EE.UU: 20% de adultos, con un familiar que murió por disparos

Por David Brooks y Jim Cason

Las firmas promueven la venta de este tipo de armas como un símbolo patriótico y de valores familiares. En su publicidad incluyen imágenes de una madre con una niña de 10 años o la de un niño de menos de seis años con un artefacto letal. Foto tomada de Twitter

Washington. Uno de cada cinco adultos estadunidenses ha tenido un familiar que murió por arma de fuego, según un sondeo, estadística que ofrece la dimensión de la violencia por armas sin igual entre los países supuestamente «avanzados».

Más aún, uno de cada seis estadunidenses ha sido testigo de un tiroteo; entre afroestadunidenses esa estadística es uno de cada tres y entre latinos uno de cada cinco, según el sondeo nacional realizado por el Kaiser Family Foundation. Uno de cada cinco dice que ha sido personalmente amenazado con una arma.

Ante la prevalencia de la violencia de armas en Estados Unidos, el sondeo registró que la gran mayoría de residentes del país no se sienten seguros: 51 por ciento de los adultos respondieron que los delitos, heridos y muertes por armas de fuego son una «amenaza constante» o una preocupación grave en sus comunidades, y esa cifra es mucho más elevada entre los afroestadunidenses y latinos encuestados, llegando a 62 por ciento. La vasta mayoría indica que a diario se preocupan de que una persona cercana será víctima de violencia con armas; entre afroestadunidenses y latinos uno de cada tres dice que es una preocupación diaria.

A la vez, el sondeo registra que 44 por ciento de padres con hijos menores de 18 años informaron que tienen un arma de fuego en la casa. Uno de cada cuatro adultos reporta que vive en un hogar con un arma de fuego.

De los consultados, 84 por ciento reportan que han tomado medidas para protegerse a sí mismos o a sus familias, como comprar armas para autodefensa y evitar lugares públicos como conciertos, transporte público y hasta actos religiosos.

Estadísticas sobre menores

Vale recordar que desde el año pasado los Centros de Control de Enfermedades (CDC, la entidad federal encargada de vigilar y abordar amenazas a la salud pública) declararon que las armas de fuego se han convertido en la causa número uno de muerte entre menores de edad en Estados Unidos. O sea, más que accidentes automotrices y otras causas comunes. Más aún, Estados Unidos está solo entre los países avanzados en este rubro; de hecho, en otros países muertes por balas entre menores de edad no están entre las cuatro causas principales de muerte.

También vale señalar que los suicidios representan más de la mitad del total de muertes por armas de fuego en Estados Unidos.

Según los CDC, las cifras de homicidios (19 mil 384), así como suicidios (24 mil 292), por armas de fuego alcanzaron un nivel sin precedente en 2020.

Mientras tanto, los fabricantes de armas, como los que producen los rifles de asalto tipo AR-15 utilizados en tiroteos masivos recientes en primarias y sus promotores, como la Asociación Nacional del Rifle, continúan promoviendo las armas como un símbolo patriótico y de «valores familiares», incluyendo fotos de una madre con su hija de unos 10 años, cada quien con un rifle y el lema: «mamá no crió a una víctima», o un niño de unos 6 años con un rifle en las manos.

Una extensa investigación del AR-15 del Washington Post concluyó que el rifle de asalto favorito entre estadunidenses «es más que una arma. Es un símbolo potente con un agarre en la imaginación estadunidense… y una arma táctica elogiada como la máxima expresión de la Segunda Enmienda» (que según promotores de armas, es la enmienda constitucional que otorga el derecho de los ciudadanos a las armas).

Ventas en tiempos trágicos

La investigación del Post descubrió que la industria de armas se dedicó a promover el AR-15 al buscar nuevo ingreso, sobre todo utilizando la ola de «admiración» de los productos militares después del 11-S, empleando imágenes de soldados y otras fuerzas de seguridad con esa arma y ofreciendo lo mismo para los ciudadanos. Y aunque la pistola sigue siendo el arma más común en los homicidios, las ventas de los AR-15 surgen en tiempos de tragedia y cambio político.

El Post reportó que uno de cada 20 adultos estadunidenses es dueño de por lo menos un rifle AR-15, unos 16 millones en total, y que los poseedores justifican la adquisición de estas armas con la necesidad de la autodefensa. El perfil de la mayoría de los propietarios de estas armas letales eficientes es: blancos, hombres, republicanos y viven en estados donde ganó Trump.

En lo que va de 2023 se han registrado 12 mil 610 muertes por armas de fuego (incluyendo suicidios), según el Gun Violence Archive. En 2021, hubo un total de más de 47 mil muertes, incluyendo suicidios, y 40 mil 603 heridos de bala (en 2022, sin incluir suicidios que son aproximadamente la mitad del total de muertes, la cifra fue de 20 mil 200, y el número de heridos fue de 38 mil 550). El número de tiroteos masivos en 2023 hasta la fecha suma 165 (gunviolencearchive.org).

«Estoy agotado. Hay sólo unas cuantas veces que uno puede llegar a un cuarto e informar que alguien no estará llegando a casa mañana… Simplemente les pido que hagan algo porque no hacer nada, lo cual hemos estado haciendo, no está funcionando», declaró el Dr. Jason Smith, el jefe médico del hospital de la Universidad de Louisville, quien estaba a cargo de atender las víctimas de un tiroteo masivo el 10 de abril en el centro de la ciudad de Louisville, Kentucky.

La Jornada