Telarañas

Superhéroes en un presente árido

Por alguna razón o por varias razones, esas decenas y decenas de chicas y chicos encontraron en el “Hombre Araña”, una forma de identificación mientras la telaraña verdadera y densa de la historia argentina va construyendo otra trama que por ahora tiene un final misterioso.

Por Carlos del Frade

(APe).- De pibe uno creía que el superhéroe era “El Zorro” y las abuelas, entonces, debían coser con retazos de enaguas o vestidos las capas negras y el antifaz y convertir una regla de cuarenta centímetros en la espada justiciera. “Tornado”, el caballo de Don Diego, era un sillón de mimbre dado vuelta y que enfrentaba santos y pecadores en un pasillo de barrio o en el patio recién baldeado.

No había colores en la televisión pero las aventuras del Zorro se metían en la cabeza de pibas y pibes durante años y años.

Pasó mucho tiempo y de vez en cuando surgen vídeos o reproducciones de aquellos programas en youtube.

A fines de 2023, los vestidos de los superhéroes son otros y vienen de lejos y parecen totalmente indiferentes a la suerte de los habitantes de estos atribulados arrabales del mundo.

Sin embargo siempre hay algo que genera sorpresa y hasta humanismo detrás de los disfraces en Argentina.

El azul y el rojo del disfraz del hombre araña se multiplicó por miles en cercanías del Obelisco de la presuntuosa Buenos Aires. Mientras la Argentina parece escalar en agresiones de cara a la segunda vuelta presidencial del 19 de noviembre, chicas y chicos se reunieron para superar una marca lograda en la lejana Malasia cuando se habían juntado 685 personas participantes. La convocatoria fue realizada por el llamado “influencer” Uki Deane que además pidió llevar alimentos no perecederos para donar a comedores comunitarios.

Osvaldo Soriano en su bella novela “Una sombra ya pronto serás”, conjetura que no hay persona nacida en Argentina que pueda zafar de la telaraña de la historia colectiva. Y su personaje arriesga algo más, sostiene que sin percibirlo, en el interior de cada argentina, de cada argentino, el fantasma de Rosas sigue peleándose con el fantasma de Sarmiento. Es una idea poderosa. Lo particular no puede escapar de lo colectivo, de la telaraña de la historia.

Hoy, sin embargo, como consecuencia del dataísmo que proviene de los celulares y los mandatos del sistema a través de los grandes medios de comunicación, los vínculos de lo personal con lo comunitario fueron desarticulados al servicio de la exacerbación del individualismo. Sus consecuencias son nefastas: eliminación de la autoestima nacional hasta casi el desprecio por lo propio. Base de un gran negocio porque solamente se defiende lo que se ama y para amar hay que conocer. El saqueo tiene como principal insumo la indiferencia colectiva con respecto a lo que se llevan y que debería ser protegido, cuidado.

En esa telaraña difícil del presente de la historia argentina, cientos de chicas y chicos eligieron el disfraz del hombre araña para hacer algo divertido y también solidario. No es poca cosa. Todo lo contrario.

Algunos testimonios recogidos en las notas periodísticas dan cuenta de una sensibilidad muy especial detrás del traje azul y rojo del muchacho picado por una araña modificada genéticamente, como sostiene el guión original de la historieta y también de las múltiples películas que se desarrollaron y desarrollarán por años.

-Yo estaba en San Bernardo, en la Costa. Soy acróbata, hago malabares y hasta bailo Hip Hop, y un día en un semáforo estaba bailando y cruza el tren de la alegría, baja Spider-Man y le digo ‘Spider-Man, hacete ésta’ y le tiro una mortal. Me vio el dueño del tren y se le hicieron los ojitos con el signo de pesos y me dijo ‘loco, te pago tanto, te ponés el traje, te tirás ésa’ . ¡Y le robé el trabajo al Spider-Man!, no, mentira, lo pusieron de muñeca, creo que Doctora Juguete… conseguí gente que cosía trajes, me compré uno y empecé a salir a hacer fotos a voluntad. Hacía shows en la calle primero y así me fue conociendo la gente. Decía ‘te dejo mi número cualquier cosa’ y así me llamaban para cumpleaños…- dijo Pablo, por ejemplo.

Otro muchacho, Juan, sostuvo: «Amo la locura de hacer cosas que no son convencionales, por eso hago las acrobacias, porque me llena el alma hacerlo y aún mejor, me llena el alma hacer que los chicos vean al Spiderman haciendo acrobacias. Hay mucha gente buena onda dentro de este mundo de Spider-Man».

Por alguna razón o por varias razones, esas decenas y decenas de chicas y chicos encontraron en el “Hombre Araña”, una forma de identificación mientras la telaraña verdadera y densa de la historia argentina va construyendo otra trama que por ahora tiene un final misterioso.

La Argentina, de ahora en más, es record Guiness en reunión masiva de hombres y mujeres arañas, una postal parida de la mismísima telaraña de la historia.

Agencia Pelota de Trapo