Daniel Scioli, excandidato presidencial del peronismo, se une al Gobierno de Milei

El vicepresidente de Néstor Kirchner, entre 2003 y 2007, y candidato presidencial que quiso ser heredero de Cristina Kirchner en 2015, se suma a la ultraderecha como secretario de Turismo tras 26 años de carrera política en el peronismo.

Por José Pablo Criales

Daniel Scioli, uno de los funcionarios más fieles a los presidentes peronistas de este siglo, se ha incorporado este martes al Gobierno de Javier Milei. Scioli (Buenos Aires, 67 años) asumirá la Secretaría de Deportes, Turismo y Ambiente después de haber sido el embajador de Argentina en Brasil durante los últimos cuatro años. Gobernador de la provincia de Buenos Aires entre 2007 y 2015, y peronista todoterreno durante casi tres décadas, Scioli ha cruzado la frontera para unirse a la ultraderecha.

Antiguo campeón mundial de motonáutica, Scioli dio el salto a la política en 1997 como diputado nacional del peronismo que entonces dirigía el presidente Carlos Menem. Tras la debacle del peronismo neoliberal y la crisis de 2001, llegó a su primer cargo ejecutivo en 2002 como ministro de Turismo y Deporte del presidente interino, Eduardo Duhalde. Después fue vicepresidente de Néstor Kirchner entre 2003 y 2007, gobernador de Buenos Aires los ocho años siguientes, mientras Cristina Kirchner ejercía la presidencia (2007-2015), y fue el candidato que esta apuntó para pelear (y eventualmente perder) las elecciones contra el conservador Mauricio Macri en 2015.

El año pasado, mientras el peronismo definía sus candidatos para las elecciones que terminó ganando Milei, Scioli volvió a lanzarse a la carrera. El peronismo atravesaba una guerra interna entre el presidente, Alberto Fernández, y su vice, Cristina Kirchner, y Scioli propuso su candidatura para representar el espacio de Fernández, que reclamaba abrir las primarias mientras otros sectores pedían unidad. La unidad se impuso, el candidato fue el entonces ministro de Economía, Sergio Massa, y Scioli volvió a la embajada argentina en Brasil, función en la que lo había nombrado Fernández en 2020.

El cargo lo terminó acercando a Milei tras su victoria presidencial en noviembre del año pasado. Scioli llegó a la delegación argentina en Brasil durante la presidencia del ultraderechista Jair Bolsonaro, en el peor momento de las relaciones recientes entre Brasilia y Buenos Aires. Con Bolsonaro enfrentado a Fernández y amenazando con abandonar el mercado común que une a los dos países, el Mercosur, Scioli contuvo la relación hasta que el izquierdista Lula da Silva venció en las elecciones de 2022 y la relación entre ambos países volvió a tener sintonía.

En campaña, Milei amenazó con romper relaciones con Brasil y llegó a llamar «comunista corrupto» a Lula, pero una vez en el poder bajó el tono y mantuvo a Scioli en la embajada para reparar el daño. Su incorporación al Gobierno la ha confirmado el ministro de Interior, Guillermo Francos, con un agradecimiento. «Gracias Daniel por la gran tarea realizada para nuestro país como embajador en Brasil, reconocida por todos los sectores, y por dejar ese destino para sumarte a nuestro equipo, donde estamos seguros de que harás un enorme aporte», ha escrito Francos en sus redes sociales.

Mantenerse en la embajada tras la salida del peronismo del poder le costó a Scioli las críticas de sus últimos aliados en el partido. En noviembre, mientras se preparaba para dejar la presidencia, Fernández afirmó que debía ser «objetivamente imposible trabajar con Milei» tras haber sido funcionario suyo. El entonces presidente saliente no se tomó bien el rumor de que Scioli se quedaría en la embajada. «No entiendo muy bien cómo se puede representar al Gobierno de Alberto Fernández y al Gobierno de Milei del mismo modo. Y no me vengan con que eso es representar a la Argentina porque eso es falso, son dos argentinas distintas», le recriminó». «Me van a encontrar buscando ayudar donde sea», respondió Scioli. El peronismo ha recibido su nueva designación en silencio.

El País