Cómo el FMI se enriquece a costa de los países con más dificultades

Por Maxime Perriot

Foto: Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional. NA

¿Qué son los recargos o sobretasas del FMI? Se hacen muy discretos en la red, y por una buena razón, el FMI no informa sobre ellos. Es casi imposible encontrar referencias sobre el tema en francés, y son muy pocas en inglés. ¿Qué son las sobretasas del FMI? ¿Qué cantidades representan? ¿Qué países se ven afectados? Veamos un rápido panorama de este mecanismo que hunde aún más a los países más vulnerables.

¿Qué son las sobretasas del FMI?

Las sobretasas del FMI, un mecanismo creado en 1997, son tarifas aplicadas a los países prestatarios que piden prestado “demasiado al FMI”. Para entender cómo funcionan estos recargos, primero volvamos al funcionamiento del Fondo Monetario Internacional. Los 190 miembros del FMI proporcionan al FMI una parte de los recursos que presta, en forma de cuota[1]. En principio, cada Estado hace una contribución según su “peso en la economía mundial”, pero la realidad es muy diferente porque Estados Unidos, sus aliados europeos y Japón bloquean el aumento de la cuota de China. China, que es la segunda potencia económica mundial y pronto superará a Estados Unidos, solo tiene derecho al 6,09% de cuota, mientras que Estados Unidos tiene un 16,5%. La explicación de esta incoherencia es simple: dependiendo de lo que aporte, cada Estado también recibe derechos de voto proporcionales para las decisiones importantes del FMI. Además, los préstamos del FMI a los Estados miembros son proporcionales a su cuota, por lo tanto, a su contribución al FMI.

En resumen, un país rico del Norte, al tener una cuota superior a un país pobre, tendrá más derechos de voto y podrá recibir más dinero. Como ya se mencionó, Estados Unidos posee el 16,5% de las cuotas del FMI, lo que les ofrece de hecho un derecho de veto, ya que la mayoría necesaria para cualquier decisión importante es del 85%.

Un país del Sur con bajos ingresos podrá recibir menos dinero que un país del Norte (en proporción a su cuota) y tendrá un peso ridículamente bajo en las votaciones. Los países del Sur se agrupan en grupos de países. Por ejemplo, hay un grupo de 23 países que incluyen Costa de Marfil, Benín o la RDC, que solo tienen el 1,62% de los votos todos juntos.

Por lo tanto, los préstamos del FMI son proporcionales a lo que los Estados dan para constituir los recursos del FMI, por lo tanto, a su peso en la economía mundial. Si un Estado toma prestado más del 187,5% de su cuota[2], sufrirá sobretasas por parte de la institución financiera internacional sobre los créditos que superen este nivel. Hay dos tipos de recargos:

Los recargos basados en la cuota cuando la suma de los créditos concedidos a un Estado supera el 187,5% de la cuota.

Los recargos basados en la duración. Se aplican a los préstamos de un país que superen el 187,5% de la cuota, no reembolsados después de 36 meses o 51 meses, dependiendo del tipo de crédito concedido por el FMI. Por lo tanto, la sobretasa basada en el tiempo se suma a la sobretasa basada en la cuota cuando un país supera el umbral de préstamo del FMI[3] durante más de 3 años, o durante más de 4 años y 3 meses.

Un país en suspensión de pagos por su deuda externa, que carece de divisas para pagar su deuda, al que ningún prestamista quiere prestar ya excepto a tasas exorbitantes, puede recurrir al FMI. Si sus préstamos superan el 187,5% de su cuota, se le aplicará un recargo consecuente. Por lo tanto, el país que ya está en crisis se endeuda aún más. Sufre las condicionalidades del FMI que lo desarma y reduce sus ingresos a medio y largo plazo (reducción de los presupuestos sociales, privatizaciones, etc.), y ve su deuda inflada por sobretasas, sanciones… Se encuentra potencialmente en mayores dificultades, y si no logra reducir sus préstamos del FMI por debajo del umbral del 187,5% antes de 36 o 51 meses, caen otras sanciones.

Este sistema hunde aún más a países que ya están en grandes dificultades financieras. En lugar de apoyar a sus poblaciones financiando servicios sociales, educación, salud, etc., el país recorta sus gastos y reembolsa cada vez más intereses y sanciones. Para algunos países, los recargos incluso duplican el costo del préstamo[4]. En otras palabras, la institución internacional dominada por Estados Unidos, y más en general por los países occidentales, castigará al país (a menudo antiguas colonias) y su población que no reembolsan lo suficientemente rápido. En muchos aspectos, es un mecanismo neocolonial.

En un análisis publicado para Eurodad[5], Daniel Munevar calculó que entre 2021 y 2028, para los países afectados por los recargos del FMI, estos últimos representaban en promedio el 61% de su costo de préstamo (8 mil millones de dólares). Esto significa que estos recargos son, en promedio, más altos que los intereses convencionales cobrados por la institución financiera internacional. Estas sobrecargas hunden a los países que recurren de forma demasiado importante al FMI porque están atravesando una crisis de deuda.

En el mismo sentido, en un artículo publicado para el Center for Economic and Policy Research (CEPR), Francisco Amsler y Michael Galant calcularon que entre abril de 2023 y enero de 2025, el FMI cobrará más de 2 mil millones de dólares estadounidenses en sobretasas[6].

Las sobrecargas cobradas por el FMI son muy altas desde 2021, y especialmente desde 2023. Lo seguirán siendo durante años. Es bastante lógico: desde la pandemia de Covid-19, el FMI ha vuelto con fuerza prestando 300 mil millones de dólares a casi 100 países[7]. En el lote, algunos Estados han superado el famoso umbral del 187,5% de su cuota. Por lo tanto, pagan sobretasas.

Mientras que “solo” 7 países pagaban recargos al FMI en 2019, 16 estados están ahora afectados por esta penalización: Argentina, Ucrania, Egipto, Ecuador, Pakistán, Albania, Armenia, Jordania, Angola, Costa Rica, Barbados, Georgia, Gabón, Túnez, Seychelles y Mongolia. Para estos 16 países, de ahora a 2030, el costo acumulado del préstamo (sin contar las sumas prestadas y reembolsadas al final, llamadas “principal”) podría aumentar de 36.600 millones a 43.900 millones de dólares estadounidenses. De estos 43.900 millones, 12.200 millones corresponderían a sobretasas[8].

Cuadro 1: Gastos acumulados, pagos de intereses y estimaciones de recargos para el período 2023-2033, en millones de dólares estadounidenses

Fuente: Center for Economic and Policy Research. Cálculo de los autores en base a los informes de los servicios del FMI para los países concernidos. CC. https://cepr.net/report/the-growing-burden-of-imf-surcharges-an-updated-estimate/

En este cuadro basado en los cálculos de Francisco Amsler y Michael Galant[9], vemos que los cinco países más afectados por los recargos del FMI son Argentina, Ucrania, Egipto, Ecuador y Pakistán.

¿Cuáles son los países afectados por estas sobretasas?

Argentina, que tomó prestada la colosal suma de 44 mil millones de dólares del FMI en 2018, debería pagar alrededor de 7.100 millones de dólares en sobretasas entre 2023 y 2033 (el equivalente al PIB anual de Togo[10]). Esto es absolutamente enorme y corresponde al 36,2% del costo del préstamo total durante este período con el FMI (intereses, sanciones por retraso, sobretasas, etc., una vez más, el costo del préstamo no incluye la cantidad prestada inicialmente y reembolsada al final del préstamo). Desde ahora hasta 2025, Argentina pagará en promedio más de mil millones de dólares al año en sobretasas (el equivalente a la mitad del presupuesto de salud argentino en 2022[11]).

Ucrania, en plena guerra desde la agresión de Rusia hace dos años, también se ve afectada de lleno por las sobretasas del FMI. Entre 2023 y 2033, Ucrania tendrá que pagar 3.800 millones de dólares en sobretasas (el equivalente al presupuesto anual ucraniano de defensa justo antes del inicio de la guerra[12] o del PIB anual de Andorra[13]). El FMI no tiene piedad por los países en guerra.

Tampoco hay piedad por los países y poblaciones más afectados por el cambio climático, aunque no son responsables de ello. La población paquistaní, víctima de terribles inundaciones en el verano de 2022, que aceleraron la crisis de la deuda que atraviesa el país, también ve parte de sus impuestos salir en las sobretasas impuestas por el FMI. Estos recargos representan el 43,2% del costo del préstamo de Pakistán entre 2023 y 2033 y casi el doble del presupuesto anual dedicado a la educación por el gobierno paquistaní[14].

Egipto, en plena crisis de la deuda, no es una excepción con alrededor de 1.300 millones de dólares en sobretasas a pagar en los próximos diez años (el equivalente a 10 presupuestos anuales de educación según los estándares del año 2021/2022[15]).

La conclusión es muy clara: el FMI hunde cada vez más a los países que tienen la desgracia de pedirle prestado demasiado dinero porque están atravesando una crisis de deuda debido a un conflicto armado, desastres climáticos u otras causas de las que no son responsables.

¿Qué países corren el riesgo de pagar sobretasas al FMI en los próximos meses o años?

Cuadro 2: Países con riesgos altos o moderados de pagar sobretasas en el futuro (países cuyos créditos pendientes en la cuenta general del FMI superan el 100% de su cuota)

Fuente: Center for Economic and Policy Research. Cálculo de los autores en base a los informes de los servicios del FMI para los países concernidos. CC. https://cepr.net/report/the-growing-burden-of-imf-surcharges-an-updated-estimate/

Traducción de la tabla
Activos de crédito en virtud de la cuenta general del FMI a 31 de marzo de 2023;
Alto riesgo: si el saldo de crédito es igual o superior al 150% y inferior al 187,5% de la cuota;
Riesgo moderado: si el saldo de crédito es igual o superior al 100% y inferior al 150% de la cuota.
Tabla: Center for Economic and Policy Research.
Fuente: Cálculos de los autores basados en los datos financieros del FMI.

Según los cálculos de Francisco Amsler y Michael Galant[16], varios países tienen grandes riesgos de pagar sobretasas al FMI en los próximos meses. Este es el caso de Sri Lanka, cuyos préstamos en el FMI representan el 180% de su cuota, y que atraviesa una crisis de deuda sin precedentes junto con una intervención del Fondo Monetario Internacional que afecta muy duramente a la población. Este es también el caso de Senegal, Benín, Moldavia, Macedonia del Norte o Marruecos, que ha acogido las últimas reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial. Como se explicó anteriormente, es lógico que cada vez más países se vean afectados por las sobretasas del FMI porque la institución ha prestado mucho desde la pandemia de Covid-19.

Esta tendencia se va a acentuar porque los países del Sur están atravesando una grave crisis de deuda provocada por una serie de choques externos: la pandemia de Covid-19, el aumento de los precios de los cereales provocado por la agresión a Ucrania por parte de Rusia y agravado en gran medida por la especulación, el aumento de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED), el Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra…

4/03/2024

El autor agradece a Christine Pagnoulle, Sylvie Cartaillac y Éric Toussaint por su relectura

Traducción: Alberto Nadal Fernández

Notas
[1] Los ingresos del FMI provienen también de los intereses pagados por los países a los que presta.

[2] Las sobretasas solo se aplican a los préstamos concedidos con la cuenta general del FMI, no a los préstamos concesionarios (a tipos de interés más bajos para los países en dificultades).

[3] Del 187,5% de la cuota.

[4] El coste del préstamo no incluye el principal (es decir, la cantidad prestada al principio). Representa intereses, sobretasas, etc.

[5] Daniel Munevar, “A guide to IMF surcharges”, Eurodad, 02/12/2021, https://www.eurodad.org/a_guide_to_imf_surcharges

[6] Francisco Amsler, Michael Galant, “The Growing Burden of IMF Surcharges : An Updated Estimate”, Center for Economic and Policy Research, 13/04/2023, https://cepr.net/report/the-growing-burden-of-imf-surcharges-an-updated-estimate/

[7] Informe anual del FMI 2023 en https://cdn.sanity.io/files/un6gmxxl/production/bc0ad861b9b838b3b2a9d469969f6dfad93bdb28.pdf

[8] Asamblea General de las Naciones Unidas, “Sostenibilidad y desarrollo de la deuda externa, Nota del Secretario General”, 25 de julio de 2023 https://digitallibrary.un.org/record/4019357/files/A_78_229-ES.pdf?ln=en

[9] Francisco Amsler, Michael Galant, op.cit.

[10] https://datos.bancomundial.org/pais

[11] Administracion Nacional – Ejecucion Año 2022, “Clasificacion del gasto por finalidad y naturalieza económica”, https://www.economia.gob.ar/onp/documentos/series/serie22.pdf

[12] Julie Richard,”Guerre en Ukraine : combien dépensent les États européens pour leur défense?”, La Croix, 27/02/2022, https://www.la-croix.com/Monde/Guerre-Ukraine-combien-depensent-Etats-europeens-pour-leur-defense-2022-02-27-1201202365

[13] Banco Mundial, op.cit.

[14] Government of Pakistan, Finance Division, “Federal Budget, 2021-2022 – Annual Budget Statement”, https://www.finance.gov.pk/budget/Budget_2021_22/1_ABS-English_2021_22.pdf

[15] Ahmed Zikrallah, “Review and outlook of Egypt’s General Budget (2022-2025)”, Egyptian Institute for Studies, 24/01/2022, https://en.eipss-eg.org/review-and-outlook-of-egypts-general-budget-2022-2025/

[16] Francisco Amsler, Michael Galant, op.cit.

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