos que hemos echado”, su impresentable vocero Manuel Adorni los anuncia con una euforia que no logra contener, en lo que imita a su jefe que celebra la posibilidad que la Editorial Perfil quiebre y deje en la calle 600 trabajadores.

El hijo de su admirado prócer Alberto Benegas Lynch, el diputado Alberto Tiburcio “Bertie” Benegas Lynch, sostuvo que “La  educación no debería ser obligatoria, e incluso que los padres puedan decidir si enviar a los hijos al colegio o ponerlos a trabajar”. No es una boutade de alguien que llegó a proponer la privatización de los mares y las ballenas porque Murray N. Rothbard, el principal referente del Presidente, sostiene en su libro “Educación libre y obligatoria”: “Desde hace mucho tiempo, el Estado utiliza la escolaridad obligatoria —apoyada por la ideología igualitaria— como medio de control ciudadano. Por el contrario, un sistema de escuelas basado en el mercado se ajustaría a una ética puramente voluntaria, financiada con fondos privados y administrada en su totalidad por la empresa privada.” El Presidente hipócritamente consideró que la de Benegas Lynch fue una frase desafortunada cuando él piensa lo mismo y en el proyecto de ley ómnibus rechazada por el Congreso se establecía sólo la obligatoriedad de la concurrencia escolar hasta cuarto grado. Luego podía continuar en el ámbito familiar. (En inglés homeschooling).

Con el desparpajo e inescrupulosidad que lo caracteriza en su discurso de espaldas al Congreso, después de dar cifras falsas sobre educación sostuvo impávido: “Si se levantara Sarmiento y viera lo que hicieron con la educación”. Hay que ver que queda de la educación pública, desfinanciada hasta la inanición cuando termine su o sus mandatos, como ahora aspira, al tiempo que reivindica a Roca que entre sus méritos está que promulgo la ley 1420 de enseñanza laica obligatoria y gratuita. 

La Canciller o anti canciller Diana Mondino dijo: “Ya no se pueden imponer decisiones, eso tiene que terminar, los derechos de los isleños (En Malvinas) serán respetados», impulsa el rol de Argentina como proveedora exclusiva de alimentos y energía y con relación a China, principal cliente y proveedora sostuvo: “No hay mucho para ganar con países que no tienen democracias liberales», ataca con sus trolls al presidente de México. Incursiona en política interna: «Estamos permitiendo que la gente decida su propio horario de trabajo, que use su período de licencia de maternidad, que la gente decida cuándo y cómo divorciarse». «Una vez que la gente pruebe la libertad, creo firmemente que serán felices». Preguntada por el matrimonio igualitario, dijo que si, pero agregó la siguiente reflexión: “Pero quiero aclarar un poquito más. Filosóficamente, como liberal, estoy de acuerdo con el proyecto de vida de cada uno. Es mucho más amplio que el matrimonio igualitario. Si, dejame exagerar, vos preferís no bañarte y estar lleno de piojos y es tu elección, listo. Después no te quejes si a alguien le molesta que tengas piojos” Con Mirta Legrand y comentando los préstamos a los jubilados “con gran tacto” afirmó: “Es absurdo porque todos por definición nos vamos a morir, y si sos un jubilado arriba de no sé cuántos años es casi seguro que te vas a morir. ¿Entonces para que estás haciendo este tipo de cosas?

Está en la primera fila para prodigar elogios al presidente como cuando declaró: “La visita a Elon Musk terminó de consolidar a Milei de manera inapelable como uno de los cinco lideres más importantes del planeta”.

Al frente del PAMI de Rosario fue designado el empresario gastronómico Guido Orlandi quién en cuarentena, en las redes sociales, escribió: “El corona virus es la solución al déficit previsional”.

Milei hizo y hace campaña con el adjetivo casta que en principio estaba conformada por los políticos. El gobierno está integrado por funcionarios macristas, menemistas, empleados de los multimillonarios Paolo Rocca y Eduardo Eurnekian. Menem, Caputo, Sturzenegger, Scioli, son la casta en su máxima expresión. 

En el Salón de los Patriotas Argentinos” denominado así en reemplazo del “Salón de las Mujeres Argentinas” realizado por la ignota historiadora Karina Milei, figuran entre otros, dos cipayos emblemáticos como Rivadavia y Mitre, y el único peronista que está es Carlos Menem, en línea con los dos próceres anteriores. Todo es tan desequilibrado como coherente. Algún día estará Milei superando a los anteriores en su capacidad de entrega y genuflexión.

El Ministro de Economía Luis “Toto” Caputo no cree en los controles ni en las regulaciones. Las prepagas fuera de todo control aumentan desaforadamente todos los meses. Aunque no lo parezca, Caputo es un humorista ya que twitteo: “Las prepagas le están declarando la guerra a la clase media. Nosotros desde el gobierno, vamos a hacer todo lo que está a nuestro alcance para defender a la clase media”.

El Secretario de Educación Carlos Torrendell no se queda atrás. Mientras las Universidades tienen el mismo presupuesto elaborado en septiembre del 2022, con una inflación de tres dígitos, declaró: “Lo de la UBA son más comentarios para los medios que la realidad”.

El Presidente que ignora lo que sucede en su propio gobierno le discutió al periodista Gelblung que los vouchers educativos estaban implementados, cuando la disposición surgió después de esa entrevista o informó a su audiencia en Miami que el problema de los repelentes se solucionó por el mercado cuando abrieron la importación lo que afirmó con una sonrisa sobradora. La realidad desmiente la imaginación presidencial.

UN CONGRESO DE PSIQUIATRAS Y PSICOANALISTAS AHÍ 

La desmesura es su hábitat. Seguramente no tuvo abuela porque retuitea todos los comentarios elogiosos grandilocuentes, principalmentede de sus trolls pagos. Así puede encontrarse retuiteos como los siguientes: “Sin caer en exageraciones, Javier Milei debe ser actualmente el mejor presidente del mundo”; “Che ¿se dan cuenta que votamos a un PRESIDENTE que está haciendo absolutamente todo lo que prometió???? Nunca antes visto”; “Un patriota. Milei va a quedar en la historia”. O directamente declaraciones de autoelogio: «La aprobación de la gestión supera lo negativo y mi imagen está en los mismos niveles de cuando asumí. Soy el segundo presidente con mejor imagen del mundo, ese es el marco de lo que estamos viendo».  Para quienes disienten o no coinciden y más aún para los que le critican tiene un diccionario de adjetivos descalificatorios: zurdos, ratas, parásitos, tránsfugas, soretes, socialistas empobrecedores, ensobrados, subversivos, estúpidos, imbéciles, fachos, ignorantes, brutos… Borges, a quien seguramente Milei no leyó, le hubiera respondido: “Para injuriar, ni siquiera un lenguaje se necesita”.

Afirmó que la educación pública adoctrina y cuando el presidente da inicio el ciclo escolar anual en el Colegio Privado que cursó en el secundario con su hermana, les habló a los adolescentes de “los “asesinos de los pañuelos verdes”, se mofó de “los zurditos”, “de la escuela austríaca, del déficit fiscal y la remató con el chiste sexual, de que “El burro tiene éxito por insistidor, no por lo otro… ¿Se entendió, ¿no?”. Cuando un alumno a su lado se desmayó, no sólo no lo socorrió, sino que le hizo bulling demostrando su particular sensibilidad: “Mencionar a los comunistas es tan peligroso que genera problemas siempre. Juro que no los nombro más”. Si el que se desmayara hubiera sido un perro su actitud hubiera sido diferente. No pudo evitar auto elogiarse: ““Hay mucha gente que es socialista sin saberlo. Y ahí me paré en Davos y casi que les dije ‘ustedes son todos unos zurditos… en principio mis videos son los videos más vistos dentro de la Cámara de Diputados, en la historia de la Cámara de Diputados.’”.

Separando lo que hay de oscuridad en su discurso, el mismo no abarca más de cuatro páginas de Word a doble espacio. Su dogmatismo lo lleva a endiosar el mercado como el ámbito perfecto, los monopolios que son su deformación los considera como el sumun de las virtudes y si algo falla es porque el ESTADO se inmiscuye, al tiempo que levanta a los empresarios a la categoría de héroes. Dijo en Davos: “Este problema radica esencialmente en que ni siquiera los economistas supuestamente liberales comprenden qué es el mercado, ya que si se comprendiera se vería rápidamente que es imposible que exista algo así como fallos del mercado. El mercado no es una curva de oferta y demanda en un gráfico. El mercado es un mecanismo de cooperación social donde se intercambian voluntariamente derechos de propiedad. Dada esa definición, el fallo del mercado es un oxímoron… En consecuencia, si alguien considera que hay un fallo de mercado, les recomendaría que revisen si hay intervención estatal en el medio. Y si encuentran que no, sugeriría que revisen de nuevo porque evidentemente se han equivocado… Dicho de otro modo, cada vez que ustedes quieran hacer una corrección de un supuesto fallo de mercado, inexorablemente, por desconocer lo que es el mercado o por haberse enamorado de un modelo fallido, le están abriendo las puertas al socialismo y están condenando a la gente a la pobreza” ¡Por fin, algo perfecto en el planeta!

Es en ese lugar tan especial, donde ignorando el ridículo, apostrofó a los multimillonarios como cómplices de los socialistas o comunistas. Su análisis político se reduce a quienes quieren Estado, aun mínimo y los que como él lo detestan. Por eso dijo: “Así es como llegamos al punto en el que, con distintos nombres o formas, buena parte de las ofertas políticas generalmente aceptadas en la mayoría de los países de occidente son variantes colectivistas. Ya sea que se declamen abiertamente comunistas, o socialistas, socialdemócratas, demócratas cristianos, neo keynesianos, progresistas, populistas, nacionalistas o globalistas.” Si aún no se entiende cómo funciona la cabeza del libertariano agregó: “Hoy los Estados no necesitan controlar directamente los medios de producción para controlar cada aspecto de la vida de los individuos. Con herramientas como la emisión monetaria, el endeudamiento, los subsidios, el control de la tasa de interés, los controles de precios y las regulaciones para corregir los supuestos “fallos de mercado”, pueden controlar los destinos de millones de seres humanos. Así es como llegamos al punto en el que, con distintos nombres o formas, buena parte de las ofertas políticas generalmente aceptadas en la mayoría de los países de occidente son variantes colectivistas.”

Para superar el presunto aislamiento del mundo de los gobiernos populistas, Milei se pelea con los principales clientes y proveedores de la Argentina como Brasil y China, rompe en la práctica el Mercosur, se niega a ingresar a los BRIC, ya acordado por el gobierno de Alberto Fernández, que concentra el 42% de la población mundial, el 30% del territorio, el 23% del PBI y el 18% del comercio del todo el planeta. Insulta a los presidentes de Colombia y Méjico, no tiene relaciones comerciales con Cuba y Venezuela y su embajador en Chile Jorge Faurie, ex Canciller de Macri, les dice a los diplomáticos chilenos a los que había invitado: “Mi país ya era potencia agrícola mientras ustedes recién aprendían a comer”.

A sus conocido dislate de que “la justicia social es una aberración”, o  “que la obra pública es un dispendio de recursos, es una aberración porque lo tenés que pagar con deuda o sea impuesto futuro, gente que no nació, gente que no vota, nuestros hijos, nuestros nietos, moralmente es una aberración”, sin considerar que esas obras públicas serán usufructuadas por las actuales y futuras generaciones,  se agrega otro menos conocido pero que revela como funciona esa cabeza y ese dogmatismo, que cierra cualquier posibilidad de concebir y construir una sociedad vivible: “ La desigualdad es un mentor del crecimiento, cuanto más crecimiento generes, más desigualdad vas a tener”. En la sociedad de los libertarianos, la distribución no se conoce. 

Su único biógrafo Juan Luis González ha aportado un material importante al que necesitarán recurrir los congresos de psicoanalistas y psiquiatras del futuro. Escribió en ‘El loco”: “Me topé, sin buscarlo, con la historia de un chico torturado por sus padres, corrido a un lado por sus compañeros de escuela y rechazado sistemáticamente por sus eventuales parejas. Con el economista que se recibió a pesar de las zancadas que le hacía el papá.  Con el hombre que llego a la adultez con casi ningún amigo y con la desconfianza hacia las personas grabada en su ADN. Con el que nunca quiso ser padre y que terminó adoptando a un perro como un hijo, con el que pasó sólo una decena de navidades y años nuevos. Con el que no pudo superar la muerte de aquel animal que tanto quiso y que, sumido en una profunda depresión terminó cayendo en telépatas, médiums y clones. Con el que está convencido de que Dios lo eligió como un moderno profeta. Me encontré con un hombre profundamente sólo”.

LA OTRA CARA DEL FENÓMENO MILEI

Milei expresa el intento más ambicioso de resetear el país, siendo la síntesis de los objetivos de los golpes de 1955,1966 y 1976 y los gobiernos democráticos de Menem y Macri. Su trayectoria meteórica y casi sin antecedentes de panelista a incorporarse a la política y a los dos años acceder a la presidencia, sin partido, sin presencia territorial, sin estructuras, pero con un poderoso apoyo de los sectores económicos más concentrados caracterizados por ser una clase dominante pero no dirigente, el entusiasmo de Wall Street y la complicidad del PRO, de la mayor parte del radicalismo, del engendro funcional de Miguel Ángel Pichetto denominada “Hacemos Coalición Federal”, de variantes como el peronismo cordobés, de gobernadores, senadores y diputados desesperados de encubrir bajo el concepto de gobernabilidad, una entrega superlativa que empalidece traiciones pasadas.

Pero para que esto ocurriera se conjugaron varias circunstancias: un profundo desprestigio de la política, una economía en largo retroceso, un Estado con muchas carencias, un deterioro de la salud y la educación pública, un ametrallamiento desde los medios y los gobiernos neoliberales de un discurso profundamente individualista que la pandemia potenció en forma superlativa. Milei encarnó ese descontento que termina victimizando a la mayoría de sus votantes y de los que se opusieron y que diseña un país que vende sus recursos naturales en un mix de economía primaria exportadora y valorización financiera. En ese país sobran por lo menos quince millones de argentinos.

Se puede entender y hasta comprender el voto, pero no obviar ni puntualizar la equivocación en el camino emprendido. Es como haber comprado un lugar en el cementerio y llevarse flores semanalmente llorando la propia muerte.

En la obtención de los objetivos, se va por la destrucción de la industria, la ciencia, las universidades públicas, las empresas estatales, la producción desde reactores a satélites, el cine nacional, el teatro, los libros, las bibliotecas populares, los clubes de barrio y sigue la lista…

El final necesariamente es una hecatombe, aunque no hay tiempo pronosticable para que se la visualice por las mayorías y decididamente se oponga. Hay cierta esperanza resignada, una especie de aceptación de padecer enormes sacrificios para encontrar un mejor nivel de vida en un futuro borroso. Casi una fe religiosa. La historia es imaginativa y encontrará posiblemente nuevos senderos y representantes que conduzcan. La oscuridad más profunda es la que precede al amanecer.   

COLONIA SÍ, PATRIA NO

Admirador de Margaret Thatcher y Ronald Reagan aliados en contra de la Argentina en la Guerra de Malvinas, alinea públicamente su política exterior con EE. UU e Israel, que son los dos países que no reconocen los derechos argentinos sobre las Islas Malvinas.

Sería muy interesante que le pregunte al Primer Ministro Israelí Benjamín Netanyahu, si hubiera podido llegar a ese cargo declarando que admiraba al líder egipcio Gamal Abdel Nasser. En su desmesura propone trasladar la Embajada Argentina de Tel Aviv a Jerusalén, y es el único presidente que considera que: “Israel no está cometiendo ni un solo exceso en Gaza” después del horrible atentado y secuestro de Hamas. La reacción israelí es brutal y ha producido más de 30.000 palestinos muertos, la mayoría mujeres y niños, lo que ha llevado a los señalamientos críticos generalizados incluyendo a EE. UU tanto al presidente Joe Biden como al opositor admirado por Milei, Donald Trump.      

Como todo valiente impostado, es fuerte con los débiles y extremadamente débil con los poderosos. Rindió todo tipo de pleitesía a la generala Laura Richardson, figura importante pero menor en la estructura del poder norteamericano. Antes la ausencia en la recepción de la generala del gobernador y el intendente de Ushuaia, como forma de protesta, viajó desesperado a la capital de Tierra del Fuego, donde se cantó el Himno Norteamericano y se enarboló la bandera de ese país. En ese escenario el presidente efectuó su habitual ejercicio de genuflexión diciendo: “El mejor recurso para defender nuestra soberanía es reforzar nuestra alianza estratégica con Estados Unidos y con todos los países que abrazan las causas de la libertad….. los argentinos como pueblo tenemos una afinidad natural con Estados Unidos. Es una tradición que tiene en sus bases la libertad y la defensa de la vida….., Es importante reforzar los lazos de amistad con Estados Unidos” y al respecto anticipó que “el Centro logístico que se constituirá será el puerto de desarrollo más cercano a la Antártida”. Como siempre manifestó “preocupación” por el hecho de que “occidente corre peligro” por las ideas populistas y comunistas que se manifiestan en la región. Shakespeare escribió, anticipándose cinco siglos, a situaciones y personajes como Milei: “Cuando los sumisos y obsecuentes más se someten al poder para buscar beneficios, más el poder los humilla y los desprecia. El poder desprecia la obsecuencia y siempre obtiene placer en humillar a los sumisos.”

La ignorancia histórica de Milei es insuperable: EE. UU es el país con mayores intervenciones e invasiones en otros países, instigó y sostuvo las dictaduras genocidas de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay.  Este encuentro en Ushuaia para Milei fue “el acto de mayor soberanía que se hizo en los últimos cuarenta años. Es el primer paso para empezar la recuperación de Malvinas, dale, dale, que la saquen del ángulo” (En reportaje con Alejandro Fantino).

En Argentina, todo es vertiginoso. En 19 años pasamos del NO AL ALCA, al colocarnos a las órdenes de EE.UU. Del gobierno de los CEOS de Macri, al gobierno de los científicos de Fernández, para arribar al gobierno twittero de Milei.      

Las relaciones carnales de Menem han devenido en las relaciones prostituidas de Milei. Por eso, el presidente revierte implícitamente la histórica consigna y ahora propone: “Patria no, Colonia sí”.

Buenos Aires, 22 de abril de 2024.

*Periodista. Conductor del programa radial El Tren.

Con información de La Tecl@ Eñe