Estalla nuevo capítulo de una guerra sin fin en Medio Oriente

Israel jura venganza luego de ofensiva inesperada de Hamas.

Imagen: Palestinos celebran en Gaza. Ali Mahmud/AP

Por Bel Trew y Andy Gregory
The Independent

Tel aviv. Israel se declaró en guerra y juró una «inmensa» venganza después de que Hamas lanzó un ataque sin precedente a través de la extremadamente reforzada frontera con Gaza, al disparar miles de cohetes en una ofensiva inesperada por tierra, mar y aire. Casi en el 50 aniversario de la brutal guerra de Yom Kippur, también conocida como la Guerra de Octubre, el grupo militante palestino tomó a Israel por sorpresa con la más grande amenaza militar cerca de la frontera con Gaza en medio siglo.

Decenas de israelíes fueron tomados como rehenes de un asentamiento judío cercano a la línea divisoria, las imágenes compartidas en las redes sociales muestran a personas siendo obligadas a avanzar, a empujones y jalones.

Israel respondió casi inmediatamente con un asalto matutino en el que lanzó su propio ataque al interior de Gaza, y llamó a sus reservistas en las zonas central y sur del territorio mediante sirenas de alerta. Al menos 232 palestinos de Gaza fueron asesinados en los ataques de represalia.

Oficiales del ejército israelí dijeron ayer a The Independent que se trató del «peor día jamás visto por los civiles israelíes» y se cree que al menos 200 de ellos fueron asesinados, y más de mil 500 resultaron heridos.

«Estos son números que jamás habíamos visto», indicó el mayor Nir Dinar, del ejército israelí, quien agregó que la captura de israelíes como rehenes fue «insoportable» y «terrible».

«Jamás habíamos visto a comunidades alrededor de Gaza rodeadas e infiltradas… no de esta forma. Hamas acaba de decidir ir a la guerra y pagará un precio inmenso», sentenció Dinar.

El mayor señaló que Hamas invadió a Israel de tres formas: por aire, tierra y mar. Logró destruir partes de la valla fronteriza con explosivos y después ingresó a bases militares y comunidades israelíes a bordo de motocicletas y autos. «Para ser franco, entrar a una base militar o a una comunidad no es tan difícil. Lo que se suponía que era difícil era atravesar la valla», explicó Dinar. «Hemos invertido millones de dólares en una barrera fuerte bajo la cual hay una pared subterránea profunda para prevenir que hicieran túneles, pero encontraron la forma de salir», añadió.

El ataque ocurrió durante la festividad judía de Simchat Torah, y los israelíes se despertaron con las sirenas que sonaron a través de las partes sur y central del país, incluyendo a Tel Aviv y Jerusalén. Hamas, grupo considerado «terrorista» por Reino Unido, asaltó la frontera y atacó los asentamientos cercanos, y algunos de sus miembros incluso llegaron al territorio israelí desde Gaza volando a bordo de parapentes.

Sombrías imágenes captadas en el sur de Israel mostraron metal retorcido y edificios quemados mientras la población corría por sus vidas. Fueron fotografiados cuerpos de civiles que yacían en las calles en la ciudad fronteriza israelí de Sderot, que fue arrasada por los militantes. The Independent habló vía mensajes de texto con israelíes de las ciudades sureñas atacadas. Uno de ellos dijo que tenían que «permanecer en silencio», pues él y otras personas se mantenían ocultas dentro de sus hogares.

El jefe adjunto de Hamas, Saleh al-Arouri, aseguró a la emisora Al Jazeera que un grupo tomó suficientes rehenes como para obligar a Israel a liberar a todos los prisioneros palestinos de sus cárceles. Los cautivos están en el kibutz Bari, un asentamiento israelí cerca de la frontera con Gaza, confirmó a The Independent el ejército de Tel Aviv.

Imágenes publicadas en redes sociales mostraron a una anciana israelí siendo obligada a ingresar a Gaza a bordo de un carro de golf, y a un soldado israelí muerto siendo pisoteado por una multitud de palestinos que corría. Dinar expuso que uniformados, tanto vivos como muertos, estaban siendo llevados a Gaza. «Hamas está subiendo a Internet imágenes de sus identificaciones militares. Así es como los padres se enteran de que sus hijos están secuestrados en Gaza: por las redes sociales. Seguimos en combate. Esto es un caos».

Hamas declaró que lanzó «una batalla por todo» de «honor, resistencia y dignidad» para defender la mezquita de Al Aqsa en Jerusalén, tras una serie de ataques y riadas contra fieles palestinos en ese recinto sagrado.

En sus bombardeos de represalia, Israel afirmó haber hecho blanco en los cuarteles militares de Hamas, en sus complejos y en otros objetivos. Autoridades sanitarias de Gaza reportaron que al menos 232 palestinos murieron y más de mil 700 resultaron heridos. Una enfermera y un conductor de ambulancia están entre los muertos en los ataques contra dos hospitales en el territorio palestino, de acuerdo con Médicos Sin Fronteras.

Civiles palestinos en Gaza expresaron a The Independent que los bombardeos israelíes son constantes y que no hay electricidad después de que Israel cortó el suministro. En un día de brutal derramamiento de sangre, Hamas indicó haber combatido desde unas 25 posiciones cercanas a la frontera, mientras Israel informó que sus fuerzas navales mataron a decenas de militantes quienes, sostuvo, intentaron infiltrar su país por mar.

A la pregunta de si una invasión terrestre contra la sitiada franja de Gaza es parte de los planes de represalia, el vocero de las Fuerzas de Defensa de Israel, el teniente coronel Richard Hecht, respondió: «Planificamos para todas las opciones». Funcionarios militares señalaron a The Independent que un redespliegue de soldados israelíes en Gaza «es una posibilidad» por primera vez desde su retiro de la franja en 2005.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu declaró que Israel está «en guerra» antes de llamar a su gabinete a una reunión de emergencia, y aseguró que la nación «le cobrará un precio inmenso al enemigo».

Netanyahu indicó que el primer objetivo de Israel es eliminar «a las fuerzas hostiles que infiltraron nuestro territorio; y restaurar la seguridad y la calma en las comunidades que han sido atacadas». También prometió reforzar las otras fronteras «para que nadie, por equivocación, se una a esta guerra».

Aseveró: «El enemigo pagará un precio sin precedente» y añadió que Israel «revirará el fuego en una magnitud que el enemigo jamás ha conocido».

El líder de Hamas, Ismail Haniyeh, explicó que el asalto que comenzó en Gaza se extenderá a Cisjordania y Jerusalén. «Esta fue la mañana de derrota y humillación de nuestro enemigo, sus soldados y sus colonos», subrayó en un discurso. «Lo ocurrido demuestra la grandeza de nuestra preparación. Lo que ocurrió hoy revela la debilidad del enemigo», agregó.

Han surgido preguntas sobre cómo la inteligencia israelí –que utiliza drones que sobrevuelan Gaza y tiene acceso al más poderoso software de vigilancia del mundo– no se percató de que se planeaba este ataque coordinado. Dinar dijo: «Después de que hayamos matado a los terroristas responderemos a esta declaración de guerra por parte de Hamas, y nos sentaremos para hacernos las difíciles preguntas sobre cómo fue que esto sucedió».

© The Independent

Traducción: Gabriela Fonseca

La Jornada