México, inician precampañas; Argentina, salto al vacío

Por José Murat

Ilustración: Thais Montero

Tiempos de sucesión, tiempos de decisiones trascendentales en América Latina y el mundo. Mientras en México iniciaron las precampañas presidenciales este emblemático 20 de noviembre, en Argentina optaron por la regresión autoritaria y la ruptura institucional, el neofascismo desnudo, un verdadero salto al vacío. A diferencia de España, donde los electores y los acuerdos de los partidos de centroizquierda frenaron los afanes clasistas y racistas de la ultraderecha, en el sur del continente americano se cumplieron los peores presagios de quienes advertían los riesgos para la democracia y los derechos sociales adquiridos de los argentinos.

Incomprensible, que algunos actores y analistas festinen el triunfo de Javier Milei, cuando se trata de un experimento anómalo cuyas consecuencias en el andamiaje institucional y la calidad de vida de los sectores más desfavorecidos de Argentina, esos que hoy cuentan con derecho a la educación y a la salud, entre otros importantes apoyos, no tardarán en percibirse.

Un programa de ultraderecha que plantea reducir al Estado argentino a su mínima expresión, retrotrayéndolo a un concepto de Estado gendarme ya prácticamente extinguido en el siglo XXI, un gobierno limitado a garantizar la seguridad patrimonial de los sectores privilegiados y a tutelar las controversias entre los particulares, olvidándose del piso de bienestar social, la canasta de insumos y derechos básicos, a que se comprometen no sólo las socialdemocracias de nuestro tiempo, sino incluso las sociedades capitalistas más avanzadas.

El futuro gobierno de Milei, a comenzar el 10 de diciembre próximo, no sólo eliminará subsidios, becas y aún la obligatoriedad para el Estado de otorgar educación pública a niños y adolescentes. También, si se cumplen los compromisos de campaña, eliminará el otro derecho social fundamental de los estados democráticos con un mínimo de responsabilidad social, el derecho a la salud, pues se opone a que esté garantizado por el Estado, sino que cada quien pague por su salud. Lo más que tutelaría el Estado será un seguro nacional «para enfermedades de alto costo». El neoliberalismo en pleno, con su peor rostro.

En materia económica, están por verse los efectos que tendrá en Argentina la renuncia a la soberanía monetaria, la adopción del dólar como moneda oficial, e incluso la anunciada desaparición del Banco Central, propuesta que incluso las agencias financieras internacionales, conscientes de los riesgos de un libre mercado sin reglas ni límites, han cuestionado. Por lo pronto, un día después de las elecciones el peso argentino se desplomó en la cotización libre y superó la barrera de mil pesos por dólar.

La propia estabilidad política está en juego, luego de la propuesta de reconciliación y olvido de los peores atentados contra la vida y las garantías individuales perpetrados por las dictaduras militares que gobernaron ese país hermano en las décadas de los 70 y 80.

Mientras eso ocurre en aquel país del subcontinente latinoamericano, lejano en la geografía, pero con el que nos une hermandad, lengua, historia y cultura, en México ha comenzado el proceso de sucesión del Poder Ejecutivo, el registro de las y los precandidatos presidenciales y sus precampañas: Claudia Sheinbaum, Xóchitl Gálvez y Samuel García, por Morena-PT-PVEM, PAN-PRI-PRD y MC, respectivamente.

De acuerdo con el calendario legal, las precampañas culminarán el 18 de enero del 2024, con mensajes formalmente dirigidos a las militancias de cada frente y organización política, pero con impacto real en todos los mexicanos, esquema inevitable de cono abierto, como lo denominan los técnicos de la comunicación política. Después vendrán las campañas a partir del 1º de marzo y hasta el 29 de mayo, y luego la elección a mediados de año.

El 2 de junio se votarán más de 20 mil cargos de elección popular, entre ellos 128 senadores y 500 diputados federales; se renovarán nueve gubernaturas, incluida la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, así como integrantes de 31 congresos locales y mil 580 ayuntamientos. Una revisión y oxigenación intensiva, casi total, del engranaje institucional que sostiene al edificio de la República.

Sin negar importancia a las demás contiendas, la atención de la opinión pública está centrada en la renovación del Poder Ejecutivo federal. La Presidencia de la República sigue siendo el pilar principal del sistema político mexicano, tal como lo dibujara el clásico liberal don Daniel Cosío Villegas en sus análisis, ensayos y libros icónicos en la materia.

En suma, el futuro de las y los mexicanos, no sólo para los próximos seis años sino para estas y las futuras generaciones, ha comenzado a forjarse. Las propuestas se irán decantando al paso de los días, las semanas y los meses. Que las ideas y los proyectos progresistas y de avanzada, con visión de futuro, y nos los humores del día y el cortoplacismo mediático, prevalezcan en el mensaje a una ciudadanía cada vez más madura y exigente.

Propuestas específicas y puntuales de gobierno, en materia económico-social, que tengan como núcleo el combate a la pobreza; en seguridad pública, para atender esta exigencia ciudadana; en educación, ciencia y tecnología, para crear valor agregado y prosperidad compartida; y en una oferta cultural que considere, de manera primordial, la visión y la autonomía de los pueblos originarios.

La Jornada