Mata Tel Aviv a otros 92 palestinos; Netanyahu insiste en invadir Rafah

Imagen: Niños juegan entre los escombros de la mezquita de Al-Faruq, bombardeada ayer por Israel, en Rafah, en el sur de la franja de Gaza.Foto Afp

(Xinhua, Prensa Latina, Ap, Europa Press y Afp) Ramallah. Al continuar ayer los bombardeos al menos 92 palestinos fueron muertos en Gaza, en momentos en que el primer ministro israelí, Benjamin Netayanhu, se mantuvo desafiante ante la comunidad internacional y persistió en su plan de asalto a Rafah «hasta la victoria total» contra Hamas.

Netanyahu aseguró que no lanzará ninguna ofensiva terrestre sin que se haya evacuado antes a los cerca de 1.5 millones de palestinos, que se hacinan en esa ciudad del sur de la franja de Gaza, donde miles buscaron refugio al ser desplazados del centro y norte del enclave.

En días recientes, funcionarios de Washington, el gobierno más fuerte aliado de Israel y que le ha brindado gran cantidad de apoyo diplomático y militar, expresaron públicamente su frustración con el primer ministro y su gobierno, por la manera en que maneja su guerra contra Hamas.

El presidente estadunidense, Joe Biden, acusó a Netanyahu de perjudicar a Israel, debido a la gran cantidad de víctimas civiles en Gaza. Mientras, el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, la persona judía de mayor rango en Estados Unidos y sólido partidario de Tel Aviv, pidió a Israel celebrar elecciones, al señalar que el premier israelí «ha perdido el camino al permitir que su supervivencia política tenga prioridad sobre los mejores intereses de Israel». Biden luego señaló que ese fue «un buen discurso y creo que expresó una seria preocupación compartida por muchos estadunidenses».

Netanyahu afirmó en respuesta: «No somos una república bananera. El pueblo israelí decidirá cuándo celebrar elecciones y a quién elegir, y eso no es algo que se nos impondrá desde afuera».

Netanyahu insistió en que las declaraciones de Schumer fueron «totalmente inapropiadas». En entrevista con la cadena estadunidense Fox, indicó que Israel jamás hubiera llamado a que Estados Unidos adelante elecciones después de los ataques del 11 de septiembre de 2001.

Por otra parte, dirigentes tribales de la franja de Gaza reiteraron su rechazo a cualquier colaboración con Israel, en medio de los intentos del primer ministro de remplazar allí a la administración del Movimiento de Resistencia Islámica, Hamas.

Notables revelaron ayer a la televisora qatarí Al Jazeera que el gobierno de Tel Aviv los contactó como parte de su plan de posguerra en Gaza, que incluye dividir el enclave costero en áreas gobernadas por tribus.

«Israel intenta que aceptemos la responsabilidad de entregar la ayuda que entra al territorio, pero todos rechazamos tal oferta», afirmó el jefe del Comité Tribal Supremo en la franja, Hosni Al-Mughni. Este asunto sólo se resolverá a través del gobierno que dirige Gaza y las facciones palestinas, subrayó.

Entretanto, la Sociedad de Presos Palestinos denunció la muerte de un interno en una cárcel israelí, con el cual ya son 14 los casos de fallecimientos de reos palestinos en el sistema penitenciario israelí, desde el 7 de octubre, y 250 las muertes desde 1967.

En estos momentos habría unos 9 mil 100 presos palestinos en cárceles israelíes, de los cuales 3 mil 558 están en situación de detención administrativa, figura legal que permite a las autoridades mantener encarcelados indefinidamente y sin presentar cargos a los sospechosos de delitos de terrorismo.

Mientras se espera un nuevo acuerdo de tregua o alto el fuego, que traiga consigo intercambio de rehenes y prisioneros, el ejército israelí anunció ayer que un soldado, el capitán Daniel Perez, de 22 años, contabilizado como uno de los rehenes llevados a Gaza el 7 de octubre tras el ataque de Hamas, murió ese mismo día y «su cuerpo está en manos de una organización terrorista».

El asalto de Hamás dejó en Israel 1.160 muertos, en su mayoría civiles, según recuento de la Afp con base en fuentes oficiales israelíes. Los combatientes islamitas secuestraron además a 250 personas de las cuales 105 fueron liberadas y 33 habrían muerto.

La respuesta militar de Israel mató hasta ayer a 31.645 palestinos en Gaza y 73.676 resultaron heridos, según afirmó el Ministerio de Salud de la franja.

La Jornada