¡Maligno es el imperio!

Por Vladimir Castillo Soto

Imagen: La Comandante del Comando Sur de Estados Unidos, generala Richardson.

El 2 de abril se conmemoró en la República Argentina el Día del Veterano y de los Caídos en la guerra de Malvinas. Este día suele haber múltiples actividades, algunas de las cuales este año no se pudieron realizar debido a la visita de la Comandante del Comando Sur de los Estados Unidos de Norteamérica. Se le solicitó cambiar la fecha, pero fue denegada la petición, lo que resalta dos cosas, primero la arrogancia imperial de Estados Unidos y segundo la docilidad y entreguismo extremo del gobierno ultraderechista de Argentina. Hay que recordar que Estados Unidos en la Guerra de la Malvinas, traicionó el Tratado de Asistencia Recíproca de las Américas (TIAR) y con ello a la Argentina, apoyando abiertamente al Reino Unido con logística e inteligencia que fue fundamental en la derrota del país sureño en 1982.

Cada visita de la general Richardson a la región reconfirma que la Doctrina Monroe sigue siendo el instrumento guía de las relaciones neocoloniales estadounidenses con Nuestra América. Sus declaraciones en distintos escenarios lo exponen de manera directa y sin ninguna vergüenza, por ejemplo, cuando habla de los diversos y cuantiosos recursos que existen en nuestros países:

“¿Por qué es importante esta región? Con todos sus ricos recursos y elementos de tierras poco comunes, tienes el triángulo del litio, que hoy en día es necesario para la tecnología. El 60% del litio del mundo está en el triángulo de litio: Argentina, Bolivia, Chile… Tenemos 31% del agua dulce del mundo en esta región… Con ese inventario, a EEUU le queda mucho por hacer, esta región importa, ya que tiene mucho que ver con la seguridad nacional y tenemos que empezar nuestro juego… Tenemos también las reservas de petróleo más grandes, incluidas las de crudo ligero y dulce. Tienen los recursos de Venezuela también, con petróleo, cobre, oro, y está la importancia del Amazonas como los pulmones del mundo”.

Posición remachada por otros funcionarios como, por ejemplo, el miembro republicano de la Cámara de Representantes, Carlos Giménez quien se sincera y dice: “Creo que durante demasiado tiempo hemos ignorado nuestro propio patio trasero y hemos permitido que Rusia, China e Irán, adversarios de Estados Unidos, hagan grandes incursiones en nuestra región”.

Sin lugar a dudas, simple y pura Doctrina Monroe: “América para los (norte) americanos”.

Cuba, Nicaragua y Venezuela son acusados por la señora procónsul Richardson de desarrollar actividades desestabilizadoras y participar en “actividades malignas en la región”. Sin ninguna argumentación válida lanza la acusación con el único fin de que sea repetido por los medios de comunicación serviles y cartelizados del hemisferio y del mundo.

De lo que si hay muchas pruebas es del comportamiento expoliador y criminal de los Estados Unidos hacia América Latina, desde prácticamente su conformación. Con razones bien fundadas, en 1829, El Libertador Simón Bolívar dictó su premonitoria frase “… los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miserias a nombre de la libertad”.

Como ejemplos de este comportamiento miserable podemos recordar que le robaron a México millones de kilómetros cuadrados, mantienen a Puerto Rico como una colonia, han derrocado decenas de gobiernos legítimos imponiendo crueles y sangrientas dictaduras y apoyan gobiernos democráticos serviles a sus intereses, mientras desestabilizan y atacan cualquier gobierno revolucionario, patriótico o progresista del continente y el mundo.

Por otra parte, justamente contra los pueblos libres y soberanos de Cuba, Venezuela y Nicaragua ha impuesto el vil imperio y sus socios menores de la Unión Europea bloqueos y medidas coercitivas unilaterales que son injustas, ilegales e inhumanas, que violan impunemente la Carta Fundacional de las Naciones Unidas y que atentan de manera directa contra la vida, la salud, la alimentación, el derecho a prosperar y vivir en paz de nuestros pueblos.

Hablan de “la mala influencia de China, Rusia e Irán” y los que tienen plagado el planeta de bases militares son ellos, con más de 800 diseminadas por todo el planeta y más de 76 en Latinoamérica. Existen 12 en Panamá, 12 en Puerto Rico, 7 en Colombia, 8 en Perú y otras en Costa Rica, Honduras, Guatemala, El Salvador, Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay, Ecuador, República Dominicana, Cuba (Guantánamo) y creciendo, ya que se está terminando de construir, con la anuencia del presidente Petro y su gobierno, otra base en Colombia, en la Isla de Gorgona, un Parque Nacional, ubicado en un punto clave del Pacífico que permitirá a Estados Unidos controlar el inmenso golfo que forma Centroamérica en su unión con Sudamérica y todos los territorios aledaños. Además habría bases secretas del Comando Sur y núcleos de la CIA en la Guyana Esequiba, según ha denunciado el presidente Maduro muy recientemente, todo lo cual tiende a incrementarse con los frecuentes viajes de la jefa del Comando Sur por estas latitudes.

Estas si que son actividades malignas señora Richardson, mírese en un espejo y verá el horrible rostro de los genocidas de los pueblos nativos de Norteamérica, de los inhumanos esclavistas y su descendencia racista y segregacionista, de los asesinos de millones de seres humanos en Hiroshima y Nagasaki, Vietnam, Yugoslavia, Irak, Afganistán, Libia, Siria, Somalia, Yemen, Ucrania, Palestina y tantas otras víctimas del occidente colectivo.

Muy malignos son los que ante el genocidio televisado de los palestinos envían las bombas, los misiles y mucho otro material bélico a los asesinos sionistas, convirtiéndose en cómplices directos de crímenes de guerra y de lesa humanidad y además defienden tales atrocidades y vetan las resoluciones en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Malignos los que hacen un gasto militar anual de más de 1.5 billones de dólares, mientras el capitalismo sigue generando pobreza a lo largo y ancho del mundo.

Malignos son los que tratan de involucrar en un conflicto bélico ajeno a varios países de la región, solicitándoles la venta de equipo militar soviético o ruso para su posterior utilización en Ucrania.

Malignos son los que andan corrompiendo gobernantes y militares para que traicionen y vendan la soberanía de sus patrias y regalen los recursos que les pertenecen a sus ciudadanos y … pare usted de contar.

Los pueblos latinoamericanos deben luchar por una segunda independencia y encontrar la manera de restablecer su soberanía, deben honrar a sus próceres y libertadores que hace 200 años vencieron y echaron de estas tierras al imperio español, demostrando que el interés nacional está por encima del interés personal. Al lado de Bolívar y líderes patriotas debemos construir la unión que nos hará grandes, que nos convertirá en un polo de poder en el mundo y que juntos en la CELAC luchemos por mantener “América Latina y el Caribe como Zona de Paz basada en el respeto de los principios y normas del Derecho Internacional, incluyendo los instrumentos internacionales de los que los Estados miembros son parte, y los Principios y Propósitos de la Carta de las Naciones Unidas” y de esta manera establecer relaciones justas, de mutuo respeto y beneficio con el resto del mundo.

Con información de Rebelion