Protestas en varias ciudades por la muerte de afroestadounidense tras golpiza de 5 policías

Manifestantes anoche exigieron justicia para Tyre Nichols. La imagen, en Times Square, Nueva York- Foto Afp

Al grito de «¡estamos cansados de ser golpeados!», manifestantes tomaron este sábado las calles de varias ciudades, como Chicago, Nueva York y Memphis, después de que autoridades de esta última localidad difundieron un video que muestra a Tyre Nichols, de 29 años, siendo sometido y golpeado por cinco policías también afrodescendientes, mientras suplicaba que sólo quería llegar a su casa y llamaba a su madre; en la grabación se puede ver que en ningún momento representó amenaza para los uniformados, quienes fueron despedidos y están acusados de homicidio en segundo grado. La imagen, en Nueva York. Foto Ap / Afp y Europa Press

Los hechos ocurrieron el pasado día 7 y Nichols murió en el hospital tres días después.

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Los agentes fueron despedidos y están acusados de asesinato en segundo grado, además de que ayer se anunció que fue disuelta la unidad especial Scorpion a la que pertenecían.

Antenoche se hizo pública la grabación, obtenida tanto de la cámara corporal de uno de los agentes como de un dispositivo de seguridad de un poste. Las imágenes muestran que Nichols no era amenaza para los uniformados que lo detuvieron a poca distancia de su domicilio, supuestamente por una infracción de tránsito.

La grabación de la cámara corporal tiene audio, y pueden escucharse la súplicas de Nichols, quien insistía en que sólo quería llegar a casa e intenta que los policías razonar sobre sus acciones mientras lo someten, patean y rocían con gas pimienta. Casi al final de la golpiza de al menos tres minutos, la víctima grita repetidamente «¡Mamá, mamá!», mientras soporta brutales golpes con bastones y yace maniatado en el suelo.

El presidente Joe Biden realizó ayer una llamada telefónica para expresar su pésame a la madre y al padrastro de la víctima, quien tenía un hijo pequeño, e instó a la población a manifestarse pacíficamente.

En medio de temperaturas bajo cero, más de 100 personas en Memphis bloquearon el puente interestatal que conecta a los estados de Tenesi y Arkansas, mientras coreaban «Los policías asesinos tienen que irse» y «Estamos cansados de que nos golpeen», informó el diario británico The Guardian. Después, tomados de los brazos, los inconformes marcharon desde el puente hasta el centro de la ciudad mientras a su paso la gente les aplaudía desde las calles y los balcones, informó el diario USA Today.

El vídeo del horror.Tyre Nichols, de 29 años, tras la paliza recibida el 7 de enero, en tanto esperaba la ambulancia MEMPHIS POLICE DEPARTMENT / Reuters

En Nueva York, varias decenas protestaron en la congestionada plaza Times Square, y más tarde se informó que hubo tres arrestos, uno de ellos fue el de un sujeto que trepó encima de una patrulla y rompió a patadas el parabrisas.

En Harlem, el activista afroestadunidense Al Sharpton dijo que es una vergüenza que esta vez los asesinos sean negros. Agregó que la unidad Scorpion “se especializa en crímenes atroces; ¿por qué tenían que detener a alguien por una infracción de tránsito? (…) Por alguna razón se amontonaron sobre él (Nichols). Tenemos que analizar a estas ‘unidades especiales’ que al parecer hacen lo que quieren con impunidad”.

En Chicago, además de manifestaciones, líderes de la lucha por los derechos civiles de las minorías dieron una conferencia de prensa sobre el caso. «Como comunidad, tenemos derecho a sentirnos indignados», declaró el obispo Tavis L. Grant II, de la Rainbow Push Coalition.

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El líder histórico del movimiento negro, el reverendo Jesse Jackson, exigió una reforma policial y rendición de cuentas, así como un «debido proceso honesto».

La jefa de policía de Memphis, Cerelyn Davis, disolvió ayer a la unidad Scorpion, aunque antier aseguró que la mantendría intacta. Dijo haber tomado la decisión tras escuchar a los familiares de Nichols, a líderes comunitarios y a policías no involucrados.

Scorpion estaba compuesta por tres equipos de unos 30 agentes que se concentraban en delincuentes violentos en áreas de la ciudad agobiadas por un alto índice delictivo.

La Jornada