Acto escolar: dos chicos se desmayaron y Milei se limitó a bromear

El presidente ultraderechista dio un discurso anticomunista ante alumnos y alumnas del Instituto Cardenal Copello. Además, habló de «los asesinos de los pañuelos verdes» e hizo chistes subidos de tono.

El presidente Javier Milei participó este miércoles de un acto de comienzo de clases en el Instituto Cardenal Copello, en Villa Devoto, donde él egresó. Sin embargo, una serie de incidentes dieron la nota del día: dos alumnos se desmayaron arriba del escenario mientras él daba el discurso.

El presidente Milei les hablaba a los chicos y chicas sobre «zurdos y comunistas«, cuando primero una alumna se descompensó. «Traigan al médico nuestro«, pidió el primer mandatario, para luego hacer un chiste: «Mencionar a los comunistas es tan peligroso que genera problemas siempre«.

Al rato, mientras Milei insistía con la doctrina demonizante de las ideas de izquierdas, otro alumno se desmayó en el escenario. «¿Otro más?» se preguntó el jefe de Estado. Esta vez, no pidió un médico y fue directamente al chiste: «Y sí, los nombro (a los ‘zurdos’) y son infalibles«.

Todo fue risas en el auditorio de la escuela, excepto para los dos desmayados. Luego, el discurso continuó con una marcada intencionalidad anticomunista, que algunos podrían considerar adoctrinaria.

Milei y el lavado de cerebros

En un atípico discurso de inicio de clases, ante decenas de estudiantes, el presidente Milei entendió que era oportuno hablar sobre comunismo y capitalismo. «La rebelión natural debía ser liberal. Estábamos tan contaminados de socialismo, teníamos tanto rojo encima, que era natural que la revolución fuera liberal«.

En el mismo sentido, amplió: «Los jóvenes llevan menos tiempo expuestos al mecanismo de lavado de cerebro que es la educación pública; independientemente de que sea estatal o privada porque cuando se determinan los contenidos están recontra rojos».

Milei habló también de las medidas económicas adoptadas por su gobierno: «Hicimos una mezcla de motosierra y licuadora«, dijo en relación con la destrucción de los ingresos por la vía del aumento de la inflación y el congelamiento de salarios, complementada con despidos y cierres de actividades.

En otro orden, habló de «los asesinos de los pañuelos verdes«. El presidente hablaba de la corrupción política y decía que «los políticos se van de fiesta y le pasan la factura a generaciones que ni siquiera nacieron», lo cual hiló rápidamente con el derecho al aborto: «Y algunos que además intentan matarlo, que son los asesinos de los pañuelos verdes. Aviso que para mí, el aborto es un asesinato agravado por el vínculo y eso lo puedo demostrar desde una perspectiva filosófica, desde el liberalismo y desde lo biológico».

Finalmente, completó con un chiste subido de tono: «El burro tiene éxito por insistidor, no por lo otro. Se entendió, ¿no?«, ante la atónita mirada de chicos y chicas.

Tiempo Argentino