Latinoamerica, la oportunidad de ser bloque

Por Daniela Burico

Desde los tiempos de Simón Bolívar y San Martin, la idea de la unidad latinoamericana fue construyéndose como un horizonte político compartido. Los tiempos de integración son, inevitablemente, los tiempos políticos de cada país, de cada patria chica.

Latinoamérica tiene viento a favor en este nuevo avance de gobiernos progresistas, regionalistas, asentadas en las bases populares del continente. En este sentido, el surgimiento de un nuevo gobierno en Colombia y la recuperación del poderoso Brasil a las filas de gobiernos populares, promoverá y permitirá pensar políticas económicas y de protección de bloque para seguir fortaleciendo la unidad continental.

Este contexto de reordenamiento económico mundial, considerando la demanda de materias primas con la que cuenta nuestro continente, nos permitirá tener una postura firme y sólida a la hora de tomar decisiones geopolíticas de economía como bloques y como países soberanos.

Latinoamérica cuenta con reservas naturales, renovables y no renovables (agua dulce); minerales (cobre, oro, zinc, plata y litio), hidrocarburos (petróleo y gas), recursos forestales, recursos pesqueros, recursos de suelo (agrícola ganadero que se traduce en alimentos). Ante esto, es tarea de los gobiernos actuales de la región, resurgir los organismos de bloques continentales como CELAC, UNASUR y MERCOSUR, tan postergados en estos últimos años y fortalecerlos para poder competir en unidad con los demás bloques e instalarnos como uno de los continentes de importante peso económico en la balanza mundial. En este sentido, es el momento de los bloques, se proyecta una política de globalización de archipiélagos, el poder en las uniones de países regionales, donde se fortalecerá desde adentro y en conjunto para poder competir hacia afuera y en bloque. La globalización tal cual conocemos con la caída del muro de Berlín, se desvanece día a día dándole paso a una globalización regional.

El gran desafío del siglo en nuestro continente es quebrar la asimetría existente en Latinoamérica, para así poder lograr la tan utópica igualdad económica y social. Podemos pensar como una de las tantas herramientas que tenemos en la región para posicionarnos como bloque de poder es el LITIO, (tenemos junto a Chile y Bolivia el mayor reservorio del mundo) La tarea será la de debatir y construir un camino en conjunto a fin de lograr un posicionamiento unificado que tenga influencia y decisión en nuestra región.

La nacionalización y una posible organización de trabajo en conjunto de los países triangulares del litio (¿posible OPEP?) seguramente sean objetivos claves para posicionarnos en el mercado mundial como países fuertes en la industrialización del mineral más importante de la época, es una carrera que ya llamó al juego, donde los intereses extranjeros como EEUU y China también cumplen su rol primordial.

Este es un momento propicio para entablar un proyecto latinoamericano que incluya la producción científica e intelectual autóctona. Para esto es necesario que nuestra generación joven pueda anticiparse y comenzar a posicionarse de forma conjunta en torno a los mecanismos que permitan a nuestra región generar un desarrollo económico en pos de terminar con la pobreza y el atraso en nuestras poblaciones. Repensar y reformular los nuevos paradigmas dentro de la integración regional como base sólida fundamental para reinventarnos como continente es la meta a futuro que debemos perseguir.

Un nuevo mundo está naciendo, y si bien tomará un tiempo en establecerse, es una nueva oportunidad para las alianzas de los bloques continentales y los tan postergados países descentralizados. Por eso es tarea de los gobernantes saber cómo posicionarse para tomar un rol y ocupar un lugar geopolítico defendiendo los intereses de las integraciones regionales para instaurar un nuevo orden donde las desigualdades económicas dejen de ser una utopía y lograr uno con la simetría tan añorada por los países postergados. Un nuevo mundo nace; ¿se trata nuevamente de la imposición de un modelo basado en la explotación de los recursos naturales para satisfacer a los países centrales? Una nueva oportunidad surge, Estados Unidos ya no será el líder mundial, ¿pero seguirá siendo el de Latinoamérica?

Diciembre 2022