Petro denuncia el «capitalismo de fortaleza, que levanta muros y arroja bombas»

El mandatario aboga por un cambio en el sistema financiero mundial para dinamizar la posibilidad del sur global de contribuir a la acción climática.

Imagen: El presidente de Colombia, Gustavo Petro, en el Foro Económico Mundial, en Davos, Suiza, el 17 de enero de 2024 Markus Schreiber / AP

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, dijo este miércoles en el Foro Económico Mundial en Davos (Suiza) que le gustaría ver que se reestableciera el derecho internacional y que cambiara el sistema financiero mundial.

Durante su intervención en el evento ‘Abordar el cisma Norte-Sur’, el mandatario colombiano se refirió a la necesidad de que se reestablezca «el poder del derecho internacional», que en su opinión, «prácticamente se ha vuelto pedazos».

Asimismo, ratificó su propuesta de cambio de deuda por acción climática para los países del sur global y volvió a referirse a la obligación de modificar la «dimensión para abordar la crisis climática».

Petro considera que se tornaron insuficientes, y que «ya no son nada», los 100.000 millones de dólares anuales estipulados a partir de 2020 en el Acuerdo de París para ayudar a las economías emergentes a hacer frente a las consecuencias del cambio climático.

«La cantidad que se necesita cada año es 30 veces superior, eso implica el cambio del sistema financiero mundial», aseveró. Para ello, según dijo, si se logra acordar el cambio de deuda por acción climática «se podría llegar a esa cifra».

En su participación en esta cita mundial, el presidente colombiano estuvo acompañado por el primer ministro de Países Bajos, Mark Rutte; el presidente de Ruanda, Paul Kagame; y el cofundador de Microsoft, Bill Gates.

Cisma entre el norte y el sur

El líder del Pacto Histórico recordó que hace un año, en ese mismo foro, se acuñó ‘policrisis’. «Pienso que eso se ha agravado porque de la guerra pasamos al genocidio, a bombardear niños», dijo con referencia a las acciones bélicas de Israel contra la población civil en la franja de Gaza, que han causado la muerte de por lo menos 10.000 infantes.

En su criterio, el camino del cisma está representado por el «capitalismo de fortaleza, que levanta muros y arroja bombas».

Al hablar de las salidas al conflicto de Israel y Palestina, se refirió a que las votaciones en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas «han separado políticamente al norte y al sur».

«Europa y EE.UU. han votado en contra de una política para solucionar el problema de Palestina», agregó.

Además, para ahondar en la teoría del cisma, recordó que durante la crisis por el coronavirus, el tema de las vacunas separó a los dos hemisferios y «se impuso una relación comercial para salvar la vida de los enfermos de covid».

En su punto de vista, existe una «crisis civilizatoria» que tiene como raíz la crisis climática que, según como sea abordada, «puede lleva a un pacto democrático de la humanidad o a la barbarie».

Cooperación y «limosnas»

El presidente colombiano ratificó lo expresado en su discurso la víspera, cuando definió la cooperación como un concepto surgido de la idea de un «Norte muy rico y un Sur muy pobre», que recibía una «limosna» y ayuda del norte.

«Ese concepto de la cooperación hoy se estrella contra la realidad de la crisis civilizatoria mundial», expresó.

Durante su intervención, instó a una transformación en el Norte desde el punto de vista económico y tecnológico «para poder sostener la vida en el planeta».

Dijo que en este proceso, el Sur tiene una participación vital debido a que sus regiones tienen el «mayor potencial planetario en energías limpias».

«Esto cambia totalmente la geopolítica. Nosotros somos los que podamos generar para que las ‘chimeneas’ del norte se puedan apagar. El esquema de cooperación de limosnas no sirve».

En su opinión, la liberación de esa potencia del Sur tiene que ver con un cambio del sistema financiero mundial, que pasa por la liberación de los recursos de esos países que actualmente se encuentran «absorbidos» a través del endeudamiento, de las tasa de interés y del servicio de la deuda externa.

«Colombia paga una prima porque se le considera riesgoso como Brasil, Ecuador, Venezuela, como todos los países de la selva amazónica. Lo riesgoso hoy no son los países que tenemos la selva amazónica, son los países del norte», dijo.

En su ponencia volvió a referirse a la propuesta de llevar a cero la prima de riesgo, para que disminuya el endeudamiento y los recursos liberados puedan ser invertidos en acción climática.

RT